lunes, 15 de octubre de 2018

¡¡¡TODOS MACHISTAS!!!


 (¡¡¡Todos machistas!!! La histeria feminista radical- apoyada por los feministos gilipollas de progreso- da, y dará, nefastos resultados para todos, hombres y mujeres.

En este caso, una histérica y mentirosa, acusó a un niño de 9 años de acosarla sexualmente. Afortunadamente, había cámaras de vigilancia y se comprobó que la histérica fémina mentía. El periódico dice, finamente, que 'no llevaba razón'. No, mentía.

No passssa nada. Pero otra vez no habrá cámaras de vídeo y el puto macho asqueroso sufrirá las consecuencias de tanta histeria fascistoide. ¿Como los supuestos ladrones de caballos en el lejano Oeste?

¡Los hombres son verdugos, las mujeres víctimas!

Este eslogan es falso y fascista. Pero cuela. Se supone que es 'de progreso'. Pero no lo es. Ni eliminar la presunción de inocencia en los hombres. ¡Cuánto daño hace, y hará, la imbecilidad progresista!)




Una mujer acusa de agresión sexual a un niño de 9 años que le rozó sin querer con su mochila.


Un vídeo captado por las cámaras de seguridad de la tienda donde se produjeron los hechos han demostrado que la mujer no llevaba razón.


 (ABC/15/10/2018.)

1 comentario:

Arcoiris dijo...

Él se llamaba Trinidad, Trino para los amigos. Nos contaba que tuvo algún problema para que le expidieran no sé qué título, quizás el de Bachiller, porque no tenía aprobadas las “Labores”, una maría que se llamaba así o algo parecido. Eran otros tiempos y era una materia obligada para las mujeres. Tampoco ha pasado tanto. Aún sorprendía ver a chicas en las aulas. En la década de los setenta, uno, con más o menos esfuerzo, podía imaginar a una mujer desempeñando la profesión de pediatría, incluso de tocoginecología, ¡pero cirujana… ¡ En pocos años, uno ha vivido una profunda revolución al respecto, justa, necesaria, en pos de la igualdad de derechos civiles. Lo malo, en mi opinión, modesta y seguramente equivocada, es que nos estamos pasando más de tres pueblos, padecemos en algunas cuestiones una asimetría legislativa que favorece descaradamente al sexo femenino, se está convirtiendo al masculino en un “punching ball” y, en definitiva, no sabemos todavía cómo combinar la biología con la justicia social. Y detrás de todo este tsunami, creo, están los intereses muy terrenales de los partidos políticos de la llamada “izquierda”.