UPyD va a proponer la reforma del sistema de financiación de los ayuntamientos
El nuevo sistema sería parecido al autonómico en la medida en que permitiría a los ayuntamientos suficiencia financiera y una mayor independencia económica · UPyD cree que hay que desterrar la "cultura de la subvención condicionada", delimitando primero las competencias municipales y dotándolas después de la financiación suficiente para ejercerlas
Palma, 17 de febrero de 2011
UPyD considera impostergable cambiar el sistema de financiación de los ayuntamientos, los grandes olvidados frente a la primacía de las autonomías. Dicha reforma debería dotar de más fondos a los ayuntamientos y contribuir a terminar con la morosidad municipal –responsable de la quiebra de muchas PYMES y del riesgo de impago de las nóminas- al tiempo que los haría menos dependientes de las recalificaciones urbanísticas que hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria se habían convertido en su principal fuente de financiación.
Para ello en su programa electoral UPyD propone los siguientes cambios legislativos:
1. Modificar la ley de Bases de Régimen Local para delimitar exactamente las competencias municipales, en la línea de los positivos acuerdos que el Govern y ayuntamientos de las Islas han alcanzado recientemente sobre el mantenimiento de los centros públicos de enseñanza.
2. Fijar por ley, en función de la población, un nivel mínimo de financiación para cubrir estas competencias básicas. Este nivel mínimo de necesidades aseguraría la suficiencia financiera de los ayuntamientos, como ya ocurre con la financiación autonómica.
3. Este nivel mínimo se cubriría con los impuestos y tasas municipales. Si éstos no fueran suficientes, el Estado y la Administración Autonómica aportarían la financiación restante hasta alcanzar este mínimo.
De este modo los ayuntamientos gozarían de suficiencia financiera e independencia económica, huyendo de la cultura de la subvención condicionada a la que han estado vinculados con todas las arbitrariedades conocidas de conceder o no subvenciones en función del color político del alcalde de turno. Además, serían los ayuntamientos, hasta ahora encorsetados por las líneas de subvención finalistas del Govern y los consejos insulares, quienes elegirían donde es más necesario invertir.