(APLAUSOS AL JUEZ PEINADO Y AL PRESIDENTE DE LA AUDIENCIA NACIONAL.)
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(APLAUSOS AL JUEZ PEINADO Y AL PRESIDENTE DE LA AUDIENCIA NACIONAL.)
La presidenta madrileña ha adoptado la estrategia de Sánchez de cambiar el censo electoral por uno que la vaya a votar
La obsesión por la inmigración de Ayuso, inherente a un menosprecio por los españoles y la realidad que sufren los trabajadores en el Madrid colapsado de todos los acentos, ha llegado demasiado lejos.
Ayuso ha tomado el camino suicida en favor del desorden inmoral de la inmigración masiva que supone necesariamente el fin de nuestra identidad y de cualquier mínimo de prosperidad y justicia social.
Este enloquecimiento pro-inmigración ha llegado a su momento culmen en una entrevista en Cuatro al celebrar que “hay inmigrantes que no trabajan, pero están teniendo hijos, así aportan vida y mestizaje”.
¿Recuerdan eso de “Europa será conquistada por el vientre de nuestras mujeres”?
Ayuso no reivindica una historia sobre la Hispanidad de hace 500 años, ella está reivindicando un modelo de sustitución poblacional en el que la familia trabajadora española deja de ser la destinataria central de los recursos públicos o el objetivo de su gobierno.
Celebra de modo indistinguible al de Irene Montero el reemplazo poblacional, el borrado del español, la cuestión clave y más existencial que es el fondo de todos los planes globalistas que han incentivado la inmigración masiva, borrar a los europeos, nuestra identidad y crear una sociedad mestiza, más obediente, sin más interés común que el dinero en modo supervivencia con ayudas.
Para ella es motivo de alegría que España sea algún reducto tercermundista, y cree que nos hace gracia que encima financiemos nuestra desaparición.
(Irene González/VozPopuli/15/5/2026.)
SI ESTE GOBIERNO DESPROTEGE A LOS GUARDIA CIVILES QUE LUCHAN CONTRA EL NARCOTRÁFICO
¿PODEMOS PENSAR QUE NO LE IMPORTA QUE TRIUNFEN LOS NARCOS?
TRUMP, LO QUE ESTÁ PROHIBIDO COMENTAR.
Hay algo que hermana a la izquierda, a casi toda la derecha y a los mediopensionistas: poner a parir a Donald Trump. Tampoco existe tertuliano que no lo regañe con un desprecio perdonavidas, en ocasiones más exaltado que la verbena oratoria del propio criticado.
Los reproches del consenso imperante son tan conocidos que resulta casi ocioso enumerarlos. En lo personal, se trata de un mentiroso patológico, que cambia de opinión cada diez minutos y que a sus 79 años arrastra un peligroso déficit de atención.
Además, es faltón con los periodistas y arrastra rasgos machistas inaceptables. Estamos también ante un belicista compulsivo, que encima es un majadero que se ha metido en un callejón sin salida en Irán y ha perdido la guerra. Sus aranceles son un disparate y sus delirios de grandeza lo han llevado a meterse hasta con el Papa y a presentarse a sí mismo en una ilustración como un nuevo mesías.
Por último, ha roto el pacto con Europa sobre el que se afianzó Occidente tras la II GM. Trump, en resumen, es un peligro público y no sabe muy bien lo que hace.
En todo lo anterior hay algunas verdades y si sueltas esa retahíla de críticas quedarás estupendamente en cualquier foro, porque todo el mundo dice exactamente lo mismo. Por eso vamos a permitirnos el lujo de una aproximación alternativa a Trump, y por lo tanto políticamente incorrecta y casi prohibida.
En primer lugar, si yo viviese veinte vidas y me presentase en todas ellas a la Presidencia de Estados Unidos, estoy seguro de que no lo conseguiría en ninguna. Pero Trump lo ha logrado dos veces, doblándole además la mano al establishment cultural (Hollywood y el NYT) y al económico (unos titanes digitales que son las mayores multinacionales del mundo).
Esa proeza política requiere una inteligencia descomunal, un profundo conocimiento de tu pueblo y la habilidad necesaria para captar los ingentes fondos que se necesitan para competir.
En segundo lugar, hay que ver qué país heredó Trump. Se parece mucho al que recibió Ronald Reagan de Carter, una nación humillada en el exterior, pero esta vez con el agravante de que estaba siendo devorada en su interior por una epidémica de opiáceos, obra entre otros de China y México, y por el derrotismo woke, un victimismo individualista, promotor de la subcultura de la muerte y los equívocos sexuales, corrosivo contra el grit (la garra, el afán de ir a más), ese individualismo aventurero y un poco libertario sobre el que se forjaron los Estados Unidos.
Rusia le comió la tostada a Obama en Siria. China estaba colonizando medio mundo, incluido el propio patio trasero estadounidense (véase el canal de Panamá y la Venezuela de Maduro, que el día antes de ser capturado significativamente había recibido a un alto comisionado chino). Biden había firmado una humillante salida de Afganistán. Estados Unidos conservaba el poder económico con sus empresas punteras de chips, redes e IA. Pero empezaba a ser el pito del sereno y sus amplias clases populares se encontraban deprimidas y desesperanzadas, heridas por la deslocalización y porque la nueva riqueza de Palo Alto pasaba de largo por sus vidas.
Trump, muchas veces de manera atolondrada, representa una reacción contra toda esa inercia (Obama hasta toleró sin hacer nada que el Daesh degollase ante las cámaras a ciudadanos estadounidenses en un sádico circo). La auténtica batalla de Trump es con China, cuya cúpula dictatorial gusta de las luces largas y lo previsible, por lo que los cambios de rumbo del atrabiliario presidente de EE.UU. no son una mala estrategia, porque los vuelve locos.
Trump ha acabado con el ridículo narcodictador que provocó el exilio de siete millones de venezolanos y el país se dirige hacia una transición al capitalismo, que traerá aparejada más libertad. Trump, previsiblemente, va a liquidar la odiosa y enquistada dictadura comunista cubana, que ha sumido a la isla en una pobreza que creíamos reservada a la más sufriente África. Trump (y el tan odiado Israel) han evitado que Irán, un país dirigido por fanáticos religiosos, tenga la bomba atómica, y ha acabado con el desalmado ayatolá que mató a más de 20.000 jóvenes en las protestas y jugaba a los más crueles proxys wars por todo el Oriente Próximo.
Trump se está inflando a vender petróleo y gas con la crisis de Irán, lo que supone riqueza para su país, e intenta fomentar que su nación vuelva a tener pulso fabril. Pretende además que los europeos pasemos por taquilla y dejemos de vivir de la sopa boba delegando en las arcas de Estados Unidos nuestra defensa, como hacemos desde hace ochenta años. Eso a los europeos nos parecerá muy mal, pero a los impositores estadounidenses les parece estupendo. Trump, a diferencia de nuestro aprendiz de sátrapa, admite preguntas de la prensa cada día. Y a veces la manda al carajo, sí, pero da acceso a los medios, como se hace en una democracia.
Por último, Trump, el supuesto loco desalmado al que se le va la pinza, cree en Dios, es provida y se muestra contrario a dos plagas descorazonadoras de nuestro tiempo: el aborto y la eutanasia de Estado. En su segunda presidencia ha puesto en jaque al 'wokismo', que está ya a la baja, hasta el extremo de que plataformas digitales de entretenimiento han ido retirando de sus series y programas el sermón woke que parecía obligado.
Así que yo también me conozco los defectos de Trump, que son muchos. Pero en la vida hay que molestarse en pensar un poco e intentar ver el cuadro entero y no solo los manchurrones que lo afean.
(Luis Ventoso/ElDebate/15/5/2026.)
(ESTE ES EL PELIGROSO IMBÉCIL DE JUNTS.
LOS QUE SON COMO ÉL, NO NECESITAN ARGUMENTAR NADA.
BASTA PRONUNCIAR ALGUNA PALABRA MÁGICA, COMO 'FACHA', 'ULTRADERECHA', 'MACHISTA, 'RACISTA', ETC, PARA QUE SE CREAN CON DERECHO A EJERCER LA VIOLENCIA.
SI NO FUERAN VIOLENTOS DARÍAN RISA PERO, ADEMÁS DE IDIOTAS, SON VIOLENTOS.)
(POR SI ALGUIEN NO LO HA ENTENDIDO. PEDRO SÁNCHEZ INCORPORA A LA CIUDADANÍA ESPAÑOLA A CIENTOS DE MILES DE PERSONAS CON ANTECEDENTES PENALES. QUE HAN SIDO CANCELADOS POR EL SOCIALISTA.
CON OTRAS PALABRAS. LAS CALLES ESTARÁN LLENAS DE DELINCUENTES. ESO SÍ, VOTARÁN AL DICTADOR SÁNCHEZ.)
El Gobierno ha cancelado 1.130.335 antecedentes penales en apenas cinco años mediante sistemas automatizados y robotizados del Ministerio de Justicia mientras vinculaba públicamente esos borrados con la obtención de la nacionalidad española y los permisos de residencia.
El salto exponencial coincide con la aceleración masiva de nacionalidades por residencia impulsada por Félix Bolaños: más de 780.000 propuestas de nacionalidad entre agosto de 2022 y enero de 2025 con la utilización de cinco sistemas de robotización e inteligencia artificial administrativa.
(Isabel Durán/ElDebate/14/5/2026.)