El colmo de la indignidad ministerial fue cuando la Sra. García dijo que era xenofobia vincular a los invasores de Ceuta con la transmisión de enfermedades. Es de traca. Hay un brote duro de gastroenteritis entre la población hacinada en playas y asentamientos por beber agua no potable, por la mala higiene y por el calor. Además, INGESA, que es de su ministerio, ha informado de casos de sarna y de impétigo. Incluso hay personas que han entrado en Ceuta con tuberculosis. Esto no es xenofobia: es la realidad.
Resulta paradójico recordar que la medicina no está solo para curar o reaccionar, sino también para prevenir, que es el mejor método para evitar males mayores. De ahí, por ejemplo, el avance que suponen las vacunas. Pero la ministra está a lo suyo: hacer política con la tragedia, escurrir el bulto, llamar «fachas» a todos, cobrar y vacacionar.
Con gente así al mando, poco nos pasa, la verdad.
(Jorge Wilches/TheObjective/19/8/2026.)