André Gide fue un comunista francés que tras visitar la URSS decidió dejar de ser comunista. Es lo que tiene ver de primera mano la terquedad de la realidad. Gide tenía una frase fantástica que suelo utilizar con frecuencia: «Todo está dicho, pero como nadie hace caso, hay que repetirlo mil veces».
Por eso me animo hoy a escribir, días después de la final de la Copa del Rey, sobre la falta de respeto y ofensa que supuso el pitar al himno nacional de todos los españoles por parte de la afición de la Real Sociedad.
Si ese es su sentimiento, no deberían jugar la Copa del Rey. Es más: ya están tardando en devolverla.
Es una enorme contradicción celebrar ganar por un penalti un trofeo de esas características y silbar al himno que se encuentra unido indisolublemente a la institución de ese torneo, que es la Corona de España.
(Bieito Rubido/ElDebate/21/4/2026.)
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