
Según las penúltimas noticias, en Francia, a consecuencia de la barbarie en las calles, hay más mil policías heridos, siete de ellos, graves, unos 2.300 manifestantes violentos detenidos, más de 1.500 establecimientos de diverso tipo, vandalizados, y muchos edificios incendiados. Entre ellos una Iglesia del siglo XVII.
Algunos comentaristas dicen que hay que escuchar a los manifestantes para saber cuáles son sus quejas, al mismo tiempo que se protege a los pacíficos ciudadanos de tanta barbarie. Estoy de acuerdo en que hay que estudiar sus quejas- y subsanarlas si están justificadas- pero no hay que caer en el error de creer que estos son los verdaderos motivos de esta barbarie. Puede haber razones para estar cabreado, pero no para actuar como bárbaros violentos.
Estamos en los inicios de una guerra (no convencional) contra Occidente. En este caso, contra Europa, la Europa heredera de la cristiandad, del pensamiento griego y del derecho romano. Es la Europa que quieren arrasar. Los burócratas de la UE, para que no haya problemas, se han manifestado- institucionalmente- de manera lo más aséptica posible.
Por ejemplo, nada de defender nuestra tradición cristiana, no sea cosa que ofendamos a los islamistas.
¿Quién inicia una guerra contra Europa?
La extrema izquierda y el islamismo radical. ¿Por qué? Porque odian a Occidente. Recordemos que un objetivo estratégico de la gran cruzada iniciada por Mahoma, era la islamización del mundo. Recordemos la Reconquista española y un largo etcétera de enfrentamientos entre cristianos y musulmanes.
La extrema izquierda, odia la iglesia católica, la propiedad privada, la economía de mercado y cualquiera que les critique es un fascista que merece ser pisoteado. O sea, intimidación al discrepante. Además, quieren un Estado mucho más subvencionador, que nos lleve a la ruina total.
Y delincuentes, que aprovechan para destruir y robar.
La guerra contra Occidente- Europa en este caso- está en sus inicios, pero depende de cómo interpretamos ‘inicios’.
‘Bajo el curioso título de «La Fuerza de la Razón», Oriana Fallaci dispara un nuevo libro contra «el colonialismo islámico que siempre ha soñado con sojuzgar Europa porque además de ser rica, avanzada y abundante en agua, es la cuna del cristianismo». (ABC)
Publicado en 2004.
Desde entonces, el número de musulmanes en Europa no ha dejado de crecer. Actualmente, viven, aproximadamente, 50 millones de musulmanes. Por supuesto, hay muchos musulmanes que no defienden la violencia contra Occidente. Pero sólo que hubiera un cinco por ciento de musulmanes salafistas, significa que, en Europa, habría un mínimo de dos millones y medio de musulmanes que nos odian porque somos infieles. Y creen que está justificado eliminarnos.
Otro problema es que los europeos- en general- no se quieren enterar de que nos odian a muerte. Es más cómodo creer que son las algaradas de siempre.
Según una encuesta del CIS de 2017, solamente el 17% de los españoles defendería España con las armas, si fuese invadida militarmente. El 40% rechaza, explícitamente, defender España si fuese invadida militarmente. Miremos para otro lado.
Ellos saben que la mayoría de los europeos no tiene fuertes convicciones religiosas, ni patrióticas. La izquierda, que domina los ámbitos ideológicos y culturales, ha impuesto que esto es facha.
Lo que les mola a los europeos es pasarlo bien. Por ejemplo, Irene Montero, ministra de Igualdad (2020/2023), afirmó: «Los niños saben que pueden tener relaciones sexuales con quien les dé la gana». (ABC).
Otra consecuencia negativa es que los gobiernos europeos, al no aceptar que se ha iniciado una guerra (con independencia de su éxito), no tratan a estos energúmenos violentos como ‘enemigos de la democracia’ sino como ciudadanos de una sociedad democrática.
Además de la gran cantidad de perroflautas (seudoperiodistas, seudoprofesores, etcétera) que, sistemáticamente, acusan a los europeos de ser ‘los verdaderos culpables’ de lo que sea, colaborando en el suicidio de Occidente.
En España, los bárbaros copiarán a Francia. ‘No habrá paz en las calles’ dijo la ‘progresista’ Bergerot de Mas Madrid. ‘Una diputada de Más Madrid (Jimena González) incita a usar «la vía francesa» y «prender fuego» la sede de Ayuso en Sol’. (OkDiario)
No se deje engañar por las siglas. Estos (y la chusma de izquierdas acompañante) son los verdaderos fascistas de nuestro tiempo. ‘Tenemos al frente del Gobierno a un enemigo de España y de la seguridad de los españoles’. (Jesús Cacho)
Aunque sigue habiendo mentecatos que tragan: ‘Socorro, la ultraderecha’.
Si la derecha no afronta seriamente esta guerra civilizatoria, con independencia de su éxito, merece hundirse estrepitosamente. Por idiota y cobarde.
Sebastián Urbina.
(Periodista Digital)
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