Mostrando entradas con la etiqueta LA IZQUIERDA REAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LA IZQUIERDA REAL. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de marzo de 2012

LA IZQUIERDA REAL

 

 

 

 

LA IZQUIERDA REAL.

Periodista Digital entrevista al director de 'El infierno vasco'

Iñaki Arteta: 

"La izquierda ha ido creando una cultura de que algo se debería a los vascos para que hubiera un grupo que asesinara".

 

vvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvv

 

Estas estupideces son propias de la izquierda, de los nacionalistas, y de la derecha acomplejada. Hablando en general y con las excpeciones de rigor.

 

Esta es, por desgracia, la 'cultureta' dominante, todavía, en España.

 

Lo malo es que, excepto 'Intereconomía', (y algún otro que lamento no recordar) no hay grupos mediáticos que den una visión diferente de la realidad. Y, cuando aparece, (como Intereconomía) un grupo que desafía la 'cultureta' dominante, la reacción es de estupor e indignación.

 

Jiménez Villarejo, un alto cargo de la Fiscalía española (fue Fiscal Jefe de la Audiencia de Barcelona, entre otros cargos) dijo, hace pocas fechas, refieriéndose a 'Intereconomía':

 

'Sóis un peligro para España'.

 

Nada menos. en fin, es la izquierda majareta. Y el PP en babia.

martes, 5 de julio de 2011

LA IZQUIERDA REAL


















LA HORA DEL TERROR SORDO.

El proceso de negociación, en su segunda parte, entre socialistas y etarras continúa, aunque la fuerza con la que el nuevo brazo político etarra ha desembarcado en las instituciones ha generado sorpresa entre los socialistas. Reconduciendo los ánimos, Rubalcaba lanza mensajes a Bildu para evitar las muestras de victoria y la desatada euforia que los etarras no pueden disimular.

Por parte de ETA, por un lado los comandos terroristas permanecen escondidos e inactivos respetando el parón de enero. Con todas las reservas, no parece que ETA vaya a cometer atentado alguno, toda vez que los socialistas han dado paso libre a Bildu. De hecho, lo que se espera un comunicado que afiance su alto el fuego y justifique la política de cesiones del Gobierno.

Por otro lado, los aparatos político y social han multiplicado su actividad, a través de los beneficios políticos otorgados por el Gobierno. Poco a poco, los históricos de Batasuna e incluso Herri Batasuna alcanzan puestos de responsabilidad. ETA tiene sus esperanzas puestas ahí, donde encuentra todas las facilidades que el Gobierno puede darle: políticas, jurídicas y policiales. Trata de aprovechar la oportunidad única que le brinda Zapatero, resarciéndose de los duros años de Aznar.


En términos de visibilidad y facilidad de acción institucional, se ha vuelto a los años setenta. La violencia se ejerce ahora a nivel subterráneo: amenazas y agresiones verbales, que no llaman la atención mediática pero que extienden el terror sordo entre el constitucionalismo. Lo peculiar hoy es el hecho de que desde el 22-M se está instaurando progresivamente un apartheid a los españolistas que ha sido posible por dos causas. Primero, por la toma del poder local por parte de Bildu, donde ETA se ha tragado ya a EA y levanta un nuevo régimen de acoso y persecución muy pegado al terreno y a las víctimas. Y segundo, por el pacto tácito con el PSOE y el Gobierno, que encubren el acoso para no poner en peligro el proceso, generando impunidad y envalentonamiento en el entorno etarra.


Las dos partes dan por bueno este tipo de terrorismo sordo, que es necesario para que el proceso no se rompa. ETA debe reinstaurar el control social que perdió a partir de 2000 y 2002, ahora que el País Vasco se dirige a un nuevo proceso constituyente. Y lo hace a su manera, mediante la subversión y la represión social. En cuanto instrumento necesario, esto es para ETA incuestionable e intocable, bajo pena de volver a atentar y meter a Rubalcaba y Zapatero una presión social que no se pueden permitir. Razón por la cual el Gobierno permite el terror sordo dentro de esos límites. Si no lo hiciese, simplemente el proceso se rompería.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.