domingo, 27 de junio de 2010

¿ILEGALIZAR EL ISLAM?

PxC podría impulsar una iniciativa para ‘ilegalizar’ el Islam

Redacción | Publicado el 27 Junio, 2010 | (MD)

Según ha podido saber minutodigital.com, Plataforma per Catalunya, formación liderada por Josep Anglada, podría estar preparando el impulso de una iniciativa de suma importancia en Cataluña relativa al Islam: plantear una posible ilegalización de esta ideología en base a su incompatibilidad con la democracia, las libertades y los derechos democráticos de todos los ciudadanos.

Según fuentes consultadas por MD, los servicios jurídicos de la formación identitaria tendrían muy avanzado un informe jurídico que Anglada podría trasladar al Parlament si, como todo parece indicar, lograse varios diputados en las próximas elecciones catalanas.

El departamento jurídico de PxC contempla la extrapolación de las medidas que se han tomado en diversas ocasiones contra ETA y su entorno para aplicarlas “a una ideología violenta” que permite “la apología del terrorismo en muchas mezquitas” y que “no condena los cientos de asesinatos que se cometen en su nombre en todo el mundo cada día”.

La iniciativa no se basaría en simples conceptos étnicos o culturales, sino que iría mucho más lejos en la defensa de los principios democráticos: “Creemos que los extremos que han servido para poner a partidos políticos fuera de la ley por su apoyo a grupos terroristas serían absolutamente válidos para situar esta ideología en la ilegalidad

En todo caso, en PxC saben que este tema es complicado. Por eso desde la formación catalana guardan absoluto mutismo sobre el tema, y Josep Anglada prefiere no pronunciarse hasta que los servicios jurídicos del partido, un importantísimo bufete de abogados con oficinas en toda España, den ‘luz verde’ para anunciarlo.

COMUNISMO.

Día 27/06/2010 - 15.40h (ABC)

Mi padre, Vladímir Alexándrovich, participó en la toma del Palacio de Invierno durante la Revolución Bolchevique, en octubre de 1917, y en el arresto de los miembros del Gobierno Provisional. Estuvo también en Barcelona en los años 1936 y 1937 en calidad de cónsul general de la URSS. Había sido un hombre muy próximo a Lenin y defendía la idea trotskista de la Revolución Permanente.
Intimó con Lluís Companys, presidente de la Generalitat e Cataluña, a quien intentó ayudar en todo lo que pudo. Pero toda una sucesión de infortunios, los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona, la derrota en Teruel y la decisión de Stalin de deshacerse de toda la vieja guardia revolucionaria, especialmente de los leales a Trotsky, llevaron a mi progenitor al paredón. Fue llamado a Moscú en diciembre de 1937 y ejecutado en la cárcel moscovita de Butírskaya el 10 de febrero de 1938. Yo estaba entonces a punto de cumplir los 18 años.
La desgracia se cebó con nuestra familia. Mi madre, Rosalía, se suicidó,y a mí, según la ley que penaba a los familiares de «raidores a la patria»,me enviaron en 1940 a un Gulag(siglas de la llamada Dirección Estatal de Campos de Concentración). Desde entonces y hasta 1953, on algún que otro pequeño intervalo, estuve confinado en seis Gulag: primero en Vorkutá, cerca del inhóspito Mar de Kara;después en Turkmenistán, en Kamishin (a orillas del Volga), en las afueras de Moscú, en Pechora y otra vez en Vorkutá.

Las condiciones de vida en los campos eran insufribles: intenso frío en invierno, mala alimentación, enfermedades, trabajo extenuante y atroces castigos por cualquier minucia. El Gulag era, no solo un instrumento represivo del terror estalinista, sino también una forma de obtener mano de obra gratis para la realización de faraónicos proyectos,como los canales Moscú-Volga y la unión de los mares Blanco y Báltico, además de la explotación de los yacimientos de Kolyma, en la región siberiana de Magadán, y la construcción de líneas de ferrocarril en zonas remotas.

Millones de personas han pasado por los cientos de campos de concentración de la URSS. Muchos murieron en ellos y otros quedamos marcados para siempre. Por eso he querido con mis libros desenmascarar la diabólica naturaleza del régimen estalinista. Todos deben conocer lo que hizo aquel déspota sanguinario.

En 1980 publiqué en Nueva York «etrato de un tirano»,donde esgrané la naturaleza del cruel dirigente. Cuatro años más tarde fui nuevamente arrestado, acusado de propaganda antisoviética y expulsado de Moscú. Tenía 64 años y había perdido casi la vista. Pese a ello, fui objeto de un acoso permanente por parte del KGB.

En 1986, al año de la llegada al poder de Gorbachov, me dejaron por fin tranquilo. Pero empecé a notar una cierta simpatía de las nuevas generaciones hacia la figura de Stalin. Decidí que era imperioso refrescar la memoria colectiva y no cejé hasta que logré permiso para abrir el primer museo en Rusia sobre el Gulag. Funciona desde 2004 y se encuentra n el centro de Moscú, en el número 16 de la calle Petrovka. Les invito a visitarlo.

REFORMA LABORAL.

ECONOMÍA

La reforma laboral que necesita España

Por Juan Ramón Rallo

Muy pocos se atreven a decirlo, pero el derecho laboral es un bastardo moribundo de la peor retórica marxista del s. XIX, cristalizada en cruenta aberración legislativa en el XX. Las relaciones entre empresario y trabajador no tienen nada de especial, o al menos nada más especial que cualesquiera otras relaciones mercantiles o civiles.
Se trata de una legislación extraordinaria que sólo ha servido para aislar el mercado de trabajo del resto de la economía y conceder privilegios y poderes especiales sobre la vida interna de las empresas a sindicalistas, jueces y políticos.

No se trata de un fuero destinado a proteger a los trabajadores; el artículo 3.5 del Estatuto de los Trabajadores lo deja muy claro: "Los trabajadores no podrán disponer válidamente, antes o después de su adquisición, de los derechos que tengan reconocidos por disposiciones legales de derecho necesario. Tampoco podrán disponer válidamente de los derechos reconocidos como indisponibles por convenio colectivo".

El objeto mismo de la economía, la posibilidad de poder realizar intercambios sobre bienes, servicios o derechos, queda castrado de entrada. Para qué sirve un mercado en el que no puedo vender mis vacaciones a cambio de cobrar un 10% más al mes, o renunciar a mi indemnización por despido a cambio de una hora menos de trabajo al día, o aceptar una rebaja salarial para contener la necesidad de un despido colectivo que me afectará de lleno... es una incógnita que todavía no nos han resuelto sus defensores.

Al privarle de cualquier margen negociador, el trabajador, aquel al que se dice defender, se convierte en rehén de lo que pacten en su nombre políticos y sindicatos; como si todos los obreros se encontraran sometidos a las mismas contingencias y circunstancias particulares, y como si Zapatero, el vicepresidente Méndez y el apuntador Toxo tuvieran el más mínimo interés en su bienestar. Al cabo, lo que sucede es que hay muchas bocas que alimentar a costa de trabajadores y empresarios pero con la excusa de proteger los intereses de ambos, de modo que hay que conservar toda la arquitectura jurídica que reprime su autonomía.

Porque sí, el artículo 1.255 del Código Civil consagra el muy liberal principio de la autonomía de la voluntad –"los contratantes pueden establecer los pactos, cláusulas y condiciones que tengan por conveniente, siempre que no sean contrarios a las leyes, a la moral ni al orden público"–, pero parece que para nuestros leguleyos los trabajadores, o no deben ser autónomos, o deben carecer de voluntad propia. Sólo así se explica que el derecho laboral se pase por el forro el derecho civil y, con él, la libertad para pactar entre dos personas, sea reputada a efectos contractuales una trabajador y la otra empresario, o no.

El argumento que habitualmente se aduce para justificar semejante anomalía es que los obreros se hallan en situación de inferioridad frente a los malvados capitalistas. Habrá que entender, entonces, que cuando un trabajador amenaza al empresario con largarse a otra compañía si no ve mejoradas sus condiciones laborales, deberá ser reprimido con saña por aprovecharse de su posición de preeminencia sobre la de un pobre patrón en situación de inferioridad; o, extrapolando el disparate a otros mercados, habrá que prohibir las rebajas, donde los consumidores están en situación de superioridad frente a los minoristas, o incluso las ejecuciones hipotecarias, donde el deudor está en peores condiciones para negociar que el acreedor.

Si nos abstraemos un momento de los tremendismos dickensianos, deberíamos darnos cuenta de que el laboral no es un intercambio distinto a cualquier otro. El trabajador ofrece prestar el servicio concreto que el empresario le pide y éste le adelanta un salario antes incluso de recuperar por entero la inversión que ha realizado para que aquél pueda prestar dicho servicio. El uno cobra de inmediato y sin incertidumbres, calentándose poco la cabeza, y el otro gana dinero más tarde, luego de afrontar graves riesgos y sólo si es capaz de satisfacer en cada momento a sus clientes mejor que la competencia.

Que el primero necesita que le adelanten el salario es evidente; tanto como que el segundo pierde dinero si, tras acometer parte de sus inversiones, no consigue ponerlas en funcionamiento contratando mano de obra suficientemente cualificada.

Luego está aquello de que el trabajador se muere de hambre si no encuentra empleo, mientras el empresario puede esperar tranquilamente sentado hasta que aquél acepte unas condiciones laborales de miseria. No es ya que se trate de una preocupación hipócrita por parte de quienes han privado a los proletarios, impuestos y Seguridad Social mediante, de cualquier posibilidad de amasarse un patrimonio con el que poder quedarse desempleado sin caer automáticamente en la inanición, sino que además nada impide al obrero buscar un empleo con buenas condiciones, no ya desde el paro y la miseria, sino desde otro puesto de trabajo que le proporcione sustento. Teniendo una renta salarial con la que satisfacer sus necesidades básicas, ¿qué impide al trabajador negociar mejores condiciones con otro empresario? En realidad nada, pero a nuestros agentes sociales todavía les sale a cuenta azuzar el miedo a una inexistente ley de hierro de los salarios. El precio de semejante chiringuito, desde luego, no es desdeñable. En España, cinco millones de parados y creciendo.

Tal ha sido la ruina del derecho laboral, que los keynesianos tuvieron que inventarse una explicación para justificar la miseria a que condenaban las regulaciones a la clase obrera: en realidad, se nos dijo, no eran las rigideces en el mercado de trabajo lo que explican el paro, sino la insuficiente demanda agregada. Corbacho volvió a insistir en este sofisma la semana pasada: la reforma laboral no crea empleo, pues para ello tendremos que volver a crecer.

Pero nadie explica por qué no se ha producido nada parecido al desempleo en el mercado de materias primas, conceptualmente igual al laboral. ¿Saben la razón de por qué todo aquel productor de petróleo, gas, cobre, hierro o estaño que quiere vender puede hacerlo, y en cambio no todo trabajador que quiera trabajar puede encontrar un empleo? Porque los mercados de materias primas son lo suficientemente flexibles como para adaptarse de inmediato a cambios drásticos en su demanda. Ya ven, el petróleo subió hasta los 150 dólares en julio de 2008, y apenas un año después, con el estallido de la crisis, cayó por debajo de los 40, para remontar en la actualidad hasta los 80.

¿Se imaginan una flexibilidad laboral tal? Ya les digo: no tendríamos problemas de desempleo, ni de déficits, ni de desplomes agudos de la producción. Puede que muchos no soportaran ver reducido su salario un 60% durante unos meses; es comprensible, y no les culpo. El problema es que, como durante esos meses los empresarios que les abonan sus salarios pueden haber visto caer sus beneficios no en un 60%, sino en un 100%, su cerrazón a la hora de aceptar un cambio transitorio en sus condiciones laborales les conducirá al desempleo, les guste o no.

Claro que, junto a quienes se comportarían en un marco laboral flexible igual que como lo hacen en uno extremadamente rígido, habría otros que muy probablemente tratarían de adaptarse lo antes posible a las nuevas circunstancias. El problema no consiste, pues, en que quien quiera cobrar más de lo que se le puede pagar termine desempleado en ambos escenarios, sino en que no se permite al resto algo tan simple como elegir si aceptan una rebaja salarial a cambio de seguir empleados. Tal es el absurdo de nuestra legislación laboral, que prefiere el desempleo a una minoración de lo que ella, de manera poco rigurosa, denomina derechos de los trabajadores. ¿Pero cómo van a ser ciertas prebendas derechos de los trabajadores, cuando impiden a los trabajadores aquello que les califica como trabajadores, es decir, trabajar?

Más allá de los parches que se quieran añadir al lacerante derecho laboral para frenar un poco la hemorragia –rebajar un poquito una indemnización del despido que debería costar no 45, 33, 12 ó 0 días, sino lo que pactaran ambas partes en el contrato, o posibilitar el descuelgue de unos convenios colectivos impuestos a las partes–, la reforma laboral que realmente necesita España pasa por cargarse in toto el derecho laboral; o más sencillo: en lugar de elevarlo a la categoría de derecho imperativo, hay que tratarlo como se trata a la mayoría de preceptos del Código Civil: como derecho dispositivo, esto es, aplicable salvo pacto en contrario por las partes.

Con un proyecto de ley de un solo artículo bastaría. Pero para qué simplificar el derecho y la economía, cuando podemos embarullar ambas hasta el punto de destruir el mercado laboral y las expectativas sociales de millones de personas. Antes muertos que sencillos.

MALA EDUCACIÓN.








¿QUÉ HA FALLADO EN EL CASO RAFITA?
Día 26/06/2010 - 17.08h
La Ley del Responsabilidad Penal del Menor está, una vez más, en el ojo del huracán. O, lo que es igual, ha sido el celebérrimo «El Rafita» o «Pumuki», quien ha abierto de nuevo el debate en torno a ella y ha puesto de plena actualidad sus funciones y sus disfunciones.

La Ley del Responsabilidad Penal del Menor está, una vez más, en el ojo del huracán. O, lo que es igual, ha sido el celebérrimo «El Rafita» o «Pumuki», quien ha abierto de nuevo el debate en torno a ella y ha puesto de plena actualidad sus funciones y sus disfunciones.
ABC
«El Rafita» ha desafiado a la justicia una vez tras otra
El motivo no es otro que la finalización, ayer, de las medidas que le fueron impuestas en 2003 a Rafael García Fernández por el salvaje asesinato de Sandra Palo en el que participó el 17 de mayo de ese año, junto a sus otros tres cómplices:los «Ramones» y «El Malaguita», el único mayor de edad entonces. La víctima fue violada en tres ocasiones, una de ellas por él. Tenía 14 años. Han pasado siete años desde entonces.

«Pumuki», pese a ser el menor de los cuatro delincuentes, no era ningún novato. Acumulaba un delito tras otro. Por eso, porque se las sabía todas, él fue el único que no se bajó del coche cuando abandonaron a la víctima en un descampado de la carretera de Toledo y fueron a comprar gasolina para quemarla. «No vaya a ser que me graben las cámaras», dijo en su día.
Así se las gastaba ya «El Rafita», el más conocido de los cuatro condenados por los terribles hechos que acabaron con la vida de la infortunada Sandra. Él se lo ha buscado, con sus constantes idas y venidas desde su salida a la calle en régimen de libertad vigilada tras permanecer cuatro años en un centro de internamiento. Por sus fugas. Por sus quebrantamientos de la medida. Por la media docena de delitos que cometió en el último año... Su caso ha servido para poner en evidencia la controvertida Ley del Menor, señalando sus luces y sus sombras.

Legalmente, él ha pagado su culpa. Sin embargo no se ha rehabilitado. ¿Qué ha fallado? ¿La norma, su aplicación o el seguimiento de las medidas? ABC ha preguntado a representantes de la judicatura, fiscalía y expertos. A continuación, sus análisis.


Eduardo Esteban | Fiscal Jefe de Madrid
«La Ley del Menor funciona pero en este caso no se ha aplicado bien». A su juicio, no hacen falta más reformas ni rebajar la edad penal. España decidió apostar por una legislación para menores que conlleva un tratamiento penal distinto. Además, cuenta con mecanismos suficientes y correctores para que no ocurra lo que con «El Rafita».
En todo caso, si no se consigue la rehabilitación del sujeto, es normal: sucede con los adultos y en un porcentaje muy elevado en comparación con los menores: 11%. No siempre tiene éxito la reinserción. Pero si el sujeto ha cumplido su pena sale en libertad.
Con todo, subraya que la libertad vigilada no es equiparable al tercer grado de un adulto. Para Esteban, el «truco es no dejar al libre albedrío al sujeto. Eso conlleva tratamientos educativos, socioeducativos,...». El problema es que no hay programas específicos, muchas administraciones carecen de medios y el chaval se limita a ir a firmar al juzgado de turno», replica.
«Cada vez que se comete un delito la sociedad fracasa. No hay fórmulas mágicas, algunas se aproximan más que otras, y la ley está bien como está».

José Luis Armengol | Juez Decano
«A la vista está, por su actitud y los delitos que ha cometido en el último año, que el fin que persigue la ley: su rehabilitación, no se producido. Por ello, es evidente que la pena ha sido insuficiente para él», reflexiona José Luis Armengol, juez decano de Madrid.
Con todo, hace una llamada de atención sobre las imperfecciones de la norma: «Las tenía en su día y las tiene hoy. Todos debemos tomar nota para que, de forma rápida, se puedan corregir las distorsiones de la ley más pronto que tarde».
Es partidario de establecer el máximo rigor punitivo en el caso de delitos de extrema gravedad y de sujetos que parecen tan difíciles de recuperar como éste. La rebaja de la edad penal a los 13 (ahora se sitúa en los 14) y el cumplimiento de la pena en prisión al cumplir los 18 años en los delitos más graves son las claves. «Ha fallado el sistema general que establece penas bajas y los mecanismos de rehabilitación pero ya no hay marcha atrás. Él ha cumplido la pena máxima prevista en la ley cuando se le juzgó».

Javier Urra | Forense y psicólogo
«En circunstancias especiales y en delitos de una gravedad extrema habría que buscar una vía legal para que si el sujeto no se ha rehabilitado su delito deje “rastro”. Más que nada, para evitar la reincidencia».
Urra dice que basta verle hablar para comprender que no ha interiorizado lo que hizo. «Ha pagado jurídicamente, no emocionalmente. Tendría mejores perspectivas de futuro si pensara que su vida no tiene razón de ser. Denotaría su arrepentimiento». En contra de lo que se cree, «se ha trabajado mucho con él. Lo que sucede es que debería romper con su pasado para tener futuro. Su familia está instalada en la delincuencia; su entorno es criminógeno. Se le ofrece cambiar de entorno y un trabajo y lo rechaza para estar con los suyos. Ha tenido 4 quebrantamientos de medida. Yo, le hubiera encerrado y, en caso de informes psicológicos negativos, prolongaría el internamiento». ¿De quién es el problema, de la ley o del sujeto? «De cómo se aplica. Hay que darle una segunda oportunidad, no una tercera porque no la va a aprovechar».

Francisco Granado | Consejero de Justicia
El consejero de Justicia e Interior, Francisco Granados, ha sido uno de los defensores de la reforma de la ley del menor en los casos más graves, al igual que el PP y el Gobierno regional. Sin embargo, sus intentos han sido infructuosos. «La reforma de la Ley del Menor no ha podido salir adelante por el voto en contra del PSOE y sus socios en el Congreso de los Diputados».
Dicha propuesta, realizada por los populares, establecía el paso automático a prisión para mayores de 18 años condenados por delitos muy graves, como el caso de «El Rafita», la modificación de la libertad vigilada, con el fin de que fuese más efectiva, y la existencia de antecedentes penales para estos menores, que quedan sin ellos cuando finalizan la condena impuesta. «Me parece profundamente injusto para la familia de Sandra Palo que, después de perder a una hija, tengan que contemplar cómo ese señor realiza una vida normal sin haber respondido por sus actos, y que no haya habido voluntad política por parte de los socialistas para resolver este tipo de situaciones tan graves». (ABC/M.J.Álvarez/Madrid)
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¿QUÉ HA FALLADO?


En ocasiones, cuando los padres tienen que hacer frente a la realidad de un hijo delincuente, o drogadicto, etcétera, se preguntan: ¿qué hemos hecho mal? En esta pregunta está la idea de que, siempre, una buena tarea educativa de los padres hace que los hijos sean, necesariamente, buenos ciudadanos. Esto es un error.


Es cierto, estadísticamente hablando, que unos buenos padres suelen 'crear' buenos hijos. Pero no hay garantías de que sea así. Por esto la angustiada pregunta de los padres carece de sentido, si se comportaron 'normalmente'. A pesar de la inevitable vaguedad del término.



Uno de los más graves errores de nuestra legislación es la creencia tan fuerte en la reinserción. Una cosa es que la sociedad y las instituciones deban tratar de reinsertar a los delincuentes (especialmente si son menores) y otra cosa es creer que la reinserción se va a producir necesariamente.

Y otro error, es creer que la reinserción debe ser la única respuesta al delito.
No. Salvo las personas que, por diversas circunstancias, no están en condiciones reales de entender la sanción que se le impone, consecuencia del delito, las demás deben sufrir un castigo (judicialmente establecido, previa ley penal) por lo que han hecho. Y, además, tratar de rehabilitarle.


Se castiga porque hay bien y mal. Por supuesto, en sociedades relativistas en que no existe la noción del bien y del mal, no tiene sentido castigar. Esto lo hacen (mal) bastantes padres. No castigan a sus hijos si se portan mal. Creen que son malos padres, o que no quieren al hijo. ¡Qué estupidez!


Los niños han de recibir amor y disciplina. No basta con una de las dos cosas. Tienen que saber que hay límites. Aquí empiezan muchos de los males que nos aquejan. Aquí nacen los malos tratos de hijos a padres. Aquí nacen los comportamientos groseros e, incluso, violentos contra los profesores. La despreciable educación progresista, que rechaza el esfuerzo, el mérito y la disciplina, es basura ideológica que hace un gran daño a las jóvenes generaciones. Que los padres se den cuenta es de suma importancia.


Sebastián Urbina.

¿QUÉ LE DICE SU CARA?

Zapatero negocia con ETA en secreto

Mayor Oreja afirma que "ya hay un diálogo y un acuerdo con ETA" al estilo irlandés(DiarioLiberal.com)

PROMESAS INCUMPLIDAS.






El Congreso ha aprobado un centenar de proposiciones de ley y 99 mociones que el Ejecutivo no cumple. En el Senado se repite el patrón

El Gobierno ignora al Parlamento

27 Junio 10 - E. L. Palomera / M. Casado .

En el registro de la Cámara Baja hay casi setecientas proposiciones de Ley inscritas.

MADRID- ¿Recuerdan? «Nos comprometemos a que el Parlamento se convierta en el centro de la vida política». El entrecomillado aparecía en el programa electoral del PSOE, y lo proclamó infinitas veces Zapatero. Y no se puede decir que no haya habido presencia del Gobierno en el Congreso y el Senado. Los miembros del Ejecutivo han comparecido en pleno en la Cámara Baja 74 veces; 807 en comisión. Pero siempre hay un pero… ¿cumple el Ejecutivo con los mandatos del Parlamento? La respuesta es no. Mociones, proposiciones no de ley y alguna que otra proposición de ley duermen el sueño de los justos.

Es verdad que mociones y proposiciones no de ley no son vinculantes, el Gobierno no está obligado a cumplirlas, pero es razonable preguntarse para qué se impulsan, para qué se votan, y de qué sirve que se apruebe. En lo que va de Legislatura, en el registro del Congreso hay casi 700 proposiciones de ley. De ellas, más de un centenar han sido aprobadas por la mayoría de la Cámara. Prácticamente ninguna se ha cumplido. Y qué decir de las mociones. Más de lo mismo: 154 registradas y 99 ya aprobadas… y durmiendo el sueño de los justos. Es la suerte que correrá, seguro, la moción que impulsó esta semana el popular Jorge Fernández Díaz sobre la paralización de las obras del AVE junto a la Sagrada Familia en Barcelona. Y lo mismo ocurrirá con otras tantas impulsadas por el PP y aprobadas en pleno. Su portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría se queja siempre de ello. Tanto es así que llevó su queja a una proposición no de ley, también aprobada, que obligaba a la vicepresidenta del Gobierno a comparecer al inicio de cada periodo de sesiones para explicar el grado de cumplimiento de los mandatos de la Cámara.

El PP tiene ejemplos para dar y tomar: una moción sobre la política fiscal que necesita nuestra economía para recuperarse, que incluía un Plan Global de reformas estructurales y otro de lucha contra el fraude fiscal; una más sobre el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones (el Gobierno no ha rectificado en su propósito de congelar las pensiones) y otra sobre la reducción de la estructura del Gobierno y de la Administración.

La lista de incumplimientos de las mociones es inacabable: la nueva Ley de Financiación Local; un escenario de seguridad jurídica en Internet; un Plan del Turismo Horizonte 2020; un Plan Estratégico de Conectividad Aérea que garantice las comunicaciones en nuestro país; un plan para atender a las familias sobreendeudadas ; una nueva línea de crédito ICO para facilitar el pago de las Corporaciones Locales a sus proveedores o una reducción de un 25 por ciento de los gastos de personal de altos cargos.

En el Senado, la situación no es muy distinta. La victoria del PP en el Pleno del pasado miércoles ha reabierto una vieja herida. No es la primera vez que los grupos políticos de la Cámara Alta muestran su malestar por la falta de repercusión que tienen sus decisiones en la escena política. Pero sí es la primera vez que una portavoz, en este caso del PSOE, Carmela Silva, así lo constata. Después de que los senadores dieran luz verde a una moción para prohibir el uso del burka en los espacios públicos, la parlamentaria socialista quiso dejar claro que daba igual lo que allí hubiese sucedido y más aún lo que se hubiese votado: «El debate no se acaba aquí. Mañana mismo nos vamos a poner a hablar con todos los grupos porque no sólo estaba pactada una enmienda, sino una moción que intentará lograr el consenso».

La rabieta del PSOE ha levantado ampollas y nuevas críticas contra la utilidad de una Cámara Territorial. En lo que llevamos de legislatura los grupos del Senado han presentado 124 mociones, de las que 121 llegaron al Pleno. De ellas, 98 fueron aprobadas y 23 rechazadas, lo que implica que un 81 por ciento salieron adelante. Sin embargo, el Ejecutivo de Zapatero ha hecho caso omiso de los requerimientos de los senadores.

Ya en detalle, los datos ofrecen visiones curiosas. Los socialistas son los que más mociones han sacado adelante en el Pleno del Senado. De las 37 iniciativas que registró, 35 recibieron el visto bueno de la Cámara. Las otras dos fueron retiradas por la formación antes de ser debatidas en el hemiciclo. A la zaga le sigue su eterno rival. El PP ostenta en su poder el récord de mociones presentadas, nada menos que 53. De ellas, 32 fueron aprobadas y 23 rechazadas. Es, sin duda, el que más vuelcos ha sufrido también.

El resto de grupos les siguen a distancia. El Grupo Mixto ha presentado 9 iniciativas de este tipo, de las que 8 fueron aprobadas. La Entesa, por su parte, ha registrado 7 mociones y 6 de ellas recibieron el visto bueno del Pleno. Muy cerca se encuentra CiU, que tampoco ha perdido ninguna votación. De las 6 propuestas inscritas, todas salieron adelante, excepto una que, directamente, no fue admitida. (La Razón)

UNIVERSIDAD NORTEAMERICANA.






Víctor Pérez Díaz: "El mejor modelo de Universidad es el americano"

El colaborador de EL IMPARCIAL, Víctor Pérez-Díaz, que recibió este jueves el premio internacional Jovellanos, por su libro "Universidades, ciudadanos y nómadas" (Nobel), asegura que la universidad americana "es el mejor modelo de Universidad".

Efe. Madrid

25-06-2010

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El sociólogo, escritor y colaborador de EL IMPARCIAL, Víctor Pérez-Díaz, que ha recibido este jueves el premio Internacional de Ensayo Jovellanos, por su libro "Universidades, ciudadanos y nómadas" (Nobel), asegura que la universidad americana "es el mejor modelo de Universidad".

Convencido de que la Universidad debe ser "un modelo de comunidad de buscadores de la verdad", Víctor Pérez-Díaz, presentó este jueves el libro, con el que se alzó con este prestigioso galardón, dotado con 21.000 euros, en el que reflexiona sobre el modelo ideal y la realidad de la Universidad de Occidente.

Catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, en 1938, y doctor de sociología de la Universidad de Harvard, Pérez-Díaz ha escrito más de una veintena de libros en castellano e inglés y ha ejercido como docente en diferentes instituciones internacionales.

Pérez-Díaz explicó que, en su opinión, la universidad tiene "que volver al humanismo, a la búsqueda de la verdad, a ser una comunidad de gente libre; de personas que aprendan, lean, se equivoquen, viajen, se mezclen. Que tenga sed de conocimiento y busquen las experiencias vitales de un ser humano que quiere crecer", argumentó.

Y en este sentido, asegura que el modelo liberal americano, "independientemente que de que sea público o privado y con matices, es el mejor". "Todo empieza en el 'college', inspirado en las universidades de Harvard o Cambridge y de las universidades de Alemania, con su componente de investigación. Y a eso le dan una flexibilización de la estructura y un componente moral heredado de un cristianismo protestante moral, muy importante".

Para el premio Jovellanos, en España "no se puede hablar de Universidad Española, sino de todas y de cada una de ellas. Y de las diferentes facultades, departamentos, profesores, y de ese movimiento individual es precisamente de lo que se puede aprender del sistema americano".

Víctor Pérez-Díaz se mostró partidario de la aplicación del plan Bolonia, "porque -dijo-, aunque tenga otros aspectos discutibles, es una manera de hacer y construir Europa. Que se vayan los chicos de casa, que se separen de sus padres que puedan viajar y estudiar en cualquier universidad y que aprendan idiomas y todo eso es construcción social".

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Hace tiempo que estoy de acuerdo.

BIBA EL SOSIALISMO.


Día 27/06/2010 - 04.12h
ESA idea de Javier Arenas de PSOE y PP formando gobierno sin Zapatero no es nada descabellada. La crisis tiene una profundidad mayor de la que nadie imaginó, España se halla en una situación de emergencia que requiere el esfuerzo de todos y Zapatero se ha equivocado tanto y engañado a tantos que no inspira la confianza necesaria para salir del atolladero.

Sólo hay un inconveniente: que Zapatero no está dispuesto no ya a dimitir, sino a remodelar su gobierno, que sería una crisis simbólica de su política. Pero ni siquiera eso. Sigue pensando que puede capear el temporal, sigue confiando en su suerte, sigue viendo luz al fondo del túnel, sigue creyendo en los milagros. Y sigue, naturalmente, equivocándose, incluso cuando acierta, como con las medidas de ajuste que le han impuesto desde fuera, que las dilaciones, correcciones, discusiones y recelos están desactivando antes incluso de entrar en vigor.

Pensar, por otra parte, en una rebelión interna dentro del PSOE, con una delegación de prohombres socialistas dirigiéndose a la Moncloa a decir a su inquilino que tiene que retirarse por el bien del partido y del país, como hicieron los republicanos norteamericanos con Nixon cuando el asunto Watergate se había puesto imposible, es soñar despierto, por la composición piramidal de los partidos españoles, muy especialmente del PSOE, donde todos y todo están al servicio del jefe, del que dependen decenas de miles de cargos y sinecuras, que desaparecerían en el momento que desapareciese aquél. Así que olvidémonos de ello.
La única solución sería la que tomó el presidente Johnson cuando se percató del fracaso de su política en Vietnam, que estaba dejando a su país dividido, frustrado, amargado e impotente: anunciar que no se presentaría a las próximas elecciones porque iba dedicar todos sus esfuerzos a solucionar aquella guerra. Zapatero podría hacer lo mismo con la crisis económica. Sería la única forma de que recuperase su credibilidad, de que confiásemos en él, de que no pensáramos que estaba de nuevo engañándonos, condición indispensable para que sus medidas surtiesen el efecto apetecido, ya que en economía el factor psicológico interpreta un papel casi tan importante como el monetario.

Pero para eso se necesita ser un estadista y un patriota, ver más allá de las próximas elecciones y actuar según los intereses generales no personales. Algo que escasea en nuestro presidente.

Así que dispónganse a tener más de lo mismo en los próximos dos años, más paro, más parches, más trifulcas, más advertencias, más partidismo. Más Zapatero en suma. A no ser que, antes, la crisis se lleve a él. Y a nosotros. (José María Carrascal/ABC)

sábado, 26 de junio de 2010

BIENVENIDO EL SEGUIDOR Nº 29




BIENVENIDO EL SEGUIDOR Nº 29.

BIENVENIDO EL SEGUIDOR Nº 28


BIENVENIDO EL SEGUIDOR nº 28.

LA IZQUIERDA Y EL ISLAM.





ISLAM, LA OTRA CLASE DE TELA.


Han empezado la casa por el tejado, o mejor dicho por la cabeza: prohibir el burka. El pulso del islam con Occidente no puede reducirse a una escaramuza indumentaria. Resulta demagógico defender la dignidad de la mujer sacándola de la Edad Media textil y, a la vez, regar con subvenciones a los grupos islamistas que florecen como hongos. El PSOE es un maestro (en la demagogia y el riego).

El PSC ha reaccionado a remolque de CiU (estamos a cinco minutos de las catalanas), prohibiendo el velo integral en varios ayuntamientos. Pero la Generalitat, gobernada por los montillos, tiró el dinero del contribuyente para regalarle 412.180 euros al Consell Islàmic de Catalunya (¡tela!).

Como se pueden imaginar, este último no se dedica a hacer acampadas scout, sino peregrinaciones a La Meca, mediante su filial Travel Tours Consejo Islámico de Cataluña SL. Esas y otras generosas ayudas sirven de nutriente a mezquitas radicales y escuelas coránicas, las ikastolas del salafismo donde les dices Alianza de Civilizaciones y se parten de risa. Eso en Cataluña, pero no se queda manca Andalucía, donde fundaciones como la Blas Infante hacen mousse de separatismo e islamismo, previamente cebadas económicamente por el partido de Zapatero.

¿Cómo esperar que el musulmán vaya a integrarse sólo porque se le prohiba el burka, si el Ministerio de Justicia les sigue dando pasta a los integristas, a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia? El mismo Ministerio que impulsa una ley de nombre irónico (Libertad Religiosa) consistente en fomentar lo minoritario (el islam) en detrimento de lo mayoritario (el cristianismo).

No voy a ponerme borroka como Oriana Fallaci, cuando dedicaba el nombre de Eurabia al Continente dos veces Viejo. Pero nuestros gobernantes no van a integrar a los musulmanes porque no saben dónde (carecen de la idea de España) y terminarán cediendo porque carecen de raíces. Ya han empezado a hacerlo, y no con el velo, sino con otra clase de tela. (La Gaceta).

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APRESURADO RESUMEN.

Las cosas son, siempre, más complicadas. Por tanto, una frase nunca permite agotar o incluso profundizar en una cuestión compleja. Pero, para abreviar, diré mi opinión acerca de este problema tan importante y que afecta a toda Europa. De todos modos, lo he comentado en diversas ocasiones.

Con las dignas excepciones de rigor, los populares son unos gilipollas. Porque no se atreven, a las claras y con la cara bien alta, a defender ideas, a defender valores. A plantear un serio debate ideológico con la izquierda. Tal vez, podría llamarles acomplejados, que es más fino. Pues sea.

Los socialistas son un peligro para nuestra democracia y nuestra convivencia. Porque no tienen una idea de España (el Presi ZP dijo que su patria es la libertad), o se avergüenzan de ella. Agitar la bandera española (salvo en los partidos de fútbol) es síntoma de españolismo intolerante. Muestra de ello es que en las manifestaciones callejeras, la izquierda no agita banderas españolas. Solamente la utilizan para la propaganda. A diferencia de lo que sucedía con los socialistas en la II República, que reivindicaban España. Con la cabeza bien alta. Por cierto, aunque fuesen tan nefastos en otros aspectos.

De ahí que la izquierda, al ser multiculturalista y relativista, respete cualquier tipo de cultura. Incluso las tradiciones culturales que vejan a la mujer. O las tradiciones culturales que propugnan la guerra santa contra el infiel. O sea, nosotros.

Por eso puede darse una exposición fotográfica en Extremadura, financiada por los socialistas, en la que la Virgen le hacía una paja a Jesucristo. Aunque parezca mentira, esta basura fue financiada por los socialistas. ¿Rodaron cabezas? Nada de eso.

Pues bien, vóteles si tiene hígados. O sea, si es usted como ellos. Este es el fondo del problema. Si hay mucha gente que es tan poca cosa, moral y políticamente hablando, como estos tipejos, tenemos un serio problema. Y se autocalifican de 'progresistas'. Por tanto, o no lo son, o ser 'progresista' es negativo.

Sebastián Urbina.





viernes, 25 de junio de 2010

ESTADO DE LAS AUTONOMIAS: RIP


LAS AUTONOMÍAS DESANGRAN A ESPAÑA

Luis María ANSON

Los diecisiete jefecillos de Estado que hemos creado con las Autonomías han encontrado, salvo excepciones, que las hay, una fórmula idónea para culminar su política de colocar a parientes, simpatizantes y amiguetes. Ahí, la voracidad autonómica ha superado a la de la Administración Central.

Casi 60 fundaciones dependen y están financiadas por el Gobierno de la nación; 466 es el número bajo tutela autonómica. Las sociedades mercantiles del sector público que en Moncloa apenas llegan a 200, superan las 600 en el ámbito autonómico. La proporción de los organismos institucionales es de 68 a 183 y del resto de los entes públicos de 47 a 280.
Total, que los españoles pagamos 473 camelancias que dependen del Gobierno y 2.181 que pastorean las comunidades autónomas. Más del 90% de todas esas fundaciones, empresas, sociedades y organismos pueden considerarse prescindibles. Es la fórmula torticera que, al margen de los Presupuestos del Estado y de las Autonomías, permite repartir prebendas y enchufes entre las personas adictas al poder.

No hay reforma que valga si no se le mete la tijera al escándalo de las empresas y entes públicos que constituyen una hemorragia económica para el Gobierno y las Autonomías, también para los Ayuntamientos, que esa es otra tecla que habrá que tocar. Las cifras del sector público de las Comunidades Autónomas, que cuadruplica a las del Estado, es una muestra más de cómo despilfarran los políticos el dinero que obtienen de sangrar a los ciudadanos. (El Imparcial)








¿REPÚBLICA BANANERA?







El juez Flors conocía la conversación que exculpa a Camps y la rechazó como prueba

25 Junio 10 - G. Palau

El Gobierno valenciano denuncia que sólo la defensa desconocía estas pruebas

VALENCIA- El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana reconoció ayer que el juez instructor del denominado «caso de los trajes», José Flors, conoció las grabaciones que exculpaban al presidente Camps de haber recibido regalos y no las incluyó porque en dichas conversaciones «no habían intervenido personalmente los imputados». Y que no las comunicó a las partes porque «estaban bajo secreto de sumario por el Juzgado Central de Instrucción número 5 de Madrid».

Quizá previendo que su actuación iba a ser interpretada por la defensa como un motivo claro de indefensión, el comunicado del TSJ se adelanta al decir que «la misión del magistrado instructor es velar por que el procedimiento se siga con todas las garantías para la totalidad de las partes personadas en el mismo, sin que pueda producirse indefensión para ninguna de ellas».

Fuentes de Presidencia de la Generalitat señalaron ayer que «es inconcebible que (las grabaciones exculpatorias) no se tuvieran en cuenta en el proceso, ya que son muchas las voces jurídicas que alertan que de haber sido así no hubiera existido el proceso».

Señalan además que «no hay justificación para ocultar sólo las pruebas que exoneran a Camps cuando durante un año se habían estado filtrando aquéllas que le perjudicaban».

Añaden que «sólo la defensa desconocía las pruebas, ya que tanto el Ministerio Fiscal como el magistrado instructor conocían su existencia», por lo que «se ha vulnerado el derecho a la defensa bajo el argumento del secreto de sumario».

También hacen hincapié en que el TSJ de la Comunitat reconoce que sí recibieron las pruebas y no niega que las mismas exculpen a Camps.

Consideran desde Presidencia que «entre estas pruebas hay conversaciones grabadas en sede penitenciaria entre dos imputados y sus abogados en las que se concluye que Camps es víctima de un montaje».

Como se recordará en dichas conversaciones Francisco Correa asegura que «lo de Valencia lo van a desestimar (...) ¡vamos hombre, vas a comprar a un presidente de comunidad autónoma con una chaqueta!». También Crespo asegura que «el TSJ va a tener difícil sostener la acusación contra Camps porque no es cierta, si Camps se hizo los trajes allí, los habrá pagado de su bolsillo». (La Razón)

¿CRISIS? ¿QUÉ CRISIS?







España necesitará hasta siete años para ajustar el exceso de deuda del sector privado y este proceso de saneamiento podría provocar un "periodo prolongado de crecimiento lento" que volverá a aumentar las divergencias con el resto de países de la eurozona, según alertó hoy la Comisión Europea en su informe trimestral sobre la zona euro.

El estudio destaca que España y otros países como Irlanda o Grecia experimentaron un mayor crecimiento que el resto de Estados miembros de la eurozona gracias al "fuerte ciclo de crédito al sector privado".

El resultado es que el endeudamiento del sector privado español (hogares y empresas) es 61 puntos superior a la media de la eurozona. En el caso de Irlanda la diferencia asciende a 118 puntos y en el de Portugal a 85 puntos, según los datos de Bruselas.

Para reducir esta diferencia entre 30 y 40 puntos, España "necesitaría entre 5 y 7 años con un superávit del 6,1% del PIB (el superávit de su sector privado en 2009"), afirma el informe. Irlanda irá más rápido y necesitará sólo entre 3 y 4 años, asumiendo una velocidad de ajuste del 11,4% del PIB anual (que corresponde al superávit de su sector privado en 2009).

"Los países endeudados podrían sufrir un periodo prolongado de crecimiento lento. El ajuste del exceso de deuda del sector privado podría convertirse en un proceso prolongado en estos países, que implicará a la vez largos periodos de débil demanda doméstica y una importante reestructuración en el lado de la oferta", alerta el Ejecutivo comunitario.

Para evitar que se agranden las divergencias con el resto de países de la eurozona, Bruselas aconseja a España y a los otros Estados en su situación "reformas estructurales dirigidas a aumentar la flexibilidad de salarios y precios y a facilitar la reasignación de recursos" a los sectores económicos más productivos. (Expansión)

¡NO SE DEJE ENGAÑAR!

Riay Tatary, imán de la mezquita de Madrid

"Con esta postura hostil hacia el burka se despierta la xenofobia"

Riay Tatary. "Se está confundiendo a la sociedad y se hace un daño importante a la comunidad musulmana en España", afirma Tatary. (PD)
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¡NO SE DEJE ENGAÑAR!




Los nacionalistas separatistas han utilizado la misma estrategia desde hace muchos años. Si os oponéis a nuestros deseos, nos dijeron, será peor para vosotros porque despertaréis el antiespañolismo. Si, en cambio, dejáis que hagamos lo que queremos será mejor para todos.
Falso, pero la gente tragó. Y los políticos, los peores.




Y se lo han creído millones de españoles durante años y años. Resultado: ellos (los separatistas antiespañoles) han conseguido lo que querían y siguen queriendo más. Siguen haciéndose las víctimas. Pero lo hacen desde una posición mucho más fuerte que antes. Dado que llevamos décadas cediendo como tontos. ¿Por ser tolerantes o por ser gilipollas? Usted decide.





Sebastián Urbina.

SECTARISMO SOCIALISTA.








El machismo del PSOE se ceba con Soraya

23-06-2010 (El Imparcial)

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Soraya Saénz de Santamaría pronunció una rotunda y brillante crítica a la reforma laboral de Zapatero en el Pleno que convalidó las medidas del Gobierno para reformar el mercado laboral. La portavoz del Grupo Popular en el Congreso calificó de “fracaso anticipado, sin apoyo político ni diálogo social” el decreto. También destacó Saénz de Santamaría la soledad del Gobierno que sólo logró para su propuesta los votos del PSOE y no todos, pues Antonio Gutiérrez también se abstuvo.

Los socialistas no encajaron bien el clamoroso fracaso político y se cebaron con la diputada popular: unos, imitando sus gestos; otros, repitiendo con voz forzada sus frases, y muchos haciendo ruidos, pataleando y hasta abucheando. Los que asistieron a la escena han calificado de machista la actitud de los diputados socialistas. No era una crítica política al discurso del Grupo de la Oposición, sino, en parte también, la simple burla a una persona por el hecho de ser mujer. Su ira política se tradujo en un comportamiento que no cuadra con la permanente batalla ultrafeminista del gobierno de Zapatero.

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SOCIALISTAS.


No estoy seguro si se trata, o no, de machismo. Creo que les daría igual hacer el asno como respuesta al discurso de un hombre. Puede ser, pero me parece que es la forma de actuar socialista. Cuando no tienen argumentos (bastante habitual), rebuznan.

Sebastián Urbina.

jueves, 24 de junio de 2010

¿DISCRIMINACIÓN LABORAL?







¿DISCRIMINACIÓN LABORAL?


D. SORIANO (LD).

Bibiana Aído denunció en el Congreso la “intolerable” desigualdad salarial por razón de género en España, y aseguró que una mujer necesita trabajar un mes y 22 días más que sus compañeros masculinos (por eso la fecha del 22 de febrero para esta reivindicación) para lograr los mismos ingresos.

El problema es que, en los últimos años, numerosos estudios han demostrado que los empresarios no discriminan entre hombres y mujeres, sino que las diferencias de salarios se explican debido a las diversas formas en que ambos colectivos se enfrentan a su carrera profesional.

O por decirlo de otro modo, entre un hombre y una mujer en circunstancias similares (mismo nivel de estudios, edad, experiencia, cargas familiares, historial laboral,…) no existen diferencias salariales. Lo que ocurre es que, en general (y aquí hay que señalar que se trata sólo de una cuestión estadística, con todas las excepciones que se quieran) los hombres y las mujeres no participan de la misma manera en el mercado laboral.

Por eso, medir simplemente lo que cobran los hombres y las mujeres no tiene demasiado sentido económico (incluso aunque se restrinja a un determinado sector o se divida la muestra por niveles de estudios). Si no se introducen más variables (fundamentalmente, situación familiar e historial laboral) los datos saldrán sesgados.

Dos estudios

Eso es lo que han hecho dos de los estudios más citados de los últimos años. En el primero, Marianne Bertrand, analizó para la University of Chicago Booth School of Busines, la evolución de los salarios de los licenciados en sus programas de MBA (dirigidos a futuros ejecutivos). En el segundo, June O`Neill, analizó para NBER, las razones de las diferencias entre salarios de hombres y mujeres. Y en ambos casos, las conclusiones fueron idénticas: no hay diferencias, cuando las circunstancias son iguales.

De esta manera, por ejemplo, O`Neill descubrió que en EEUU, “comparando los salarios entre mujeres y hombres de entre 35 y 43 años que nunca se han casado ni han tenido un hijo, se encuentra una pequeña diferencia a favor de las mujeres”. Algo parecido a lo que afirma Bertrand, cuando dice que “las diferencias salariales se pueden explicar fundamentalmente en razón de la experiencia laboral y el número de horas trabajadas”, sin que el sexo del empleado tenga relevancia.

¿Cómo se entiende entonces que, en EEUU, país donde se hicieron ambos estudios, los hombres ganen hasta un 20% más que las mujeres? Pues porque hombres y mujeres no tienen la misma experiencia laboral ni trabajan el mismo número de horas. ¿Y esto por qué? Pues en la mayoría de los casos, porque así lo han decidido libremente las familias norteamericanas.

Titulados MBA

Así, el estudio de la Chicago Booth University, que sólo analiza titulados de MBA, en teoría los más proclives a altos sueldos y carreras exitosas, descubre que a los diez años de graduación, un 16% de las mujeres no trabaja (porque prefiere quedarse en casa con sus hijos), frente a sólo un 1% de los hombres. No sólo eso, el 92% de los varones trabaja a tiempo completo, frente al 62% de sus compañeras. Y además, el tiempo trabajado, que en el primer año tras el MBA era casi idéntico entre ellos y ellas, a los diez años muestra siete horas semanales más a favor de los chicos (56,7 horas frente a 49,3). Son estas diferencias en el comportamiento ante el mercado laboral las que explican el superior salario de los hombres, y no su sexo.

Por eso, las cuarenteañeras estadounidenses solteras ganan algo más que sus homólogos masculinos. Son dos muestras homogéneas, que se puede suponer que han tenido un comportamiento similar desde el punto de vista profesional y que, como consecuencia, tienen nóminas también muy parecidas. Como explica el profesor Mark Jerry, de la Universidad de Michigan, “la edad, el matrimonio y los hijos explican casi toda la brecha salarial entre hombres y mujeres”.

Factores explicativos

En cierto sentido es lógico y la experiencia parece corroborarlo. Así los factores que podrían explicar estas diferencias serían:

-Peligrosidad de la tarea: Por ejemplo, en una empresa de taxis con conductoras mujeres y hombres, estos son más proclives a pedir el turno de noche (más peligroso y menos cómodo para quien tenga hijos) que aquéllas.

- Trabajo parcial: el propio Ministerio de Trabajo reconocía ayer que el 80% de los contratos de media jornada en España son para mujeres.

- Parones a lo largo de la vida familiar: como demuestra el estudio de Bertrand, incluso entre los estudiantes de MBA, ellas están más dispuestas que ellos a dejar su carrera durante unos años para cuidar a sus hijos.

- Carreras mejor remuneradas: este mismo informe muestra cómo los MBAs masculinos tienden a escoger especialidades que exigen más tiempo laboral, pero que también aportan más sueldo (como finanzas), mientras ellas eligen más a menudo otras menos remuneradas (como marketing).

La conclusión de estos informes es que los titulares tipo “las mujeres cobran un 20% menos por realizar el mismo trabajo” no son demasiado precisos. Puede ser una frase fácil para llamar la atención, pero la lógica y la estadística dicen que hay mucho más que analizar antes de anatemizar a todos los empresarios como machistas y a una sociedad entera como discriminadora.

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Recordemos que la discriminación es mala. La desigualdad, no necesariamente.


‘Una sociedad que pone la igualdad por encima de la libertad, terminará sin libertad ni igualdad’.

M. Friedman.

RENEGAR DE UNO MISMO.












(MD). El Anteproyecto de Ley de Libertad Religiosa, que el Gobierno podría remitir al Parlamento como muy tarde, en abril, parece cargado de polémica.

La polémica del crucifijo

El crucifijo no se podrá poner en las aulas de escuelas públicas. Pero tampoco en cuarteles, dependencias municipales -incluidos salones de pleno- , juzgados, hospitales y otros edificios públicos. Los funcionarios con cargo suficientemente alto como para tener despacho, sí podrán colocar en él -si lo desean- un crucifijo. Pero no lo habrá en estancias que sean compartidas o comunes.

Las escuelas concertadas que lo deseen, sí podrán mantenerlo. En este caso, aunque tienen también financiación pública, se da prioridad al ideario del colegio.

Las mujeres musulmanas y el velo

Se podrá llevar. El texto recoge el derecho que tiene toda mujer trabajadora musulmana -funcionaria o no- a llevar el velo en su puesto de trabajo. Podrán llevar el velo si lo desean y el anteproyecto de Ley lo justifica en la idea de potenciar una mayor “pluralidad” de credos.

El Belén en Navidad

Los belenes y otros símbolos religiosos arraigados en la sociedad, serán del ámbito privado. En el caso de lugares públicos, la decisión queda al libre albedrío de cada Administración. Un ejemplo, la colocación de un belén en una Plaza Mayor de cualquier localidad tendrá que ir autorizada por el ayuntamiento que, en caso de conflicto, lo decidirá en pleno.

En cuanto a las procesiones de Semana Santa, los cargos públicos podrán acudir a título personal. O bien, dejando claro que van correspondiendo a una invitación de una parroquia, de una hermandad o similar. Esto abre la puerta a que les sea recomendable aceptar, también, la invitación a actos de otras confesiones.

Capillas en lugares públicos

En el caso de los aeropuertos, si se mantuvieran las capillas, se promoverá también en ellos una sala para otras confesiones, aunque éstas sean minoritarias, y que puedan servir como oratorio. Se pretende potenciar los derechos de los evangélicos…Y, más allá del cristianismo, también de los musulmanes.







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¿Qué es Occidente?
Por Oscar Elía Mañú.

El Gobierno ha instaurado, en nombre de la paz, un estado de cosas donde todo da igual, todo vale lo mismo y nada tiene importancia. Ha hecho suyo y reinstaurado el hedonismo intelectual y moral como forma de vida, y aspira a eternizarlo haciendo todo discutible excepto su propio poder.

En este proyecto para los españoles, nada merece la pena; tampoco preservar una civilización occidental que vive una nueva crisis, quién sabe si la definitiva. Se propugna una nueva racionalidad política en la que la filosofía griega se sustituye por el pensamiento débil, el cristianismo por el culto al "ansia infinita de paz", el derecho por el relativismo jurídico y la democracia por la demagogia y el populismo. Lejos de preocuparse por el nihilismo intelectual y moral que cabalga desbocado por Europa, el frente gubernamental de Zapatero cabalga entusiasta sobre él.

"Conócete a ti mismo" era el lema del Oráculo, que hizo suyo Sócrates hace veinticinco siglos. "Europa, sé tú misma" fue el lema del papado de Juan Pablo II, cuando el continente andaba ya a la deriva. Ahora, los españoles pesimistas tienen motivos para la preocupación. Perdida entre la telebasura y las bravatas iletradas de Almodóvar, Zerolo o Boris Izaguirre, y herida de muerte por la Logse, la sociedad española parece olvidar quién es y de dónde viene, requisito imprescindible para saber adónde ir.

Contra ilusos, biempensantes y despistados, conviene subrayar que el relativismo y el nihilismo moral que nos rodean, el rechazo de cualquier verdad objetiva o supraindividual es el camino más directo al despotismo; al gobierno del cinismo, la propaganda y el dominio del más fuerte. Vaciar de pasado a una sociedad permite comenzar de cero, modelarla a voluntad. Precisamente eso es lo que los nuevos ingenieros de almas, con su Alianza de Civilizaciones y su Educación para la Ciudadanía, buscan con ahínco en la España de 2006; la del pacto con ETA, la de la entente con el yihadismo criminal, la de la cristofobia y el odio antiliberal. Difícil es negar hoy lo evidente; ante la distracción de unos y el pasmo de otros, hoy buscan para nuestros hijos una sociedad radicalmente opuesta a la que nos dejaron nuestros padres.

La obra ¿Qué es Occidente? se presenta como un buen antídoto intelectual y moral. Intelectual, porque recordará qué somos y por qué somos así: somos herederos de Aristóteles, de Tomás de Aquino, de Voltaire y de Karl Popper; moral, porque mostrará que no hay nada de qué avergonzarse, que esta herencia debe reivindicarse con orgullo y defenderse con ahínco. Antes de nada, recordemos a Benedicto XVI: Occidente debe amarse a sí mismo.

Su autor, Philippe Nemo, nacido en 1949, es miembro de instituciones prestigiosas como la École des Hautes Études Commerciales y el Centre de Recherche en Philosophie Économique. Nemo nos presenta un recorrido por los orígenes y el desarrollo de la personalidad de Occidente, así como un análisis de la situación presente y un proyecto de futuro. Dado el estado de cosas en nuestro país, esta obra no ha podido llegar en momento más oportuno.

Nemo enumera los cinco pilares en que se basa la civilización occidental, no por conocidos por todos suficientemente tratados en otras obras: la filosofía griega, el derecho romano, la religión cristiana, la revolución en seno de ésta que se produjo en el siglo XI y el surgimiento de la democracia liberal. La filosofía griega supuso el paso del mito y la magia a la razón, y con ella a la ciencia, la democracia, la enseñanza. Cuando el frente gubernamental de Zapatero busca erradicar la enseñanza de la filosofía, la alusión a Tales de Mileto, a Anaximandro, a Heráclito, a Sócrates o a Aristóteles se presenta como algo indispensable para entender qué es Occidente.

Tal legado racional fue recogido, ampliado y extendido por el Imperio Romano. Enfrentado a problemas reales y no abstractos, tuvo que concretarlo, juridificarlo. Así nació el derecho universal, aquél que diferencia a Occidente del resto del mundo. "No hay humanismo sin derecho privado y sin protección jurídica de la propiedad. Fue el progreso del derecho impulsado por Roma lo que originó el paso definitivo que sacó a la humanidad del tribalismo. Occidente vivirá ese avance al mismo tiempo que el del civismo griego. Oriente lo ignorará" (pág. 38).

El tercer pilar indiscutible de la civilización occidental es el cristianismo. Lejos de la levedad intelectual de la cristofobia mediática y pseudocultural, Nemo nos recuerda un aspecto teológico fundamental, demasiado sutil para la argumentación gruesa de la progresía europea: la ubicación del bien y la verdad por encima del ser humano son la mejor garantía de la libertad humana, porque ningún poder puede apropiarse de ellas. El cristianismo sitúa la idea de bien al margen de las debilidades humanas, y sólo así es posible que no sucumba a la ley del más fuerte; como no se impone en este mundo, la libertad del hombre queda a salvo.

Consideraciones teológicas, pero también políticas: la igualdad de todos los seres humanos conlleva necesariamente la compasión, esto es, la pasión con el otro. La solidaridad, mito fetichista de la izquierda anticristiana, es un invento cristiano; como tal será vilipendiado por Nietzsche. También la rebeldía contra el destino histórico: la asunción por parte del hombre de que no todo en este mundo está determinado es un impulso a la actuación genuinamente cristiano. Tal fue el carácter de la revolución papal de los siglos XI y XIII, acontecimiento elevado por Nemo a la categoría de histórico.

Tal revolución se produjo en el momento en que el hedonismo y el relativismo sumían a Europa en una crisis moral, en que se entregaba a una corrupción que afectaba a toda la sociedad. Una verdadera ética de mínimos, en la que todo daba igual y todo valía lo mismo, dejaba la sociedad en manos de gobernantes oportunistas. "Privar al pueblo de la felicidad sórdida pero sólida de que disfruta gracias a la sabiduría de sus desengañados caudillos. Y esto no lo va a permitir el Gran Inquisidor. En consecuencia, al alba Jesús será quemado en la hoguera" (pág. 63). Nemo recupera Los hermanos Karamazov de Dostoievski, al tiempo que el lector atento lo recuperará para la España de hoy. ¿Acontecimiento histórico o análisis sociológico actual?, se dirá el español preocupado.

Nemo reivindica el carácter liberal y fraternal cristiano, hasta el punto de que constituye la tesis defendida en la obra: "Creo que la moral judeocristiana del amor o la compasión, al aportar una sensibilidad inédita al sufrimiento humano, un espíritu de rebeldía contra la idea de la normalidad del mal, dio el primer empuje a la dinámica del progreso histórico" (pág. 39). Si esto es cierto, las principales ideas que convergieron en la aceptación de la democracia parlamentaria tienen un trasfondo cristiano indudable.

Arquitectónicamente, Atenas se integró en Roma, y Roma en Jerusalén. La relación con la cultura islámica fue real y necesaria, pero la evolución occidental no hubiese sido posible sólo con ésta. Fue el espíritu europeo lo que impulsó la civilización occidental, y no el mito de las tres culturas, mezcla ideológica y cultural que olvida lo que a Nemo le parece evidente: "Nada de todo esto ha tenido lugar fuera de Occidente, y cuando ha ocurrido fuera ha sido bajo la influencia de Occidente" (pág. 77). Realista, Nemo conviene en que la llegada de textos filosóficos a través del mundo árabe es causa material, insuficiente sin la causa formal, el espíritu; si la causa material hubiese sido suficiente, "Galileo hubiera sido mongol" (pág. 70).

Entendido así, el último elemento occidental depende de la razón griega, el derecho romano y la escatología cristiana. La democracia no es posible sin todas ellas: "La tesis de la relación directa entre verdad y pluralismo tiene como corolario que todo ciudadano deber ser libre para expresar su pensamiento" (pág. 73).

Para Nemo, es occidental aquel país que tenga en su haber los cinco elementos, por lo que Estados Unidos y Europa Occidental constituyen por derecho su corazón, a partir del cual se agregan aquellos países cuyo pasado posee tres o cuatro de ellos. La falta de verdadera experiencia democrática dejaría fuera a América Latina, Europa del Este y los países ortodoxos, como Rusia o los Balcanes. Occidente es, así, una unidad auténtica, en la que las diferencias entre un lado y otro del Atlántico responden a obsesiones ideológicas, no a realidades culturales o históricas.

La tesis de Nemo tiene profundas implicaciones estratégicas, que no le pasan desapercibidas: aboga directamente por una Unión Occidental entre Norteamérica y Europa, "una entidad política que encarnara la identidad occidental y pusiera de manifiesto ante los ojos de sus habitantes que son miembros de una misma comunidad" (pág. 121). Comunidad confederal, abierta a países semejantes, que superase el ideal de la UE y el norteamericano del Imperio.

Para desgracia de los profetas de la Alianza de Civilizaciones, la identidad cultural occidental resulta indispensable para cualquier diálogo intercultural: ¿cómo dialogar si no se sabe quién se es? Nemo recuerda este carácter esencial del diálogo: sólo es posible dialogar con otras culturas si se es consciente de los valores propios: "Para que el diálogo desemboque en esos universos nuevos es preciso que se realice de verdad, y para ello que cada uno sea auténticamente él mismo" (pág. 131). Renunciando a la identidad europea, cualquier diálogo resulta imposible y, por tanto, un fraude.

Hoy, el futuro de Europa se mueve entre la inercia, la desorientación y el miedo al futuro. Tiempo de crisis, que la historia nos enseña es real, aunque no irreversible. En incontables ocasiones se ha asomado Europa al abismo de su desaparición, y el peligro ha sido superado. Ello ha sido posible cuando el genuino espíritu europeo ha resurgido con fuerza. Por ello, hagamos nuestra la actitud cristiana del siglo XI, narrada por Nemo (pág. 54): "Había que cambiar radicalmente de actitud. La pelota estaba en el campo de los hombres. A ellos les correspondía transformar el mundo".

Pese al profetismo histórico del frente gubernamental español, la historia no está escrita. Los europeos del siglo XXI construirán la suya. Y deben ponerse a ello desde ya.

Philippe Nemo, ¿Qué es Occidente?, Gota a Gota, Madrid, 2006, 168 páginas.

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POR QUÉ DEBEMOS CONSIDERARNOS CRISTIANOS

Una Europa desalmada

Por Rafael L. Bardají

Abrumados por la crisis económica, tendemos a reducir todos nuestros problemas a cuestiones de liquidez, déficits varios y confianza o desconfianza en las instituciones financieras y del mercado. Y así, nos viene a decir Pera, no saldremos jamás de la crisis, porque ésta supera con mucho el mundo de la economía.
Marcello Pera es un pensador metido fugaz y superficialmente a político. Quienquiera que le conoce sabe, además, que hablamos de una bellísima persona: culta, afable y abierta al diálogo, características que uno no siempre encuentra en el mundo de la intelectualidad. Conocido por Sin raíces, un mano a mano con el entonces cardenal Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI, ahora podemos leer en español su última obra: Por qué debemos considerarnos cristianos.

Para quien no lo sepa, Pera no es un creyente ultracatólico ni un beato. De hecho, se define como agnóstico. Así y todo, defiende el valor, el peso y la relevancia de la religión, del cristianismo y de la Iglesia, en el mundo moderno y en la política.

El libro que ahora comentamos está construido sobre tres ensayos que, aunque concatenados, podrían muy bien ser independientes. El primero aborda una crítica al liberalismo que considera que un buen liberal, sea cual sea la definición que maneje, debe sostener una causa laica o incluso laicista. Pera disecciona sin piedad todas las fallas y contradicciones de una teoría política que se basa en la bifurcación entre política y religión para concluir que el buen liberal, el de verdad, debe sentirse cristiano, aunque no necesariamente creyente: son planos distintos. El cristianismo, además de una fe que tiende a vivirse en la intimidad, es una fuerza histórica y social, es la raíz del mismo liberalismo. Renunciar a las raíces es lo mismo que abandonar las esencias de uno.

Para entender este injusto resumen hay que leer las páginas de Pera, donde, argumento por argumento, se desmonta o se deja en entredicho los mitos del liberalismo laicista, que tan bien se asimila al socialismo postmoderno de Zapatero.

El segundo ensayo está dedicado a Europa, a la crisis de Europa, para ser más concretos. Pera cree que el Viejo Continente tiene dos problemas muy graves: 1) le falta un alma, esto es, carece de identidad común, por encima de la de sus partes; 2) tal vez jamás pueda llegar a tenerla, porque lo que se pretende construir es, precisamente, una Europa desalmada, carente de raíces y principios. Tal vez lo mejor de esta parte del libro sea la distinción entre las dificultades de hecho (divergencias de voluntad política o de fiscalidad, valga el caso) y las dificultades de principio (las relacionadas con la historia) de la construcción europea.

Pera, en una lúcida crítica de la llamada "Constitución" comunitaria, deja claro que el problema de Europa es su apostasía del cristianismo. Relega la ética y la moral y sólo tiene ojos para el economicismo y la ingeniería social. Sólo avanza hacia la confusión, el caos... y la extinción. "Al rechazar el alma europea –escribe nuestro autor–, los políticos han rechazado la historia europea".

En un acto de notable generosidad intelectual y política, Pera acepta que los padres de Europa pueden haber obrado así movidos por la tolerancia y la amplitud de miras, pero el resultado no ha podido ser más catastrófico. El Viejo Continente está cada día más alejado, en el plano espiritual, de América; en muchos de sus países, donde más gente hay los viernes es en las mezquitas; sucumbe al multiculturalismo; su única ambición parece residir en tener cada día más espectáculos, bares y teatros, sin consideración alguna por el día de mañana. El relativismo acaba por fagocitarse, porta el germen de su destrucción.

El tercer ensayo se centra, precisamente, en los males que el relativismo engendra. No creo que sea necesario ahondar aquí en muchas de las cuestiones que Libertad Digital viene tratando con creciente estupor: el auge del fundamentalismo y la retirada del cristianismo en nuestro suelo; el ataque a la Iglesia y las concesiones a las culturas foráneas; el culto al hedonismo y a la muerte en perjuicio de la cultura de la vida; la injerencia del Estado en cuanto más terrenos privados, mejor...

Como dice Pera, el Estado liberal, ese supuesto dechado de virtudes, acaba por expropiarnos la moral. En España lo estamos viendo: cada vez más se adentra en lo más íntimo de nuestras vidas y nos ordena qué debemos hacer, pensar y creer.

Este libro nos viene a recordar no sólo los graves retos a que se enfrentan los cristianos europeos, también los que tiene que enfrentar la propia Europa: le va la vida en ello. Y es, también, un excelente alegato para que todas aquellas personas de bien que se creen y se dicen no creyentes entiendan por qué hay que sentirse cristianos, por qué no podemos hurtarnos a la religión en pleno siglo XXI. Sentirnos cristianos, advierte Marcello Pera, es hoy nuestra única esperanza.


MARCELLO PERA: POR QUÉ DEBEMOS CONSIDERARNOS CRISTIANOS. UN ALEGATO LIBERAL. Encuentro (Madrid), 2010.