miércoles, 22 de septiembre de 2021

LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD

 

Libertad y responsabilidad

Por Sebastián Urbina

LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD.

‘Abascal fue entrevistado ayer por Jiménez Losantos en Esradio y algo interesante se produjo allí. Preguntado por la vacunación, Abascal defendió la libertad: los españoles han de tener una vacuna a su disposición, pero es algo personal, libre. En este punto, Losantos intervino para pedirle responsabilidad y habló como empresario: «En esta empresa no puede entrar uno que no esté vacunado». Abascal estaba defendiendo la libertad donde los liberales, ante un conspicuo liberal’. (‘Las libertades teóricas/Hughes/ABC/18/9/2021.)

Tengo varios amigos que están ‘totalmente de acuerdo’ con Hughes, y lamentan lo que dijo F.J. Losantos. Yo no.

Sigo con el artículo de Hughes en ABC. ‘Las libertades teóricas’. ’Nos damos de lleno con la estrechez de la libertad europea, una gracia estatal, la vieja y renqueante
‘libertad de los modernos’ de Constant, una libertad replegada en lo individual que en cuanto toca algo colectivo o público se evapora, desaparece’.

En primer lugar, Hughes dice de F.J.L, ‘habló como un empresario’. Esta expresión es desafortunada y falaz. Parece dar a entender que los empresarios son enemigos
de la libertad. Algo habitual en la izquierda. Los empresarios son cuervos que chupan la sangre de los obreros. Si F.J.L hubiese hablado como ciudadano (no
empresario) habría dicho lo contrario.

Supongamos que F.J.L, o yo mismo, estuviésemos veraneando en un chaletito cerca de la playa. Con toda la familia. Supongamos que marido y mujer (¡qué reaccionario! ¡En vez de decir ‘pareja’!) y cuatro hijos. Cuatro hijos ya empieza a ser un comportamiento facha, pero en fin. A lo que vamos. Un primo, muy querido de la familia, es invitado a pasar una semana en el chaletito. Se da la circunstancia de que hay una pandemia. Se da la circunstancia de que la familia está vacunada.

Lamentablemente, nadie sabe que el primo- al que llamaremos Luis- no ha querido vacunarse porque- en el ejercicio de su santa libertad- ha decidido que esto del virus
es un invento. O sea, es un negacionista. Es su libertad. Y si las libertades no son teóricas- como dice Hughes- debemos respetarle. Respetarle es respetar su libertad.
¿En serio?

Supongamos que, al enterarse los padres- a los que llamaremos José y María (ya estamos, otra vez) de que el primo Luis es negacionista y no se ha vacunado, hablan
con el médico de familia, D. Enrique- que lo es desde hace muchos años- para aconsejarse. Y éste les dice que sería una imprudencia aceptar que el primo Luis pase una semana de vacaciones en familia, dadas las circunstancias.

Algunos dirían que la libertad de Luis es teórica porque no ha podido llevarla a la práctica. O sea, se tiene un gran
respeto por la libertad de Luis, pero no se dice nada de la libertad del resto de la familia. Como si su libertad no contara. Supongamos que, en el ejercicio de su libertad, los miembros de la familia (cada uno de ellos) deciden decirle a Luis que no puede ir al chaletito con ellos. ¿Han pisoteado la libertad de Luis? Nada de eso. Los miembros de la familia de Luis han ejercido su propia libertad. Si quieres venir con nosotros, vacúnate.

Pues bien ¿por qué los miembros de la familia de Luis deberían aceptar un riesgo para su salud- siguiendo el consejo del médico de familia- derivado del ejercicio de la
libertad de Luis? Aquí no se discute si- al final- se producirá una consecuencia negativa en la salud de los miembros de la familia de Luis, o no. Lo que se plantea es por qué debemos respetar la libertad de Luis, como si la libertad de Luis fuera sagrada y la única en juego. ¿Qué pasa con la libertad de los demás? ¿Por qué deben aceptar un riesgo- del tipo que sea- derivado del ejercicio de la libertad de Luis? En fin, o te vacunas o no vienes.

No tiene sentido lo que dice Hughes de que, ‘libertad de los modernos’ de Constant, una libertad replegada en lo individual que en cuanto toca algo colectivo o público se
evapora, desaparece’. Y no tiene sentido porque la libertad se ejerce en un contexto social. La libertad es relacional.

Sólo en el desierto, la libertad no da problemas. Además, no es cierto que cuando la libertad toca algo colectivo se evapora. Lo que hace es tomar conciencia de que no es un rey absoluto. Que hay otras personas, tan respetables como él.

Los bomberos, los militares, los médicos, y otras personas, tienen la obligación de afrontar ciertos peligros derivados de su profesión. Pero el ciudadano normal y corriente no está sometido- sin más- al ejercicio de la libertad de Luis o de otro ciudadano, si hay riesgos.

En situaciones difíciles y peligrosas, como las de una pandemia, lo más racional es atender a lo que dicen los expertos, médicos, virólogos, etcétera. Y si no hay unanimidad científica al respecto, parece razonable ser prudente.

A mi no me importa- lo lamentaría, pero es su libertad- que una persona no adopte las medidas que los médicos, -al menos mayoritariamente- aconsejan, y se muera. Es su libertad. Lo que no acepto es que su libertad se pueda llevar por delante a otros, que no tienen arte ni parte.

En situaciones excepcionales es más racional ser prudente. En los códigos penales suele haber el ‘delito de riesgo’. El código penal español, habla de los delitos contra la seguridad colectiva”, incluyéndose bajo la misma los delitos de riesgo catastrófico, los delitos de incendio, los delitos contra la salud pública y los delitos contra la seguridad vial.


El bien jurídico que se trata de tutelar, lo constituye la seguridad colectiva, tanto de las personas como de los bienes, la cual debe ser entendida como sinónimo de creación de un clima de garantía social en el que no se verán amenazados los bienes jurídicamente protegidos, ya sean individuales, ya sean colectivos.

Pues bien, el ejercicio de la libertad de ciertas personas puede suponer un riesgo para los demás. No un riesgo inventado sino un riesgo cierto, según la opinión de la mayoría- al menos- de los profesionales de la sanidad y de los científicos.
O sea, libertad responsable. No estoy solo.

 

(MallorcaDiario.)



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