ESTADO FALLIDO, GOBIERNO SUMISO.
Ceuta ha dejado en evidencia el fracaso del Estado en sus funciones esenciales.
No evitó la invasión, pese a que sus servicios de inteligencia alertaron del peligro. Tampoco ha restablecido el orden ni garantiza una mínima seguridad personal: los niños ceutíes han empezado el curso con vigilantes privados en los colegios, y la población sigue sin poder hacer vida normal.
A los miles de invasores que siguen en la ciudad, en lugar de expulsarlos, les procura comodidades para que su ocupación resulte llevadera.
Tenemos un Estado fallido por el precio de un gigantesco Leviatán.
(Ignacio Moncada/LibertadDigital/23/9/2026.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario