miércoles, 20 de enero de 2021

EDUCAR PARA LA MEDIOCRIDAD

 

Educar para la mediocridad

G. Tortella y C. Eugenia Núñez escribieron un artículo, ‘Educación para la mediocridad’, en el que, entre otras cosas, criticaban el empujón de mediocridad que la ley Celaá comporta. Y dicen que no se creerán que este gobierno se toma en serio la educación de los jóvenes si no crea una comisión para estudiar el sistema educativo de Corea del Sur. Que, obviamente, ha tenido un gran éxito educativo. No solamente educativo, sino que, además, ha tenido una fuerte repercusión económica. Ya nos supera en renta por habitante. Y tiene tres universidades entre las cien mejores del mundo. Y España, ninguna.

La educación para la mediocridad implica, entre otras cosas, otorgar títulos con el mínimo esfuerzo, pasar curso con suspensos, eliminar el español como lengua vehicular, prohibir la apertura de nuevos centros concertados o aumentar las plazas existentes, educación sexual a los niños de seis años…

 

Sin embargo, la ley Celaá no tiene, como objetivo explícito, la mediocridad. ¿En qué quedamos?

 

Antes de seguir con la educación, vayamos a la eutanasia. Dice Cristina Losada, en ‘Eutanasia: todo lo que no se quiere saber’: "La práctica, sin embargo, de esa experiencia sobre la que nada han querido saber, indica que una vez legalizada la eutanasia no es posible mantenerla bajo control". Esta parece ser la experiencia de los pocos países (seis en todo el mundo) que han adoptado la legislación sobre la eutanasia que acaba de aprobar el gobierno social comunista. Sin haber consensuado nada de nada con los partidos de la oposición. Así entiende la democracia este gobierno frente populista.

 

¿Qué significa que ‘no es posible mantenerla bajo control’? Que se producen efectos que van más allá de lo inicialmente supuesto, o deseado. Los famosos ‘efectos colaterales’. Todos hemos leído que, en un determinado bombardeo, se produjeron bajas supuestamente no deseadas. Habitualmente civiles.

 

Volvamos a la educación. ¿Quieren decir los autores del artículo comentado que el gobierno social comunista quiere que la educación sea una educación para la mediocridad? No. Ningún dirigente político socialista dice tal cosa. Ni siquiera los podemitas. Sin embargo, esto no significa que no se consiga- con esta ley Celaá- una mayor mediocridad educativa. Tan es así que el Nobel Vargas Llosa la califica de ‘disparate absoluto’.

 

Volvamos a la eutanasia. C. Losada escribe: "No quieren que se sepa que allí (se refiere a los seis países en los que hay una legislación como la española, recientemente aprobada) la eutanasia ha ido dejando de ser el último recurso para los que padecen sufrimientos intolerables y se ha vuelto vía de salida para situaciones de fragilidad, vulnerabilidad y soledad".

 

Resulta que los cuidados paliativos son más caros que la eutanasia. Que, en principio, se aplicaría solamente a casos de enfermos terminales e incurables, pero, en realidad, se termina aplicando a personas en situación de vulnerabilidad y soledad. Ya sólo falta que les digan que molestan y que causan muchos gastos. Una invitación a que pidan la eutanasia sin demora. Efectos no esperados. ¿No esperados? ¿Cree que el gobierno social comunista ignora estos efectos infames?

 

Si este gobierno social comunista no quiere- supongamos- la mediocridad educativa ¿a qué viene la ley Celaá? Tenemos dos opciones. O creemos lo que dice el gobierno social comunista, o creemos lo que dicen los autores del artículo mencionado. Personas que han dedicado su vida a la educación.

 

Dado que no creo en la educación ‘fácil y diver’, apoyo los planteamientos y razones de los citados autores. En resumen, incluso suponiendo que los socialistas quieran el bien para las jóvenes generaciones de estudiantes, están equivocados. Tomaré un ejemplo del destacado economista T. Sowell referido al salario mínimo, tan querido por la izquierda, para mostrar que, incluso, una buena voluntad puede provocar negativos resultados.

 

"En 1948, cuando la inflación hizo que careciera de sentido el salario mínimo establecido una década antes, la tasa de desempleo entre los hombres negros de dieciséis-diecisiete años estaba por debajo del 10%. Pero después de que se subiera repetidamente el salario mínimo para ajustarlo a la inflación, la tasa de desempleo, entre los hombres negros de esta edad no descendió del 30% durante más de veinte años consecutivos, desde 1971 hasta 1994".

 

Los progresistas lo hicieron con la mejor intención- supongamos-, pero el resultado perjudicó a los que pretendían favorecer. Casi no me atrevo a repetir lo que dice la economista D. N. McCloskey: "El salario mínimo se diseñó para perjudicar a la gente pobre y a las mujeres".

 

¿Es que los socialistas son tontos? Es decir, elaboran leyes educativas que conducen a la mediocridad, perjudicando a los que- supuestamente- quieren favorecer. Algo parecido a lo que pasa con el salario mínimo. Otra obsesión de la izquierda ‘buenista’, que produce- habitualmente- malos resultados.

 

No hay duda de que hay socialistas tontos, pero creo que este no es el problema. Pienso que el problema es que su ideología puede más que otras consideraciones. Esto ya sucede en el caso del salario mínimo, antes comentado. Se tragan los efectos adversos, o los disimulan, o los niegan. Lo más importante es que queda ‘progresista’ subir el salario mínimo. Y también sucede con la cuestión educativa. ¿En qué sentido?

 

Una de las más importantes obsesiones ideológicas de la izquierda- proclamada a los cuatro vientos- es la igualdad. No es el momento de desarrollar el tema de la igualdad, pero la izquierda prefiere la igualdad de resultados más que la igualdad de oportunidades. Otro disparate progresista.

 

¿Por qué la izquierda, habitualmente, ve con malos ojos- al menos- la excelencia educativa, en particular, y la excelencia, en general? Porque la excelencia rompe la igualdad. Algo parecido sucede con los ricos. Los ricos son odiados por la izquierda porque ‘tienen más que los demás’. Hemos visto las groserías y rebuznos de todas las tonalidades progresistas contra el millonario Amancio Ortega. Incluso cuando regaló aparatos médicos carísimos para curar el cáncer, fue insultado por la izquierda.

 

Con la educación pasa algo parecido. No a la excelencia. Humilla a los demás. Todos igualmente semianalfabetos. Resumiendo, educados para la mediocridad y siguiendo a La Sexta. ¿A quién votarán estas lumbreras?

 

¡Despierten, gestores!



(MallorcaDiario/20/1/2021.)

martes, 19 de enero de 2021

CANALLAS GOBERNANDO

 (Hay canallas gobernando. Y esto ha sido posible porque hay españoles que les votan.

 

Ni puedo- ni quiero- respetar a los que no respetan la democracia (siendo gobernantes) y los que no la respetan (siendo votantes).

 

 Es cierto y lamentable. Vivimos una peligrosa confrontación social y política. Pero no es de demócratas adoptar una exquisita equidistancia. Ser demócrata significa defender la democracia y nuestra Constitución democrática.

 

¿Cree que esta cuadrilla lo hace? Yo no.

 

 

El vicepresidente segundo del Gobierno ha exhibido una vez más a su radicalismo izquierdista en una entrevista con la cadena del grupo A3 Media que más se distingue por promover a la organización bolivariana Podemos. 

 

Pablo Iglesias se mostró en La Sexta como lo que es, un peligroso totalitario que no dudaría en acabar con las libertades ciudadanas para imponer su agenda marxista y, mientras no le sea posible, un socio extremadamente valioso para los partidos que quieren acabar con el régimen constitucional. De ahí su lamento de que la democracia liberal no le permita ejercer el poder omnímodo que anhela (como buen comunista) y su defensa cerrada del golpismo supremacista catalán.

Entre la verborrea con tono impostado que caracteriza su discurso infamante, el capo podemarra disculpó a los golpistas catalanes presos y se mostró dispuesto a indultarlos a la mayor brevedad posible. En su infame complicidad con los separatistas, de cuyo apoyo depende que él y su pareja sigan en el Gobierno, llegó al extremo de comparar al prófugo Carles Puigdemont con los exiliados de la Guerra Civil, analogía que ha provocado  lógica indignación en el resto de fuerzas políticas.

No cabe engañarse con Iglesias, marxista enriquecido con su salto a la política que ejerce muy gustoso el papel que la izquierda y los independentistas le han reservado. Cuando el neocomunista se arrodilla ante las fuerzas separatistas y los grupos proetarras lo hace en nombre de Pedro Sánchez y del Gobierno de España, metido de hoz y coz en una operación que trata de socavar el régimen de libertades y acabar con sus instituciones fundamentales, empezando por la Justicia y la Corona.

Iglesias defiende a los delincuentes siempre que sean de izquierdas o separatistas; en eso es inflexible. Convertido en compinche de Sánchez y hombre del Gobierno para los trabajos más sucios, el potentado podemarra sigue avergonzando a la inmensa mayoría de los españoles, obligados a sufrir sus soflamas insoportables y a financiar su desahogadísimo tren de vida.

 

(Edit.ld/19/1/2021.)

- Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/infame-pablo-iglesias-6699994/

lunes, 18 de enero de 2021

LA INQUISICIÓN PROGRE.

 (La Inquisición Progre ya no se esconde. Lo que está diciendo este individuo es, 'los que no piensan como yo, deben ser censurados'.


A esto se llama 'progresismo'. Hay que ser burro para tragar. Esperemos que no haya muchos, a pesar del machaque de las mayoría de los medios de comunicación.

 

¡Qué asco! ¡Qué peligro!)

 

 


 Google, Amazon, Facebook y Apple son los maestros de la manipulación  inteligenteTelevisión y manipulación - Portal Libertario OACA

 Claves de la manipulación – Profesionales por el Bien Común – PBC

 

Alex Stamos, exdirector de seguridad de Facebook, ha defendido públicamente la censura a voces conservadoras.

 

En una entrevista en la cadena CNN, ha declarado que tienen que “rechazar la capacidad” de “los influyentes conservadores para llegar a enormes audiencias”, y ha añadido que “hay personas en YouTube, por ejemplo, que tienen una audiencia más grande que la CNN durante el día”.

(LaGaceta/18/1/2021-)

YA FUNCIONAN LOS COMENTARIOS

 YA FUNCIONAN LOS COMENTARIOS.

 Smiley - Wikipedia, la enciclopedia libre

DEMONIZANDO LO PRIVADO

 

Demonizando lo privado

El economista francés Frédéric Bastiat, nacido en Bayona en 1801, fue un insuperable defensor de la propiedad privada, el mercado libre y el Gobierno limitado. Su doctrina descansa en el principio de que, lejos de organizar sistemas públicos que legalizaran el “pillaje” por parte del Estado en todo lo que fuere propiedad privada, la principal preocupación de la sociedad debe ser defender su libertad, donde radica su verdadera fuente de riqueza. Una de las ingeniosas frases que escribió en sus debates contra las incipientes ideas marxistas -luego fracasadas en la mayor parte del mundo- fue la siguiente: … "Es como si los socialistas nos acusasen de no querer que la gente comiese, simplemente porque no queremos que el Estado se dedique a la producción de cereales”. Su insuperable ironía, su enorme cultura, y sus habilidades didácticas y dialécticas le han llevado a ser considerado como uno de los más grandes economistas liberales de la historia.

Si hoy Bastiat -que falleció de tuberculosis, con sólo 49 años- levantara la cabeza se moriría de impotencia y desesperación. La “expoliación legal” por parte del Estado de los bolsillos de los particulares, que tanto criticó en su famosa obra “La Ley”, se ha convertido en la regla general de la España de Pedro Sánchez. Cuando la mayoría de Gobiernos europeos -sensibles ante los estragos causados por la pandemia- abonan a sus empresarios parte de la facturación perdida y rebajan los impuestos, nuestro país sigue el camino contrario: alza generalizada de tributos, incremento de cotizaciones, y subida escandalosa de la electricidad (un 27%) en el momento más frío en décadas, siendo el único Gobierno de Europa que no ha dado ayudas a fondo perdido a sus ciudadanos. Cosa que en Baleares se está intentando remediar -de forma tardía e insuficiente- después de que 5000 personas piropearan las aficiones nocturnas de la Presidenta.

Pero lo realmente grave es que ese expolio de lo privado no redunda en un mejor servicio de lo público. Porque la gestión sanitaria y la vacunación contra el Covid-19 están dejando muchísimo que desear. Sepan ustedes que AENA y nuestro Govern balear no quisieron que la sanidad privada hiciera PCR (a un precio módico) en los aeropuertos de las islas al empezar el verano, lo que hubiera permitido crear un territorio “free Covid” pionero para el éxito del turismo en toda Europa. Antes al contrario, según decía Sánchez en el mes de junio, “España ha derrotado al virus”. Ahora, con la llegada de la vacuna, el Govern balear tampoco permite que las clínicas privadas colaboren en la vacunación de la población, y les está racaneando vacunas para proteger a sus propios sanitarios. Todo para no “comprometer” el intocable papel que para ellos debe desempeñar la sobrecargada sanidad pública.

La demonización de lo privado es la razón de ser de quienes nos gobiernan, que son incapaces de aparcar su ideologizado discurso en aras de una mayor eficacia. La ideología de sus actuales gobernantes está suponiendo un pesado lastre para el pueblo español, que asiste desconcertado a una cadena de engaños, incompetencia, precipitación, improvisaciones y enfrentamientos absurdos entre Administraciones de diferente color político. Cuando todos somos conscientes de que los políticos liberales se han tenido que comer con patatas -en las últimas décadas- muchos de sus viejos principios (la derecha ha acabado defendiendo, por ejemplo, el Estado del bienestar socialdemócrata), los socialistas y neocomunistas actuales se muestran incapaces de renunciar a ninguno de sus obsesivos postulados intervencionistas.

Nuestros gobernantes actuales -estatales y autonómicos- muestran una querencia infantil por enfrentar lo público con lo privado. Cuando, según retrata fielmente el economista Daniel Lacalle, “el sector público no rescata al sector privado; vive de él”, añadiendo que “sin empresas no hay recuperación económica ni sector público que valga”. Pero, con ese absurdo enfrentamiento, se está dinamitando la eficacia gestora e incluso se sacrifican -en aras de la pureza ideológica- decisiones que mejorarían la salud y la economía de nuestra población. Lo que implica un comportamiento fanático típico de completos incompetentes. Mientras tanto, como recordaba recientemente con gran acierto Luis Sánchez-Merlo, “quienes nunca han contribuido al Estado del bienestar exigen con redoblado empeño los beneficios íntegros del sistema”.

Los países mejor gestionados del planeta, y que muestran una mayor eficiencia en la gestión de los impuestos que les pagan sus ciudadanos, son los que aceptan y promueven la colaboración del sector público y el privado. Sin pretender que aquél sustituya completamente a éste. Cosa que sólo sucede en los regímenes estatalistas, los cuales han fracasado históricamente -de forma estrepitosa- en todas las partes del mundo. El profesor canadiense Stephen Osborne, reputado experto mundial en la enseñanza de la gestión pública, escribió en su genial obra “The new public governance?” que “a día de hoy parece inimaginable concebir a las Administraciones públicas trabajando solas”.

En España, sin ir más lejos, se han dado con éxito importantes ejemplos de colaboración público-privada: uno fue el “Plan de Vivienda 2016 del Ayuntamiento de Barcelona” (programa de co-vivienda o co-housing), que permitía a cooperativas de vecinos vivir en edificios -sin ser propietarios ni arrendatarios- por un tiempo prolongado (50 años) mediante incentivos fiscales y rebajas en tasas municipales a los promotores; otro fue el llamado “Madrid Foro Empresa”, promovido en 2013 por el Ayuntamiento de Madrid para crear nuevas iniciativas de participación empresarial con un marco jurídico y tributario especial; y un tercero el “Alianza Shire”, programa en el que grandes corporaciones como Iberdrola, Acciona y Signify (la antigua Phillips) contribuyeron a dotar de energía a varios campos de refugiados en colaboración con Naciones Unidas.

Todos estos ejemplos tuvieron una base esencial: la introducción de nuevos modelos de gestión con importantes incentivos económicos, administrativos y fiscales. Porque ahí está la clave de todo. En Suecia o Finlandia uno paga a gusto sus impuestos, visto lo que recibe del Estado a cambio de ellos. Pero en España, con esta banda que nos esquilma y no sabe gestionar ni la administración de una vacuna, resulta frustrante pagar y que sólo reciban ellos.

 

(MallorcaDiario/18/1/2021.)

COMENTARIOS DE MIS LECTORES

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 COMENTARIOS DE MIS LECTORES.


Debo pedir excusas, aunque yo no sea responsable de lo que ahora les diré, pero si fuese más experto seguramente sabría solucionarlo.

 

Resumiendo. Únicas opciones. A la derecha de los comentarios aparecen tres dibujitos que, una vez clikados, dicen:

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No recuerdo que esto pasara antes, porque he publicado algunos comentarios. Lo siento. Si me entero, lo diré.

PROCURE NO SER INGENUO

 (Procure no ser ingenuo. No se trague- solamente- lo que dicen las cadenas televisivas españolas y los grandes periódicos.)

Elena Berberana es una de las pocas periodistas que nos contó minuto a minuto el fraude electoral que llevó a Joe Biden a la Casa Blanca.

Tanto en su cuenta de Twitter (@ElenaBerberana) como desde Libertad Digital, Berberana informó de ese burdo pucherazo ocultado por los medios de comunicación al punto de cortar las ruedas de prensa de Donald Trump porque «mentía».

 

Una de las informaciones más sorprendentes que publicó fue cuando contó la denuncia de un exfiscal de Kansas que afirmaba que Zuckerberg había pagado 500 millones a jueces electorales para cambiar el resultado.

 

En este conversación para el especial de ‘El Quilombo’ sobre los matones de las Big Tech, Berberana recuerda los vínculos entre el BLM y el chavismo: «Ellos no se esconden».

 

«Para los demócratas, los muertos del BLM son de segunda. Black Lives Matter y ANTIFA son milicias. Las co-fundadoras de Black Lives Matter, Patrisse Cullors, Alicia Garza y Opal Tometi, han sido recibidas por Maduro»

 

En el 2011 Cullors dio su primera presentación ante el Left Forum, el congreso anual más grande de la izquierda internacional, denominado «un lugar para personas con ideas radicales».

 

«Les ha venido fenomenal que digan que EEUU es el país más racista del mundo cuando las minorías con Trump han ganado más poder que nunca».

 

«Han ocultado las declaraciones de Candace Owens que es la que se ha enfrentado al BLM haciendo a una llamada a no ser víctimas por ser negros o latinos como dice el BLM. Su movimiento va de azul porque ellos no quieren abolir la Policía como exige el Black Lives Matter»

«Lo que más me preocupa es ver adormecida a la sociedad española que se traga todo lo que dicen los telediarios sobre Donald Trump».


«Lo más clamaroso del asalto al Capitolio es la falta de Policía. Las imágenes parecen mostrar que la Policía les invitó a entrar».

 

«El modelo de censura de las Big Tech es la dictadura china».

 

«Animo a la gente a que cambie de buscador. Google ya había avisado en 2016 que lo de Trump no iba a volver a pasar»

domingo, 17 de enero de 2021

¿QUIÉN ES QUIÉN?

–Por Marcial Cuquerella. (La Gaceta/17/1/2021.)

 Daniel Alan Baker, el activista de ‘Antifa’ detenido este sábado por conspirar para asesinar a partidarios de Donald Trump en la inauguración de Joe Biden el próximo miércoles, confesó a sus seguidores en redes sociales que recibió dinero del magnate globalista George Soros. 

 

Daniel Alan Baker: el 'antifa' detenido por conspirar para asesinar a  partidarios de Trump que confesó haber recibido dinero de Soros - La Gaceta  de la Iberosfera

ASESINOS A LA CALLE

Ya está en libertad todo el ‘Comando Madrid’ de ETA: en la calle los asesinos de 80 personas 

(Mi opinión es que este gobierno sanchista carece de dignidad. Para mantenerse en el poder deja en la calle a asesinos, sin necesidad. 

 

Sus socios: comunistas, bilduetarras y golpistas. 


Me pregunto qué nivel moral tienen los que les votan.)

La salida de Troitiño cierra el círculo.

Ya está en libertad todo el ‘Comando Madrid’ de ETA: en la calle los asesinos de 80 personas

El Gobierno PSOE-Podemos sigue acercando terroristas al Pais vasco.

 

EL 'BUENISMO' Y LA IZQUIERDA.

 (El irresponsable 'buenismo' de la izquierda trae, y traerá, gravísimas consecuencias. Pero a la izquierda no le importa. La bastan sus 'buenas intenciones'. 

 

Se produce, y aumentará, el deterioro de la convivencia y un serio perjuicio para el turismo canario, en este caso. 

 

¿Quién quiere veranear rodeado de borrachos que roban en los supermercados? ¡Y cuidado con pararles! ¡Sería racismo!

 

Lo malo es que sigue habiendo gente que les vota. ¡Piense por sí mismo!)

 

 

La otra cara de la inmigración ilegal en Canarias: borracheras, robos y violencia

Los supermercados denuncian que los sin papeles "se pasan todo el día bebiendo" y advierten de que esta situación ahuyenta a clientes y turistas.

 

En los últimos días, tanto la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, como los agentes de la Guardia Civil de este municipio del sur de Gran Canaria han venido denunciando los numerosos incidentes protagonizados por los inmigrantes ilegales a los que el Gobierno aloja en hoteles y apartamentos turísticos de la zona.

"Los 3.200 inmigrantes que tenemos en Mogán generan mayores incidencias que el millón de turistas al año que visitaban antes este municipio", aseguraba la regidora el pasado martes en La Noche de Dieter. A su juicio, la mayor parte de los altercados son provocados por el permanente estado de embriaguez de los sin papeles y, para demostrar la gran cantidad de alcohol que éstos consumen, la alcaldesa alertaba sobre lo que está sucediendo en los supermercados de la zona turística: "Antes les llegaban cuatro palés de cervezas. Ahora han tenido que cuadriplicar hasta llegar a 15 palés".

Compran cervezas y roban whisky y ron.

Los encargados de los establecimientos corroboran a Libertad Digital esta información. "Empiezan a venir a eso de las 11 de la mañana y se pasan todo el día bebiendo", asegura Diego, encargado del SPAR de Puerto Rico. "Compran tanto cervezas como vino de tetra brick. Las cosas más caras intentan robarlas", denuncia su compañero Manuel, que está al frente de otro supermercado de la misma cadena en el centro comercial Europa.

- Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/espana/2021-01-17/la-otra-cara-de-la-inmigracion-ilegal-en-canarias-borracheras-robos-y-violencia-6699219/

sábado, 16 de enero de 2021

TOTALITARISMO

 

EL PORQUÉ DEL TOTALITARISMO IZQUIERDISTA.

Podríamos entroncar el asunto en los revolucionarios franceses, aquellos desquiciados inventores del totalitarismo que pretendieron instaurar el reino de la diosa Razón a golpe de guillotina, y en sus aventajados alumnos soviéticos, artífices de aquel paraíso proletario que tuvieron que amurallar para que no se les escapasen los beneficiarios. Pero no merece la pena distraernos con asuntos ya algo mohosos teniendo a mano tanto material fresco.

Pues la izquierda, abandonados sus caducados ideales de emancipación de unos trabajadores a los que el capitalismo ha emancipado mucho más eficazmente que el derrumbado paraíso socialista, ha desviado el tiro hacia otras dianas para continuar con su incansable labor de termitas de la sociedad occidental. Pues en eso consiste el fondo de lo que llamamos izquierdismo. Es cierto que quedan algunos bienintencionados que continúan definiendo la izquierda como el conjunto de las opciones políticas que ponen en la cúspide de su escala de valores el de la igualdad. Pero, además de que esa obsesión por la igualdad demuestra la ceguera voluntaria ante la evidente desigualdad humana –con todas sus nefastas consecuencias, como, por ejemplo, la Logse–, ni siquiera sirve como argumento para demostrar la tan cacareada superioridad moral de la izquierda, pues lo que esconde no es otra cosa que el resentimiento. Y, en su afán por conseguir sus objetivos disolventes y resentidos, los izquierdistas de todo lugar y variedad demuestran cada día la incorregible naturaleza totalitaria que les caracteriza a todos ellos.

Aunque el fenómeno es universal, fijémonos en la izquierda española, que es la que nos toca sufrir. Para aparecer como la virgen sin mácula de la historia, la izquierda en bloque –y en esta categoría hay que incluir a los separatismos, por muy derechistas que se supongan algunas de sus variedades– no ceja en su empeño de intensificar la reescritura de la Historia, la imposición de su versión como única verdad posible y la persecución de todo aquel que disienta. Multas, prisión y destrucción de libros incluidas. Como en los buenos viejos tiempos. Pues a lo largo de la Historia abundan los casos de intolerancia y persecución por motivos religiosos e ideológicos. Que cada uno escoja el que más le guste y después lo compare, por ejemplo, con el proyecto de ley socialista sobre la llamada memoria histórica o cualquiera de las iniciativas que dicho partido o su nueva versión podemita proponen continuamente sobre este asunto.

Y exactamente lo mismo podría decirse de la avasalladora dictadura de la ideología de género, nueva Inquisición empeñada en negar los hechos más fundamentales de la naturaleza humana. Para ejercer tan alta labor, este Santo Oficio postmoderno cuenta con legiones de voluntarios siempre dispuestos a amordazar, insultar, abuchear, presionar, acallar, amenazar y prohibir a quien ose pecar contra la nueva fe. Y con una energía que sólo puede emanar de una hoguera de odio incesantemente avivada.

Sencillamente no pueden tolerar que haya quien opine distinto de ellos, virtuosos portadores de la dicha eterna para la Humanidad. Ni siquiera pueden comprender que semejante tipo humano exista. Les ofende. Les ataca. Les repugna. Les subleva. Les indigna. Les insulta. Les colma de sacrosanto furor contra los herejes. Porque la izquierda no es más que la nueva religión sin dios que, ya desde los decimonónicos tiempos del catecismo revolucionario de Nechayev, ha venido a llenar el vacío dejado por la vieja divinidad en fuga. Bien claro lo estableció aquel protomártir nihilista:

Lo moral es lo que facilita el triunfo de la revolución; y lo inmoral y criminal, lo que la contraría.

Inmorales y criminales. Así de sencillo. Convénzanse los pérfidos reaccionarios: los que no comulguen con las ruedas de molino izquierdistas sobre temas históricos, ideológicos, jurídicos o antropológicos son inmorales y criminales. Aunque ellos mismos no se den cuenta, son hijos de la oscuridad, enfrentados a una izquierda que encarna la luz y la bondad.

Y por eso, como promulgan los izquierdistas de todo tipo en su legislación y como aplican sus huestes en sus continuas acciones, a esos inmorales y criminales, a esos herejes contra la nueva verdad revelada, hay que prohibirles hablar, hay que impedir que den conferencias, hay que cerrarles las páginas de los periódicos, hay que apartar de ellos los micrófonos, hay que destruir los libros que hayan publicado, hay que cerrar sus páginas de internet, hay que inhabilitarlos, hay que despedirlos, hay que menospreciarlos, hay que difamarlos, hay que multarlos y hay que meterlos en la cárcel.

Y eso que se llama derecha, como siempre, tragando e implorando genuflexa que la permitan existir. E incluso colaborando. Sólo algunas personas aisladas se atreven a alzar la voz. En los próximos tiempos iremos viendo cómo se desarrolla este trascendental combate entre la tiranía y la libertad.

 

(Jesús Laínz/ld/3/9/2018.)

viernes, 15 de enero de 2021

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

 

 

 

PARLER Y LA CENSURA DE LOS GRANDES DE INTERNET.

 

En 2018 tuvo lugar la expulsión de Alex Jones de las grandes plataformas de internet, que describí ese mismo año en mi desgraciadamente profética conferencia Libertad de expresión: ¿en manos de la izquierda californiana? Jones es un personaje repugnante, que vive muy bien de explotar las paranoias de un sector marginal de la derecha sin el más mínimo escrúpulo, llegando a afirmar que en realidad nadie murió en la masacre de Sandy Hook de 2012, que las supuestas víctimas eran niños actores y que se podía ver en la cara de sus falsos padres en los funerales que en realidad estaban fingiendo.

 Su expulsión fue rápida, y mostró un patrón que hemos visto varias veces desde entonces. Primero fueron las redes sociales y en general las web que se nutren de contenido creado por sus usuarios quienes lo expulsaron de sus plataformas: sus vídeos quedaron fuera de YouTube, sus podcast de Spotify y Apple y sus perfiles sociales de Facebook, LinkedIn, Pinterest y Twitter. Luego algunos servicios no esenciales, en este caso el de newsletters de Mailchimp, le dieron de baja. Más tarde las tiendas de aplicaciones para móviles de Apple y Google. El último clavo en el ataúd son los servicios financieros como Paypal o directamente Visa y Mastercard.

Este patrón se ha repetido en numerosas ocasiones, en algunos casos sumándose a la pira incluso proveedores esenciales para el funcionamiento de servicios y páginas web de internet, como proveedores de alojamiento, bases de datos, dominios, protección contra ataques de denegación de servicio... Está por verse que suceda algo parecido con ninguna web o servicio que cuente con la aprobación de la izquierda. Sin ir más lejos, ni BLM ni Antifa han sufrido nada similar pese a haber hecho arder varias ciudades estos últimos meses. En nuestro país, ni los etarras de Bildu ni los golpistas catalanes han tenido tampoco ningún problema similar.

Con ocasión del asalto al Capitolio, el patrón se ha seguido con mucha mayor rapidez. En poco más de 24 horas, el aún presidente de los Estados Unidos era expulsado de Twitter, Facebook, Shopify, YouTube, Twich, Instagram, Tiktok, Pinterest y seguramente alguno más que me deje. La indignación ante semejante magnicidio digital llevó a muchos usuarios a una red social alternativa llamada Parler, donde ya había una fuerte presencia de la derecha norteamericana mainstream –incluyendo numerosos periodistas y políticos, incluyendo senadores y representantes– desde el momento en que Twitter empezó a etiquetar como falsos los tuits de Trump, y sólo los de Trump, en un momento en que varias ciudades norteamericanas ardían, de forma literal, merced a las mentiras de la izquierda. Ante el mero rumor de que Trump podría abrirse cuenta allí, la reacción del oligopolio ha sido aún más rápida:

– Viernes: Google elimina la app de Parler de su Google Play Store y Apple le da 24 horas para censurar sus contenidos a su gusto antes de retirarla.

– Sábado: Apple cumple su amenaza. Se da el caso de que, al contrario que en Android, donde se pueden instalar aplicaciones sin usar la tienda de Google, en los dispositivos de Apple es obligatorio usar la App Store. Otros proveedores de servicios digitales, como Twilio y Okta, dejan de darle servicio.

– Domingo: Amazon, propietaria de los servicios en la nube AWS, donde se aloja Parler, le da hasta medianoche para censurar sus contenidos. Esto es un movimiento bastante más inédito, equivalente a que Vodafone, Orange o Movistar te cortaran el teléfono y el acceso a internet porque no les gusta lo que escribes o dices.

– Lunes: Parler ha desaparecido de internet hasta que pueda migrar a otra plataforma, lo que según su CEO podría llevar su tiempo, ya que las mismas empresas que estaban la semana pasada deseando hacer negocios con ellos ahora les niegan el pan y la sal.

Naturalmente, es imposible que sea casualidad que todos los grandes de internet se hayan dado cuenta al mismo tiempo de que Parler es un servicio malo malísimo. Tampoco es casualidad que todos ellos les hayan puesto deberes imposibles de cumplir en un plazo casi inexistente. La izquierda ha tomado el asalto al Capitolio como una excusa para imponer una dictadura digital en la que sólo esté permitido el pensamiento único. Es el capitalismo moralista que denuncia Quintana Paz: aquel que nos dice qué debemos pensar por nuestro bien, en el que los jefes de las grandes empresas prefieren quedar bien ante sus pares y ante ellos mismos antes que aumentar los beneficios, en el que presionan a países y gobiernos regionales para cambiar las leyes de modo que se ajusten al pensamiento único.

Algunos que a estas alturas ya sólo pueden ser llamados idiotas o mentirosos dirán que es una respuesta razonable a una situación de polarización y violencia sin precedentes. Pero es mentira. Llevamos cuatro años, el último de ellos con violencia en las calles, de polarización extrema y de ataques de la izquierda a la derecha, ataques apoyados y en muchos casos financiados por los mismos grandes de internet que ahora se ponen tiquismiquis. ¿Se piensan acaso que así van a acabar con Trump, el trumpismo o, más en general, la Derecha? Eso nunca ha pasado ni pasará. Simplemente tendrán a la mitad de la población odiándoles a muerte y deseando alcanzar el poder para destruirlos. Y cuando caigan, que no esperen que los liberales que hemos sido siempre defensores de la libre empresa derramemos ni una sola lágrima. Bastante será que no estemos al frente de la turba encendiendo la antorcha.

 

(Daniel Rodriguez Herrera/ld/11/1/2021.)