lunes, 24 de abril de 2017

GRAN PROGRAMA POLÍTICO

 (GRAN PROGRAMA POLÍTICO DE PODEMOS.

 HAY QUE SER MUY BURRO- de dos patas- PARA APOYAR A ESTOS TIPEJOS.

 POR LO VISTO, MELENCHON ES TAN ACÉMILA COMO LOS DE AQUÍ.)

 

Jorge Bustos y los podemitas franceses: "La idea es que todo se vaya a tomar por culo".

 

(ld.)

TODOS XENÓFOBOS MENOS LA IZQUIERDA

 

 

 

 (Siguiendo el catecismo típico de la izquierda, Ana Pastor, progre oficial, decide que el PP y los diez millones- más o menos- de ciudadanos que le votan, son xenófobos.

 

Si usted quiere vivir sin mancha, hágase de izquierdas. Ana Pastor ha acogido en su casa a una docena de inmigrantes. Y corre con todos los gastos. Es la superioridad moral de la izquierda.)

 

TODOS XENÓFOBOS MENOS LA IZQUIERDA.

Ana Pastor, acogedora de inmigrantes, cuelga el sambenito de 'xenófobo' al PP y Maroto se arruga.

Ve similitudes entre Le Pen y el Partido Popular en el tema de la inmigración. (Periodista Digital)

domingo, 23 de abril de 2017

LA PELIGROSA IGNORANCIA DE SÁNCHEZ






 LA PELIGROSA IGNORANCIA DE SÁNCHEZ.

Sánchez desconoce la Constitución y lo que pensaba Peces-Barba.

Publicado por José Manuel Otero Lastres el abr 23, 2017 (ABC)

En su desesperada búsqueda del apoyo de los militantes del PSOE, Pedro Sánchez, en una nueva pirueta dialéctica demagógica, declaró ayer en Cataluña lo que cree que quieren oír los socialistas catalanes: Cataluña es una nación dentro de una España “nación de naciones”. Y como cita de autoridad, apoyó su tesis en el pensamiento de uno de los padres de la Constitución Gregorio Peces-Barba. 

Tengo la impresión de que el señor Sánchez, además de muchas otras cosas, es voluntarista: abraza la teoría filosófica que da preeminencia a la voluntad sobre el entendimiento. Y es que ni en la Constitución existe rastro alguno de que España es una nación de naciones, una de las cuales sería Cataluña, ni Gregorio Peces-Barba sostuvo nunca la tesis que le atribuye Pedro Sánchez.

En efecto, basta la simple lectura del Preámbulo de la Constitución, de su Título Preliminar, y del Título VIII, para advertir de inmediato que para nuestra Carta Magna solo existe la “Nación española” al tiempo que reconoce el derecho a la autonomía de las “nacionalidades” y regiones que la integran.

Y en lo que se refiere al pensamiento de Peces-Barba sobre este asunto, basta leer lo que afirmó este profesor en Llerena (Badajoz) el 22 de octubre de 2011: “En España no hay más que una nación soberana, que es España, que es además el poder constituyente”, pero puede haber unas “naciones culturales, que no son soberanas”. Y añadió “son naciones culturales porque tienen una cultura diferenciada, además de participar de la cultura castellana, que es la cultura de común de todos”.

No sería sincero si dijera que esperaba de Pedro Sánchez el imprescindible rigor jurídico respecto del alcance de la Constitución que debe poseer todo estadista, y si no añadiera de inmediato que tampoco confiaba en que supiera calibrar el alcance del pensamiento jurídico y político de Peces-Barba.

Pero como soy de los que creen que en política no vale todo, incluida la deformación intencionada de nuestra legalidad constitucional, me veo obligado a recordar a todos aquellos que pudieran haber sido confundidos por el señor Sánchez, que Cataluña no es una nación, que España no es una nación de naciones y que Peces-Barba pensaba, como no podía ser de otro modo, que la única Nación soberana que reconoce nuestra Constitución es España.

VOX Y RAJOY

 (Una diferencia entre VOX y Rajoy es que entienden el conflicto de maneras muy diferentes. Rajoy da largas, se esconde detras del Tribunal Constitucional y no se atreve a utilizar los mecanismos que le da la Constitución ante las reiteradas violaciones de la legalidad por parte de los separatistas.

VOX sabe que no se puede ceder ante los que quieren romper España. No se puede porque es su obligación constitucional.

No creo que si VOX gobernara cambiara de opinión.)






Las asociaciones separatistas Òmnium Cultural y la Assemblea Nacional Catalana recibieron la semana pasada una nueva sanción de 90.000 euros, de la Agencia Española de Protección de Datos, por tener una base de datos inoperativa en Estados Unidos.

 La sanción se suma a otra multa reciente de 240.000 euros por la denuncia que interpuso VOX de la campaña que hicieron estas dos asociaciones para recoger datos no permitidos de miles de catalanes, cuando realizaron una encuesta puerta a puerta preguntando si votarían a favor de la secesión en la consulta del 9-N de 2014. 

Desde VOX se han mostrado eufóricos con esta nueva condena, y han aprovechado, también, para cargar contra el Gobierno de Rajoy. El presidente del partido, Santiago Abascal, ha asegurado que su formación ha logrado “dinamitar” a Òmniun y ANC y se ha preguntado, de forma irónica, si Rajoy y Montoro “irán a salvarles de su quiebra económica, vía transferencia de fondos públicos a la Generalidad, para que esta, a su vez, los derive vía subvención a las organizaciones”.

(El Confidencial Digital)

LA JUSTICIA ESPAÑOLA.

 

 

 

La Justicia española resuelve litigios en 238 días frente a los 17 de Dinamarca.

Las cifras que prueban la lentitud de los procedimientos judiciales en nuestro país. 

 (Diego Sánchez de la Torre/Libre Mercado.)

- Seguir leyendo: http://www.libremercado.com/2017-04-23/la-justicia-espanola-resuelve-litigios-en-238-dias-frente-a-los-17-de-dinamarca-1276597368/

LOS LIBROS ENSEÑAN


 

 

 

España

«El Cid era el héroe más invocado por los catalanes del XIX».

El historiador Joan-Lluís Marfany desmonta en un libro el mito de la Renaixença.

(ABC) 


Desde hace demasiados años la historia oficial fecha la recuperación del catalanismo en 1833, cuando Bonaventura Carles Aribau publicó su «Oda a la pàtria» en El Vapor, diario en castellano defensor de los intereses proteccionistas de la industria catalana. El poema, escrito en catalán, marca el kilómetro cero de lo que se ha dado en llamar Renaixença, pero representa una mínima porción de toda una producción literaria –tan voluminosa como interesadamente desconocida– escrita en su mayoría en castellano.

Aribau era un representante de la burguesía que defendía el Madrid las leyes que salvaguardaban con aranceles el mercado textil catalán de los paños británicos. A lo largo de más de novecientas páginas y después de consultar un caudal de ensayos, novelas, archivos notariales, prensa, poesías, e himnos, el profesor Joan-Lluís Marfany (Barcelona, 1943) desmonta en «Nacionalisme espanyol i catalanitat» (Edicions 62) el mito de la Renaixença que constituye, junto a 1714, el disco duro del nacionalismo catalán. 

Para el autor de «La cultura del catalanisme» (1995) la Renaixença no fue como la presenta la historiografía canónica (Soldevila, Molas, Rubió, Anguera, Lluch). Su tesis: si como aseguran los nacionalistas, la nación catalana ya existía y no se manifestaba por la imposición castellana, ¿por qué había de renacer? Argumento principal: un sector textil catalán –sinónimo de «industria nacional– omnipresente en Madrid protegerá el mercado español de aventurerismos: «Cuando se evolucione del provincianismo al catalanismo político, la burguesía solo se adhiere si se cambia el concepto “nacionalismo” por “regionalismo”, como sucederá con la Lliga de Cambó».


Habrá sin duda un antes y un después del monumental trabajo de Marfany, al que los historiadores al servicio de la causa soberanista no han podido dar una respuesta argumentada

Afirmar que «los catalanes inventaron el nacionalismo español» o subrayar la paradoja de que el regionalismo catalán no es más que una reafirmación de la españolidad adquiere un tono subversivo en pleno proceso independentista. Prueba de ello es la silenciosa indiferencia –por no decir la pereza– del aparato cultural nacionalista ante una obra refrendada por sólidos documentos históricos. La construcción de la nación española en Cataluña, señala Marfany, se remonta a la última década del siglo XVIII como respuesta a la Revolución Francesa y se consolida con la Guerra de la Independencia. Los catalanes que combaten al invasor napoleónico apelan a los mitos de don Pelayo y Numancia.

«Leales españoles»

El patriotismo de Cataluña no muestra hechos diferenciales con otras regiones de España: «Proclamas, bandos y otros documentos invocan, repetidamente “la Nación” y “la Patria” y si en algún caso este segundo término puede hacer referencia a Cataluña –o a alguna de su ciudades y pueblos–, nada indica que sea en detrimento de la patria española que es sinónima de nación». El particularismo reafirma el sentir español. La expresión «esforzados catalanes» de las arengas contra el francés revela una forma de sentirse «sinceros y leales españoles»

Si la Constitución de 1812 rubrica la nación española liberal, con el trienio de 1820 el concepto de Nación se consolida. Sea desde el poder establecido o en las revueltas o «bullangues» del liberalismo revolucionario, la retórica es inequívocamente española. Diarios como El Vapor o El Catalán reiteran en la guerra contra el carlismo las referencias a la historia de España. Las poesías publicadas en la prensa barcelonesa y los opúsculos arrojan una estadística que destaca Marfany: «El Cid, Pelayo y Padilla o su pendón continúan siendo los héroes más invocados, el tándem Numancia-Sagunto, los hechos más citados, además de los diversos episodios de la Guerra de la Independencia».

Los hombres de la denominada Renaixença –Aribau, Piferrer, Milà i Fontanals– eran españoles fervientes: «El momento histórico en que se supone que comienza la Renaixença es exactamente cuando el proceso diglósico alcanza su cénit, sus promotores son exactamente los mismos que protagonizan la supuesta Renaixença", apunta el historiador. El castellano es la lengua de ascensión en la escala social. Un callista se anuncia en un diario de Barcelona de 1840 como «callista español».

A Marfany le parece un escándalo que el mito de la Reinaxença se haya mantenido sin tocar una coma. Tras una década de investigación, proseguirá en otro volumen su consulta exhaustiva de fuentes documentales. El periodo histórico de 1789 a 1859 «ha sido invadido y ocupado por una corriente historiográfica de inspiración nacionalista que no sólo no tiene escrúpulos en poner la historia al servicio de su causa política, sino que parece convencida de que esta es su principal función», advierte. 

(Sergi Doria/ABC)



DIA DEL LIBRO.


FRACASO HISTÓRICO DE PP/PSOE

 

 (FRACASO HISTÓRICO DE PP/PSOE.)

 

La politización de la Fiscalía Anticorrupción.


Moix releva a José Grinda y Fernando Bermejo, los fiscales anticorrupción que investigaban el 'caso del 3%' de CDC y que destacaban por su firmeza en las pesquisas. 
(Carlos Quilez/Crónica Global.)

APOYO A LOS EXLEGIONARIOS.











 APOYO A LOS EXLEGIONARIOS. NO A LA CRISTIANOFOBIA. SÍ A LA UNIDAD DE ESPAÑA.







Ignasi Jorro

Medio millar de exlegionarios marchan por el centro de Barcelona.

Los antiguos soldados han reivindicado la unidad de España y han denunciado la "cristianofobia".

sábado, 22 de abril de 2017

PEDRO SÁNCHEZ, UN ANALFABETO.




 (Hablo de Pedro Sánchez, como político. No me meto con él en su calidad de ciudadano. Pues bien, como político, es sectario, superficial y grosero.

El Psoe y España merecen más.

Por cierto, hay que ser muy simple para creer que esta cesión- una más- resolverá 'el conflicto' con los separatistas. ¿Tan tonto es?)



PEDRO SÁNCHEZ, UN ANALFABETO.

Pedro Sánchez en Barcelona: "Cataluña es una nación".

El candidato a las primarias socialistas reclama una reforma constitucional y pide que se reconozca la singularidad territorial de Cataluña. (ld.)

(El candidato a liderar el PSOE cree que esta será la única vía para superar el «grave conflicto» territorial. España, ha dicho, es «una nación de naciones».) ABC.


CATALUÑA ES ESPAÑA.

El nacionalismo catalán (como el vasco), no es propiamente catalanista, sino antiespañol. Cataluña nunca ha sido una nación en el sentido propio de una comunidad cultural con un Estado, y no lo ha sido porque no ha querido serlo. Sólo a finales del siglo XIX apareció un nacionalismo que no podía basarse en la historia y que, por tanto, la inventó, tratando de crear mitos sugestivos basados en una mezcla de narcisismo y de victimismo. El narcisimo de ser "una raza superior" al resto de los españoles (ver el libro de Paco Caja), más "europea", más "culta" y más rica, y el victimismo de considerarse oprimidos, fuera por Castilla o por el "Estado español", como decidieron llamar a la nación española existente realmente desde Leovigildo y de la que siempre se habían sentido parte la inmensa mayoría de los catalanes.

Desde el primer momento, la táctica nacionalista, en Cataluña y en Vascongadas, consistió en provocar resentimientos y una literatura de odio y desprecio a España de la que he dado algunas muestras en Una historia chocante, pero que merecería por sí sola un buen estudio. El objetivo era doble: proclamarse los representantes genuinos de Cataluña y provocar, por reacción, un sentimiento de aversión en el resto de España, que, en círculo vicioso, empujara a muchos catalanes a identificarse con el nacionalismo. Hay que decir que en ello han tenido bastante éxito, debido a la ausencia de pensamiento político sobre el asunto en el resto de España, una carencia que, con pocas excepciones, pervive.

Así, ha sido y sigue siendo muy frecuente en la prensa general referirse a los nacionalistas como "los catalanes" o aceptarlos como la auténtica encarnación de "Cataluña". La torpeza, como en relación con el PNV, ha sido increíble, y adquirió nuevas cotas en la Transición gracias a Suárez y a sectores de la UCD especialmente ineptos e ignorantes de la historia, que propiciaban esos nacionalismos con la creencia de que ellos eran propiamente la derecha en esas regiones (o que, con la misma naturalidad y en compañía del PSOE, proclamaban al orate Blas Infante "padre de la patria andaluza"). No debe olvidarse que fue sobre todo en Madrid donde los desmanes separatistas encontraron respaldo cuando Jiménez Losantos, Amando de Miguel y otros los denunciaron.

La identificación de los nacionalistas y su demagogia con los catalanes en general está llevando a algunas personas en el resto de España a aceptar la secesión, e incluso animarla, pretendiendo que desde la Transición los males del país y los ataques a la libertad vienen inspirados por los Gobiernos autonómicos catalanes. Tal posición me parece irresponsable. Los males de Cataluña son los del conjunto del país, y no habrían llegado a tanto sin la colaboración o inhibición de los partidos "madrileños". En La Transición de cristal he explicado la generación de tales actitudes y no estaría de más un debate de cierta altura al respecto.

(Pio Moa/ld.)

La lucha por la verdad.

Con todas sus virtudes, la transición democrática tuvo algunos serios defectos, y uno de los peores fue el abandono de la lucha por la verdad histórica frente a una izquierda y unos separatistas resueltos desde el primer momento a inculcar por todos los medios su ideología, especialmente a los jóvenes. En estos años hemos vuelto a la época de los "gárrulos sofistas", a una verdadera orgía de desvirtuaciones y falsificaciones, tanto de la historia más antigua como de la más reciente, sin que recibieran la adecuada respuesta. No se trata, importa señalarlo, de simples errores, pues de éstos nadie está libre, sino de una verdadera estrategia, como cita Laínz de Orwell, para apoderarse del pasado como medio de imponerse en el presente y determinar el futuro. Esta renuncia a defender la verdad histórica sólo podía tener consecuencias nefastas, y bien comprobado lo tenemos.
 
Ante la contraposición de interpretaciones históricas, muchas veces caemos en la impresión desanimada o escéptica de que, finalmente, no hay modo de saber quién tiene razón y de que siempre seguimos la versión del pasado más acorde con nuestros prejuicios o intereses. Algo de cierto hay en ello, pues, ya lo decía Huizinga, en la historia se encuentran argumentos para todos los gustos. Aunque ello ocurre con respecto al pasado, con respecto al presente y con respecto a las prospecciones e ilusiones que nos hagamos del futuro. Por ello, quizá convenga empezar por examinar los intereses en juego para discernir las diferentes versiones.
 
Si observamos la evolución práctica de los nacionalismos vasco y catalán, o del gallego, el andaluz, etcétera, los vemos vinculados siempre a ideologías racistas y aspiraciones totalitarias, vemos que sus estatutos y normas han buscado en todo momento mutilar, cuando no aplastar, las libertades democráticas, hasta el punto de que la situación de ellas en Cataluña es muy precaria, no digamos ya en las Vascongadas, donde ni siquiera puede hablarse en serio de tal cosa, bajo la presión de los asesinatos y el chantaje. Estos nacionalismos, por tanto, buscan cercenar las libertades conseguidas por el conjunto del pueblo español, a las que nunca han aportado ellos nada, excepto perturbaciones. Encontramos aquí, por tanto, un conflicto de intereses de la mayor trascendencia, que orienta desde el presente las interpretaciones del pasado.
 
No digo que el nacionalismo sea por naturaleza contrario a la democracia. En muchos casos lo es, en otros no. En cuanto a nuestros separatismos, de su carácter antidemocrático no puede caber la menor duda a quien preste atención a sus comportamientos prácticos y examine con espíritu crítico sus declaraciones.
 
Esta evidencia parece chocar, sin embargo, con una interpretación del pasado reciente que indicaría lo contrario: en la Guerra Civil, los nacionalistas se habrían alineado con el Gobierno "legítimo", salido de las elecciones y por tanto democrático, frente a una derecha españolista y reaccionaria por naturaleza. Me he referido muchas veces a esta cuestión, y no voy a extenderme ahora sobre ella. Simplemente recordaré, una vez más, otra evidencia: el bando del Frente Popular, que cayó rápidamente bajo la tutela del demócrata Stalin, se componía de demócratas tales como los comunistas, los marxistas del PSOE, a menudo más radicalizados que aquéllos, y los anarquistas, como fuerzas principales. Los republicanos de izquierda o los secesionistas, menos revolucionarios, desde luego, giraban en torno a los anteriores, lo que ya indica mucho.
 
Además, durante la República dichos republicanos habían demostrado su respeto a la ley y a las elecciones propiciando golpes de estado contra un resultado electoral adverso, el de 1933; los nacionalistas catalanes habían asaltado la República al lado de los socialistas en 1934; y del PNV, un partido abierta y furiosamente racista (tuvo que cambiar o disimular ese carácter después de la guerra mundial), tampoco cabe afirmar que fuese democrático. Es asombroso el éxito que ha tenido durante largos años la versión de un bando "republicano" democrático, contra toda prueba; pero ese éxito, pese la pretensión de Goebbels, no transforma la mentira en verdad.
 
Así pues, una de las claves de la interpretación histórica de esos nacionalismos consiste en su carácter e intereses antidemocráticos. Lo cual no significa que sea necesariamente una interpretación falsa… pero empieza siéndolo cuando al mismo tiempo intenta presentarse como lo contrario. En frase famosa, "los nazis son los cínicos, porque reconocen abiertamente su violencia y su tiranía; los comunistas son los hipócritas, porque niegan descaradamente las suyas". Los nacionalistas vascos y catalanes optan resueltamente por la hipocresía, al parecer más fructífera.
 
Por otra parte, la veracidad o falsedad de los hechos históricos nunca se demuestra con apelaciones generales a intereses o ideas previas, sino mediante el análisis cuidadoso de los hechos concretos. Puede demostrarse con claridad suficiente, por ejemplo, que la versión del PNV sobre el Pacto de Santoña es radicalmente falsa, al igual que su afirmación de los tres mil muertos en el bombardeo de Guernica, o las leyendas sobre su reacción a dicho bombardeo –bajo sus llamamientos a intensificar la lucha, lo que hizo fue intensificar sus tratos con los fascistas italianos con vistas a traicionar a sus aliados.
 
Contra una nutrida propaganda, cabe demostrar documentalmente que la Esquerra respondió al resultado de las elecciones de 1933 poniéndose "en pie de guerra", utilizando el estatuto para intentar crear un ambiente bélico en Cataluña y tratando de llevar a los catalanes a la insurrección. Hechos determinantes, entre otros muchos, probatorios de dos cosas: la capacidad de estos nacionalismos para falsear el pasado y la falta de base de sus pretensiones democráticas.
 
Como decía, la Transición vino acompañada de una flaqueza en la defensa e investigación de la verdad; peor aún, de hostigamiento a los pocos que no se resignaban ante la ola propagandística de los separatistas y del partido de los "cien años de honradez". De aquellos polvos, estos lodos. Sin embargo, se aprecia en los últimos años una reacción muy esperanzadora, con numerosos estudios que han echado por tierra las explicaciones nacionalistas del pasado, faltando, si acaso, una suficiente popularización de sus resultados.
 
Jesús Laínz viene contribuyendo de forma muy destacada a esta doble tarea, primero con su excelente libro Adiós, España y ahora con este otro, La nación falsificada, más divulgativo pero no por ello menos cuidado en sus exposiciones. Falta, quizá, una obra que presente las semblanzas de los jefes nacionalistas catalanes y vascos, algo así como Separatistas ilustres, para contraste con los vascos y catalanes que a lo largo de la historia tanto han contribuido a forjar la nación española.
 
Pío Moa
Libertad Digital, 12 de enero de 2007 .

ESPAÑA CONTRA CATALUÑA. HISTORIA DE UN FRAUDE.
Jesús Laínz.
Con magistral capacidad para relacionar pasado y presente, anunciando escenarios de futuro, Jesús Laínz se embarca nuevamente en la misión de desenmascarar al nacionalismo periférico secesionista que habita en España. Tarea compleja porque con toda probabilidad los custodios de las esencias del separatismo catalán, se abalanzarán sobre el autor, tratando de provocar su descrédito.

Que en la actualidad, desde las instituciones catalanas se haya lanzado un órdago al Gobierno de la Nación, no debemos contemplarlo como un hecho aislado o consecuencia de las dinámicas políticas (sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de 2006) y económicas del siglo XXI. Por el contrario, sus raíces las encontramos a finales del siglo XIX (1898), fecha en la que irrumpe el catalanismo, ideología residual hasta entonces, como explica Josep Pla “los catalanistas eran muy pocos. Cuatro gatos. En cada comarca había aproximadamente un catalanista: era generalmente un hombre distinguido que tenía fama de chalado”(pág. 57).

A partir de ahí, de forma constante, tal ideología ha perseguido escribir una historia diferente de España y de Cataluña, vertiendo sobre la primera epítetos descalificadores. Para ello se ha valido de diversas y complementarias herramientas: desde la fabricación de mitos (el rol de Rafael Casanovas en la guerra de Sucesión de 1714) hasta la repetición de mantras (la supuesta persecución de la lengua catalana durante el franquismo) y omisiones deliberadas (el apoyo económico y moral ofertado por Francesc Cambó al bando nacional durante la Guerra Civil española).

Al respecto, Laínz nos acerca a algunas personalidades que han participado activamente en dicha tarea y que pueden resultar remotas para el lector si no está familiarizado con el objeto de estudio, como los políticos Cambó y Prat de la Riba e intelectuales como Rovira i Virgili. Así, muchos de los “argumentos” que hoy escuchamos a Artur Mas, Oriol Junqueras o al propio Jordi Pujol fueron ya pronunciados con idéntica vehemencia por sus antecesores de la Lliga Regionalista, en particular las referencias a la cultura, la lengua o la consideración de Cataluña como nación.

Sin embargo, el nacionalismo catalán disfruta hoy de mayores medios para promover su credo. Algunos de ellos son materiales y otros, los más peligrosos en cuanto que provocan mayor eficacia, proceden de la inacción de los diferentes Gobiernos de España, que han asistido pasivos al manejo hecho desde 1980 por la Generalidad de la educación o la lengua como peones al servicio del adoctrinamiento.

Dicho con otras palabras: se ha permitido la vaporización de España en Cataluña. Al respecto, Jesús Laínz apunta una consecuencia: aquellos que más fervor muestran actualmente por la independencia, son quienes aún no han cumplido la mayoría de edad o lo han hecho hace escasas fechas.

En esta suerte de dejación de funciones, Laínz culpa más a la izquierda que a la derecha. Además, desmonta que el federalismo sirva como contrapeso a las intenciones rupturistas del nacionalismo catalán, ya que éste siempre ha concebido la autonomía no como un fin, sino como un medio para la construcción de su propio Estado. Expresiones vacuas como “España plural” o “España nación de naciones” lejos de saciar el apetito independentista, lo legitimaron y espolearon.

En definitiva, nos hallamos ante un libro “políticamente incorrecto” en el que los juicios emitidos por el autor están avalados tanto por su análisis minucioso como por las innumerables fuentes bibliográficas y documentales que maneja. La hemeroteca se convierte en el abogado defensor de Laínz, exponiendo unos alegatos que le dan la razón y le eximen de toda culpabilidad.

(El Imparcial/Alfredo Crespo Alcázar.)


SI ES CIERTO...

 (Encima, se sorprenderán si, algún día, aparece una Marine Le Pen. Si llega, tardará, porque España es la reserva progresista de Europa.

En fin, pague usted sus impuestos, o sabrá lo que vale un peine.)

 

 

 

 SI ES CIERTO, ES REPUGNANTE.

INVESTIGACIÓN

Apartan a los fiscales del 3% para contentar a los nacionalistas.

 

(Ángeles Escrivá/Madrid/El Mundo.)

 

MARCAR PAQUETE Y PEZONES.

Ni push up ni relleno, ahora le llega el turno a los pezones. Marcarlos es tendencia. Hasta aquí todo bien. Quien goce de unos buenos pezones que los luzca, con o sin sujetador. La silicona ya no mola. Ahora lo que se lleva es llevar pezoneros para que parezca que una pasa frío. O esa es la inteligente línea de negocio de Just Nips. Tu sueño está a una distancia de 10 dólares.

 (Katy Mikhailova/Pezones Style/Chic.)


(Todavía no ha llegado el momento del 'Paquete Style', pero no desespere. De momento es una guarrería, y el machista de turno debe ser esposado y conducido a comisaría. El protocolo es el protocolo. ¿O no?) 

 

viernes, 21 de abril de 2017

REBUZNOS DE PROGRESO.


 (La izquierda- con las excepciones de rigor- odia a Occidente. De ahí este vómito. Si hubieran asesinado al terrorista, sí sería asesinato. Con letras bien grandes. Asco dan.)






PERIÓDICO DE ANA PARDO DE VERA INDIGNA Y CABREA POR IGUAL AL NO LLAMAR A LAS COSAS POR SU NOMBRE

Leches como panes al diario Público por su buenismo con el terrorismo yihadista que deja un policía "fallecido" en París.

Cierta parte de la izquierda mediática sigue evitando utilizar términos como 'asesinato'
J.M.Báez, 21 de abril de 2017 a las 16:15(PD)

DECEPCIÓN:BORRELL Y SÁNCHEZ.


 (Profunda decepción con Josep Borrell. No esperaba nada de Pedro Sánchez. Me parece superficial, grosero y sectario. Pero a Borrell le tenía por una persona culta e inteligente.

En democracia, los partidos que son alternativa de gobierno- y los demás, también- no pueden, ni deben, ser vistos como enemigos. Son únicamente adversarios políticos.

Pedro Sánchez utiliza el lenguaje de 'amigo-enemigo.' De 'No es no'. Solamente le faltó pegarle una colleja a Rajoy.

Una verdadera desgracia para nuestra democracia. Un peligro para el PSOE y para España. Profunda decepción con Borrell.)

 

 

El exministro Borrell anuncia su aval a Pedro Sánchez.

Se abre el plazo para que los aspirantes a la Secretaría General del PSOE consigan los avales de afiliados necesarios.
(ABC)

jueves, 20 de abril de 2017

PELIGROSOS IMBÉCILES

 (Carmena se atreve a poner al mismo nivel a un político elegido en unas elecciones democráticas y a unos terroristas islámicos. Realmente, España está perdida. Gobernada por impresentables. ¡Qué pena!) 

 

 

Carmena, sobre EEUU: es "increíble que las autoridades tengan la misma actitud que los terroristas".

 

(ld)

- Seguir leyendo: http://www.libertaddigital.com/espana/2017-04-20/carmena-sobre-eeuu-es-increible-que-las-autoridades-tengan-la-misma-actitud-que-los-terroristas-1276597356/

LA JUSTICIA EN ESPAÑA.

 

 (Me olvidaba. Justicia de progreso. Si la información es cierta, los legisladores legislan en contra de la opinión del 90% de los ciudadanos. Un éxito democrático y de progreso.)

 LA JUSTICIA EN ESPAÑA.

El 90% de los españoles cree que la ley protege a los okupas y desampara a los propietarios.

El 81% se siente desprotegido en el caso de que alguien ocupe su vivienda.

 

(Libre Mercado.)

LEER BUENOS LIBROS


miércoles, 19 de abril de 2017

PODEMOS: ANALFABETOS PELIGROSOS.

 (No les basta defender modelos económicos que han fracasado rotundamente. Una y otra vez. Además, mienten como bellacos para hacer daño. Tal es su odio a España, a la economía de mercado y a la propiedad privada. ¿Y la democracia?
 Tal vez, es que son- además- unos ignorantes. Unos peligrosos burros de dos patas.)




PODEMOS: ANALFABETOS PELIGROSOS.
 
Juan Torres fue, junto a Vicente Navarro, el autor del programa económico de Podemos en 2014. Las propuestas tan polémicas sobre impuestos o renta básica tienen algo de sus aportaciones. También lo tienen su ataque al sistema de mercado e, incluso, a la propiedad privada. Cuando Pablo Iglesias presentó, junto a Carolina Bescansa, Torres y Navarro, el programa de Podemos, así lo manifestó sin que ninguno de los presentes desmintiera este extremo.

Torres es también miembro del consejo científico de la organización radical Attac España, a la que también pertenece el comunista Alberto Garzón, y ejerce la docencia desde su puesto de Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla.

El pasado martes dejó claro que si sus conocimientos económicos son, cuanto menos, discutibles; los que tiene de Historia son, directamente inexistentes. Lo hizo tras publicar un tuit en su perfil de la red social Twitter en el que junto a una fotografía del Águila de San Juan de los Reyes Católicos, decía: “¿Se imaginan edificios en Alemania con la cruz gamada? Pues eso, marca España”. La imagen que adjuntaba corresponde a instalaciones actuales de la Junta de Extremadura que se encuentran en el antiguo almacén de semillas de Sevilla.

De inmediato, cientos de usuarios de la red social se dirigieron a Torres para hacerle ver el error cometido. El catedrático y colaborador de Podemos, lejos de corregir su error, ha mantenido el tuit que ya tiene más de quinientas respuestas entre las que cuesta encontrar alguna que le apoye.

(La Gaceta)

ILEGALES Y VIOLENTOS


 
 
 
 
(Recordemos que el jefe de ERC, Oriol Junqueras, avisó: 'La independencia no tiene que ser, necesariamente, pacífica y ordenada'.
 

Ahora los 'comandos de acción rápida'.
 

¿Se enteran de que es un golpe de Estado?)
 
 
Darán respuesta a 'los ataques del Estado'.

La ANC prepara ya el nuevo escenario del procés: 'Comandos de acción rápida'.

 

(La Gaceta)