martes, 6 de diciembre de 2016

ESPAÑA Y CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA


 (¿Nos toman por tontos? Llevamos años en que las autoridades de Cataluña incumplen las sentencias judiciales firmes. Por no hablar del País Vasco. Por cierto, el ex Muy Honorable Pujol sigue de rositas cuando muchos han estado en la cárcel por defraudar diez o veinte mil euros.

 

Y no pasa nada. Los separatistas desobedecen al Tribunal Constitucional. Abren embajadas en el extranjero. Hacen propaganda negativa y falsa contra España. Hacen referendos ilegales. Toda esta basura anticonstitucional la pagamos nosotros gracias a la 'generosidad' de PP y PSOE. Con el dinero de los españoles respetuosos con la Constitución.

 

  Y, con toda esta basura, los políticos actuales quieren modificar la Constitución para que los separatistas antiespañoles se sientan 'cómodos'.


Cuidado. Millones de europeos votan opciones políticas alternativas a lo que hay, porque 'lo que hay' les produce hartazgo. Y, a veces, indignación y asco. Nos toman por tontos y, encima, nos masacran a impuestos. Aparte de que, al menos en el caso de España, no les importa destruir la nación española, mimando a los separatistas y accediendo a sus deseos.

 

¡Y quieren asustarnos con populismos de derecha extrema!)



 

 ¿NOS TOMAN POR TONTOS?

Zoido: «La salud de la Constitución no puede ser más envidiable».

El ministro del Interior, juez de carrera, elogia la validez de la Carta Magna, pero apuesta por una reforma consensuada. (abc)



EL FINAL DE LA CONSTITUCIÓN.

El PP se ha puesto la venda antes de la herida y sus dirigentes ya plantean sin disimulo que si PSOE y Ciudadanos se ponen de acuerdo no les quedará más remedio que aceptar una subcomisión sobre la Constitución que comience a preparar los trabajos previos o anestesia preoperatoria. Y no lo dicen precisamente apenados. Se atribuye a Adenauer la frase de que "cuando los políticos no pueden gobernar, crean comisiones". Ni se imaginaba el canciller alemán en qué iba a degenerar la cosa.

El objetivo es adaptar el texto a la talla de los separatistas, cosa que entraña la misma dificultad que confeccionar un traje de chaqueta y pantalón para un unicornio verde, y además, probárselo y ponérselo. Así pues, allí donde dice que "los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza , sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social" (artículo 14 del Capítulo II del Título Primero), se debería cambiar el redactado para dar gusto a Garganté, Puigdemont, Mas y Junqueras, entre otros, e incluir una nota diferencial en plan "los españoles son iguales ante la ley menos los catalanes, que son más iguales y mejores". Y aún así es de temer que los antedichos se opusieran al nuevo redactado porque, según ellos, los catalanes no son españoles. Fin de la reforma.

Con mucha más claridad expresa la naturaleza de la cuestión un comunicado a favor de la Constitución (como lo leen) del nuevo partido de Antonio Robles, el Centro Izquierda Nacional, en el que se afirma:

Todas las constituciones, también la española, son mejorables, pero ni es el momento ni nos llevaría a una mayor cohesión nacional en estas circunstancias. La legitimidad y apoyo que tiene ahora se pondría en riesgo innecesariamente. Si se necesitara reformar sería en sentido contrario al que demandan nacionalistas, separatistas y populistas que intentan abrir un periodo constituyente que desguazará la unidad de la Nación y romperá en mil pedazos la igualdad y la solidaridad entre los españoles.
Tal vez resulte indiciario del futuro de la Constitución el escaso entusiasmo reinvidicativo de PP, PSOE y Ciudadanos, la inexistencia de un discurso al respecto entre unos partidos que se proclaman constitucionalistas y las nulas consecuencias que su incumplimiento comporta. No es que la Constitución se pueda quemar en TV3, o que los cívicos, festivos y pacíficos muchachos del procés la rompan e incendien en la calle, sino que los patrocinadores de tales eventos se la pasan por el arco del triunfo a cada rato cuando introducen en los presupuestos una partida para un referéndum inconstitucional y de manera permanente al impedir a los padres elegir la lengua vehicular en la enseñanza de sus hijos.

 Reformar la Constitución afecta a la viga maestra del periodo más largo de libertad y democracia de nuestra historia, treinta ocho años. Suena a tópico, pero es una certeza incontrovertible, como que la Tierra gira alrededor del Sol y los nacionalistas son insaciables y, como ellos dicen, ya se han pasado la pantalla del autonomismo.

(Pablo Planas/ld.) 

NO DEBERÍA EXTRAÑARSE DE QUE AUMENTE EL NÚMERO DE DECEPCIONADOS CON LA CLASE POLÍTICA ACTUAL Y QUIERA VOTAR UNA LE PEN ESPAÑOLA. EN LA OTRA PARTE, YA TENEMOS A PABLO IGLESIAS. 



 ¿Salud envidiable?

 

Unidos Podemos y los nacionalistas plantan hoy a la Constitución en su XXXVIII aniversario.

 

(El Mundo.) 

 

 

 ¿QUÉ TAL SI PENSAMOS UN POCO MÁS EN ESPAÑA?

 

Es ya un clásico que cuando se acerca un nuevo aniversario de la Constitución –este martes se cumplirán 38 años desde su aprobación en referéndum– se vuelva a hablar de la necesidad de su reforma, sin que se concrete qué, para qué y por qué. Quienes hablan de ello son exclusivamente los políticos y algunos medios de comunicación, es decir, todo muy endogámico. La preocupación que por esta cuestión tiene el ciudadano de a pie es perfectamente descriptible.

Hay varios aspectos irritantes de este falso debate. El primero es que en la mayor parte de las ocasiones se plantea la reforma como una manera de dar mayor satisfacción a los nacionalistas –buscar su encaje en España, se dice–, sin que se acepte que estos lo que en realidad quieren es la ruptura del marco constitucional, porque su nación no es España sino Cataluña, Euskadi o Galicia. Parece mentira que, después de treinta y ocho años, todavía se piense que los independentistas van a renunciar a lo que es su razón de ser.

En segundo lugar, resulta bastante irritante la posición del PSOE. Unos días se levantan con el modelo federal a cuestas y otros con el federalismo asimétrico, que ni ellos saben lo que es.

 En Cataluña defienden que esta comunidad autónoma sea una nación, algo que acaban de imitar los socialistas vascos –lo poco que queda del PSE– para poder pactar con el PNV. Al mismo tiempo, a la eterna aspirante a liderar el PSOE Susana Díaz se le llena la boca con la palabra España, pero no tiene empacho en ver con buenos ojos ese pacto de los suyos con los nacionalistas vascos o templa gaitas con Iceta y se apunta a la reforma constitucional como mejor vía para resolver el problema catalán. En fin, un totum revolutum el de los socialistas que no hay por dónde cogerlo.


Mientras se asiste a este espectáculo bochornoso de desmoronamiento del orden institucional, nadie plantea que a lo mejor lo que hay que hacer es todo lo contrario: pensar un poco más en España como nación y menos en los intereses localistas, particulares y egoístas de los nacionalistas. Pensar en cómo reforzar y no debilitar la identidad nacional; pensar en que la Constitución está para que todo el mundo la cumpla y no para tolerar que algunos se la salten a la torera.

Es evidente que para hacer frente al secesionismo es necesario tener y creer en un proyecto nacional. El PP, teóricamente, lo tiene, aunque en la práctica su relativismo ideológico también haya alcanzado a esta cuestión esencial. Por no hablar de su debilidad como partido en Cataluña o en el País Vasco. Lo del PSOE es mucho más grave. A sus crisis interna se une desde hace tiempo una posición ideológica sobre la Nación enormemente confusa, que tuvo su máxima expresión en aquella famosa sentencia de Zapatero: "El concepto de nación es discutido y discutible". Con un PSC que es más nacionalista que socialista y con un PSE bajo mínimos electorales y asumiendo gran parte del discurso del PNV, el horizonte socialista es muy preocupante.

Se dice, y es verdad, que las Constituciones no son inamovibles y que no pasa nada por retocarlas. Pero si el punto de partida para introducir cambios es el apaciguamiento de los nacionalistas, eso significa que no hemos aprendido nada de nuestra historia. 

Y en cualquier caso es muy dudoso que en la actualidad el pueblo español, al que se supone que le darían la palabra en un referéndum, apoyara mayoritariamente algo que tiene como fin contentar a quienes quieren que España deje de ser España. A la vista está que últimamente los referéndums los carga el diablo. En nuestro caso, no haría falta la intervención de Lucifer. Basta con el sentido común de los españoles. Si alguien tiene alguna duda al respecto, que haga la prueba.

(Cayetano González/ld.)
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lunes, 5 de diciembre de 2016

¿POR QUE NO SOY PROGRESISTA?










¿POR QUÉ NO SOY PROGRESISTA?


 ¿Qué motivos tengo para no ser progresista, ni desear serlo?

Según la Real Academia Española: ‘Dícese de la persona, colectividad, etc., de ideas avanzadas, y de la actitud que esto entraña.’

Estas definiciones de ‘progresista’ que incluyen ‘ideas avanzadas’ y las actitudes correspondientes, son demasiado vagas para ser útiles. En cambio, la gente podría estar de acuerdo, o no, dependiendo de su significado concreto. Olvidemos, pues, estas generalidades y citemos unas palabras de Cristina Losada referidas a los ‘progresistas’:

‘los cerebros de los que presumen de "progresistas" presentan características singulares que los inducen a creer en las palabras y no en los hechos, en las intenciones y no en los resultados. Piensan así que todo lo que hace un "progresista" declarado redunda en el progreso de la humanidad; y si la realidad lo desmiente, simplemente la apartan. Habitan una caverna ideológica muy confortable y no quieren salir al exterior. Creen incluso que allí disponen del monopolio de la verdad y de la crítica’. 

 Veamos estas características más de cerca. Empecemos por su desprecio por los hechos contrarios a sus intereses. Es habitual que los progresistas definan lo ‘políticamente correcto’. ¿Por qué? Porque ellos se arrogan la facultad de definir la realidad política. Porque son moralmente superiores. 

Naturalmente, esto no es cierto. Pero controlan (al menos intelectualmente) la mayoría de los medios de comunicación y los centros de enseñanza. O sea, están en las mejores condiciones para conformar y manipular las conciencias de la gente, especialmente de las jóvenes generaciones.

Un ejemplo muy conocido de manipulación es llamar ‘facha’ a la persona que ellos quieren descalificar. Poco importa que esta persona defienda la democracia y las libertades individuales. Si ellos, los progresistas, han dicho que alguien es un ‘facha’, es un facha. Ya está descalificado. O sea, la izquierda reparte los carnés de demócrata.

¿Qué importancia tiene esto? En una sociedad políticamente madura, ninguna. Si el auditorio es culto e inteligente, un progresista que utilice ‘facha’ como argumento, hace el ridículo. Si alguien defiende la democracia y las libertades individuales, no puede ser, al mismo tiempo, un ‘facha’. Como decía Aristóteles: ‘nada puede ser A y no-A al mismo tiempo. Principio de No-contradicción.’

Cualquiera puede entenderlo. Y esta idiotez seguirá así mientras haya tanta gente que trague sus ‘verdades oficiales’. A esto se le llama ‘la dictadura de lo políticamente correcto’. Claro que la responsabilidad no es sólo suya. La derecha española ha destacado por su mediocridad, cobardía y estupidez, al no oponer un debate ideológico serio. 

 Veamos una segunda característica de los ‘progresistas’. El mundo está dividido entre ‘buenos’ y ‘malos’.  Los buenos son ellos, y los malos son los otros. ¿Simplificación? 

 Llevamos décadas oyendo a reputados progresistas cantar las alabanzas de la dictadura cubana. Fidel Castro ha sido objeto de peregrinación de todo buen progresista. Y ahora más, que ha muerto en olor de santidad revolucionaria. Claro que, para ellos, la dictadura cubana, en realidad, no lo era. Eran infundios y maledicencias. Los progresistas esconden los fusilamientos, los presos políticos y la miseria. Habría libertad, prosperidad y pluralismo. Los progresistas no dicen la verdad, y apelan al bloqueo para justificar el fracaso.

Ahora veamos a los malos. El general Pinochet era un dictador ‘malo’ porque era de derechas. Fidel Castro era un dictador ‘bueno’ porque era de izquierdas. Esta idiotez no es mía. Es la ‘verdad oficial’ de los progresistas. El comunista Gaspar Llamazares dijo que ‘no existe el terrorismo de izquierdas’. ¿Qué podemos decir ante estas melonadas? Por tanto, ETA es de derechas. Y las Brigadas Rojas también. Hamas y Hezbollah también son de derechas. A principios de 2015, el comunista Garzón (IU) dijo que un delincuente no puede ser de izquierdas. Asombroso.

 Una tercera característica de los progresistas es su antiamericanismo y su odio a la economía de mercado.  J.F. Revel, en su libro ‘La obsesión antiamericana’, dice: ‘La función principal del antiamericanismo era- y lo es aún hoy- la de difamar el liberalismo en su encarnación suprema. Disfrazar a los Estados Unidos de sociedad represiva, injusta, racista, casi fascista’.

De ahí que podamos comprender a la entonces diputada comunista Ángeles Maestro mientras veía por televisión, en los pasillos del Parlamento, el atentado a las Torres Gemelas: ‘Se lo habían buscado’, dijo ella. Gran ‘verdad oficial’ de progreso. 

 Como dice el filósofo J.A. Rivera: ‘Si uno ya ha contraído el deseo de darse de baja en el anodino club de los progres blancos y blandos, sabe que sus viejos cofrades descargarán sobre él una copiosa granizada de improperios: ‘conservador’, ‘reaccionario’, ‘de derechas’, ‘neoliberal...

 ¿Y qué ofrecen los progresistas para solucionar los problemas que nos aquejan? Utopías. Además de muchos derechos- sin obligaciones, por supuesto- y ‘buenismo’ a raudales. Recordemos al líder planetario Zapatero: el famoso plan E; el cheque bebé; la ley de dependencia- aunque no había dinero y se quedó en nada-; las subidas salariales en los inicios de la crisis económica, etcétera. O sea, el socialismo del gasto público a manos llenas que nos lleva a la ruina. Pero fue con buena intención. Y con talante, por detrás y por delante.

Ya dijimos que, para los progresistas, lo que realmente importa son las buenas intenciones. Las suyas, por supuesto. Porque la derecha no puede tener buenas intenciones.  Lo suyo es la especulación y la corrupción. A diferencia de la izquierda, que es solidaria, impoluta y moralmente superior.

 El que los progresistas se crean estas y otras idioteces, no hace buena a la derecha estúpidamente acomplejada que representaba- en la anterior legislatura marianista- la mayoría absoluta. Repulsiva corrupción aparte. Añadamos la cobardía política de Rajoy- aunque Sánchez e Iglesias ofrecen ‘encajes’ y referendos- para hacer frente al desafío separatista ilegal de Mas, Puigdemont y cuadrilla del 3%.
 Y ‘nuestra’ progresista Presidenta Armengol- en el Parlamento- no votó a favor de la unidad de España, abrazada a los comunistas de Podemos y a los separatistas.

Si esto es ser progresista, prefiero no serlo.

Sebastián Urbina.

(Publicado en ElMundo/Baleares/2/Diciembre/2016.)

MATONISMO CATALANISTA



 (¿Y qué hacen Rajoy y Sánchez/Susana?

Todo esto sucede sin populismo. Eso dicen. Pero, de cada vez, lo cree menos gente.

PD. Ni que decir tiene que los matones catalanistas no fueron molestados. ¡Faltaría más!)





MATONISMO CATALANISTA.

Las acciones de "Plataforma per la Llengua" suelen consistir en llamamientos al boicot en las redes sociales y en "perfomances" callejeras de reminiscencias totalitarias para delimitar con exactitud milimétrica qué comercios o actividades son consideradas "anticatalanas".

Matonismo...

El último caso de matonismo tuvo lugar el pasado jueves en un establecimiento de la cadena Mercadona en la provincia de Barcelona. Un grupo de quince individuos, que la entidad llama "#legalitzadors", irrumpió en el local y se dedicó a poner etiquetas en catalán en productos de la marca blanca de Mercadona.

(Libertad Digital)

domingo, 4 de diciembre de 2016

ANALFABETISMO ECONÓMICO DE LOS ESPAÑOLES









 ANALFABETISMO ECONÓMICO DE LOS ESPAÑOLES.

¿Qué opinión tenemos del capitalismo? Año tras año, conocemos diversos informes que ponen de manifiesto el recelo de buena parte de la sociedad española hacia la economía de mercado. Esta vez le toca el turno a FUNCAS, que viene de publicar recientemente una encuesta denominada "Retos a la democracia y el espacio público en España y Europa".

Según dicha encuesta, solamente el 39,1% de los españoles cree que "la economía de mercado es el sistema económico que se ha mostrado más capaz de erradicar la pobreza en el mundo". Sin embargo, un 53,9% afirma que "la economía de mercado es un sistema que suele traer consigo la pobreza de la mayor parte de la población".

(Diego Sánchez de la Torre/Libre Mercado.)
- Seguir leyendo: http://www.libremercado.com/2016-12-04/el-anticapitalismo-avanza-en-la-sociedad-espanola-1276587992/

¿SON IDIOTAS LOS POLÍTICOS?



 (Casi es una pregunta retórica. En realidad, salvo excepciones, no pueden ser tan cretinos. Tienen que darse cuenta. Entonces, toca el siguiente paso.

 Más que idiotas son unos sinvergüenzas. ¿Por qué? Porque se dan cuenta de que sus 'maniobras' no lo son para el bienestar de los españoles sino para su mejor acomodo. Sillones, moqueta, coche oficial, dietas, puertas giratorias, jubilación en mejores condiciones que el resto de españoles, y un largo etcétera de ventajas.


¿A costa de qué? De ir hundiendo, cada vez un poco más, a España. Pero decir esto, como decir que 'España se rompe', no es progresista. A tal nivel de idiotez hemos llegado. Con la privilegiada colaboración de la gran mayoría de políticos, medios de comunicación independientes y de progreso, y unas leyes educativas- pongamos que hablo de la LOGSE- que ha idiotizado a millones de jovenzuelos que, por ley de vida, se vuelven adultos y votan 'progreso'. en su mayoría. 

'Idiotizar' significa aquí, una visión progresista del mundo. 'Buenismo', Memoria Histérica, multiculturalismo, leyes de género, eliminar la presunción de inocencia solamente para los hombres, y un largo etcétera de medidas de progreso auténtico y verdadero. Todo eso con nuestro dinero, que para algo nos machacan a impuestos. A derecha, izquierda, arriba y abajo.

¡Qué miedo que vienen los populistas! No me hagan reir.)









 ¿SON IDIOTAS LOS POLÍTICOS?

LA GRAN MIXTIFICACIÓN.
 
Obnubilados por la corrección política y perezosos para cotejar datos, eminencias del PSOE y la mayoría de los tertulianos han saludado como «bueno para España» el pacto del PNV y la delegación vasca del Partido Socialista Obrero Español. Como saben, a cambio de unas consejerías menores y de pintar algo tras su enésimo castañazo electoral, el PSE se plegó a aceptar el término «nación» vasca y una reforma estatutaria para más autogobierno. Es decir: el PSE da oxígeno a una maniobra del PNV que no atiende a ninguna demanda o necesidad real de los vascos, sino a la pulsión ideológica de ir dando pasitos para llegar a lo que al final es la tierra prometida de todo nacionalista, la creación de un nuevo Estado independiente. Algunas preguntas:

-¿Está discriminado el País Vasco en España? Todo lo contrario. Junto con Navarra, e invocando fueros medievales, disfruta de un concierto fiscal privilegiado respecto al resto de los territorios y anómalo en cualquier nación democrática europea

El País Vasco goza en España de una espectacular bicoca fiscal. Entre 2011 y 2013, por ejemplo, el ingreso medio por habitante de las quince autonomías de régimen común fue de 2.933 euros al año. Pero por cada vasco fueron 4.079 (en Navarra todavía más: 5.236). El perenne y cansino victimismo del PNV, al que el PSE da pábulo como su muleta filonacionalista, está totalmente injustificado.


¿Va a mejorar la vida real de los vascos con más autogobierno? No necesariamente. Y se ve bien con un ejemplo sencillo. Una de las reclamaciones estrella es que las competencias de prisiones pasen al País Vasco. Eso no cambiará en nada la vida real de los ciudadanos de allí. Solo tiene una razón de ser: ir armando el Estado vasco y lanzar un guiño al mundo pos-etarra.

-¿Notaría un turista de Osaka, o de Lima, que visitase Victoria y Burgos grandes diferencias? Casi ninguna. Vería dos hermosas ciudades del norte de España muy parejas, con el mismo comercio, el mismo idioma universal en las calles (el español), la misma forma de vestir y divertirse, personas de porte idéntico. Esa es la -impronunciable- verdad, fruto insoslayable de más de cinco siglos de historia común, donde nos hemos mezclado y hemos compartido todo tipo de vivencias y valores. 

-¿Quieren los españoles más autogobierno? Todo lo contrario. Según el CIS, solo apoyan más poder para las autonomías el 13% y la independencia un 9%. La gran mayoría prefiere el modelo actual (37%), un 19,7% quiere un Estado central sin autonomías y un 11,2% menos autogobierno. Los españoles reales piensan justo lo contario de lo que inculca como dogma de fe nuestro buenismo, pusilánime ante el separatismo.

Podemos seguir engañándonos, pero si hoy España sufre una grave acometida del independentismo se debe a que se ha debilitado el patriotismo español, sobre todo por la inhibición culposa del PSOE, entregado desde Zapatero al pachangueo con el nacionalismo. Y así les va de bien: en moto al abismo. 

Miopía grave de Rajoy y Santamaría abonándose a las tesis entreguistas de Rubalcaba en contra de lo que piensan la inmensa mayoría de los españoles. Aguar la Constitución no aplacará las ansias de ruptura, pero sí debilitará al Estado.

(Luis Ventoso/ABC.)

sábado, 3 de diciembre de 2016

POPULISMO TRADICIONAL


 (¿Comprenden que, de cada vez, hay menos miedo a los populismos que dicen que nos amenazan? ¡Que viene el lobo! ¡Que vienen los populismos!


Ya malvivimos con un asqueroso populismo. Nos machacan a impuestos para mantener un Estado mucho mayor del que necesitamos. Que, además, es ineficiente. Seguimos dando dinero, de nuestros impuestos, a los separatistas. Ahora, los españoles financiaremos al próximo referendum ilegal de los separatistas catalanes. Embajadas aparte.


Y, gracias a PP/PSOE, el brazo político de la banda terrorista ETA, está en las instituciones. Democráticas. ¿Partitocráticas?. Y cobrando de nuestros impuestos.


Y nos amenzan con el miedo al populismo que viene si no les seguimos votando. Fíjense si ya hay europeos que han perdido el miedo que, en Francia, con gran probailidad, se jugarán la Presidencia, Fillon y Le Pen. Aclaremos que Rajoy es de izquierdas comparado con Fillon.


PD. Situación en España, según mi opinión: Rajoy: MALO/ Sánchez: PEOR/ Iglesias: PÉSIMO.)





 CONSENSO POLÍTICO PARA EXPRIMIR AL CONTRIBUYENTE.

La ausencia de mayoría absoluta exigía alcanzar acuerdos para formar Gobierno, pero la consecución del ansiado consenso político se ha traducido en la coincidencia absoluta de PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos en exprimir cada vez más el bolsillo del contribuyente para mantener en pie un sector público que, además de estar sobredimensionado y ser insostenible financieramente, sigue siendo muy ineficiente.

Tal y como ya sucedió en aquel fatídico Consejo de Ministros celebrado a finales de diciembre de 2011, el Gobierno de Mariano Rajoy, contradiciendo una vez más sus promesas electorales, no ha dudado en asestar un nuevo golpe fiscal al conjunto de los españoles nada más revalidar su mandato. Muy poco ha tardado el PP en ponerse de acuerdo con el PSOE para lanzar una nueva serie de subidas fiscales con el único fin de elevar la recaudación a toda costa, sin importar los negativos y perniciosos efectos que supondrá esta política para la creación de empleo y riqueza.

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes una subida del Impuesto de Sociedades por la puerta de atrás, mediante la eliminación de deducciones fiscales, así como un nuevo aumento de los Impuestos Especiales sobre el tabaco y el alcohol, además de elevar las cotizaciones a las rentas altas -ampliando la base máxima-, entre otras medidas, En total, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, prevé recaudar unos 8.000 millones de euros extra en 2017 para cumplir el objetivo de déficit acordado con Bruselas (3,1%). Y ello sin contar que las CCAA tendrán un mayor margen para incurrir en déficit (0,6% del PIB) y que el gasto público, en lugar de reducirse, volverá a aumentar el próximo ejercicio.


Así pues, en vez de recortar los impuestos o, como mínimo, mantener la actual estructural fiscal apostando por la contención del gasto, el PP, con el respaldo explícito o implícito del resto de grandes fuerzas políticas, opta por disparar la fiscalidad y elevar el despilfarro. Un error que, por otro lado, se verá agravado por la decisión de subir un 8% el salario mínimo interprofesional (SMI), el mayor incremento de los últimos 30 años, para contentar al PSOE.

El PP se equivoca de plano con esta política económica. El problema de base es que todos los partidos coinciden en que el abultado déficit que sigue presentando el sector público se debe a la caída de ingresos y no al exceso de gasto, descartando así la imprescindible austeridad que debería regir a nivel presupuestario.

 El gasto público real se mantiene, hoy por hoy, en cotas similares a las registrada en el pico de la burbuja inmobiliaria, mientras que la recaudación ha caído como consecuencia de la crisis (paro y desaparición de empresas). Machacar aún más al contribuyente para mantener una estructura estatalinsostenible no solo no solucionará el déficit, tal y como se ha evidenciado estos últimos años -España presenta, junto con Grecia, el mayor agujero fiscal de la zona euro-, sino que lastrará e incluso podría truncar la frágil recuperación.

Asimismo, disparar el SMI, lejos de beneficiar a los más desfavorecidos, encarecerá los costes laborales, dificultando con ello tanto la creación de empleo como la incorporación de los jóvenes al mercado de trabajo. Es decir, perjudicará, precisamente, a sus supuestos beneficiarios. Además, aprobar esta medida con una tasa de paro próxima al 20% no sólo es una insensatez, sino una terrible irresponsabilidad.

Todo ello demuestra la incapacidad de nuestra clase política para adoptar las políticas que realmente necesita España para superar por fin de la crisis, a diferencia de otros países que ya salieron hace tiempo del atolladero, pero, sobre todo, su desvergüenza y desfachatez a la hora de castigar a las familias y empresa, los únicos y auténticos artífices de la mejora económica, para satisfacer sus intereses electoralistas y no violentar a lobbies y grupos de presión. Si el consenso consistía en esto, aplicar políticas dañinas para el conjunto de los españoles, mejor hubiera sido continuar con un gobierno en funciones o volver a convocar elecciones.

Sólo con el cierre de todas las televisiones públicas, empezando por TVE --cadena tutelada por comisarios políticos del Gobierno que esta semana se ha dedicado casi exclusivamente a homenajear de forma un miserable y bochornosa al tirano Fidel Castro-- y otros chiringuitos dedicados al clientelismo y la propaganda política se ahorraría una cantidad similar a la que el Gobierno espera ingresar con esta feroz, la enésima ya desde que Rajoy llegó al poder, subida de impuestos.

Capítulo aparte merece la desfachatez de Cristobal Montoro para mentir sin el menor rubor --negando que tanto él como Rajoy y otros dirigentes de su partido prometiesen bajar los impuestos en la última campaña electoral-- a los ciudadanos, en un ejercicio de cinismo que resulta ofensivo y le inhabilita todavía más, hace mucho que ya tenía que haber sido destituido, para ser ministro de España.

Bien es cierto, que en eso no se distingue de la mayoría de sus compañeros de Consejo de Ministros, empezando por el presidente Mariano Rajoy, que si por algo se han caracterizado es por su total y absoluto desprecio hacia los ciudadanos, a los que en lugar de servir, como es su obligación, sangran a impuestos y engañan, movidos exclusivamente por sus interés particular que no es otro que mantenerse en el poder a cualquier precio.

(Libre Mercado.)
- Seguir leyendo: http://www.libremercado.com/2016-12-02/editorial-consenso-politico-para-exprimir-al-contribuyente-80774/
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CENTRO IZQUIERDA NACIONAL


 
(Aunque ya tenemos demasiados partidos con el virus socialdemócrata (el PP es un partido socialdemócrata de derechas) es bueno que CIN se atreva a defender a España. Los demás partidos, excepto VOX, están avergonzados- como el PSOE- o hablan en voz baja, como el PP.
 
Situación lamentable. El nuevo partido, si se consolida, hará bien a España y a los españoles. Pero, como los demás, tratará de masacrarnos a impuestos.
 
PD. Es difícil conectar con ellos. Deberían mejorar esto.)
 
 
 
 
 
 
 
Impulsado por Antonio Robles.

Nace 'Centro Izquierda Nacional' para 'recuperar el patriotismo en la izquierda'.

Rafael Núñez Huesca (La Gaceta)

Entienden que no se puede defender a los más desfavorecidos y apoyar a "nacionalistas insolidarios".

 La nueva formación nace para ocupar "el espacio que han dejado PSOE y Podemos en la izquierda". 

jueves, 1 de diciembre de 2016

LA ESTÚPIDA DERECHA ACOMPLEJADA


 (La estúpida derecha acomplejada esconde que Muñoz Seca, uno de nuestros grandes autores teatrales, fue asesinado por los comunistas.)

 LA ESTÚPIDA DERECHA ACOMPLEJADA.
Hasta Girauta les contesta.

Mofa en las redes por el tuit de Biblioteca Nacional en el aniversario de Muñoz Seca.

"Propinó golpes de pecho a unas balas"... "Se agitaron las ramas, cayó un meteorito y ocurrió un fusilamiento. Uhhhh, frufrú, zas, pimpampum". Así evidenciaban los tuiteros el ridículo de la institución al querer esconder que Muñoz Seca fue asesinado por los republicanos.  (La Gaceta)




HACE 80 AÑOS

Quién mató a Muñoz Seca en Paracuellos: los asesinatos que aún manchan al PCE.

Así fue la muerte de uno de los mayores autores teatrales de España. Muñoz Seca, asesinado en la matanza de Paracuellos del Jarama, fue el hombre que inventó la 'astracanada'. (El Español.)

LA PROFUNDA ESTUPÌDEZ PROGRE-OCCIDENTAL

¿A QUIÉN DETIENE LA POLICÍA DE PROGRESO?

DOS VARAS DE MEDIR.

(SE TRATA DE LA REPUGNANTE DOBLE VARA DE MEDIR A LA QUE SE PLIEGAN, INCLUSO, BUENA PARTE DE LOS POPULARES, COMO LA PRESIDENTA CIFUENTES.
DAN ASCO. TODOS ELLOS. LAS DECLARACIONES DE PABLO IGLESIAS NO HAN PROVOADO NINGUNA REACCIÓN DE INDIGNACIÓNDE PROGRESO. LAS DEL ALCALDE DE ALCORCÓN SI. ES DEL PP. SI USTED ES COMO ELLOS, APESTA IGUAL QUE ELLOS. CIFUENTES INCLUIDA.)

Tan sólo unos días antes, varios medios habían publicado las declaraciones de la popular periodista sobre el líder de Podemos, por lo que la alusión resulta evidente.

La azotaría hasta que sangrase Esa es la cara B de lo nacional popular”, fue la réplica de Pablo Iglesias, tal como acredita la imagen que acompaña a esta información, extraída de la conversación que ambos mantuvieron en el servicio de Telegram.

Pablo Iglesias remató su broma definiéndose a sí mismo como “un marxista algo perverso convertido en psicópata”. El secretario general de Podemos y su compañero de partido –identificado en el chat como “Monedero profesor”– se expresaban con la franqueza que utilizan lejos de las cámaras, en un canal de Telegram del que son miembros apenas una docena de dirigentes del partido. (OH.Diario.)
 
 
 
 
DOS VARAS DE MEDIR.
 
DAVID PÉREZ

'Los que dicen que azotarían a Mariló Montero son los que piden mi dimisión'.

El alcalde de Alcorcón concede una entrevista al Gato al Agua tras la polémica surgida en el Ayuntamiento por unas declaraciones que la oposición considera que "incitan el odio hacia las mujeres". "Es ridículo. Forma parte de la simplicación de la política", ha asegurado. (La Gaceta)


CAZAR A UN ALCALDE.

El alcalde de Alcorcón, David Pérez, ha caracterizado a las feministas radicales como mujeres amargadas. Se puede estar de acuerdo o no con sus palabras, pero es asombroso que se esté cuestionando su derecho a decirlo y, aún más, que se esté forzando la dimisión de un alcalde democráticamente elegido por tales declaraciones. Ítem más, esas declaraciones son de hace dos años y han sido “oportunamente” rescatadas ahora, convenientemente deformadas para que parezcan más ofensivas. Para colmo, la presidenta de la comunidad de Madrid y jefa de filas del PP autonómico, Cristina Cifuentes, se ha apresurado a sumarse al linchamiento. Estamos ante una evidente operación de caza.
Parece bastante transparente que si David Pérez ha sido puesto en la picota, ello se debe a que la presidenta Cifuentes le ha retirado cualquier protección. 

Y si Cifuentes lo ha arrojado literalmente a los perros, es porque el alcalde cometió las imperdonables osadías, primero, de haber rehusado votar la ley LGTB de la Comunidad de Madrid, y después, de haberse significado en la defensa del colegio Juan Pablo II frente a la presión del lobby gay. 

Dicho de otra manera: lo que ha conducido a un alcalde del PP a perder el apoyo del PP es haber defendido lo mismo que piensa la inmensa mayoría de los votantes del PP. La figura da la medida de la magnitud del problema, que va mucho más allá del caso concreto de un alcalde.    

Pero al margen de esas consideraciones, ciertamente graves, hay algo todavía más preocupante, a saber: la asfixiante atmósfera de represión general sobre la libertad de expresión que se ha extendido en España en los últimos años, acompañada de un aplastante mecanismo de difamación que parece no tener límites. Es intolerable que uno, hoy, en España, no pueda decir libremente lo que piensa. Es intolerable que esas limitaciones circulen sólo en una dirección –la de cualquier disidencia de lo políticamente correcto- y que el criterio de validez lo decidan lobbies a los que no ha elegido nadie.  

Y es intolerable, en fin, que el precio de la disidencia sea siempre un linchamiento público del que se ha extirpado cualquier atisbo de debate público. El espacio público español se está convirtiendo en predio privado de una minoría que intenta imponer sus convicciones pasando por encima de la libertad ajena. El de David Pérez sólo es un caso más. No es el primero. Nos tememos que tampoco será el último. Pero debería serlo.

(Edit. La Gaceta)