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miércoles, 29 de junio de 2011

ULTRAFACHAS












ULTRAGILIPOLLAS.


El presentador Jordi González ha cargado en su Twitter contra Intereconomía tras una noticia publicada en La Gaceta el pasado 27 de junio, en la que recogía que González cobró de TVE más de dos millones de euros "sin ninguna contraprestación".


Todo forma parte de una guerra personal iniciada el pasado sábado. José Bono acudió a La Noria, programa conducido por Jordi González, y el presidente del Congreso aprovechó para insultar y atacar a Intereconomía, diciendo, entre otras cosas, que era un canal de "malhechores", "destiladores de odio" y "cavernícolas". El lunes, La Gaceta publicaba que Jordi González cobró 2,4 millones de euros "sin ninguna contraprestación" de TVE a través de la empresa Microproducciones, de la que el presentador es socio.

En su Twitter, González ha respondido a la noticia del diario de Intereoconomía: "Hace diez años me hubieran jodido mucho las calumnias que vomitan contra mí los ultrafachas de ya sabéis donde. Hoy me provocan risa", ha dicho. 


González escribía que esta es "una de las cosas por las que podría querellarme Y GANAR. Eso, por cierto, fue en la época de Aznar :)". Según cuenta el presentador, su abogado le llamó y le dijo que se querellase, porque "van a pringar mucha pasta. Hummm...", escribe en Twitter.


Poco después, un usuario escribía el siguiente ‘tuit’: "Jordi Glez. en su Twitter acusando de fachas a Intereconomía". El presentador le respondía así: "Fachas no: ultrafachas. Y embusteros".


Tras ello, varios usuarios recriminaron a Jordi González sus palabras, y el presentador concretó: "No, a ti y a doce millones de españoles no, claro que no. Llamo ultrafachas a quienes lo son, no demasiados eso es cierto". El responsable de la página web del grupo Intereconomía, Ramón Biosca, le espetaba a González que estaba insultando a todos los trabajadores de una empresa. El presentador de La Noria le respondió: "A todos no. A quienes marcáis la ‘línea editorial’ solamente". (ld)

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ULTRAGILIPOLLAS.


EXTREMA DERECHA.


Una de las idioteces al uso, en esta España hortera e ignorante, es la de acusar a alguien de ser de 'extrema derecha'. Lo digo por una penosa discusión asilvestrada que emitió una programa basura, protagonizada por dos damas de la alta política española, María Antonia Iglesias (PSOE) y Celia Villalobos (PP).


No es necesario que, al hablar con alguien, se definan cada una de las palabras que se utilizan. Sería una exageración innecesaria. Pero cuando se califica a una persona, y más cuando se hace despectivamente, hay que justificar el desprecio o el insulto. Aunque mejor sería no proferirlo.
En cualquier caso ¿qué es ser de 'extrema derecha'?


Las damas en cuestión (María Antonia Iglesias y Celia Villalobos), y varios millones más de españoles, no se esfuerzan en explicar lo que tal expresión significa. La sueltan como una coz, o como un insulto. Deben creer, si es que creen algo, que todo el mundo sabe su significado y, por ello, no hay que dar ningún tipo d explicación. Claro que puede tratarse de un ejercicio de mala fe. Es decir, izquierdistas suficientemente cultos, que mienten a sabiendas. O conservadores acomplejados, como la dama del Partido Popular. Porque se oye poco decir, eres de 'extrema izquierda', como un insulto. Lo que indica quiénes son los ‘buenos’, políticamente hablando.
Pues bien ¿qué significa ser de 'extrema derecha'?


Si los que así hablan, se refieren a que alguien está situado, políticamente hablando, en el espectro conservador, pero dentro de los principios democráticos, no hay ninguna justificación para mostrar este desprecio que mostraban las referidas damas. Tan respetable es, democráticamente hablando, una persona que se sitúa en un lado, u otro, del arco político democrático. Con independencia, por supuesto, de las preferencias políticas de cada uno. En consecuencia, los ciudadanos que se comportan como las damas en cuestión, muestran una actitud grosera, intolerante y antidemocrática.


En cambio, si Doña María Antonia y Doña Celia quieren decir, con 'extrema derecha', que se está fuera del ámbito democrático, mienten. Porque es falso e insultante que califiquen así al programa 'El gato al agua' y a sus contertulios. No solamente a los que se autocalifican de izquierdas, sino a todos ellos.

Sebastián Urbina.

(Publicado en La Gaceta/Baleares)