Una cumbre de Naciones Unidas de financiación al desarrollo en Sevilla fracasada tras la cumbre de la OTAN la semana anterior donde el presidente del Gobierno cavó su tumba internacional.
Era muy lógico que esta semana en Sevilla el fracaso fuera total.
Lo primero que un mandatario internacional que se precie ha de hacer es lo obvio, ser suficientemente serio y creíble. Ser una persona honesta, limpia y ejemplar. Después, lo demás viene por añadidura. El presidente de Gobierno de España no cumple ninguna condición mínima.
La prensa europea y occidental de ayer mismo le señalaba como el líder de la corrupción y líder de quien desmantela el Estado de Derecho y la democracia. ¡Ahí es nada! ¿Cómo se puede convocar así una conferencia mundial?
(Amalio de Marichalar/OkDiario/5/7/2025.)
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