El líder
socialista (Pedro Sánchez) aprovecha para defender su acercamiento a la
formación vasca (Bildu) durante la negociación de los Presupuestos
Generales del Estado (PGE) de 2021 y acusar a la derecha de «populismo
reaccionario» y revivir temas «del pasado».
"El populismo reaccionario crea en primer lugar 'fake news', noticias
falsas que presenta como hechos para desacreditar a sus adversarios
-explica Sánchez-. A continuación, se sirve de estas falsedades para
fomentar la polarización y la división social. Y, en tercer lugar, jamás
acepta su derrota, aunque eso ponga en riesgo las instituciones
democráticas". (ABC/20/11/2020.)
Diré lo que pienso, antes de que lo censure este gobierno social comunista.
Aunque el significado de ‘populismo’ es difuso, podríamos decir que
esta ideología política desarrolla un discurso demagógico que se centra
en los sentimientos, emociones, deseos y temores del ‘pueblo’, con el
objetivo de conseguir el poder, y derrocar a las 'élites’. Lo de los
sentimientos y emociones tiene importancia, según Karl Popper:
‘Es mi firme convicción que esta insistencia irracional en la emoción
y la pasión conduce, en última instancia, a lo que sólo merece el
nombre de crimen’.
¿Y qué es ‘ideología? En sus ‘Elementos de Teoría Política’ de G.
Sartori, está la voz ‘Ideología’. Entresaco, resumidamente: "Nos
ocupamos y preocupamos de las ideologías porque nos preocupa el poder
del hombre sobre el hombre, y cómo puede suceder que naciones y
poblaciones enteras sean movilizadas en clave mesiánica (aunque ya no en
nombre de Dios) con altos niveles de fanatismo".
Lo que sugiere el socialista Sánchez es que la oposición-
centralmente el PP- representa altos niveles de fanatismo que son
incompatibles con el ejercicio de la democracia. Más aún, esta oposición
movilizaría emocionalmente a las masas, en clave mesiánica, para
derrocar a un gobierno legítimo.
El presidente Sánchez deslegitima a la oposición como oposición
democrática. Y la sitúa en los ámbitos populistas reaccionarios. Si lo
traducimos, siguiendo la lógica de socialistas y comunistas, se trata de
‘la ultraderecha’, que añora a Franco y al franquismo.
¿Quién cree estas idioteces? En primer lugar, los suyos. Tienen que
defender la silla y el sillón, avión, moqueta y un largo etcétera de
prebendas. Ahora podemos ver, mucho más claramente, el papel fundamental
e indigno de la mayoría de los medios de comunicación/manipulación. Con
una persistente lluvia fina de mentiras y medias verdades progresistas,
consiguen que mucha gente se trague la bazofia sectaria que vomitan
todos los días.
Esta indigna canalla mediática sería mucho menos efectiva sin el
papel llevado a cabo por el sistema de enseñanza/adoctrinamiento. A
pesar de la heroicidad de una minoría de profesores.
No contenta la oposición- centralmente el PP- con fanatizar a las
masas en clave emocional y mesiánica, inunda las redes y los medios con
mentiras. ¿Con qué objetivo? Para desacreditar al gobierno legítimo.
Vayamos por partes. En primer lugar, el presidente Sánchez, antes de
las elecciones, repitió- públicamente- que nunca negociaría con Bildu,
los herederos políticos de la banda terrorista ETA. Y ha negociado.
En segundo lugar, que la oposición recuerde que el presidente Sánchez
mintió, en diversos medios de comunicación, sería- según el gobierno-
una falsa noticia. Esta es la infame izquierda que gobierna.
Llegados a este punto de bajeza moral, sólo cabe esperar que el
pueblo reaccione como lo haría una persona decente: rechazando indignado
esta grave mentira de, nada menos, un presidente de gobierno. ¿Por qué
no sucede esta reacción? Porque la izquierda lleva décadas controlando
el sistema de educación/adoctrinamiento, la mayoría de medios de
información/manipulación, y el mundo de la Kultura.
No es casualidad que este gobierno haya regado- este mismo año 2020-
con unos 25 millones de euros a ciertos medios de
información/manipulación. ¿A cambio de qué?
Hablando de millones. En enero de 2020, Delcy Rodriguez,
vicepresidenta de Venezuela (una de las veinte personas más buscadas por
la Interpol por atentados contra los derechos humanos y con prohibición
de entrar en España) se ve en Barajas con el socialista Ábalos,
llevando consigo unas cuarenta maletas que no pasan por la aduana…
Otro escándalo de la oposición. Utiliza las mentiras, que expande con
su maldad habitual, para crear división social y enfrentamiento.
Encima, la oposición se atreve a denunciar que el ‘grupo de expertos’
que, supuestamente, aconsejaba al gobierno social comunista para hacer
frente a la pandemia, ¡no existe! ¡Todo era una mentira del gobierno!
¡Qué falta de respeto al gobierno legítimo! ¡Cómo se atreve el PP a
destapar las mentiras social comunistas!
Dejo aparte los más de 75.000 muertos por Covid, aunque oficialmente sólo declaran 43.000. ¡Arman escándalo por esta minucia!
Finalmente, esta antidemocrática oposición no acepta la derrota. En
vez de colaborar, sin condiciones, con este gobierno, se atreve a
criticar sus decisiones. Como cargarse la enseñanza concertada y el
español como lengua vehicular. O enseñar sexualidad a los niños de seis
años. Cuando todo el mundo sabe que los niños no pertenecen a los padres
sino al Estado social comunista plurinacional.
Que la derecha quiera ganar las próximas elecciones y revertir los
cambios progresistas de este gobierno, pone en peligro las instituciones
democráticas. ¡Es un escándalo!
Hasta ahora me he referido a la oposición populista reaccionaria
(Partido Popular), que merece el justo desprecio del gobierno. He dejado
aparte un sector fascista de la oposición. Este gobierno dará los pasos
necesarios para conseguir la ilegalización de Vox. Su presencia ofende
gravemente la fina sensibilidad democrática de comunistas, filoetarras y
golpistas catalanistas. Sus diputados/as han sufrido graves secuelas
emocionales, con trastornos de ansiedad, que han requerido tratamiento
psiquiátrico, realizado por galenos y galenas antifascistas.
Resumiendo, si esta gentuza social comunista (PSOE, Podemos) y sus
socios filoetarras y golpistas catalanistas (Bildu, ERC), no provoca
repugnancia moral, es que una parte del pueblo ya se ha convertido en
populacho aborregado y sentimental.
¿Cómo? Repitamos. Consecuencia del control- por esta izquierda
autoritaria- del sistema de enseñanza/adoctrinamiento, de la mayoría de
los medios de comunicación/manipulación y el mundo de la Kultura. Con la
estúpida e irresponsable inacción de la derecha ‘centrada’. ¡Que ha
tenido décadas para reaccionar!
Tómelo muy en serio. Es una izquierda envilecida y sin escrúpulos.
(MallorcaDiario/2/12/2020.)