El juez español accede a la carrera por oposición. Dura, larguísima, exigente. Años de estudio, dependencia económica familiar y sacrificio personal. El resultado suele ser un perfil muy concreto: joven, de clase media, sin patrimonio, sin red de influencias y sin compromisos previos.
Ese es el modelo que representa el juez Villegas. Un juez que no debe favores, que no conoce atajos y que no entiende la justicia como un juego de equilibrios políticos o sociales. Solo como aplicación estricta de la ley.
Y eso, precisamente eso, es lo que molesta.
(Es.Diario/10/1/2026.)
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