PORQUE NO SABE LO QUE HACEN.
Es evidente para todo el mundo normal que el antojo de llevar a las mujeres encerradas en unas prisiones de trapo es un asunto que no tiene nada que ver con la religión.
Ni lo manda el islam, ni está en el Corán, ni pertenece a ninguna autoridad religiosa. Es una imposición de algunas sociedades y sectas perfectamente arcaicas y canallescas, y por lo tanto responsabilidad personal de los hombres que lo ejercen a la vista del público libre.
Apelar a la religión, a la libertad, a la Constitución y al sursum corda, como están haciendo los socialistas y sus amigos de Gobierno, es una inmundicia.
(Félix de Azúa/TheObjective/21/2/2026.)
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