miércoles, 18 de marzo de 2026

DERECHAS E IZQUIERDAS

La derecha, la izquierda ¿Qué es? ¿Cómo se etiquetan? – Kaos en la red 

 

Sebastián Urbina: «Derechas e izquierdas (2ª Parte)»

Sebastián Urbina 

18 Mar 2026 - 16:05 CET

 

 

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La ‘participación’ sería otro valor típico de la izquierda. ¿Quieren decir que cuando la derecha gana las elecciones se termina la participación de los ciudadanos y que se retoma al ganar la izquierda? Hay que ser muy fanático para tragar eso. Pero los hay, por desgracia, que son capaces de tragar lo que sea si es de los suyos. Recuerden lo que dijo el cantante Miguel Rios: ‘Votaré al PSOE, haga lo que haga’.

¿Se acuerdan del antidemocrático Pacto de Tinell? ¿Y del ‘cordón sanitario’ propuesto por el actor Federico Luppi? Son ejemplos de cómo entiende la izquierda (y sus amigos nacionalistas) la participación. ¿Cómo se puede hablar de ‘participación’ como un valor de la izquierda, cuando han tratado de excluir de las instituciones democráticas al principal partido de la oposición? Recientemente, el comunista Pablo Iglesias (fue vicepresidente con Pedro Sánchez) ha dicho que- si pudiera- ilegalizaría a PP y Vox. Esta es la participación progresista. Partido único. El suyo. O sea, comunistas.

Hablando de participación, recordemos que el reconocimiento del voto a las mujeres, durante la II República española, fue obra de la derecha. No de la izquierda. Esto sí es participación.

 

 

 

Otro valor de la izquierda sería ‘la justicia social’. Recordemos la propaganda del partido socialista durante la época felipista. Sacaron a relucir el amenazante doberman, y dijeron que si ganaba la derecha quitarían las pensiones a los jubilados. Por supuesto, todo era mentira. Tanta mentira nos obliga a recordar que Prusia fue el primer país en crear un sistema público de pensiones, llamado de reparto. De la mano de Bismarck, el llamado Canciller de Hierro (1815-1898). Tampoco fue la izquierda.

Como dice M. Rojas, en ‘Reinventar el Estado del Bienestar’, Suecia ha sido un modelo para los socialdemócratas. Pero ha sido este país el que ha puesto de manifiesto las debilidades de este modelo cuando se sobrepasan ciertos límites. Suecia inició, a partir de la profunda crisis de los años 90, la búsqueda intensa de un Estado del Bienestar más viable. M. Rojas cuenta cómo Suecia ha pasado del Estado benefactor al Estado posibilitador, con éxito.

Con otras palabras, frente al Estado Benefactor, dispuesto a controlarlo todo y a decidirlo todo desde la cuna a la tumba, típico de la izquierda auténtica, con servicios universales y gratuitos, se ha impuesto el Estado Posibilitador. Éste se entiende como un complemento (para la justicia social) del vigor de la sociedad civil. De la creatividad y la dinamicidad de la economía de mercado. Se trata de saber lo que se puede pagar. O sea, rechazar la demagogia progresista del todo gratis que conduce a la ruina. Pero siguen con la demagogia ‘buenista’ y mucha gente traga. Todavía. Buena parte de la responsabilidad por esta lamentable situación, está en el sistema de enseñanza/adoctrinamiento y las criadas mediáticas subvencionadas.

 

El Estado del Bienestar, en manos de la izquierda, entró en un callejón sin salida por no controlar el gasto público, ni las prestaciones sociales. Aquí, Sánchez nos ha endeudado hasta las cejas. Eso sí, las intenciones siempre son buenas porque son de izquierdas. A diferencia de la derecha que no tiene, ni puede tener, buenas intenciones. En fin ¿cuáles son los valores típicos de la izquierda?

Yo creo que el valor más intenso, peligroso y estúpido de la izquierda, es la convicción de que son moralmente superiores. Lo que les permite utilizar la violencia- porque es ‘la buena’- cuando ellos lo consideran oportuno. Si la violencia es de la derecha, es violencia ’mala’. Parece cosa de niños, pero hay mucha gente con barba que lo traga. Es triste que haya tanto borrico de dos patas.

No es un valor sino una característica de la izquierda, la mentira. Son campeones y no es de ahora. El insigne médico, Gregorio Marañón, en la II República, decía: ‘Lo más insoportable de los rojos es su constante mentira’. Pedro Sánchez sigue la tradición.

Si el PP no se enfrenta a esta peligrosa patraña corrupta, seguirá siendo un partido socialdemócrata de derechas, acomplejado. De ‘gestión y moderación’. Que deja intacto el desastre ideológico que hereda de la izquierda.

Enfrentarse al engaño ideológico de la izquierda, tendrá que hacerlo Vox, al que PSOE/PP (y sus criadas mediáticas) acusan de ‘ultraderecha’. Lo hacen porque tienen miedo de que les chafe el chiringuito bipartidista. El que nos ha llevado a la ruinosa situación actual. Es decir, una izquierda traidora y corrupta, con socios comunistas, golpistas, separatistas y filo terroristas, alternada con una socialdemocracia de derechas acomplejada, que- al gobernar- deja intactas las nefastas modificaciones legales/ideológicas de la izquierda y sus socios. Porque su objetivo es ‘gestión y moderación’.

Si repetimos los mismos errores políticos del bipartidismo que nos ha llevado hasta aquí, obtendremos los mismos- o peores- resultados. Hay que cambiar. Necesitamos, ya, una verdadera alternativa política de tendencia conservadora. Sin las repugnantes lacras: corrupción sistémica, expolio fiscal, colonización de las instituciones, despilfarro del dinero público y venta de España a los separatistas. Que quieren la ruptura de España. A pesar de esto, PSOE y PP, han pactado con ellos. Muchas veces de rodillas. ¿Cómo llamarles? A los separatistas, ni agua.

Insistamos. La izquierda cree que ‘su violencia’, es legítima. Stalin, Lenin, Marx, Che Guevara, Sartre, Simone de Beauvoir, Mao Zedong, M. Focault, N. Chomsky, S. Zizek, etcétera. ‘Nuestro pequeño Lenin’, Pablo Iglesias (vicepresidente con el gobierno Sánchez) piensa lo mismo.

O alternativa real (no alternancia), o la democracia y España serán meras palabras. Flatus vocis.

Traducido. Una dictadura, con maquillaje de progreso. Lo anunció el ex vicepresidente Iglesias en el gobierno Sánchez. Dijo que había base jurídica para ilegalizar a PP y a Vox. Quieren un vengativo frente popular siglo XXI. Checas incluidas. ¿Todavía se puede decir, o ya es hodio/sancionable?

Están avisados.

 

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