jueves, 25 de febrero de 2010

ZAPATERO ARRUGADO.


EDITORIAL





Zapatero se arruga ante un tigre de papel

NADIE puede discutir el derecho de los sindicatos a convocar manifestaciones contra la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años, por muy irresponsable que nos parezca protestar por una medida que es adecuada a la gravedad de la crisis y cuya entrada en vigor está prevista a medio plazo, en 2013, y de forma progresiva. No se puede decir que las protestas celebradas ayer por la tarde en Madrid y Barcelona -donde la manifestación se adelantó una hora porque la lucha sindical no está reñida con el amor al Barça- hayan sido un éxito de convocatoria para UGT y CCOO, sino todo lo contrario. La Policía cifró en 9.000 los asistentes a la manifestación de Madrid. El mal tiempo y la lluvia pueden ser la excusa perfecta para que las centrales justifiquen este fracaso de público manifestante, pero si los ciudadanos contrarios a este cambio en la edad de jubilación no han acudido al llamamiento de Méndez y Fernández Toxo es por la escasa credibilidad de los sindicatos, ganada a pulso con su pasividad ante el mayor drama de la crisis, que es el paro. En efecto, los sindicatos han asistido prácticamente impávidos a la mayor destrucción de puestos de trabajo de la historia en España sin alzar la voz contra el Gobierno. Solamente salieron a la calle el pasado mes de noviembre y lo hicieron contra los empresarios, en una especie de autoafirmación provocada por las numerosas críticas recibidas.

Hasta ahora, UGT y CCOO no han protestado contra el Gobierno porque Zapatero se ha plegado a todas sus exigencias y ha satisfecho todas sus peticiones, además de aumentarles la financiación. Las subvenciones directas a las centrales aumentaron el 50% entre 2005 y 2008 hasta superar la cifra de 15 millones de euros. Sería incierto concluir que las manifestaciones de este 23-F suponen una quiebra entre el Gobierno y los sindicatos. No estamos, ni mucho menos, ante una reedición -siquiera mínima- del grave conflicto que dio lugar a la huelga general del 14-D del 88 y provocó la ruptura del Ejecutivo de González con la UGT de Nicolás Redondo. Las complacientes reacciones con las que la dirección del PSOE ha acogido estas protestas, la comprensión mostrada por Zapatero y la inaudita declaración de la portavoz socialista en la Comisión del Pacto de Toledo -mostrándose dispuesta a acudir a la manifestación en protesta por una medida que propone su propio Gobierno- indican que podemos estar ante una escenificación teatral -ruidosa y con muchos globos y pancartas- de un enfrentamiento que en realidad no existe. No al menos con esa virulencia. La única voz socialista que ha recordado a los sindicatos que las leyes las hace el Parlamento, y no ellos, es la de José Bono.

De hecho, y a pesar de que el pinchazo de las movilizaciones evidencia que los otrora poderosos sindicatos se han convertido en un tigre de papel, hay algunos indicios de que Zapatero está dispuesto, si no a «rectificar» -como le exigieron los líderes sindicales en sus intervenciones-, sí a echar el freno a la iniciativa de alargar la edad de jubilación, una medida imprescindible para garantizar el futuro del sistema público de pensiones, como bien recordó ayer el gobernador del Banco de España. Zapatero dijo, incluso antes de que se celebrara la manifestación, que escuchará a los sindicatos porque su Gobierno no es de «decretazos» y que la negociación sobre las pensiones es «a largo plazo», por lo que bien podría seguir abierta hasta que acabe la legislatura. Ello indica que prefiere una paz social -por otro lado engañosa- que afrontar su responsabilidad como gobernante.

MITOS DE LA IZQUIERDA.










MITOS GENERADORES DE MITOS.

¿Por qué han tenido tanto éxito esas mitificaciones propagandísticas? Ante todo porque corroboran otro mito más fundamental, generador de todos los demás: que la guerra civil consistió en la lucha entre la democracia y el fascismo, entre el progreso y la reacción, entre la libertad y el oscurantismo. De ahí que los crímenes del Frente Popular tiendan a disculparse o minimizarse como simples excesos ocasionales, mientras que al bando contrario pueden achacársele sin remordimiento todos los crímenes, reales o inventados. Ello tiene como efecto actual la justificación de las tropelías contra la democracia surgida de la transición –es decir, del franquismo–. Y sin embargo es ese mito generador el más endeble de todos.

El bando supuestamente demócrata se componía de comunistas, anarquistas, socialistas, republicanos de izquierda, nacionalistas catalanes y separatistas vascos. ¿Podemos creerlos defensores de la libertad, etcétera? Pocos sostendrán hoy en serio que el anarquismo o el stalinismo fueran demócratas, pero mucha gente tiene la errónea impresión de que los socialistas y los republicanos de izquierda sí lo eran. En cuanto a los republicanos, advirtamos de entrada que apenas tuvieron peso en el Frente Popular de la guerra: eran partidos pequeños, mal organizados, intrigantes y mal avenidos entre sí, y, como indicó su líder principal, Azaña, la mayoría de sus jefes salió del país en cuanto empezaron los tiros. Por todo ello, no podían dar carácter al Frente Popular. Pero además nunca fueron demócratas ni admitían alternancia en el poder. Una clave de la guerra civil fue que esos republicanos rechazaron la victoria electoral de la derecha moderada en 1933, respondieron a ella con intentos golpistas y terminaron aliados con las izquierdas más extremistas y violentas, y supeditados a ellas.

Mucho peor fue el caso del PSOE. Este partido había colaborado con la dictadura de Primo de Rivera, y por eso había llegado a la república como el partido más numeroso, disciplinado y mejor organizado de la izquierda. Su política desde 1933 era prácticamente bolchevique, y su jefe, Largo Caballero, recibió el mote elogioso de el Lenin Español. Largo y otros líderes, en especial Prieto, marginaron a los socialistas moderados de Besteiro y organizaron la insurrección armada, concibiéndola como guerra civil, para imponer su propia dictadura. Lo intentaron en octubre de 1934, causando 1.400 muertos, y fueron derrotados. No por ello cambiaron de actitud, y en 1936 volvieron a crear un proceso revolucionario. El PSOE fue el núcleo decisivo de las izquierdas españolas hasta que los comunistas lo desplazaron, en el curso de la guerra. Era un partido marxista, no democrático, y el principal causante del hundimiento de la república y de la democracia en España.

Manuel Azaña.Quedan como posibles demócratas los nacionalistas catalanes y los separatistas vascos. De los primeros puede decirse lo mismo que de los socialistas: se declararon en pie de guerra contra el gobierno legítimo salido de las elecciones de 1933, y utilizaron fraudulentamente el estatuto autonómico para organizar la rebelión. En octubre de 1934 participaron en el asalto a la legalidad republicana junto con el PSOE, los comunistas y parte de los anarquistas. En 1936 volvieron al poder e impusieron lo que su dirigente Companys llamaba "democracia expeditiva", que Azaña tradujo como "despotismo demagógico".

Los nacionalistas vascos se inspiraban en un racismo obsesivo, según el cual la raza superior de los vascos estaba oprimida por la inferior española. Consideraban católicos, casi por raza, a los vascos, y acusaban a los demás españoles de no haberlo sido jamás. Los vascos, como los catalanes, se habían sentido tradicionalmente españoles, y por ello los secesionistas habían desplegado una enorme propaganda para convencerlos de lo contrario, sin haberlo logrado con la mayoría. El PNV obtenía un tercio de los votos emitidos en las tres provincias vascongadas, menos aún en relación con el cuerpo electoral. Y muchos lo votaban no por sus doctrinas, sino por ser el partido que mejor había defendido allí a los católicos contra los ataques izquierdistas. Los nacionalistas, vascos o catalanes, aspiraban a usar los estatutos de autonomía para imponerse radicalmente sobre la masa de población ajena a sus ideas.

Además de poco o nada democráticos, estos partidos unidos durante la guerra eran inconciliables entre sí, y ni la presión del enemigo común bastó a impedir los continuos sabotajes entre ellos. Hubo intensos odios entre comunistas, anarquistas y socialistas, mientras los nacionalistas vascos y catalanes intrigaban lo mismo en Roma y Berlín que en Londres y París, para traicionar a sus aliados. Estas querellas producirían detenciones ilegales, torturas o asesinatos, y culminarían en dos pequeñas guerras civiles entre las izquierdas, la de mayo de 1937 en Barcelona y la de marzo de 1939 en Madrid, con la que terminó, de modo plenamente revelador, la guerra civil española.

Stalin.Para apreciar el carácter de las izquierdas debemos atender a otro rasgo crucial de ellas: su sumisión a Stalin, el gran defensor de la democracia española, si hubiéramos de creer a la propaganda. Quienes equiparan las intervenciones de Hitler y Mussolini con la de Stalin cometen un grueso error de perspectiva, en dos sentidos. Por una parte, el fascismo de Mussolini había sido poco sanguinario, y Hitler no se había revelado todavía como el genocida de la guerra mundial, mientras que nadie podía poner en duda la crueldad exterminadora de Stalin, cuyas víctimas sumaban ya millones.

Por otra parte, Hitler y Mussolini jamás dominaron a Franco ni mermaron la soberanía española, mientras que Stalin fue el auténtico jefe del Frente Popular español. La independencia de Franco quedó de relieve en la crisis de Munich de septiembre de 1938, cuando declaró su intención de permanecer neutral si estallaba la guerra entre las democracias y los fascismos, lo que causó indignación en Roma y en Berlín. Por el contrario, la autoridad de Stalin sobre el Frente Popular se aprecia en hechos como que los jefes izquierdistas españoles, por poderosos que parecieran, fueron barridos en cuanto obstaculizaron las directrices emanadas del Kremlin: así Largo Caballero, llamado hasta hacía poco el Lenin español, los anarquistas, los nacionalistas catalanes y luego Prieto. Sólo siguió en el poder el socialista Negrín, ligado indisolublemente a Stalin por el envío de las reservas de oro españolas a Moscú. Un envío que puso el destino del Frente Popular en manos de los soviéticos, convertidos en amos de los suministros para la España izquierdista. La política del Kremlin se ejercía sobre todo por medio del PCE, un partido directamente agente de Stalin y orgulloso de serlo.

Estas razones destruyen, en mi opinión, las pretensiones de que las izquierdas defendían la democracia. Pretensiones realmente grotescas cuando examinamos de cerca los sucesos. Pero debe reconocerse que la persistencia de esta falsedad durante decenios, su entronización en libros de historia y discursos políticos en medio mundo, constituye uno de los logros propagandísticos más notables del siglo XX. El mérito, si así lo queremos llamar, de ese logro debe acreditarse sobre todo a los comunistas, precisamente la fuerza más antidemocrática de ese siglo.

Realmente, la democracia no fue un valor en juego en aquella guerra, pues las convulsiones republicanas habían hecho perder la fe en ella a casi todo el mundo. Los nacionales tampoco lucharon por la democracia, sino por la idea más básica de la unidad de España y la religión frente a los exterminadores de esta. Fue una contienda entre la tendencia autoritaria y unitaria de los nacionales, y la totalitaria y disgregadora de los que entonces se llamaban a sí mismos "rojos" o –con plena falsedad– "republicanos". (Pio Moa/LD)

PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL.







Mientras que en España se aprueba una ley de aborto que mermará sensiblemente los nacimientos, Europa pide ampliar a 20 semanas la baja mínima por las madres para incentivar la natalidad.

Así es esta España carca y casposa en la que políticas, como Pajín y Aído, de un nivel intelectual manifiestamente mejorable, se atreven a hablarnos de progresismo. Leire ha indicado, en su defensa que esta ley del aborto es una "propuesta madurada", que ha llegado a la Cámara Alta tras casi dos años de "reflexión y puntos de encuentro". La mentira ya no tiene medida.

Pero, mientras tanto, en el Parlamento Europeo, la comisión parlamentaria de Derechos de la Mujer ha dado su visto bueno a una norma que favorece mucho la maternidad, precisamente, para fomentarla. O sea, que Europa protege la vida y Zapatero apoya la muerte. (Diarioliberal.com)

CUIDADO CON ESPAÑA.


Jueves , 25-02-10 (ABC)
Estamos a punto de conseguirlo. Los españoles somos así: no hay manera de disfrutar el sosiego propio de una sociedad madura y vertebrada. Por fortuna, todavía frenamos un paso antes del abismo... Mal Gobierno; a veces, pésimo. Egoísmos partidistas, territoriales o corporativos. Mezquindad y mala fe de quienes actúan al servicio de intereses siniestros. La realidad es muy negativa. Las perspectivas, mucho peores. La crisis económica destapa la caja de Pandora que contiene los vicios nacionales. ¿Todo está perdido? De nuevo la desmesura, aunque nunca faltan voces inteligentes, unas cuantas desde las páginas de ABC. Banqueros y empresarios de alto rango han hablado alto y claro. La clase media profesional y muchas gentes a pie de calle dicen cosas muy sensatas. El Rey está en su sitio, como siempre. Aislados por su lenguaje autista, los políticos apenas se toman la molestia de escuchar, salvo cuando el clamor aparece en forma de encuesta. No, España no se hunde, ni se recluye otra vez en el rincón oscuro de la historia. Algunos hacen méritos para llevarnos al colapso, pero llega la hora de una reacción social y de una exigencia moral con efectos políticos inmediatos: ante todo y sobre todo, sentido de la responsabilidad. Las claves se llaman interés general y política de Estado. Aunque sólo sea por instinto de supervivencia. Como siempre, está en cuestión el futuro de nuestros hijos. Además, esta vez también nos jugamos el nuestro.

Premisas elementales. Primera y principal: la sociedad española mantiene una dependencia patológica respecto del poder público en todas sus manifestaciones, desde el ministro al bedel del ministerio, pasando -faltaría más- por el concejal de urbanismo. Hay demasiados intereses en juego ante cada cambio de Gobierno. Por eso no sabemos ganar o perder sin conducir al sistema hasta el límite de su resistencia. La memoria no falla: González en el 82, secuela del 23-F; Aznar en el 96, con el Estado abierto en canal; Zapatero en 2004, en la estela trágica del 11-M. Vamos camino de otra hecatombe, esta vez social y económica, tal vez para moldear una mayoría insuficiente, y otra vez vuelta a empezar...

Segunda, la más aparente. El proceso de selección de la clase política favorece a los mediocres y excluye a los mejores, aunque no faltan excepciones. Sobreviven los más hábiles a la hora de manejar el aparato de los partidos. Sobran los independientes, los valientes y los ingenuos. Una reflexión reciente de Rajoy debería tener consecuencias futuras: las leyes no favorecen la vocación política de los más preparados. Sería bueno cambiarlas. En cambio, añado, otorgan prebendas irritantes para la gran mayoría en forma de pensiones, gastos de representación o despachos con estética discutible. No sólo pasa aquí. Recuerden el bochorno reciente de los Lores y los Comunes. Consuelo para los anglófilos: tienen que devolver hasta el último penique.

Vamos con la tercera, tal vez la más grave. El Estado de partidos se traduce en instituciones fallidas que sirven como arma arrojadiza en el marco de las estrategias particulares. No sé si exagero, pero hay bastantes ejemplos entre las instituciones surgidas de la Constitución. Por el contrario, otras aguantan el tipo al amparo de su larga trayectoria histórica. Quiebra así la división material de poderes, porque nadie controla de verdad a los gobernantes y todo se reduce a un pulso partidista desplegado a través de los medios. Es decir, Montesquieu en estado puro: fallan los «cuerpos intermedios». A partir de tales premisas, la política en España discurre por algún lugar situado a medio camino entre la realidad y la ficción, una suerte de teatro de máscaras con actores estereotipados al estilo de la «comedia del arte». Repiten un discurso que nadie escucha, a base de réplicas y dúplicas en las que a veces se cuela alguna frase ingeniosa. En el marco de la atonía general, está rigurosamente prohibido decir la verdad. La peregrina historia del «ATC» nuclear es la mejor prueba del desconcierto de los dirigentes cuando las personas de carne y hueso irrumpen en el espacio público. Esto es lo que hay, y nadie puede eludir las reglas, bajo pena de exclusión fulminante.

Sin embargo, hay diferencias notables entre unos y otros. Aquí y ahora, la liviandad posmoderna muestra sus límites intrínsecos. Una política diseñada con mentalidad de adolescente es incapaz de afrontar los desafíos que atenazan a una sociedad compleja y desarrollada. Como el personaje de Balzac, Zapatero es un «sofista de la acción». Ahora inventa el «pacto obligatorio», una aportación singular a la teoría política. Sale del paso en clase de retórica, pero suspende sin remedio a la hora de la gestión eficaz. Ante un problema real, su actitud evoca el malvado comentario de Guicciardini sobre aquel duque de Urbino que ordenó la retirada ante los españoles: «veni, vidi, fugi»: o sea que llegó, vio y huyó, en contraste evidente con el gran Julio César. Y luego está el sectarismo.

Contra la vieja rabia hispánica, no existe remedio suficiente, aunque unos pocos llevamos años en la lucha por un objetivo imposible. En lugar de la Política, se impondrá -como siempre- el partidismo: no habrá pactos de Estado, cuestión de confianza, moción de censura, ni mucho menos Gobierno de concentración o elecciones generales. Cada uno, a lo suyo: unos, a sobrevivir para ver si escampa; otros, a contemplar el panorama para recoger los restos del naufragio. Zapatero en su mundo ingrávido, al modo machadiano: principios, negociables; números, muy pocos; letras, las de Bob Dylan. En cuanto al PP, resulta mucho más fiable en el terreno de la gestión y su estrategia política ofrece frutos adecuados. Ahora tiene que insistir en una propuesta atractiva, planteada ya en el debate reciente del Congreso.

Es la hora de presentar el patriotismo como receta para situaciones de emergencia. El mensaje «España es una gran nación, con un mal Gobierno», apuntado ya por Rajoy, sigue la línea correcta. También fueron muy oportunas las palabras de Emilio Botín o César Alierta en los momentos más confusos. Eso sí, patriotismo significa hechos y no sólo palabras. Los políticos deben hacer algún gesto sobre su «status», los empresarios sobre ciertas retribuciones injustificables o los sindicatos sobre las ventajas de sus líderes y asimilados. El Ejecutivo tiene que impulsar una reducción sustancial de gastos superfluos. También, por supuesto, las comunidades autónomas: con permiso de Alemania, nuestro modelo territorial es el más descentralizado de Europa, pero aquí todo el mundo mira al Estado y nadie se aplica el cuento para no disgustar a la clientela. Un plan de austeridad equitativo y razonable puede ser una buena medicina para recobrar la confianza de una sociedad irritada. Cuidado con España, porque el asunto no está para bromas. ¿Miedo al futuro? Siempre genial Elías Canetti: «Nada teme más el hombre que ser tocado por lo desconocido».

miércoles, 24 de febrero de 2010

ZAPATERO Y CASTRO.











El presidente fue incapaz de hacer ninguna alusión al fallecimiento de Orlando Zapata tras 85 días de huelga de hambre en una cárcel del régimen castrista

Actualizado Miércoles , 24-02-10 a las 14 : 29
Bajo la cúpula de Barceló, en la Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones, de la ONU, en Ginebra, José Luis Rodríguez Zapatero fue incapaz de hacer ninguna alusión a la muerte del disidente cubano Orlando Zapata tras ochenta y cinco días de huelga de hambre en una cárcel del régimen castrista.

El jefe del Ejecutivo tampoco respondió a las preguntas de los periodistas sobre ese asunto al llegar al edificio de la ONU en Ginebra para hablar ante el IV Congreso para la Abolición del Pena de Muerte.

Únicamente, incluyó, al final, una referencia muy velada, cuando manifestó: «nuestro éxito será el éxito de los Derechos Humanos, el éxito de la dignidad de las personas, de la protección del vida y el éxito de los Estados que respeten hasta el último instante la vida de todos y cada uno de sus ciudadanos. Nadie tiene derecho a arrebatar la vida de otro ser humano»”. Según portavoces de la Moncloa, la palabras aludían al caso de Zapata.
El acto estaba organizado por la ONG “Juntos contra la Pena de muerte”, en colaboración con la Coalición Mundial.
En su discurso, Zapatero recordó que España ha sido uno de los países promotores de la celebración de este congreso y expresó su deseo de acoger en España la próxima edición.
Indicó que el fundamento de la extensión de los derechos humanos es «la afirmación incondicionada del derecho a la vida y a la dignidad de las personas» y señaló que «desgraciadamente son todavía numerosos los lugares donde se aplica la pena de muerte y es preciso incrementar los esfuerzo para conseguir su erradicación universal».
«España es hoy un país totalmente abolicionista», dijo, y agregó que la erradicación de la pena de muerte «forma parte de las prioridades de nuestra política exterior». Afirmó que España seguirá incorporando las cuestiones de la abolición de la pena capital en sus contactos bilaterales. «desde el respeto al principio de no injerencia, pero también desde la exigencia del respeto de los derechos humanos».
Insistió en que, durante la presidencia europea de España se seguirá trabajando por el establecimiento de una moratoria en los países que todavía son retencionistas. En concreto, señaló que continuará haciendo gestiones directos donde se produzcan casos individuales de aplicación de la pena de muerte, especialmente en menores de edad, mujeres embarazadas y discapacitados mentales.
Anunció que en el marco de la ONU impulsará la aprobación de una nueva resolución de la Asamblea General sobre el establecimiento de una moratoria en el uso de la pena de muerte. Asimismo, dijo que la Comisión Internacional contra la pena de muerte incluida en el Plan de Derechos Humanos español estará operativa en el segundo semestre del año y la formarán «personalidades de alta autoridad moral y reconocido prestigio internacional». Tendrá un «Grupo de Apoyo» integrado por representantes gubernamentales y «su trabajo –manifestó- será de gran ayuda para lograr la abolición universal de la moratoria efectiva en 2015, como paso previo a la abolición total».
Zapatero enfatizó que «la defensa de la dignidad humana es indivisible y es preciso avanzar en todos los frentes, combatir con la misma determinación la violencia, el hambre la pobreza y la enfermedad», Asimismo, dijo que España quiere contribuir a promover o respaldar en la comunidad internacional acciones que tengan como objetivos la plena extensión y reconocimiento universal de los derechos humanos. (ABC).
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Da vergüenza. En fin, vótele. Sea progresista.

LA PESADILLA SINDICAL.








EL IMPUESTAZO.


Mucho cuidado con lo que se desea porque, a veces, se hace realidad. La marcha convocada por los sindicatos, dejando de lado su notable fracaso y la decreciente influencia de estas elites gubernamentales, pone de manifiesto el enfoque erróneo que está adoptando el debate social respecto al futuro de las pensiones españolas.

El sistema de la Seguridad Social –la caja única que abona las prestaciones de los jubilados presentes con el dinero de los trabajadores presentes– es un modelo de reparto o redistribución condenado a la miseria y quiebra más absoluta por una cuestión de mera aritmética poblacional. Simplemente, es insostenible, ya que el número de jubilados futuros será muy superior al de afiliados futuros. La escasa natalidad y el progresivo envejecimiento de la población causará, más temprano que tarde, un déficit estructural en la hucha de las pensiones.

Es decir, números rojos o, dicho de otro modo, lo que pagan los contribuyentes no alcanzará para mantener el actual nivel de prestaciones. Esto es un hecho, reconocido ahora por el Gobierno, pero avalado desde hace años por la mayoría de economistas y organismos internacionales. De hecho, todos los países con un sistema de reparto similar al español sufren la misma dolencia: la insostenibilidad de las pensiones públicas. Así pues, no es de extrañar que los gobiernos vecinos, desde Francia a Italia, pasando por Alemania o Reino Unido, entre otros, hayan planteado reformas similares.

Tan sólo hay dos opciones para mantener el actual modelo de reparto. En primer lugar, tal y como ha planteado el Gobierno, retrasar la edad de jubilación y ampliar el período de cálculo para recortar la cuantía a percibir. En resumen, trabajar más y cobrar menos.

Claro que también existe una segunda opción, si cabe mucho pero que la anterior. Y ésta es, precisamente, la salida que buscan los sindicatos. Aumentar los impuestos para financiar las pensiones. De este modo, una porción del coste se financiaría mediante los Presupuestos Generales del Estado.

Así, el sistema ya no sólo se sufragaría con las cotizaciones que pagan empresarios y autónomos (un impuesto sobre el trabajo) sino que, además, precisaría de nuevos y crecientes recursos públicos para mantener el actual modelo más o menos a salvo. Es decir, o bien los contribuyentes pagan muchos más impuestos o bien la Administración Pública redirige partidas presupuestarias enteras a pagar pensiones (algo que no va a suceder). De este modo, el rechazo al denominado "pensionazo" bien podría acabar con algo mucho peor, la aplicación de un "impuestazo" destinado a vaciar, aún más, el bolsillo de los contribuyentes.

El debate está mal planteado en origen. La pregunta clave no es "sí" o "no" a la reforma que plantea el Gobierno sino la valentía o no de apostar por una cambio de modelo, pasando de un sistema de reparto a un sistema de capitalización individual en el que cada trabajador pueda disfrutar en el futuro de los ahorros acumulados a lo largo de su vida laboral.

En lugar de rechazar la reforma, lo importante es abrir un debate serio sobre la posibilidad de iniciar una "transición sensata hacia el sistema de capitalización personalizada de las aportaciones de cada trabajador, con un fondo de solidaridad intrageneracional (y no intergeneracional) que cotice por quienes no puedan", tal y como plantea la Asociación para la Reforma de las Pensiones.

Un sistema de estas características no sólo garantizaría la sostenibilidad del sistema sino que, además, permitiría a los trabajadores de hoy jubilarse con una pensión digna, cuya cuantía media se situaría en 3.500 euros al mes. No apostar por este modelo condenará, sin remedio, a la miseria a los contribuyentes y jubilados del futuro. (Manuel Llamas/LD)

UPyD.

A LA ATENCIÓN DE CORRUPCIÓN-EMPRESAS PÚBLICAS

NOTA DE PRENSA. 24 de febrero de 2010

Declaraciones de José María Rodríguez y la telaraña audiovisual de Munar-Vicens-Nadal demuestran que los fines prioritarios son políticos.

UPyD relaciona la red de empresas públicas de Baleares con la corrupción política y promete su "drástica reducción"

Las últimas investigaciones judiciales parecen desvelar que buena parte de las empresas públicas se han ido convirtiendo en los últimos años en instrumentos de colonización laboral y corrupción económica. Sin embargo, hay otro tipo de corrupción que los jueces no pueden juzgar y que afecta a todas. Los partidos políticos gobernantes conciben las empresas públicas como fortines para alcanzar el poder o para encastillarse en él.

Palma, 24 de febrero de 2010.

“Cualquier ciudadano de Baleares dirá que una empresa pública tiene como fin prestar un servicio, por ejemplo, el suministro de agua (EMAYA), y que su presidente tendrá que ser un gestor profesional. Los políticos, en cambio, prefieren poner al frente de las empresas públicas a otros políticos, muchas veces incompetentes, que aunque las lleven a la ruina las conviertan eficazmente en medio de control o de conquista de poder”, ha declarado el portavoz de Unión Progreso y Democracia (UPyD) en las islas, Juan Luis Calbarro. "Así lo demuestran las palabras de José María Rodríguez, líder del PP de Palma, que declara sin tapujos que, antes de plantear una moción de censura en Cort, el PP se hará con las empresas públicas municipales."

"También lo demuestra especialmente la fabulosa telaraña tejida por UM en las empresas públicas audiovisuales", añade Francisco Alegret Crespí, miembro del nuevo Consejo Territorial de UPyD y responsable de su grupo de análisis de medios audiovisuales. "Lo importante parece ser, además de enriquecerse y “colocar” a los amigos, colonizar políticamente los medios públicos de radiotelevisión. El relato de esta colonización tiene todos los mimbres de una trama organizada. Primero, una empresa sin experiencia audiovisual ligada al imputado Bartomeu Vicens (Studio Media Comunicació), dirigida por su presunto testaferro y también imputado Alfredo Conde, recibe millonarias subvenciones para montar Radio Mallorca, concedidas directamente por la igualmente imputada Maria Antònia Munar, entonces presidenta del Consell. A la vez, empresas sin experiencia audiovisual ligadas a otro imputado, Miquel Nadal (Vídeo U y Bahía Difusión), regentadas por su presunto testaferro e idénticamente imputado, Miquel Sard, reciben millonarias subvenciones de Munar para montar TV Mallorca. Luego se coloca como presidente de IB3 a Antoni Martorell, cuya carrera está estrechamente vinculada con Munar, forzando a todo un Parlament a votar a un candidato de cualificación muy dudosa como moneda de cambio en las negociaciones del Pacte. Más tarde se contrata como director de Producción Ajena al mismo Alfredo Conde. Y para redondear el círculo, se contrata como directora del equipo jurídico de IB3 a Magdalena Pascual Sancho, socia de despacho de abogados de Nadal e hija de Antonio Pascual, conseller insular de Obras Públicas hasta la reciente ruptura del Pacte y enésimo imputado en este relato."

Calbarro afirma que "desde UPyD impulsaremos una drástica reducción del número de las más de 160 empresas públicas del Govern que hoy operan en Baleares sin que en la mayor parte de los casos se obtenga de ellas ningún beneficio en la gestión del interés común. Los ciudadanos son cada vez más conscientes de que la proliferación de empresas públicas sirve más bien para permitir a los políticos gastar dinero público sin pasar por el control parlamentario, oscurecer la contabilidad, sortear los requisitos del funcionariado en el acceso al empleo público (es decir, enchufar a familiares y amigos a costa del contribuyente), otorgar contratos a empresarios amigos sin las restricciones de la Administración y, en definitiva, para crear redes clientelares y de beneficio privado con cargo al ciudadano." Para los representantes baleares del partido de Rosa Díez, "hay pocas cosas que una empresa pública pueda hacer que no se pueda hacer desde las oficinas de las distintas consejerías, que disponen de funcionarios y técnicos más que suficientes para dar servicio a la ciudadanía; y la prueba es que cuando por cualquier motivo el presidente Antich ha hecho desaparecer alguna empresa, fundación, consorcio o instituto público, en nada se ha resentido la Administración y nadie los ha echado de menos. Los políticos baleares parecen haber olvidado que el servicio público es la única razón de ser de la acción política; caer en lo contrario también es corrupción. En UPyD sostenemos que combatir la crisis económica pasa también por reducir una administración hipertrófica puesta al servicio de intereses particulares, en la que las empresas públicas cumplen un papel especialmente debilitador de la economía.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Comentario: cuando el PSOE subió al poder, no eliminó las empresas públicas creadas durante el mandato del Presidente Matas. Y ahora Rodriguez pretende retomar la cosa.

MENTIRAS CATALANISTAS.

El reino de Mallorca

Por Pedro Martínez Priede

Lunes, 11 de agosto de 2008

Resumen, muy interesante, para conocer la historia del Reino de Mallorca y por tanto de España.

Nuestro Reino de Mallorca visto por el nacionalismo catalán.

Estudio de una falsificación.

Resumen del estudio publicado con el título: “Nacionalismo catalán. Una gran farsa”.

Frecuentemente escuchamos falsedades sobre nuestra antigua lengua, nuestra antigua historia y nuestra cultura. Por ejemplo, es frecuente escuchar y estudiar que los catalanes nos trajeron su lengua con las tropas que llegaron con Jaime I, rey de Aragón, en 1229. Sin embargo eso es falso.

Por ello es necesario que los baleares sepamos defendernos y sepamos responder ante tales falsedades.

1º.- En primer lugar hemos de tener bien claro que Cataluña no existió como ente territorial hasta Jaime I y posteriormente a la conquista de Mallorca, y como unidad político-administrativa hasta 1521, bajo el reinado de Carlos I, donde alcanza la categoría social de principado –que no de reino- trescientos años después de la conquista del reino de Mallorca. Además, la categoría política de principado implica inherentemente el nombramiento de un príncipe, y el título de príncipe de Cataluña ni existe ni ha existido nunca.

2º.- Cuando Jaime I invadió el reino de Mallorca, lo que hoy llamamos Cataluña eran condados independientes unos de otros. Por aquel entonces el condado de Barcelona estaba integrado en la corona de Aragón desde Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, que fue rey consorte de Petronila, reina de Aragón, (tal como hoy es ‘rey’ de Inglaterra el marido de la reina de Inglaterra). De hecho, a partir de aquel momento, el título de conde de Barcelona pasó a la casa real de la corona de Aragón. Titulo de conde –que no de rey- que todavía conserva hoy en propiedad la corona de España. Por aquel entonces el resto de los condados eran TODOS ELLOS FEUDOS DE FRANCIA, conocidos como Marca Hispánica (‘Marca’ significaba tierra fronteriza) y fijémonos bien que se llamaba "Hispánica" y no Marca Catalana. También se llamaban condados Carolingios porque tomaban dicho nombre del rey de Francia, Carlomagno. Todos ellos ayudaron a Jaime I en la lucha contra el reino musulmán de Mallorca. Ayudaron como condados independientes unos de otros, no como Cataluña, ya que como hemos dicho antes, Cataluña no existía como hecho político.

3º.- Por el Tratado de Corbeil, firmado entre nuestro rey Jaime I y el rey de Francia Luis IX el Santo, en 1258, parte de esos condados pasaron a engrosar la corona de Aragón. El rey de Francia pudo cederlos porque eran suyos, ya que de no haber sido feudatarios de Francia, LUIS IX NO HUBIERA PODIDO CEDERLOS A ARAGÓN. (Pura lógica). Nótese que esta cesión del rey de Francia al rey de Aragón se produce veintinueve años después de la conquista de Mallorca, es decir, que el reino de Mallorca se incorpora a la corona de Aragón casi treinta años antes que el territorio que hoy denominamos Cataluña, con la excepción del condado de Barcelona, que ya estaba incorporado como condado –no como reino- a la corona de Aragón.

4º.- En 1229 llega Jaime I con gentes de diverso origen: condes, nobles, vasallos y soldados mercenarios. Muchas de estas gentes se dedicaban a la guerra como modo de vida y acudieron a la llamada de una Bula del Papa Gregorio IX PROCLAMADA POR TODA EUROPA para desterrar el islam de las Islas.

.- Por el ‘Llibre del repartiment’, en el que consta el reparto de tierras que por derecho de conquista dispuso Jaime I a los diversos hombres de la nobleza que habían tomado parte en la batalla, podemos conocer documentalmente la gran diversidad de pueblos que ayudaron a Jaime I en la guerra, despejando la falsedad de que el único condado que ayudó fue el condado de Barcelona. (De Cataluña, nada)

Nos dice el Llibre del repartiment que se repartieron tierras a gentes de Montpellier, de Marsella, de Jaca, de Tortosa, de Castellón, de Navarra, de Manresa, de Narbona, de Perpiñán, del condado de Ribagorza, de Toscana, del Rossellón, de Portugal, Provenzales, Judíos y otras gentes del mismo Mallorca, caballeros Templarios, etc. etc., (de conquista catalano-aragonesa, nada de nada). Después la gran mayoría de ellos vendieron a la población autóctona las tierras que les cedió el rey y regresaron a sus países de origen. Tenían grandes gastos de mantenimiento de castillos, caballerías, pajes y criados y prefirieron mejorar su economía antes que disponer de tierras en la lejanía de Mallorca. De los 806 agraciados que figuran en el Llibre, tan sólo 190 (el 25%) eran originarios del territorio que hoy denominamos Cataluña.

6º.- En la actualidad el 72,75% de los apellidos de los aquí residentes demuestra que no son de origen balear ni catalán, debido a la fuerte inmigración habida desde los años sesenta del siglo XX. Y del resto de apellidos, hay una considerable diferencia en cuanto a los habitantes de Baleares con apellidos propiamente típicos de las islas, siendo el 21,95% de origen exclusivo balear frente al 5,3% que son de origen catalán, y esto teniendo en cuenta, además, que el número de apellidos catalanes es muy superior al de los isleños. A su vez, en cuanto a la procedencia de los nombres, hemos de señalar que los nombres catalanes son de origen germánico en un 70%, ya que Cataluña fue repoblada por godos primero y visigodos después; en un 20% del latín, 10% del griego y sólo en un 5% del hebreo. Por contra los nombres baleáricos actuales derivan de los antiguos nombres del reino de Mallorca y proceden en un 48% del hebreo, y el resto se divide a partes iguales entre latín, griego y otras procedencias. (Hay en el interior del estudio prolijos listados de nombres y apellidos, bien datados en cuanto a su procedencia –algo nada difícil de realizar hoy en día- y contrastados sobre los 400.000 nombres de la totalidad de la guía telefónica).

Extracto del texto:

“Ahora, para conocimiento general, regocijo y propia estimación de los indígenas de Baleares, (digo indígenas y no nativos, porque nativo lo es cualquiera que haya nacido en Baleares lleve el apellido que lleve; mientras que indígena es aquél que además de haber nacido en Baleares lleva apellidos propios o típicos de aquí) , éstos son los apellidos propios y típicos de su tierra.”

ABRAHAM, ABRINAS, ABRINES, ADROVER, AGUILÓ, ALBERTÍ, ALBONS, ALCINA, ALEMAÑY, ALEÑÀ, ALEÑAR, ALOMAR, ALORDA, ALOU, ALOY, ALZAMORA, ALZINA, AMEL·LER, AMENGUAL, AMER, ANTICH, ARABÍ, ARBONA, ARROM, ARTIGUES, AVELLÀ.

BAGUR, BALANZAT, BALEA, BALLE, BARBER, BARCELÓ, BATLE, BAUZÀ, BENNASAR, BENNASER, BENNASSAR, BENNASSER, BERGAS, BESTARD, BIBILONI, BINIMELIS, BISQUERRA, BOLANCER, BONED, BONNET, BONNIN, BORDOY, BOVER, BOYERAS, BRIL, BRONDO, BUADES, BUCHENS, BUJOSA, BUÑOLA, BURDILS, BURGUERA.

CABANELLAS, CABOT, CABRER, CAIMARI, CALAFAT, CALDENTEY, CAMPANER, CAMPINS, CAMPOMAR, CANAVES, CANTALLOPS, CANTARELLAS, CANYELLAS, CAÑELLAS, CAPELLÍ, CAPLLONCH, CAPÓ, CARBONER, CARDELL, CARO, CASSELLAS, CASSANYES, CASSAÑES, CATANY, CATAÑY, CAULÉS, CABALLER, CAYMARÍS, CERDÀ, CERDÓ, CIFRE, CIRER, CIREROL, CLADERA, CLAR, CLEMENTS, CLOQUELL, CLOQUELLS, COLOM, COLOMAR, COLOMBÀS, COMPAÑY, CONTESTÍ, CORRÓ, COTONER, COVAS, CRESPÍ, CRUELLAS, CRUELLES.

DAMETO, DARDER, DAVIU, DEYA, DEZCALLAR, DOLS, DOMENGE.

ENSENYAT, ENSEÑAT, ESCALAS, ESCANDELL, ESCANELLAS, ESCAÑELLAS, ESCANELLES, ESPASAS, ESPASES, ESPUCH, ESTADE, ESTADES, ESTARÀS, ESTARELLA, ESTARELLAS, ESTELRICH, ESTEVA, ESTRADAS, ESTRADES, ESTRANY, ESTRAÑY.

FALCONER, FANALS, FANER, FAR, FEBRÉ, FEBRER, FELANI, FELANY, FEMENÍA, FEMENÍAS, FERRÀ, FERRAGUT, FERRIOL, FERRUTJÀ, FERRUTXÉ, FIOL, FLAQUER, FLEXA, FLEXAS, FLORIT, FLUXÀ, FOGUER, FONOLLAR, FONOLLÀS, FONTANER, FONTIRROIG, FORNARI, FORNARIS, FORNÉS, FORTEZA, FORTUÑY, FRAU, FRONTERA, FULLANA, FUSTER.

GALMÉS, GAMUNDÍ, GARAU, GARCÍAS, GARÍ, GAYÀ, GELABERT, GENESTAR, GENOVARD, GENOVART, GINARD, GINART, GINESTRA, GIRART, GISCAFRE, GOMILA, GOÑALONS, GORDIOLA, GORNALS, GORNÉS, GOST, GRAUCHES, GRECH, GRIMALT, GUASP, GUISCAFRE, GUISOL.

HOMAR, HOMS, HORRAC, HORRACH.

ISERN.

JANER, JAUME, JUANEDA.

LLABRÉS, LLADÓ, LLADONET, LLAMBÍAS, LLANERAS, LLÍ, LLINÀS, LLITERAS, LLITERES, LLODRÀ, LLOFRIU, LLOMPART, LLUFRIU, LLULL.

MAIMÓ (ortografía catalana), MAIRATA (ortografía catalana), MANDILEGO, MANERA, MARÍ, MARROIG, MASCARÓ, MASSANET, MASSOT, MATAMALAS, MATEMALAS, MATEMALES, MATUTES, MAURA, MAYANS, MAYMÓ, MAYOL, MAYRATA, MELIÀ, MELIS, MENORCA, MERCADAL, MERCANT, MESQUIDA, MEZQUIDA, MOLL, MONJO, MONSERRAT, MONTCERDÀ, MONTIS, MORADÓ, MORAGUES, MORANTA, MOREY, MORLÀ, MORRO, MUDOY, MULET, MUNAR, MUNTANER, MUT.

NICOLAU, NIELL, NIGORRA.

OBRADOR, OLEZA, OLIVER, OLIVÉS / OLIVES, OLLERS, OMAR, OMS, ORDINA, ORDINAS, ORELL, ORFILA, ORRACH.

PALERM, PALLICER, PALLISER, PALMER, PALOU, PANISA, PANIZA, PERTS, PARNELL, PARPAL, PASARIUS, PAX, PAYERAS, PEDRELLS, PERELLÓ, PERICÀS, PETRO, PICORNELL, PIERAS, PIRA, PIRIS, PIZÀ, PLANELLS, PLANISI, PLOMER, PLOVINS, POL, POMAR, PONCELL, PONS, PONSELL, PORQUER, PROHENS, PUIGROS, PUIGSERVER.

QUADRADO, QUÉS, QUETGLAS, QUETGLES.

RADO, RAFAL, RAMIS, RAMONELL, REBASA, REBASSA, REINÉS, REUS, REYNÉS, RIBER, RIGO, RIUDAVETS, RIUSEC, RIUSECH, RIUTORD, RIUTORT, ROSSELLÓ, ROSSIÑOL, ROTGER, RULLÀN.

SAGRERA, SAGRERAS, SALETAS, SALLENS, SALLERAS, SALOM, SALORD, SALORT, SALVÀ, SAMPOL, SANSÓ, SANTANDREU, SARD, SART, SASTRE, SBERT, SEGUÍ, SERVERA, SIMONET, SINTAS, SINTES, SIQUIER, SIRER, SITJAR, SOBERATS, SOCÍAS, SOLIVELLAS, SOREL, SORELL, SUAU, SUÑER, SUREDA.

TABERNER, TALAYA, TARONGÍ, TARONJÍ, TAULER, TERRASA, TERRASSA, TIMONER, TORRANDELL, TORRELLÓ, TORRENS, TORTELL, TORTELLA, TOUS, TRAMULLAS, TRIAY, TROBAT, TRUYOL, TRUYOLS, TUDURÍ / TUDURI, TUGORES, TUR, TURNER, TUTZÓ.

VADELL, VALCANERAS, VALENS, VALLCANERAS, VALLDEPADRINAS, VALLDEPERA, VALLESPIR, VALLORI, VANRELL, VAQUER, VENTAYOL, VENY, VEÑY, VERD, VERDERA, VERGER, VICENS, VICH, VILLALONGA.

XIMELIS, XIMENIS, XUCGLÀ, XUCLÀ, XUMET.

ZAFORTEZA, ZANOGUERA.

Y ahora los propios y típicos de Cataluña:

ABAD, ABADIA, ADELL, ALAÑÀ, ALSINA, AMADÓ, AMETLLER, ANDREU, ANGLADA, ANGUERA, APARISI, ARAGÓ, ARBÓS, ARGILÉS, ARGUIMBAU, ARQUÉ, ARQUER, ARQUÉS, ARTIGAS.

BADIA, BALCELLS, BALSELLS, BAÑULS, BARDOLET, BARÓ, BASSA, BASTIDA, BATLLE, BENEJAM, BENET, BERGA, BERTRÀN, BESALDUCH, BLANCH, BLANES, BLEDA, BOFILL, BOHIGAS, BOIX, BONASTRE, BONET, BONMATÍ, BORONAT, BORRALLÓ, BORRÁS, BORRELL, BORRULL, BORT, BOSCH, BOU, BRINES, GRINGAS, BROTONS, BRUGUERA, BRULL, BRUNET, BUFÍ, BUILS, BURRELL, BUSQUETS.

CABALLÉ, CABALLER, CABANES, CALAFELL, CALBET, CALDES, CALLÍS, CALONGE, CALVET, CAMBRIL, CAMÍ, CAMINAL, CAMINALS, CAMPS, CANALS, CANET, CANUT, CAPDEVILA, CAPELLÀ, CARBÓ, CARDÚS, CARRÉ, CARRERÉ, CARRERÉS, CASADESÚS, CASADEVALL, CASAL, CASALS, CASAMITJANA, CASANOVA, CASANOVAS, CASAS, CASASNOVAS, CASAUS, CASELLAS, CASES, CASTANYER, CASTAÑÉ, CASTELLÀ, CASTELLS, CASTELLTORT, CATALÀ, CATEURA, CAUBET, CEBRIÀ, CENDRA, CENDRÓS, CENTELLAS, CENTELLES, CERVELLÓ, CIRERA, CLAPÉS, CLARAMUNT, CLEMENT, CLIMENT, CODINA, COLOMÉ, COLOMER, COLOMINA, COMA, COMAS, COMES, COMPTE, CONILL, CONTE, CONTELL, CORNELLA, COROMINAS, CORTELL, COVES, CREUS, CUGAT, CUNILL, CUNILLERA, CURSACH, CURULL, CUSÍ.

DALMAU, DOLZ, DOMENECH.

ESCALA, ESCUDER, ESPASA, ESPERT, ESQUERRA, ESTADELLA, ESTELLERS, ESTELLA, ESTELLES, ESTEVE.

FABRA, FABREGAS, FABREGAT, FABREGUES, FARRÉ, FARRÉS, FARRIOL, FALGUERAS, FELIU, FERRÁN, FERRADÍS, FERRADIZ, FERRANDO, FERRERA, FERRERAS, FERRERES, FERRERONS, FERRÍS, FERRIZ, FERRO, FIBLA, FIGUERA, FIGUERAS, FOLCH, FONOLLÀ, FONT, FONTANALS, FONTANELLA, FONTANET, FONTCUBERTA, FORCADA, FORCADAS, FORCADELL, FORCADES, FORNALS, FORNÀS, FORNELL, FORNELLS, FORNS, FORT, FORTUNY, FRADERA, FRANCH, FURIÓ.

GARRIGA, GASPAR, GATELL, GIBERT, GILI, GIRBAU, GIRONA, GIRONELL, GIRONELLA, GISBERT, GISPERT, GISTAU, GRAU, GUBERN, GUDIOL, GUILL, GUILLEM, GUIMERÀ, GUIRAL, GUIRAO.

HUGUET, HUMBERT.

JARDÍ, JOFRE, JULIÀ, JUNCADELLA.

LÉRIDA.

LLACER, LLAGOSTERA, LLAUGER, LLEDÓ, LLEONART, LLOBELL, LLOBERA, LLOBERAS, LLOBET, LLOBREGAT, LLOP, LLUCIÀ, LLUSÀ.

MACÍAS, MAGRINYÀ, MAGRE, MAJÓ, MALLEU, MALLOL, MANEU, MANRESA, MARCÉ, MARIMÓN, MARTORELL, MASANA, MASSANES, MASCÓ, MASDEU, MASÍA, MASIP, MASMIQUEL, MASSANA, MASSANAS, MASSIP, MASSÓ, MATARÓ, MATAS, MATEU, MERCADER, MERCÉ, MIR, MIRA, MIRALLAS, MIRET, MIRÓ, MISEROL, MOLINAS, MOLINER, MOLINS, MOLLA, MONCADA, MONCADAS, MONER, MONERRIS, MONFORT, MONROIG, MONROY, MONTAGUT, MONTANER, MONTBLANC, MONTBLANCH, MONFORT, MONTMANY, MONTOLIU, MONTROIG, MONTSERRAT, MORANO, MORÉ, MOREU, MOSQUERA, MUSOLAS, MUSOLES.

NEBOT, NEGRE, NOGUER, NOGUERA, NOGUEROL, NOGUEROLA, NOGUÉS, NOVELL, NOVELLA.

OLIVAR, ORS, ORTA, ORTELLS.

PAGES, PALAU, PALLARÉS, PALLAROLS, PALLAS, PARELLA, PARELLÓ, PARERA, PELLICER, PERERA, PERICH, PERIS, PIERA, PIJUAN, PLÀ, PLANAS, PLANES, PLANIOL, PONT, PORCEL, PORCELL, PORTELL, PORTELLA, PRADA, PRADAS, PRADES, PRAT, PRATS, PUCHE, PUIG, PUIGCERCÓS, PUIGDELLIVOL, PUIGDEMASA, PUIGDEMONT, PUIGDORFILA, PUIGFERRAT, PUIGROS, PUIGJANER, PUJADAS, PUJALS, PUJOL, PUJOLÀ, PUJULA, PURXET.

QUERAL, QUERALT, QUEROL, QUERT.

RABASA, RABASSA, RABELL, RAMÓN, RAMONEDA, RAMS, RAXACH, REIG, REIXACH, REVERT, REXACH, RIBA, RIBAL, RIBES, RIBÓ, RIPOLL, RIUDOMS, RIUS, ROCA, ROSELL, ROSELLÓ, ROSER, ROSES, ROSILLÓ, ROSIÑOL, ROSSELL, ROSSICH, ROSSINYOL, ROVELLADA, ROVIRA, RUBERT, RUBÍ, RUSSELL.

SALA, SALES, SALVAT, SAMPER, SAMPERE, SANS, SARDANS, SARRIÀ, SEGUÉS, SELLERS, SELLÉS, SENTMENAT, SERRA, SERRALTA, SERRAT, SERRATÓ, SERRATS, SERRES, SIMÓ, SIRVENT, SITGES, SITJAS, SITJES, SOLÉ, SOLER, SOTERAS, SUBIRÀ, SUBIRACHS, SUBIRANA, SUBIRATS, SUÑÉ.

TALLADA, TALTAVULL, TAMARIT, TARIBÓ, TARRADAS, TARRAFETA, TARRASA, TELLA, TERRADAS, TEIXIDÓ, TEIXIDOR, TOLOSA, TORELLÓ, TORNER, TORRA, TORRAS, TORRELLA, TORRENT, TORRENTS, TORT, TORTAJADA, TORTOLA, TORTOSA, TRENCHS, TREPAT, TRÍAS, TRULLOLS, TURÓ, TURRÓ.

UBACH, UMBERT, URGELL.

VALENTÍ, VALLBONA, VALLDEPERAS, VALLHONRAT, VALLS, VALLVERDÚ, VENDRELL, VERDAGUER, VIC, VILA, VILAFRANCA, VILANOVA, VILAPLANA, VILARASAU, VILARDELL, VILARET, VILARRODONA, VILAS, VILASECA, VILELLA, VILLACORTA, VILLAFRANCA, VILLANOVA, VINENT, VIÑALS, VIVAS, VIVER, VIVÓ.

Hemos encontrado también una serie de apellidos asentados en Baleares, que a unos los hemos tenido como propios de Baleares, y a otros como propios de Cataluña pero que resulta que no lo son; siendo los siguientes:

Propios y típicos de Valencia: ALEMANY, ARNAU, BALAGUER, BALLESTER, BELLVER, BERMELL, BISBAL, CARBONELL, CARDONA, CASTELL, CERVERA, COMPANY, ESTELA, FALCÓ, FONS, LLOPIS, MARCH, MESEGUER, MESTRE, MOSCARDÓ, PIQUER, PIQUERAS, ROMAGUERA, SABATER, TORRÓ.

Propios y típicos de Alicante: AMORÓS, BARDISA, BERENGUER, GUARDIOLA, MIRALLES, PICÓ.

Propios y típicos de Castellón: BELTRÁN, BERNAT, GUAL, TAURA.

Propios y típicos de Asturias: CARRIÓ.

Propios de Euskadi: CAMPOY, ISASI, SIMAL.

Propios y típicos de Aragón: PINA.

Propios y típicos de Castilla: AMADOR, CAMPOS, CANOVAS, CORTÉS, COSTA, DURÁN, ESTRADA, JUAN, MARQUÉS, MOYA (MOYÀ), MOYANO, PIÑA, ROLDÁN, SALAS, SEGURA, TORRES, VIDAL.

Propios de la vertiente mediterránea, es decir, que en toda esa zona la cantidad de personas que usan esos apellidos es tan homogénea, que resulta imposible deducir de donde es propio.

FERRER, MÁS, NADAL, PONS, ROIG.

7º.- De entre los que sobrevivieron al asalto a la fortaleza de Palma (ciudad que por aquel entonces era denominada por los árabes como Medina Mayurqa) pocos quedaron del condado de Barcelona, cuya habla era la propia del sur de Francia, y ninguna de sus derivaciones se llamaba catalán sino que su lengua era la lengua de Oc (Occitano) o Lemosín. Por lo tanto con tan reducido número de barceloneses, ninguna lengua aprendimos de ellos. Y en cuanto a la cultura no hay en toda Baleares un solo monumento del esplendoroso arte románico en Cataluña, que abarca los siglos XI, XII, XIII, XIV; es decir, que si la conquista se realizó antes de transcurrir el primer tercio del siglo XIII, los supuestos colonos o repobladores tuvieron casi doscientos años para edificar monumentos del excelente estilo románico; y sin embargo, caso insólito, no construyeron ni uno; ni tampoco en la zona agraria balear existe una sola construcción tan típica como la masía catalana. (Fotos comparativas en el libro mencionado). Extraña repoblación ésta, caso único en la Historia de la Humanidad.

.- La primera gramática del mallorquín se publica en 1835, no siendo hasta 1918, ochenta y tres años después, cuando Pompeu Fabra publica la primera gramática de la lengua catalana. El mallorquín procede del mismo tronco lingüístico que el catalán, con una gran similitud fonética entre ambos, de ahí que los hablantes mallorquines y catalanes se entiendan.

Como muy bien demuestra ‘El Llibre dels feyts del rey en Jacme’, (crónica de la conquista), Jaime I se entendió sin necesidad de intérprete con la gente principal autóctona de Mallorca, los cuales le prestaron todo su apoyo en el cerco y asalto a la ciudad de Palma en manos musulmanas. Por el acuerdo de la Pau de Castellitx, la población judeo/cristiana de Mallorca no luchó contra el invasor; por el contrario se alió con él para reintegrar el reino de Mallorca a la cristiandad. Por tanto el mallorquín no procede de la lengua traída por los catalanes. ¿O es que aquí sólo se hablaba árabe, cuando resulta que la población musulmana era una minoría? (Se le da el nombre de mallorquín a la lengua porque estamos hablando del reino de Mallorca, titulación que perduró hasta la primera república española en 1873. Hoy día es más apropiado hablar de lengua balear, pues la estructura lingüística es la misma en todas las Baleares, y a su vez muy distinta a la catalana.)

9º.-Hasta finales del siglo XVIII Barcelona no alcanza la extensión urbana de Palma de Mallorca, que desde tiempo inmemorial figuró siempre como una de las ciudades más importantes del Mediterráneo occidental. Y en época árabe la cuarta más importante del Emirato de Córdoba. En tiempos de la conquista, Palma de Mallorca (Medina Mayurqa) tenía una extensión de 110 hectáreas mientras que Barcelona, la ciudad más grande del reino de Aragón, apenas llegaba a 42. Los condados carolingios, que por ser peligrosa tierra de frontera con el islam –conocida en el reino de Francia como ‘Marca Hispánica’- siempre padecieron la despoblación, ¿podían no ya repoblar sino siquiera ser capaces de colonizar otro territorio?

10º.- Jamás existió un rey que firmase como rey de Barcelona o Cataluña. Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, fue rey de Aragón, pero consorte, ya que la línea dinástica procedía de su mujer, Petronila, verdadera reina, pues era la hija del anterior rey de Aragón, Ramiro II; de hecho fue ella quien testó, no el rey consorte, y pasando el título de conde de Barcelona a la casa real de Aragón (como Letizia será en el futuro, si llega a reinar, reina de España, pero consorte, como Ramón Berenguer; lo cual no convierte su condado, si fuera condesa, en reino, ni a ella en algo así como Letizia I de España y V del reino de Santander, si es que fuese condesa de allí). Por eso mismo ningún rey firmó jamás con título de rey de Barcelona –se excusa decir Cataluña-; de hecho, el título de conde de Barcelona –que no rey- sigue vigente hoy en día. Jaime I firmaba con sus títulos de rey de Aragón, Valencia y Mallorca –pues estos últimos ya eran reinos antes de conquistarlos- conde de Barcelona y señor de Montpellier. ¿Qué reino de Cataluña es ése que nunca dio reyes?. Por eso los nacional-catalanistas se inventan la figura de los condes-reyes haciendo a los condados reinos (algo insólito en la Historia), que es como transmutar a los sargentos en coroneles o a los municipios en provincias o a las regiones en naciones políticas. Y no contentos con inventarse un reino, lo confederan, al denominar al reino de Aragón como confederación o corona catalano-aragonesa, que es como hablar no de los reinos de Navarra y Castilla, reinos realmente existentes en la Historia, sino de la corona o confederación vasco-navarra, o hablar de la conquista de América por la confederación extremeño-castellana, alegando los extremeños para esta última –y con más razón que los catalanes con respecto a Aragón, Mallorca y Valencia- que la conquista del Perú y México la realizaron Pizarro y Cortés y tantos otros nacidos en el territorio de Extremadura y no en el de la actual Castilla. O llamar a esa conquista ‘italo-española’ porque Colón (supuestamente) era genovés.

11º- Otra más de las muchas falsedades tan extendidas, y de obligado estudio en escuelas, institutos y universidades, versa sobre la señera catalana y la taimada sustitución del estandarte de tres palos -estandarte propio del reino de Mallorca- por la cuatribarrada “de Cataluña”, que para más inri era de Aragón, no de Cataluña, ya que dicha enseña le fue donada al padre de Jaime I, D. Pedro II, por el Papa Inocencio III, al renunciar el rey aragonés al derecho que tenía de nombrar obispos a su libre albedrío dentro de sus fronteras y traspasar ese derecho al Papa. Un extracto:

“Mucha tinta ha gastado el nacionalismo catalán para dar una explicación aceptablemente creíble al uso del estandarte del Reino y Corona de Aragón como propio de forma exclusiva.

Pero al ser todos los nacionalismos (y el catalán no se escapa de ello), ciegos y sordos a todo lo que no sean sus postulados, tienden a dar resbalones uno tras otro. Y el resbalón se lo pegaron cuando sin molestarse lo más mínimo en comprobar la veracidad de los datos, encontraron un libro de historia sobre Cataluña escrito en el siglo XV por Bernardo Boades, en donde éste relata que el Emperador de los Francos, Ludovico Pío, entrando en la tienda de Wifredo “el velloso”, súbdito y vasallo suyo, después de la batalla contra los normandos, mojó cuatro dedos en la sangre de la herida de éste, y pasándolos por encima de su escudo de guerra le dijo: “De hoy en adelante estas cuatro barras rojas serán tu insignia y sello.”

Como ya hemos dicho, no fueron los dogmáticos del catalanismo a indagar si se trataba de un relato romántico, de una fábula, y creyeron ese relato porque ello llenaba por completo sus aspiraciones nacionalistas. Resultando además con ese hecho romántico, que Cataluña había dado identidad al Reino y Corona de Aragón mediante “su” estandarte, al casarse el conde de Barcelona D. Ramón Berenguer IV con Doña Petronila reina de Aragón.

Pero, sin embargo, nada más lejos de la realidad y de la documentación fehaciente. Pues no aparece tal hecho (1) en los manuscritos de los cronistas del Emperador Ludovico Pío y sucesores, ni en los del monasterio de Ripoll. Ni se ha encontrado (y debería de existir) edificio o sepulcro de los Condes de Barcelona anterior al siglo XIII, con las dichas armas (escudo de cuatro palos rojos (gules) sobre fondo amarillo (oro)). Además, el romántico Bernardo Boades no tuvo en cuenta que, Wifredo “el velloso” no fue contemporáneo de Ludovico Pío, pues éste murió en el 840 y Wifredo nació en el 873.

Y como se ha demostrado y verificado que aquello era una fábula, rápidamente el nacionalismo catalán ha buscado otras excusas para no perder tan preciado botín. Y, ni cortos ni perezosos, van y pregonan por doquier que, “en las luchas que hubo para preservar la nacionalidad catalana contra la españolidad absolutista de Felipe IV primero y de Felipe V después, que, el Consejero D. Pedro Juan Rosell enarbolaba la “cuatribarrada” en la defensa de Tarragona asediada por el primero; y que el Consejero D. Rafael Casanova, hizo lo propio en la defensa de Barcelona asediada por el segundo”.

Pero la realidad histórica es, que tanto uno como otro Consejeros, la bandera que enarbolaron como distintivo de Cataluña y por la cual muchos catalanes derramaron su sangre, fue la bandera de Santa Eulalia, no la “cuatribarrada” que simbolizaba al Reino y Corona de Aragón, y que además era contra la cual estaban luchando. Hecho éste inmortalizado en la estatua que se conserva en el Salón de San Juan (Barcelona), donde se puede contemplar a Casanova puesto en pie, con la siniestra abrazando la señera de Santa Eulalia, y con la diestra empuñando una espada.”

En esta nueva edición, el libro también contiene dos capítulos que tratan sobre la lengua valenciana y la falsa repoblación catalana del reino de Valencia, más el amplio estudio ya señalado sobre la lengua balear, aun llamada mallorquina.

Título: NACIONALISMO CATALÁN. UNA GRAN FARSA.

Autor (seudónimo): Michael Braveheart

¡NO ES POSIBLE!



El genoma de los vascos no presenta diferencias respecto al resto de los españoles, según ha constatado el mayor estudio de poblaciones ibéricas jamás realizado, en el que han sido analizados 300.000 marcadores genéticos de más de 300 individuos con los abuelos originarios de cada una de las diez zonas analizadas. La investigación, realizada por científicos de la Universidad Pompeu Fabra, demuestra que «todas las poblaciones europeas son muy parecidas a nivel genético».

Los resultados ponen de manifiesto que anteriores estudios que otorgaban a los vascos una diferenciación genética respecto al resto de los españoles no tuvieron en cuenta una muestra de marcadores tan amplia.
El supuesto aislamiento de los vascos en el pasado «no ha dejado huellas genéticas». Bien porque existió un flujo genético constante entre los vascos y el resto de Europa, o bien porque la población fue lo bastante grande para mantener la variación original. (ABC)
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

No me lo creo. No es posible que un vasco no sea diferente (y mejor) que un murciano, un balear (claro que nosotros somos parte de los Imperios Catalanes Reunidos y algo mejores somos) o un castellano. Mienten los centralistas. ¡Maldito Aznar! Claro que siempre nos quedarán los genes catalanes que, estos sí, son claramente superiores.

RECIBIDO POR INTERNET.

Señor Director General de Antena 3 TV

Edificio Antena 3

Avda. Isla Graciosa, 13

28700 San Sebastián de los Reyes

MADRID

Palma de Mallorca, 21 de enero de 2010

Estimado Sr:

En relación a la serie, “Adolfo Suárez, el Presidente”, que su cadena tiene programado emitir a partir del próximo 27 de enero de 2010, me sorprendió un video colgado de la web de “elmundo.es” del 19 de enero de 2010, adelanto de la citada serie, en la que se escenifica un enfrentamiento en el Despacho del Presidente del Gobierno y el, a la sazón Ministro de Marina, Almirante Pita da Veiga, con motivo de la legalización del Partido Comunista. A éste respecto permítame que le haga algunas precisiones:

- Es absolutamente falso que se haya celebrado una reunión del Presidente Suárez con el Almirante Pita da Veiga con posterioridad a la legalización del Partido Comunista.

- Es asimismo absolutamente falso que en las relaciones entre el Presidente y el Almirante se haya llegado a los extremos que se reflejan en la representación de la presunta reunión. La relación del Almirante con el Presidente se ha conducido siempre en términos particularmente cordiales.

Los hechos, en lo que respecta al Almirante, se desarrollaron de la siguiente manera:

El Almirante tiene conocimiento de la legalización del Partido Comunista por el Telediario de las nueve de la noche del Sábado Santo, 9 de abril de 1977. En la mañana del día 10 convoca a su Gabinete y les anuncia y explica su decisión de dimitir dictando las frases esenciales de la carta de dimisión, levantando a continuación la reunión. La carta dirigida al Presidente del Gobierno, quedaba redactada y en manos del Almirante aquella misma mañana: un texto en el que, junto a la decisión de dimitir, reiteraba al Presidente Suárez su consideración y estima personal en términos más que corteses, afectuosos.

En la mañana del lunes 11 de abril, el Ministro llamó por teléfono al Presidente para anunciarle su dimisión y el envió de la carta, en que la confirmaba, por medio de un Ayudante. A continuación ordenó cancelar todos los compromisos previstos en su agenda y mantener la máxima discreción: nada de notas de prensa, ni de declaraciones ó entrevistas. Con esa discreción dejó el despacho y se marchó a su casa en la mañana del día 15 abril al publicarse su cese en el BOE y el nombramiento de su relevo. Con esa misma discreción se mantuvo, como es notorio, el resto de su vida. Por cierto, el mensaje de despedida al Presidente del Gobierno dice literalmente lo siguiente: “Al cesar hoy como Ministro de Marina saludo a V.E una vez más con todo respeto y afecto”.

Como Vd. comprenderá, Sr. Director General, en la escena, que hasta ahora conocemos de la citada serie, se falsea totalmente la realidad de los hechos y se atenta gravemente a la memoria y buen nombre del Almirante Pita da Veiga

En consecuencia solicito y espero de la acreditada seriedad de esa Cadena que se supriman las citadas secuencias por respeto a la verdad.

Le saluda cordialmente,

Joaquín Pita da Veiga Jaudenes.

Almirante (r)

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX


Mensaje recibido por internet.