(Después de que una docena de salvajes sin escrúpulos diera una paliza a una chica de veinte años, no estamos para leer qwue 'todo tiene un por qué.
Por supuesto. También los nazis y los comunistas tenían un 'por qué' cuando asesinaron a mansalva.
Esta repugnante respuesta es propia de un progre de mierda. Si la persona apaleada hubiese sido de izquierdas, este impresentable no hubiese dicho que tiene un 'por qué'.
Asco dan.)
SINVERGÜENZAS DE PROGRESO.
Manuel Jabois dice que la paliza a la chica de Murcia tiene un "por qué".
El periodista de El País dedica una carta en la SER al caso de la paliza propinada por una docena de energúmenos a una joven en Murcia.
(ld)
(Este es el otro sinvergüenza de progreso. Si ganan las leecciones, todo va bien. Si pierden, hay que pegar a los vencedores.)
ESTA ES LA LÍNEA DE PROGRESO.
Detienen al actor Shia LaBeouf tras agredir a un seguidor de Trump.
El actor ha sido el cabecilla de una iniciativa anti-Trump y ya se ha enfrentado a varios seguidores del magnate. (ld)
(Los políticos deberían entender- aunque tal vez sea mucho pedir- que con tan altos índices de corrupción los elevados impuestos que sufrimos se ven como un robo. Como un abuso. Y esto deslegitima la democracia. No crean que es gratis.
O sea, si no tuviésemos tan alta corrupción no tendríamos que pagar tantos impuestos, y los ciudadanos no se sentirían estafados, como ahora. Cuestión aparte es la mediocridad de los políticos. Pero bueno, si, al menos, no hubiese esta ofensiva y repulsiva corrupción...)
CORRUPCIÓN E IMPUESTOS.
España tiene un problema de corrupción política "muy serio",
según los expertos, que destacan que el país ha llegado a su
propio "suelo" y que "más allá no se puede bajar".
España tiene un problema de corrupción política muy serio que debe ser afrontado de manera integral y sin parches, según Transparencia Internacional (TI),
que hoy ha pedido a los partidos políticos que se "pongan las pilas" y
asuman la lucha contra los corruptos como un asunto de Estado y de
interés social.
La organización no gubernamental ha presentado hoy el Índice de Percepción de la Corrupción 2016,
en el que España repitió su peor resultado histórico al lograr 58
puntos sobre un máximo de 100 y bajó de la posición 36 a las 41ª de 176
países, entre Costa Rica y Georgia y en el grupo de los países europeos
percibidos como más corruptos.
(No creo insultarle si digo que es un cretino. Pero lo que más me preocupa es que haya españoles que le voten. ¿Tan bajo hemos caído?
Y eso que reconozco que Rajoy, Sánchez y cuadrilla son insoportables. Aunque, con la nariz tapada prefiero a Rajoy porque no ha intentado nunca unirse políticamente a Podemos, como sí ha hecho Sánchez.
¡Qué analfabetismo!
PD. En la foto, el alcalde de Zaragoza, autor de la brillantísima gilipollez.)
Santisteve pide una Academia Militar "no militarista" en Zaragoza.
Durante los actos de conmemoración por el 90
aniversario de la presencia de la Academia Militar en Zaragoza,
Santisteve pide su desaparición. (ld)
(Pues bien, esta peligrosa idiotez es una de las brillantes propuestas de PSOE y Podemos.
La del PSOE es de 426 euros. La de Podemos- más de izquierdas- 600 euros. Yo, que soy la repanocha en verso, propongo 1.200 euros. ¡Qué bueno soy!)
The Economist' arremete contra la renta básica universal.
La publicación asegura que se han
subestimado sus efectos negativos y que sería "increíblemente costoso" y
"destrozaría el Estado de bienestar".
La revista británica 'The Economist' advierte sobre los
efectos negativos para la economía del establecimiento de una renta
básica universal y acusa a quienes proponen su creación de haber
"subestimado" las consecuencias.
En un artículo publicado
en el último número de la revista en el que analiza el incremento de
países en los que se propone la creación de una renta de este tipo, 'The
Economist' afirma tajante que "los promotores de un ingreso básico
subestiman cómo de disruptivo sería".
En primer lugar, la
publicación advierte sobre el elevado gasto que conllevaría esta
medida, que sería "increíblemente costosa". En su opinión, el enorme
salto en el gasto público que supondría el establecimiento de una renta
básica universal, "incluso aunque se hiciera de forma muy eficiente",
provocaría "efectos impredecibles sobre el crecimiento económico y la
creación de riqueza".
Además, asegura que "destruiría la
condicionalidad sobre la que se construyen los estados de bienestar
modernos", ya que esta medida erosionaría los incentivos a encontrar un
empleo.
"Una
gran proporción de la población podría caer en un estado de ociosidad
alienada", lo que crearía "fuertes tensiones entre los que siguen
trabajando y pagan impuestos, y aquellos que optan por no hacerlo". Esta
situación "debilitaría el actual sistema" y podría "destrozar el Estado
de bienestar".
Por último, afirma que una renta básica
afectaría a los flujos migratorios y haría "casi imposible" que los
países que la implantaran mantuvieran sus fronteras abiertas.
"El
derecho a una renta llevaría a los países ricos a cerrar las puertas a
los inmigrantes o a establecer ciudadanos de segunda categoría sin
acceso a la ayuda estatal", sostiene 'The Economist'. Por
esta razón, la revista insta a los gobiernos a, antes de establecer
este tipo de rentas, "hacer un mejor uso de las herramientas que ya
tienen disponibles" para hacer frente a las desigualdades y la pobreza. En
su opinión, "una renta básica podría tener sentido en un mundo de
solapamiento tecnológico" en el que las máquinas han destruido una parte
importante de los empleos que realizaban las personas. Sin embargo,
afirma que esta "preocupación" sobre la pérdida de puestos de trabajo
por el avance tecnológico es una "idea antigua" que hasta el momento
"siempre se ha demostrado errónea". Así, reclama a los
gobiernos que, "antes de que empiecen a planificar un mundo sin empleo,
deberían esforzarse para hacer que el sistema actual funcione mejor".
POR Servimedia
Pues bien, ¿qué tal si empezamos por leer aPhilippe Van Parijs,
probablemente el más insigne, sistemático y exitoso promotor de la
renta básica en todo el planeta?
Si lo hiciéramos, tal vez
descubriríamos que él mismo reconoce —en un ejercicio de honestidad y
transparencia jamás practicado por nuestros manipuladores líderes
políticos— que la renta básica no puede implantarse en Occidente sin restringir severamente la inmigración:
[El
conflicto entre renta básica y libertad migratoria] expone en toda su
crudeza el cruel dilema entre la generosidad sostenible hacia nuestros
conciudadanos más pobres y la hospitalidad hacia todo aquel que quiera
entrar. Este dilema es la elección más dolorosa que debe hacer la
izquierda en todo el mundo desarrollado. Es un dilema inescapable en un
mundo profundamente desigual con respecto a cualquier esquema
esencialmente redistributivo, pero muy especialmente para la renta
básica universal. Es verdad que nuestro fin último es la justicia
distributiva global. Pero la forma más eficaz de garantizarla no es la
de permitir que los sistemas redistributivos existentes sean destruidos
por fronteras abiertas y no discriminatorias. Una solidaridad
institucional que sea comparativamente generosa necesita de protección
frente a la inmigración insostenible de potenciales beneficiarios.
(¿Ha sido bueno para España- y para Cataluña, como una parte de España- la actitud contemplativa y permisiva de los gobiernos del PP/PSOE?
Si ambos partidos, en un ejercicio de responsabilidad, se hubiesen puesto de acuerdo en cortar esta ilegal e irresponsable deriva, nos hubiésemos ahorrado muchos disgustos. Políticos, sociales y económicos.
Una muestra más del fracaso de los partidos tradicionales. Aunque Podemos es, todavía, peor.)
SE HUYE DEL OASIS.
El Círculo de Empresarios: «Se huye de Cataluña como de la peste».
El presidente Javier Vega de Seoane espera que el secesionismo se vaya desgastando para que triunfe «el sentido común».
(Son infundios de la derecha extrema y la ultraderecha. No pasa nada. Sea usted progresista y afirme con la cabeza.
Se ve que no han bastado los atentados islamistas en Europa. Nos tienen que matar más para que nos demos por enterados. Hay mucho gilipollas. Especialmente, de progreso)
NO HAY PELIGRO TERRORISTA.
ESPECIALMENTE EN EL TURNO DE NOCHE
La Guardia Civil pide patrullar con fusiles en Murcia ante la alerta de ataque islamista.
El dinero público destinado a educación, sanidad, pensiones y el resto de prestacionesha superado los 300.000 millones de euros en el ejercicio que acaba de concluir, con unasubida de casi 60.000 millonesde euros respecto al volumen de fondos destinado por las Administraciones Públicas españolas a estas partidas presupuestariasantes de la crisis.
Los datos de cierre de 2016 que maneja el Ministerio de Haciendaconstatan que los recortes son un mito y que el denominado gasto social no ha parado de crecer desde 2007, registrando su mayor volumen de la historia.
(No tienen ideas, ni argumentos. Les queda la violencia.
Una buena manera de organizar las sociedades democráticas. ¿No?)
LAS FEMINISTAS SIGUEN SIN PRONUNCIARSE.
La izquierda radical justifica la paliza: 'Es justicia poética'
La Gaceta
Martes, 24. Enero 2017 - 8:27
La madrugada
del domingo más de veinte jóvenes propinaron una brutal paliza a una
chica a las puertas de un local de Murcia por el simple hecho de portar
una pulsera con los colores de la bandera nacional. La Policía Nacional detuvo a seis personas, todas ellos miembros de colectivos vinculados a la izquierda radical.
LA IZQUIERDA Y LA VIOLENCIA.
HERMANN TERTSCH INCIDE EN LA DOBLE VARA DE MEDIR DE JUSTICIA Y MEDIOS ANTE LA BARBARIE DE LA IZQUIERDA.
Muchos medios maquillan la noticia de la paliza a la chica de Murcia porque todos saben que fue la izquierda.
"Lo que sucede hoy es que las camadas ideologizadas del revanchismo, los ultras de izquierda, se consideran impunes"
J.M.Báez, 24 de enero de 2017 a las 09:32(Periodista Digital)
POR CIERTO ¿CUÁNTAS MANIFESTACIONES FEMINISTAS SE HAN REALIZADO? PARECE QUE NINGUNA. LOS AGRESORES ERAN DE IZQUIERDAS. ¿TENDRÁ ALGO QUE VER?
Para mí hay dos cosas que creo se le deben reconocer como méritos aDonald J. Trump.
La primera, el haber entendido que para vencer no sólo a Hillary, sino a
todo un ejército de progres que invadía todos los terrenos, desde Wall
Street a la CNN, tenía que abandonar la actitud modosa y acomplejada de
los republicanos y lanzarse a la yugular de sus adversarios, ya fueran
éstos el clan Clinton, empresarios, banqueros o periodistas. Sólo siendo
incorrecto, directo y siempre a la ofensiva podía ganarles, como de hecho hizo.
La segunda, íntimamente ligada a la primera, es que,
actuando como ha actuado, sin complejos, sin sentirse prisionero de las
normas establecidas por los republicanos, siempre timoratos a la hora de
cuestionar a sus rivales demócratas, poniendo el énfasis en el
individuo, en el ciudadano, y no en las 37 categorías de orientación
sexual que permite Facebook, defendiendo las fronteras y protegiendo al
americano frente a los ilegales, llamando al enemigo por su nombre, no
sólo descolocaba a los demócratas, cada vez más desesperados, sino que
también ponía de relieve lo desnudos que estaban los conservadores
republicanos, carentes de ideas, sin ganas de pelear por su propio
triunfo y entregados a las comodidades del establishment.
De hecho, esta segunda faceta, la de exponer sangrantemente el vacío republicano,
es lo que más me interesa hoy, a tenor de lo que se está publicando
sobre el 45º presidente americano desde las filas del supuesto conservadurismo español.
Por ejemplo, Isabel San Sebastián escribía este lunes en el ABC una columna titulada "Cría cuervos como Trump…"
donde, además de una defensa corporativa de la profesión de periodista,
deslizaba entre otras lindezas que ofrecer a los americanos América primero
era apelar a los bajos instintos de las masas. No estoy seguro de qué
le hubiera sugerido que dijera al candidato de una nación que siempre se
ha considerado excepcional. ¿A quién debería dejar pasar primero sobre
los intereses de América?
No recuerdo a Isabel San Sebastián criticando
al venerable senador John McCain, cuando hablaba en su carrera
presidencial, allá por 2008, de "Country first". Y country no lo empleaba como campiña donde relajarse, sino como América.
Según esta lógica de que anteponer los intereses del país de uno es
deplorable, supongo que Mariano Rajoy debería afirmar que Marruecos o
Francia primero, y que tendríamos que insultarle si tuviera la osadía de
defender que España primero o ante todo.
Por su parte, mi querida amiga y admirada Cayetana Álvarez de Toledo, en su segunda entrega en El Mundosobre su viaje a Washington DC, titulada "El gato y la ardilla",
además de evitar educadamente llamar a las cosas por su nombre y
perdonar así la chabacanería de las manifestantes de la marcha de las
mujeres, afirma rotundamente que instaurar el Día Nacional del
Patriotismo es un acto de "impúdico adanismo, aislacionista hipocresía"
por parte del recién estrenado presidente Trump. Me llama la atención
poderosamente de alguien que siempre ha defendido para España el
denominado patriotismo constitucionalista.
No
entiendo muy bien si lo que critica es el reconocimiento del patriotismo
norteamericano como valor positivo o que sea Donald Trump quien lo haya
oficializado. Imagino que si hubiera sido Ronald Reagan o Margaret
Thatcher esa fiesta sí se habría recibido con entusiasmo y considerado
ejemplo a seguir por estos lares tan faltos precisamente de eso, de
patriotismo (salvo que uno sea independentista, que es una forma
jibarizada y excluyente de patriotismo).
Pero me pregunto: si no se
puede celebrar ser patriota, es decir, un enamorado de tu patria, estar
dispuesto a realizar sacrificios en su defensa, luchar por la nación que
te ha visto nacer o que te acoge, ¿qué debemos celebrar?, ¿qué nos
queda? ¿El día del niño, del orgullo gay, de la defensa del elefante
pigmeo? Estamos tan acostumbrados a oír que el nacionalismo es el peor
de los males, que hemos acabado olvidando que sin nacionalismo,
patriotismo, se borran los vínculos con la tierra, tu gente y el Estado
que protege a la nación.
En fin, también me extraña que mi buen amigo Enrique Navarro publique en este medio un artículo titulado "Las falacias de Trump que arruinarán su presidencia". Además de la letanía habitual de dibujar a Trump como simplista y populista,
su tesis central es que no podrá cumplir ninguna de sus principales
promesas porque no dependen de él. Y puede que tenga razón, pero me
sorprende que alguien que ha vivido en suelo americano desdeñe los
vericuetos con los que puede actuar un presidente. Por ejemplo, dice que
la Casa Blanca apenas tiene competencias en educación, uno de los
asuntos estrella durante la campaña.
Trump ha criticado por activa y por
pasiva la politización de colegios y universidades y ha defendido una
reforma para devolver al sistema educativo la capacidad de formar de
nuevo a los mejores del mundo. Navarro parece desconocer cuál es la
propuesta concreta de Donald Trump: cambiar el sistema e instaurar el
cheque educativo de 12.000 dólares por niño para devolver a los padres
la capacidad de elección de centro educativo para sus hijos. Cierto, la
burocracia educativa puede intentar frenar este y cualquier otro cambio,
pero eso no tiene nada que ver con las competencias federales,
estatales y municipales.
Por último, más sentido tiene la crítica que ha realizado nuestro ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, sobre la desaparición de la versión en castellano de
la web de la Casa Blanca. Más sentido porque hay toda una corriente de
pensamiento en nuestro país que quiere ver el uso del español en Estados
Unidos como un valor que favorece nuestros intereses nacionales.
Desgraciadamente, la realidad es que España poco ha sacado del hecho de
que más de 50 millones de hispanos vivan en los Estados Unidos. Entre
otras cosas, porque esos hispanos en poco o nada valoran nuestro país o
lo que podemos aportarles. En todo caso, como ya sabemos desde Babel, la
lengua es un arma de unión pero también de fragmentación.
Samuel
Huntington, el respetable sociólogo de la lucha de civilizaciones, también publicó otro libro, menos conocido en España, titulado ¿Quiénes somos?,
en el que se preguntaba si las políticas demócratas de separación por
grupos raciales, lingüísticos y culturales no estaría socavando la idea
de nación americana, crisol de crisoles, y conduciendo inexorablemente
hacia la balcanización de América.
Trump ha dicho que quiere una América
regida por la idea de E pluribus unum, una nacida de todos. En
su alocución de inauguración, calificada de tétrica, maliciosa, corta,
brutal, insultante, entre muchas otras cosas, Donald Trump, que yo sepa,
llamó a la unidad y a la asimilación. Para personas que llevan tiempo
criticando las lacras del multiculturalismo, como las tres citadas
anteriormente, será fácil entender que el inglés es el mejor instrumento
para acabar con los guetos de las minorías y poder ofrecer un futuro
mejor para todos por igual.
Hasta ahora, a los nuevos gobernantes se les concedía un
plazo de 100 días de espera para pasar a juzgarles. Trump no ha
disfrutado ni de cien segundos. Tal vez se lo merezca. Yo creo que no.
Más bien parece que la rabia a izquierda y derecha impide ver la
realidad.
Cierto, aquí nadie se ha vuelto loco de un día para otro, pero
decir que Trump se ha especializado en destruir porque lo primero que
ha hecho ha sido parar el Obamacare o es puro
desconocimiento sobre lo que representaba dicho programa, y el rechazo
generalizado que había causado, o es ideología disfrazada. Para que
luego se extrañen de que Trump llame deshonestos a los periodistas.
El problema para los llamados conservadores españoles es que, en realidad, han dejado de serlo hace mucho. Han aceptado las reglas de juego de la izquierda
y han acabado por asumir sus postulados culturales sin darse cuenta.
Por eso ni defendemos nuestras fronteras, ni primamos lo español (salvo
en su aspecto mercantilista de marca), ni sabemos quiénes son nuestros
enemigos ni cómo tratarles, y posiblemente ni sepamos ya qué significa
ser español. Todo es Europa, ese paraíso mítico donde solucionar el
problema que es España, o todo es un mundo globalizado donde debemos
someternos a los designios de los más grandes o más fuertes o más ricos,
o que producen más barato que nosotros. No me extraña que González
Pons, el exportavoz del PP, diga que la victoria de Trump es una mala
noticia para la democracia. Que hubiera llegado a la Casa Blanca una
mentirosa, corrupta y sin escrúpulos sí hubiera sido bueno.
Trump también tiene otra cosa buena, que nos ha borrado de un plumazo al peor presidente de la historia de América, Barack Hussein Obama.
Claro, que si fuera por los nuestros no sólo le concederíamos otro
Nobel: estoy seguro de que más de uno ya está hablando con Francisco
para que lo beatifique.
(Lo menos que debería haber dicho González Pons, es que respeta la libre decisión de los norteamericanos.
Y, en segundo, lugar, que habrá que esperar a ver qué decisiones toma el nuevo Presidente USA.
¡Qué cretinos son los peperos! )
González Pons: "La llegada de Trump no es una buena noticia ni para la UE ni para los demócratas del mundo".
(EuropaPress.)
(SIGUEN LAS CRETINECES DEL PP.)
EL ESPAÑOL EN CATALUÑA NO ES COSA DE TRUMP.
Hay que ver el revuelo que se ha armado con la decisión del nuevo Gobierno estadounidense de suprimir la versión en español de la web de la Casa Blanca:
nuestro ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, tras una reunión de
ministros y altos cargos de Exteriores celebrada en Barcelona, ha
lamentado la noticia y, aunque ha admitido que "las gestiones sobre la
web de la Casa Blanca son internas de Estados Unidos", ha recordado que
EEUU tiene 52 millones de habitantes que hablan español.
Más contundente ha estado el ministro de Justicia,Rafael Catalá, quien ha opinado desde Salamanca que la retirada de la web en español "no tiene sentido"
y ha reconocido que el Gobierno asiste con "una cierta inquietud al
reforzamiento de los valores y la mirada hacia dentro" de los Estados
Unidos.
Finalmente, el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, ha calificado de "muy negativa,
muy significativa y una regresión importante" la supresión del español
en la web de la Casa Blanca, así como "un gesto esperable si se cumplían
los vaticinios" anunciados por el presidente Trump.
Aunque les he de confesar que yo no tenía ni la más remota
idea de que hubiese una versión en español de la web de la Casa Blanca,
me sumo desde aquí al lamento de nuestras autoridades por semejante
pérdida, que, no obstante, no creo que vaya a impedir que EEUU siga
siendo, tras México, el país con mayor número de hispanoparlantes del mundo o que el español siga siendo el segundo idioma de comunicación internacional tras el inglés.
En cualquier caso, la encomiable preocupación y el riguroso
celo que nuestras autoridades muestran en este asunto contrastan con su
total despreocupación ante laerradicación de la enseñanza en español en Cataluña.
Ni una sola declaración en defensa de los catalanes castellanohablantes
conozco –y miren que las he buscado– del actual director de la RAE o de
alguno de sus antecesores. Otro tanto podemos decir del ya veterano
ministro de Justicia, Rafael Catalá. En cuanto al nuevo ministro de
Exteriores, su mutismo en este asunto tendría un pase en razón de su
cargo si no fuera porque lo ha roto nada menos que para salir en defensa
de la "legitimidad" y la "libertad de expresión" del golpista Puigdemont a la hora de defender en Bruselas la celebración de un ilegal referéndum separatista.
Claro que la culpa de todo esto no la tiene Donald Trump, por lo que no hay razón alguna para el escándalo.
(Es verdad que eran de 'extrema izquierda' pero espero la indignada protesta de la izquierda no extrema.
Estos son los resultados de menospreciar a España durante décadas. Que cada uno asuma su responsabilidad.)
La joven fue brutalmente agredida por radicales de izquierda.
La víctima de Murcia, a La Gaceta: ‘Me pegaron por llevar la bandera de España’.
La
víctima, que asegura a este diario no tener militancia política, ha
explicado que “no llevaba ningún signo político, sólo una pulsera de la
bandera de España. Me pegaron por eso, quieren prohibirnos llevar
nuestra bandera”. (La Gaceta)
(TENEMOS UN MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES TONTO. RESULTA QUE EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL LE HA DICHO A ESTA CUADRILLA DE SEPARATISTAS QUE LO QUE HACEN ES ILEGAL, INCONSTITUCIONAL.
Y DASTIS VE 'LEGÍTIMO' QUE ESTE INDIVIDUO VAYA A BRUSELAS A PRESUMIR DE UNA ILEGALIDAD.
POR FAVOR, DIMITA SEÑOR DASTIS.)
Dastis considera «legítimo» que Puigdemont haga un acto de defensa del referéndum en Bruselas.
El ministro de Exteriores menciona el
derecho a la libertad de expresión vigente en Europa, pero matiza, que
el viaje del presidente catalán a la capital comunitaria no modificará
la negativa del Gobierno a la consulta soberanista. (abc)
(O no se entera, o no se quiere enterar. Las políticas económico-liberales son las que han proporcionado más riqueza al mundo. Las que menos, las intervencionistas.
China y La India son dos ejemplos, entre muchos. O sea, la economía de mercado.)
El Papa Francisco, en 'El País': "El liberalismo económico mata".
El papa Francisco pide diálogo a los
españoles y ataca al liberalismo económico, mientras se mantiene a la
espera para valorar la política de Trump. (ld)
LO POLÍTICAMENTE CORRECTO. Los
llamados «espacios seguros» nacieron en los setenta en las
universidades estadounidenses, en los días hippies del «peace and love»,
como un modo de batallar contra los reclutamientos para Vietnam. Hoy The Safe Space Network,
una web que los promueve en el Reino Unido, los define como «lugares
donde todo el mundo puede relajarse y expresarse tal y como es, sin
miedo a sentirse incómodo o inseguro por su sexo, raza, etnia,
orientación sexual, género, bagaje cultural, religión, edad o identidad
física y mental».
Parece una idea honorable, pero alberga una gran trampa: el imperativo de no molestar acaba coartando lalibertad de expresión. El fantasma de la corrección políticarecorre los campus anglosajones y cada vez son más las voces que se
rebelan contra su sutil tiranía.
A comienzos del año pasado, un grupo de
profesores británicos, muchos de ellos tradicionales activistas de
causas de izquierda, remitieron una contundente carta al diario
conservador «Telegraph»:
«Pequeñas pero muy activas minorías quieren convertir las universidades
en lo que llaman “espacios seguros”, un intento de inmunizar la vida
académica frente al desafío intelectual y el debate de visiones
enfrentadas». El debate que se ha suscitado ha llegado incluso al Número 10.
A los dos meses de llegar al poder, la primera ministra Theresa May abordó
el tema en un discurso. Con su ironía inglesa, calificó los «espacios
seguros» como «algo francamente bastante extraordinario» y lamentó que
se quiera prohibir la discusión abierta precisamente en los campus.
«Queremos que nuestras universidades sean no solo lugares para aprender,
sino también lugares para un debate abierto, que pueda resultar
desafiante y en el que la gente pueda participar». May teme que la ola
de corrección política en los centros del saber pueda «tener un impacto
negativo en el éxito social y económico británico».
Los Deplorables” en Washington, “Los Miserables” en Madrid.
Los seguidores de Trump han adoptado el insulto que les dirigió Hillary Clinton
en la campaña: "deplorables". Y como "Los deplorables", que guarda el
eco de la estúpida novela de Victor Hugo y luego exitoso musical Los Miserables,
se han presentado en Washington tras ganar las elecciones a todos los
periódicos, radios, televisiones, élites políticas, intereses
económicos, Unión Europea, China, Iberoamérica y ese ejército progre
que, en Madrid sin ir más lejos, amenaza con invadir los Estados Unidos
de América. "América", dicen Los Deplorables; y Los Miserables de Madrid
se lo reprochan. Pero los hispanos, americanos antes que ellos, los
llaman así. Cuando los insultan, "gringos"; cuando piden la green card, "americanos". Para un español es triste, pero así es.
Cebrián, dispuesto a pararle los pies a los USA.
Ningún periódico ha hecho tanto daño a la nación española como El País. Ninguno ha hecho tan miserablemente el ridículo como cuando el 12S tituló: "El mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush". Para el capomedia
favorito de casi todos los presidentes del Gobierno en los últimos
cuarenta años (de Arias Navarro a Rajoy) "el mundo" no estaba aterrado,
conmovido o indignado por la masacre de las Torres Gemelas, sino por lo
que los USA hicieran en su defensa.En los países musulmanes, bailaban
en las calles; los comunistas decían: "los yanquis se lo han ganado"; lo
que nadie discutía es que las víctimas del 11S -los USA y Occidente-
tuvieran derecho a defenderse. Sólo Cebrián. Sólo El País.
Ayer, el editorial del diario mantenido por Rajoy y Soraya daba un ultimátum a la nueva Administración USA: "Toca
ahora, dentro y fuera de EEUU, estar vigilantes. Igual que Obama
anunció en su despedida que intervendría si Trump se extralimitaba y
dañaba derechos o libertades básicos de los estadounidenses, los demás países también deberán fijar con toda claridad cuáles son las líneas rojas que no piensan dejar sobrepasar a Trump."
No se leía nada semejante en
España desde que un editorialista del diario falangista dirigido por el
padre de Cebrián se quitó la chaqueta, se arremangó la camisa azul, se
sentó a la máquina de escribir y dijo: "¡Se van a enterar en El
Kremlin!". Menos mal que no se enteraron.
Pero que Obama, el Padrino de Irán, Cuba, las FARC y Venezuela, diga que "intervendrá", como una especie de Unabomber
de Hollywood, contra el Gobierno legítimo de los USA cuando, según
decidan él, sus nobles aliados islámicos, narco-comunistas y
archiprogres, "se extralimite" el presidente de los USA, debería
preocupar a todos los demócratas. No a El País, defensor de
todas las fechorías liberticidas -en especial la de Colombia, donde
tantos intereses comparte con Santochenko- de Obama, cuyo legado hemos
analizado aquí. Pero Neoperón va a estar recogiendo fondos para
Evita-Michelle, así que "frenar" a Trump será cosa de Cebrián.
En cierto modo, el inevitable paso a la acción -militar, por
supuesto- del académico de Prisa -y corriendo- coronará su trayectoria
intelectual. Y si gana la guerra, puede suceder a Churchill, Dylan y, seguramente, Messi como
Nobel de Literatura. Pero deberá tener en cuenta la experiencia del
descendiente de Mambrú -Marlborough- que tuvo que limitarse a aguantar
las bombas nazis en Londres hasta que un día Japón atacó Pearl Harbour,
Roosevelt declaró la guerra a Tokio y Hitler -extrañamente- a los USA.
Con Francia no se pudo contar ni antes ni casi durante ni después de que
los americanos los liberaran de Berlín y de Vichy. Tampoco con Italia,
entonces con el payasesco Mussolini y ahora con el payaso Beppe Grillo. Theresa May,
la Pasionaria del Brexit, está más por cortejar a Trump que por ponerle
líneas rojas, alambradas o peros. En cuanto a Alemania, paga el gas en
Moscú y tiene constitucionalmente limitada la acción militar. Así que
Cebrián deberá tomar la iniciativa.
En PRISA John Carlin estará ya pasando lista a las Nuevas Brigadas Internacionales de Janli, que saldrán de la SER,
desfilarán por la Gran Vía, cruzarán el Atlántico y se apostarán en la
margen izquierda del Potomac. Pitita, Tania (la Guerrillera Heroica de
Rivas-Vaciamadrid), Irene y demás dipunovias podemitas serán artilleras o
soldaderas. De La Habana partirá Willy Toledo y la Brigada de los Goya.
Y por la derecha, en majestuoso movimiento de flanqueo centrista,
confluirá el Ejército Rojo de Soraya, con la teórica rockera y grupie
podemita Andrea Levy en el papel de Rosario "La Dinamitera" de la
División de El Campesino, recientemente fallecida.
Pablenin y Errejín combatirán juntos el heteropatriarcado
masculino con los rufianes de la Esquerra, las vigorosas heroínas
hirsutas de la CUP y toda la patulea batasuna. Con el Emperador
Janlileón al frente y el mariscal Tigrekán al aparato, Trump está
perdido. La única esperanza para la abyecta y fascista
democracia americana es que Melania se enfade, se acuerde de su infancia
comunista, se descalce los guantes y se tire al cuello de Janlileón.
Feministas de guardia, en marcha atrás
Pero Cebrián no está solo. Ayer, titulaba El Mundo, sin ironía: "Mujeres de todo el mundo marchan contra Donald Trump",
aunque dos días atrás aseguraba que "la calle" estaba ya alzada,
adoquín en mano, contra el presidente electo de los Estados Unidos.
Si uno no supiera que cuando la prensa progre, que es casi
toda, dice "mujeres" hay que entender "feministas de izquierda, actrices
y políticas", creería que las "mujeres de todo el mundo" se
manifestarían en Washington para instar a Trump a romper relaciones con
Arabia Saudí, el aliado preferido de Hillary Clinton, o
con Irán, el nuevo socio antisemita preferido por Obama, porque
sunnitas y chiítas machacan a las mujeres.
Claro que entonces habrían
"marchado" contra Hillary por prestarse a la vil tarea de destruir
civilmente a Monica Lewinsky para proteger el abuso de poder de su
marido con una becaria en la Casa Blanca. Y no marcharon. Es más,
apoyaron la hipócrita, machista y repugnante estratagema legal de los
Clinton -porque Hillary siempre apoyó a su hombretón, el Presidente- que
defendieron, apoyándose en una sorprendente lectura de la Biblia, que
el sexo oral y la íntima introducción de un habano en la becaria no era sexo.
¿Qué era, entonces? ¿Geografía, geología, habanología? ¿O
simple abuso de poder de un hombre con una joven empleada? Esto último,
claro, siempre que el hombre no sea progre. Entonces se desentierra la
canción Stand by your man y adelante con los farolillos rojos.
Nixon dimitió por mentir. Hillary mintió respaldando a su marido y en
esa mentira al servicio del hombre y la trola fundó su campaña de "una
mujer a la Casa Blanca". ¿No era mujer la becaria? No. Era un obstáculo
para una izquierdista. Y un obstáculo así se sacrifica en aras de la
dignidad de género… de la progre.
¿Son peores los Deplorables que los Miserables?
Cayetana Álvarez de Toledo, alma de la única asociación a la que pertenezco, Libres e Iguales, y persona de mi mayor consideración, publicó ayer un tremendo artículo en El Mundo,
tras intentar en vano asistir a la investidura de Trump. La crítica
liberal al discurso era impecable. Pero me sorprendieron algunos
párrafos, que merecen comentario. El primero éste:
"La zona estaba blindada. Unos metros más allá,
coincidimos con uno de los tantos grupos que habían venido a boicotear
la toma de posesión. De pronto, recibimos un fuerte empujón por la
espalda. Ana, antigua ministra de Exteriores, referente de racionalidad,
la persona menos sectaria que he conocido, había sido violentamente
zarandeada. La vi desaparecer bajo un amasijo de cuerpos y carteles de
'Black Power is Back' e 'Indigenous Resistance'. Una chica delgadita con
el pelo desteñido de azul y hierro en los dientes me gritó: "¡El paso está cerrado!" Le contesté: "Quiero llegar al Mall". Me replicó: "¡Me da igual, la calle es nuestra!"Unas horas después, la policía intervenía con gases lacrimógenos."
¿Tiene la culpa Trump o la policía de los energúmenos
anti-Trump? Lamento que el coincidir con la patulea que, como los de
"Rodeemos el Congreso", se manifestaban contra el presidente elegido
democráticamente, Ana y Cayetana se vieran privadas del espectáculo de
un discurso que ya supondrían malísimo. ¿Se sorprendieron? Lo curioso es
que de la fétida contigüidad con los liberticidas salga este 'ataque
preventivo' contra los que estamos hartos de antitrumpismo: "La derecha comete un grave error al asumir a Trump como uno de los suyos."" ¿Y debe por ello hacer causa común con Obama y la izquierda? ¿Un Frente Popular Anti-Trump?
Se queja mi admirada Cayetana de "la desmoralización que
produce ver a personas inteligentes hacer contorsiones morales y
dialécticas para defender a Trump. Acusan a sus críticos de elitistas
pero luego invocan a las élites republicanas, judiciales e
institucionales como garantía frente a los posibles desmanes del nuevo
presidente." Y, de pronto, carga contra los que ""exculpan"" (sic) a los votantes de Trump: "Dicen que son gente racional y bien informada pero luego les exculpan con argumentos que lo desmienten:"No sabían exactamente lo que votaban"", eufemismo de ignorancia. "Votaron movidos por la ilusión", eufemismo de frivolidad. "Votaron contra Obama",
eufemismo de irresponsabilidad. Un demócrata debe aceptar dos premisas
esenciales: el pueblo siempre tiene la responsabilidad y el pueblo a
veces se equivoca. 'We, the people...' no siempre acertamos".
Demasiados "eufemismos" traídos por los pelos. No, no
acertamos siempre cuando votamos. Ni cuando opinamos. Para eso están las
'elitistas' instituciones de los USA: para rectificar. Lo que a mí me
preocupa es ver a "gente inteligente" arrastrada por la marea roja del
antitrumpismo.
Cayetana dice que Trump "no tiene ideología, ha
cambiado de partido cinco veces y su política ataca los fundamentos de
la modernidad política: la nación cívica, la apertura económica, la
alianza atlántica y una Europa unida."" Cierto. ¿Sólo Trump? ¿Y Rajoy? ¿No ha cambiado su partido, el PP? ¿Es España una nación cívica? Entonces, no existiría Libres e iguales.
Yendo al fondo de la cuestión: ¿Debe Trump defender Europa de los europeos?
¿O es que los americanos son responsables -como en las dos guerras
mundiales- de elegir bien para que los europeos podamos seguir eligiendo
mal? No. Las responsabilidades se asumen, no se transfieren.
En Washington estrenan Los Deplorables. En Madrid reestrenan Los Miserables. Lo peor de Washington es que empieza a parecerse a Madrid.
(Federico Jiménez Losantos/ld.)
DONALD TRUMP, LA HIPÓTESIS DUTERTE.
En el acto inaugural de la
presidencia de Richard Nixon, el 20 de enero de 1969, la caravana que
conducía al presidente electo hacia el Capitolio fue recibida a
pedradas. Este fue el último acto de violencia en la inauguración de una
Administración. Puede que se quiebren este viernes estos 48 años de inauguraciones pacíficas.
La violencia política siempre está
precedida por discursos que la justifican, y una parte de los críticos
con Donald Trump ya han ofrecido los motivos para ejercerla.Al Sharpton, un pastor negro que es un referente moral del Partido Demócrata,
ha llamado a oponerse al Gobierno de Trump desde la desobediencia
civil, un método que yo siempre defiendo.Él, además, lo ha ejercido
durante años, ocultando al fisco millones de dólares de su inmensa
fortuna.
Pero Sharpton no se ha quedado ahí: ha llamado a utilizar "toda
la fuerza necesaria" para impedir su toma de posesión. Mientras la izquierda estadounidense sigue con sus
conflictos con el sistema democrático, el de los Estados Unidos sigue su
curso. Todo el mundo está pendiente de despejar la gran incógnita de la
ecuación Donald Trump. ¿Cómo será como presidente de los Estados Unidos? Ya tenemos algunos datos con los que podemos hallar la respuesta con creciente seguridad.
En el sistema político
estadounidense, el presidente es el jefe de la Administración, pero cada
una de las personas que elige para liderarla tiene que tener el visto
bueno del Senado, que se emplea a fondo en ponerles a prueba. Los
senadores demócratas se han propuesto cobrarse aquí la primera victoria frente a Donald Trump,
pero por lo visto van a tener que esperar.
Rex Tillerson (Estado),
James Mattis (Defensa), Jeff Sessions (fiscal general), Ben Carson
(Vivienda), Andy Puzder (Empleo)... sin apenas un desliz, y ninguno
importante, todos están demostrando una gran profesionalidad y que están
a la altura de su cometido. Además de las sesiones públicas, han
mantenido más de 300 reuniones con sus equipos y con casi todos los
senadores. Están informados sobre los temas que les competen, y no
tienen ningún cadáver en el armario; no son un Clinton.
En materia de Defensa y Exteriores, lo que se observa es un
realismo tranquilizador, después de los idealismos neoconservadores con
Bush y con Obama. Tillerson tiene sus propios criterios, que no son ni
los de Trump ni los de un posterboy de Rusia. Dice que se deben
mantener las sanciones contra ese país, y que Europa tiene motivos para
estar preocupada por la agresiva política de Moscú.
Tampoco cree que
sea necesario un rearme nuclear de los aliados de los EEUU, ni que sea
necesario, o conveniente, registrar a los musulmanes en casa. De James
Mattis me parece revelador que dijera: "La historia no es una camisa de
fuerza; pero no he encontrado mejor guía para el futuro camino que
estudiar las historias". No son las palabras de alguien que quiera
sustituir la realidad por ideología. Y ha recuperado el viejo tema de la
Ciudad sobre la Colina para decir que la fuerza no es el único poder
que debe ejercer su país.
El otro es la ejemplaridad para inspirar a otros.
Ya en casa, lo que caracteriza a parte de miembros del Gabinete de Trump es el entusiasmo por la reforma,
por introducir cambios significativos, por lo general radicales y
razonables a un tiempo. Betsy DeVos (Educación) ha defendido el cheque
escolar y las charter schools, y su lógica es fácil de
entender: imponemos una regulación para conseguir unos objetivos, pero
damos a la escuela libertad para lograrlos sin que asuma toda la
regulación. Cuando el senador comunista Bernie Sanders le preguntó si
defendía la educación gratuita, DeVos le respondió: "Nada en la vida es
del todo gratis". Rick Perry, el hombre que se olvidó de qué
departamento quería eliminar, ha recuperado la compostura y su programa
de eliminar nada menos que el de Energía, que él mismo va a dirigir.
Mientras los medios nos explican lo bien que les hace sentir Obama,
con su encantadora sonrisa y sus melosas palabras, y lo incómodos que
se sienten con Trump, la política de verdad sigue su curso, y por el
momento muestra que el 45º presidente de los Estados Unidos sabe lo que
hace. La hipótesis Duterte, la de que Donald Trump sea un loco peligroso
como el que está al frente del Gobierno de Filipinas, parece
descartable.
(José Carlos Rodriguez/ld.)
PRESIDENTE DONALD TRUMP.
No fue sencillo llegar hasta
aquí, requirió derrotar a las dos dinastías políticas norteamericanas
más poderosas de las últimas tres décadas: la de los Bush y la de los
Clinton. También requirió vencer el escepticismo de todo el establishment
del partido –yo también me alineé con él– y de sobreponerse a unos
medios de comunicación no sólo hostiles, sino directamente implicados de
hoz y coz en una oposición y una campaña de desprestigio sin límites.
Pero, a pesar de todo, estamos a tan sólo horas de la 58ª ceremonia de
investidura presidencial en la historia de los Estados Unidos, que
proclamará a Donald J. Trump, empresario, constructor, presentador de televisión, como el 45º presidente del país más poderoso e influyente del planeta.
La elección de Trump es revolucionariano sólo por los escollos que debió superar para concretarse, también porque representa la ruptura del statu quo
posterior al fin de la Guerra Fría. Un ejemplo claro de esto es el
cuestionamiento por parte de Trump de la OTAN, que señala como
anacrónica porque contribuye poco a la lucha contra el terrorismo
islamista, el principal desafío de seguridad de sus miembros en la
actualidad.
Trump tampoco ha sentido timidez alguna a la hora de aludir
al hecho de que la OTAN es una entidad financiada desproporcionadamente
por el Tesoro estadounidense y en la que la mayoría de los combatientes
son norteamericanos, lo que ha posibilitado que desde mediados del siglo
XX casi toda Europa se haya desentendido de manera irresponsable y
oportunista de su propia defensa o de contribuir razonablemente a
sufragarla.
Trump tampoco se ha escaqueado a la hora de romper con muchos de los tabúes impuestos por una corrección política generalizada y tiránica
que controla y encorseta el discurso político en todo Occidente.
Mientras que el presidente Obama literalmente proscribió el uso del
término islamista para referirse a la ideología del movimiento
terrorista que asuela Occidente y el mundo en general, Trump lo afirma
sin pelos en la lengua, no de manera gratuita, sino porque sin
identificar correctamente al enemigo es imposible atacarlo y destruirlo.
En las semanas posteriores a la elección, un Partido
Demócrata desmoralizado y con su menor cuota de poder político en más de
noventa años se ha dedicado de manera sistemática e irresponsable a deslegitimar al ganador.
Prohombres del partido como el congresista John Lewis han tachado a
Trump de presidente ilegítimo. Numerosos personajes de Hollywood han
llegado al punto de llamar a la imposición de la ley marcial (en la
práctica, un golpe de Estado militar) para evitar la toma de posesión de
Trump, según manda la ley.
El propio Barack Obama se ha sumado a este procesoiniciando una campaña de tierra quemada en la cual ha cuestionado
abiertamente la legitimidad del resultado electoral y promulgado una
batería de decretos de último momento destinados a poner piedras en el
camino de su sucesor.
También ha tomado medidas unilaterales
irreversibles, como la conmutación de la pena de prisión de un conocido
traidor, el exmilitar Bradley Manning, la liberación de varios
peligrosos terroristas que estaban cautivos en Guantánamo, el bloqueo al
desarrollo de un territorio equivalente en extensión a cuatro veces el
tamaño de España –utilizando una ley de protección de patrimonio de
1906– y una batería importante de regulaciones onerosas que tomará mucho
tiempo desactivar. Además, por primera vez en la historia, el
presidente saliente ha decidido permanecer en la capital tras el final
de su mandato y convertirse en un supuesto líder de la oposición, figura hasta ahora inexistente en el sistema político estadounidense.
Alrededor de un tercio de los congresistas demócratas han anunciado que boicotearán la ceremonia de investidurade Donald Trump, algo verdaderamente inaudito. Lo mismo han anunciado
docenas de personalidades del mundo del espectáculo y de la farándula,
algunos inclusive rechazando participar en los números musicales previos
a la ceremonia de investidura propiamente dicha.
Pero nada de esto
logrará impedir que el acontecimiento histórico y trascendental tenga
lugar en la Explanada Nacional de Washington este viernes, 20 de enero
de 2017, frente al edificio del Capitolio y con la asistencia de miles
de personas esperanzadas por este nuevo capítulo que se inicia. Junto
con mi esposa española, tendré el honor de contarme entre ellas.
Pablo Kleinman, empresario y comunicador, es miembro del Comité Ejecutivo del Partido Republicano en California.