«Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; y del universo no estoy seguro».
(EINSTEIN.)
ASALTO
BOLCHEVIQUE A LAS URNAS.
A
Mamdani se le etiqueta de socialista, de simpatizante islamista, de radical. Ninguna
etiqueta es falsa y todas, juntas, esconden lo esencial.
Lo que articula su mundo, y el de su camada, no es su
conocimiento de la teoría económica (que claramente no maneja), sino su dogma
moralizante: el decolonialismo.
Se trata
de la veta del wokismo que más rinde actualmente, y rinde porque hace dos cosas
a la vez. Primero, traduce cualquier conflicto, el
precio de la vivienda, desfinanciar a la policía, abolir las fronteras, en una
única historia binaria de opresor y oprimido, de modo que todos los reclamos se
vuelven el mismo reclamo.
Segundo, le ofrece a una generación entera la certeza de estar del
lado correcto de la historia sin tener que hacer absolutamente nada.
Es un
proyecto casi sectario antes que un plan; por eso
resiste cualquier refutación empírica.
(Karina
Mariani/LAGACETA/28/6/2026.)
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