(SOMOS LA IZQUIERDA.)
La corrupción supone una amenaza para "la estabilidad y la seguridad de las sociedades"; luchar contra ella es "esencial" para reforzar la calidad de la democracia y el Estado de Derecho.
No estamos ante una sentencia cualquiera.
El Supremo, con el respaldo unánime de los siete magistrados que componían la Sala, va más allá de la lineal argumentación de las condenas, y, en tanto que máximo tribunal jurisdiccional del país, usa su autoridad para subrayar la gravedad del momento, al tiempo que en un inusual e imprescindible ejercicio de incómoda pero democrática corresponsabilidad advierte del enorme deterioro que ocasiona la corrupción protagonizada por cargos públicos en el sistema político.
Y hace otra cosa: en línea con la Fiscalía Anticorrupción, convalida, impulsa y exhibe sin disimulo en la sentencia la figura del arrepentido como utilísima herramienta para combatir la corrupción.
(Agustin Valladolid/VozPopuli/24/6/2026.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario