viernes, 6 de noviembre de 2009

REINOS DE TAIFAS.












EXCESO DE REGULACIÓN

La Torre de Babel autonómica: diecisiete zancadillas a la unidad de mercado

El exceso de regulación de las comunidades autónomas dificulta y encarece la actividad de miles de empresas afincadas en España. De hecho, la falta de unidad de mercado convierte a este país en el número 140 de la OCDE para establecer una sociedad.


2009-11-09 (LD)

Cuando el gigante de decoración Ikea preparaba su expansión internacional estuvo a punto de dejar a un lado España y levantar sus establecimientos en otros países europeos.

Esa decisión, que finalmente no se produjo, pudo haber dejado a España sin una inversión inicial de 3.000 millones de euros y sin la creación de alrededor de 9.000 puestos de trabajo. Ikea se planteó muy seriamente no entrar en España porque, a pesar de que tendemos hacia un mundo globalizado, la estructura autonómica ha creado innumerables barreras para la creación de empresas y su posteriormente funcionamiento.

España es, de hecho, el país número 140 de la OCDE (que integra a 180 países) en cuanto a la dificultad para establecer una empresa. Según el Banco Mundial, en nuestro país se tarda una media de 47 días en crear una sociedad, para lo que hay que realizar 10 procedimientos distintos. En Azerbayan, por ejemplo, tras la entrada en vigor de una serie de requisitos y la creación de la ventanilla única, crear una empresa cuesta sólo 16 días.

¿A qué se deben estas dificultades?

Según Rocío Albert y Rogelio Biazzi, autores del informe La Torre de Babel de las Comunidades Autónomas, “resulta paradójico que España, que ha apostado por la creación de un mercado único europeo, pueda ver compartimentado su mercado interior por la proliferación de normas autonómicas que pongan en peligro la unidad de mercado al imponer trabas administrativas a la libre circulación”. En definitiva, diecisiete comunidades, diecisiete requisitos diferentes para establecer una empresa.

Actualmente, nadie pone en duda que la unidad de mercado facilita la especialización de sus agentes económicos, su productividad y el nivel económico del país. Pero el tejido autonómico español parece que rema en la dirección opuesta, fragmentando un mercado que puede llegar a estar roto del todo si se tiene también en cuenta la diferencia lingüística.

“Las empresas se enfrentan a mayores costes de transacción para poder desarrollar sus actividades en las diferentes comunidades autónomas”, argumentan Albert y Biazzi. Este incremento en los costes actúa, según este informe, como una barrera de entrada en las diferentes autonomías, así como una barrera para las empresas extranjeras que quieren invertir en España.

jueves, 5 de noviembre de 2009

RUBALCABA VIGILA.










El PP acusa a Rubalcaba de ser el culpable de que la sociedad esté vigilada
El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, denunció este miércoles que el "control" del sistema de interceptación de las comunicaciones recaiga en el Ministerio del Interior y anunció que el Grupo Popular llevará al Congreso una proposición para que la "exclusiva competencia" sobre ese sistema recaiga en la autoridad judicial.
Agencias. Madrid
04-11-2009


El responsable de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha acusado este miércoles al ministro Alfredo Pérez Rubalcaba de ser el responsable de que la española sea "una sociedad vigilada", ya que Interior emplea un sistema de interceptación de comunicaciones que cuestiona el derecho a la intimidad.


González Pons, en una conferencia de prensa celebrada en la sede nacional del PP, ha añadido que en España "no existe ningún control sobre la capacidad del Gobierno para limitar algunos derechos civiles", como el citado derecho a la intimidad o al secreto de las comunicación.
"No exagero si digo que no existe ningún control sobre la capacidad del Gobierno de limitar algunos derechos civiles de los españoles como el derecho a la intimidad y el secreto de las comunicaciones", afirmó Pons, para añadir que el PP presentará este miércoles mismo una proposición de ley en la Cámara Baja para regular este asunto.
Todo ello por el empleo del sistema SITEL, que permite que la Policía no sólo sepa la identidad del titular del teléfono interceptado, sino también su ubicación geográfica, el nombre de las personas con las que habla, el tráfico de llamadas, de mensajes y de correo electrónico, entre otras cuestiones.
Esta información que almacena Interior "no tiene cobertura legal" y carece de autorización judicial, ha denunciado González Pons. Por ello, ha subrayado que dicho sistema resulta "inconstitucional e ilegal". El vicesecretario de Comunicación de los populares ha desvinculado su denuncia del caso Gürtel. (El Imparcial)








CONTRA LA LEYENDA ROSA
Al Ándalus contra España
Por Pío Moa

Así se titula un libro de Serafín Fanjul, muy recomendable para cuantos quieran ilustrarse al respecto escapar a la suma de desvirtuaciones hoy en boga.


Por contraste, he visto una información en el museo arqueológico de Badajoz que pinta a la España visigoda como "estéril y agotada", mientras que la presencia islámica, que no se presentaba como una invasión, había aportado grandes ventajas culturales. Resulta difícil concebir una colección mayor de disparates en tan pocas líneas.


En realidad, Al Ándalus se oponía radicalmente a la nación cultural española, forjada en la lengua, el derecho y, en general, la cultura latina, y de haberse impuesto hoy hablaríamos árabe –es decir, lo hablarían los habitantes de la península, que serían otros que los actuales–, dominaría la sharia u otras normas de derecho parecidas, el país sería mucho más pobre, como los del Magreb, y mucho más violento: Al Ándalus vivió en perpetua guerra civil, mucho más acentuadamente que los cristianos, y esa fue una causa fundamental de su derrota, a pesar de su enorme superioridad material durante siglos. Se invertiría, como ocurrió en el Magreb, la victoria de Roma sobre Cartago.Y tampoco habría llegado a existir una nación política de fondo étnico indígena: los conversos al islam, o muladíes, nunca ejercieron el poder y siempre estuvieron en posición subordinada (de ahí sus frecuentes revueltas), pues el poder era monopolizado por los clanes árabes, que mantuvieron su hegemonía y separación: no faltaron mezclas con los naturales, pero el elemento de prestigio y dominación era siempre el árabe. Esto fue así muy acentuadamente durante el emirato y el califato de Córdoba, pero cuando éste implosionó en las taifas se mantuvo igual: apenas hubo alguna pequeña taifa en que los gobernantes fueran muladíes, la práctica totalidad de ellas eran árabes, bereberes o eslavas. Estos son datos cruciales que normalmente oculta la torpe historiografía proislámica, hoy tan abultada. De los árabes, grupos apenas civilizados salidos del desierto, no sorprende menos su impulso conquistador y destructivo que su posterior capacidad para asimilar culturalmente a los pueblos conquistados, a quienes impusieron su religión, sus concepciones del mundo y de la vida, su derecho, su idioma y su escritura. Pero también mostraron receptividad a las culturas vencidas, remodelándolas. Al ocupar tierras del Imperio bizantino recogieron parte de la cultura griega; en Irán, tras las iniciales y tremendas devastaciones culturales (y de otros géneros), salvaron lo aún salvable, y los propios persas, islamizados pero orgullosos de su tradición, mantuvieron su idioma y produjeron una época dorada –literaria, artística, filosófica– para el islam. Los árabes también acogieron aportes chinos, como el papel, o indios, como las notaciones matemáticas y los números hoy conocidos, erróneamente, como arábigos, de tanto efecto para el desarrollo científico.En España asumieron algo de la fuerza cultural acumulada en siglos pasados, la transformaron de raíz y trajeron conocimientos de Oriente. Pero aquí fue más lenta la islamización y, sobre todo, surgió una resistencia cristiana que enlazaba cultural y políticamente con el derrocado reino de Toledo. Así, la invasión no aniquiló por completo a España, que resurgió, y al terminar el siglo VIII se expandía, pese a las continuas embestidas andalusíes. A lo largo del siglo IX se consolidarán dos naciones en radical conflicto: el triunfo de una significaba necesariamente la ruina de la otra.Durante largo tiempo, las posibilidades de España frente a Al Ándalus fueron casi nulas. Las tierras del norte eran las más atrasadas de la península, de poca extensión y población, y las más pobres, debido a la aspereza del suelo y el alejamiento de las vías de comercio. Ello había ayudado a sus naturales a resistir a los godos y amparado sus incursiones depredatorias de corto radio. Si de pronto supieron crear una estructura política con un vasto designio y desplegar un incipiente arte y literatura propios, solo pudo deberse al aflujo de clérigos, mozárabes y godos huidos del sur. El común rechazo al islam impulsó la completa cristianización de los pueblos del Cantábrico y su identificación con el ideal de reconquista. La Crónica mozárabe, escrita en territorio andalusí tan pronto como en 754, habla ya de "pérdida de España", y con seguridad recogía ideas extendidas. Ese ideal permitiría al núcleo asturiano resistir en tan arduas condiciones. La pronta incorporación de Galicia más el traslado al norte de las gentes del valle del Duero aumentarían la población y, con ella, el vigor defensivo, aunque planteasen serios retos económicos, resueltos progresivamente con la posterior repoblación del semiabandonado valle del Duero y otras comarcas.Al comenzar el siglo IX había que añadir al reino asturiano los comienzos de la Marca Hispánica, conquistada por los francos a lo largo de los Pirineos y poco activa durante unos siglos. Había, por así decir, la España del Cantábrico, bastante homogénea políticamente, y la de los Pirineos, más diversa. En total, ocuparían en torno a un quinto de la península.Al Ándalus y la España en recuperación eran dos mundos muy distintos, aunque no faltasen préstamos mutuos. El cristianismo entrañaba una mayor diferenciación entre religión y política, una libertad personal que daría lugar a gobiernos más representativos, una extensión mucho menor de la esclavitud, unas ideas muy diferentes del derecho, unas mayor autonomía de la mujer; monogamia estricta, bautismo y no circuncisión, arte figurativo... Su lengua era un latín en rápido cambio, y su cocina se basaba en el cerdo y el vino, prohibidos por el islam, aunque Al Ándalus heredara cierta afición etílica.La cultura andalusí, entonces naciente, era islámica, y el árabe su idioma, cada vez más popularizado, lo que aumentaba la incomunicación con la española: poquísimas personas del norte sabían árabe, y muchas del sur apenas hablarían romance, lo que reducía la posibilidad de entendimiento mutuo. Al Ándalus gozaba de aportes culturales y técnicos en circulación por el islam desde la India o China, países remotos, desconocidos en Europa, y desde Bizancio; disponía de tierra y recursos demográficos y materiales muy superiores a los de la renaciente España. Sobre esas bases desplegaría, desde Abderramán II, formas de vida refinadas en las capas altas de la sociedad. Si bien el esplendor cultural andalusí se estancó hacia el siglo XIV, mientras el español no dejó de progresar, y en ese siglo superaría en todos los terrenos al islámico.No difería menos la composición étnica. En Al Ándalus abundaban, aun lejos de ser mayoría, los magrebíes, los judíos y una amplia masa esclava traída del África negra y de Europa del Este, más una dominante minoría árabe. La población autóctona se dividía entre cristianos o mozárabes, e islamizados o muladíes. Los mozárabes pasaron gradualmente de formar la inmensa mayoría a convertirse en minoría ante los muladíes dos o tres siglos después de Guadalete. Todos los musulmanes compartirían el incorrecto apelativo de moros (mauri o beréberes).Tan variada composición social, cultural y religiosa volvió casi permanente la guerra civil, que impidió a Al Ándalus sacar pleno fruto de su enorme superioridad material. La inestabilidad interna tuvo otro efecto decisivo: los gobernantes cordobeses, recelosos de sus súbditos, crearían ejércitos compuestos por esclavos y mercenarios extranjeros, separados de una población hostil a ellos y leales solo al emir y luego al califa.En contraste, el reino de Oviedo y los demás núcleos cristianos del norte disfrutaban de una mayor homogeneidad étnica y religiosa, y por tanto de una mayor cohesión (no sin querellas internas, desde luego). Por ello podían sacar más partido de su poder político y militar, pese a su debilidad material. Quizá quedasen en la cornisa cantábrica restos de los idiomas ancestrales, que pronto desaparecieron, salvo el vascuence; pero conforme los vascos se civilizaban hacían del latín y el romance sus lenguas de cultura.Se ha discutido sobre la diversa actitud política implicada en los conceptos España y Al Ándalus. La derivación lógica de la idea de España sería la reconquista del reino anterior a la invasión, mientras que Al Ándalus tendría un contenido más pasivo, limitado a la parte islámica en cada momento. No parece ello muy probable. Los musulmanes ocuparon al principio toda la península y parte de Francia, y si poco a poco renunciaron a mantener y ampliar sus posesiones solo se debió a su impotencia ante la lucha tenaz de los reinos hispanos y a su propia inestabilidad interna. Obviamente, decir que los andalusíes eran españoles es un atentado a la lógica. Los franceses o los italianos, los mismos germanos, tenían mucho más que ver con los españoles, a menos que demos al término españoles un carácter ahistórico y acultural, de metafísica pedestre (ahí el gran Sánchez Albornoz patinaba a gusto). Los descendientes y herederos de Al Ándalus no son, no somos los españoles, que precisamente derrotaron y acabamos con aquella nación, sino los magrebíes, pues al Magreb emigraron o fueron expulsados la gran mayoría de los andalusíes, y sobre el Magreb ejercieron su mayor influencia.Los grandes admiradores de Al Ándalus destacan la riqueza y el avance cultural que durante algunos siglos consiguieron sus capas dominantes, y olvidan, conviene repetirlo, el extremado despotismo, el muy extendido esclavismo, la guerra civil casi constante o la permanente imposición de oligarquías foráneas. Al mismo tiempo desprecian el espíritu mucho más libre de los españoles, durante unos siglos más pobres y con menos logros intelectuales. En el fondo lo que admiran es precisamente el despotismo, y nos están diciendo: la riqueza (de una oligarquía) es preferible a la libertad. En su aversión a la libertad, pierden de vista que el esplendor andalusí se estancó irremediablemente entre los siglos XIII y XIV, mientras los mucho más libres españoles no dejaban de progresar. La tiranía siempre ha contado con muchos adeptos, véase si no lo sucedido en el siglo XX.

MÁS ALLÁ DE LA BANDERA.










AL GRANO
ANTONIO ALEMANY DEZCALLAR
Más allá de la bandera


Es altamente interesante analizar las reacciones, los reflejos condicionados pavlovianos, las manipulaciones y las miserias morales, políticas y periodísticas que ha provocado algo tan sencillo, tan normal y tan lógico como es que la bandera española ondee junto al monumento que se ha erigido en Calviá en homenaje a los dos guardias civiles asesinados por ETA.
El asunto no es baladí precisamente porque no se trata de un “trozo de tela” como suelen frivolizar los que siempre tienen miedo al maniqueísmo que rodea a los símbolos. Porque la bandera-cualquier bandera- es, ante todo y por encima de todo, un símbolo, es decir, algo que evoca ideas y genera sentimientos y que, como el mito, sintetiza una cosmovisión o una visión de una sociedad determinada, o una historia o un sistema de valores. Las sociedades humanas no pueden vivir sin un instrumental simbólico y el sistema ritual y litúrgico que lo acompaña. Por esto los ataques a los símbolos son percibidos siempre como una agresión, no al símbolo en si mismo considerado, sino a su significado y a lo que representa. La grosería maleducada de Zapatero al símbolo de una nación amiga como los Estados Unidos le costó cuatro años de purgatorio y de ninguneo humillante. Su grosería, obviamente, no pretendía insultar a un “trozo de tela”, sino, a través del trozo de tela, a los Estados Unidos.
La bandera española que colocarán en Calviá es, obviamente, un símbolo, no de la España actual o de la España democrática- como vienen a decir estos bobos que hablan del “aguilucho” franquista- sino de España a secas. Y España a secas es anterior a constituciones democráticas, a dictaduras, a guerras internas, a glorias y fracasos. Por esto la bandera no es “de la democracia” como no lo era del franquismo: es la de España que, siempre, precisará de un símbolo que represente esta realidad histórica, secular, cultural, política y social que ha sido, es y será España
De ahí que resulte una solemne estupidez interpretar cualquier proyección simbólica de España - y la bandera es un símbolo especialmente eficaz y asumido desde el punto de vista de la representación- como un acto “de partido” o un exceso de “españolismo” que nadie sabe muy bien en que consiste. Este periódico editorializaba el otro día subrayando que a ningún norteamericano, francés o británico, de derechas, de centro o de izquierdas, se le ocurriría interpretar el símbolo de sus banderas en los absurdos términos con que, aquí, se interpreta cualquier asunto relacionado con la bandera española.
Con posicionamientos que no son de la misma naturaleza. Por ejemplo los pesemeros, uemitas y el fascismo catalanista en general se revuelven contra la bandera española y, si pueden, la queman, porque, sencillamente, aspiran a sustituir, con todo lo que ello supondría, un símbolo por otro, es decir, la rojigualda de España por la “estelada” de Cataluña. Los periódicos de Pedro Serra tienen otras motivaciones más pedestres y miserables: vengarse de un alcalde que les plantó cara e impidió un formidable e indecente pelotazo urbanístico. Los pobres lo tienen crudo ya siempre les taparán la boca con dos palabras: “Son Massot”. Del PSOE no se que decir, entre otras razones porque me da la impresión que ellos tampoco saben que decir de si mismos. Lo cierto es que han sido incapaces de ligar socialismo y patriotismo como han hecho todos los socialismos democráticos occidentales, menos el PSOE.
El problema es el PP. En buena teoría, ante las críticas por la presencia de la bandera de España en el homenaje a unos guardias civiles asesinados, el PP, y no Delgado, debería haber “impartido doctrina”, posicionándose, sin aspavientos, pero con firmeza, junto al alcalde de Calviá. No lo han hecho por dos razones: porque les da vergüenza y les da vergüenza porque han interiorizado el discurso anti- España del catalanismo independentista. Para una parte del PP- de su aparato, no de sus bases ni de sus votantes- asumir la bandera de España es un signo de “franquismo”, de “españolismo”, de “radicalismo” o váyase a saber de que otra peste bubónica o amarilla.
Hay ahí no sólo un penoso complejo de inferioridad por los valores que se supone defienden, sino una grave indigencia y cerrilismo intelectual y cultural. La bandera de España representa a la Nación- ayer, hoy y mañana- y no al régimen, sea autoritario o democrático. Y si el PP cree en este proyecto unitario, convivencial e histórico, su obligación es decirlo y obrar en consecuencia. Han pasado los tiempos en que- ¡cielo santo!- comunistas, nacionalistas periféricos e izquierda de siniestro pasado otorgaban bulas de democratismo, de tolerancia y de civilidad. Acuñaron, en su momento y en habilísimo eslogan propagandístico, aquello de la “derecha civilizada”, algo así como una delicada flor minoritaria de una derecha que, por su propia naturaleza, embestía y era incivil. Hasta que unos cuantos ubicados en la derecha liberal- no demasiados- comenzamos a denunciar la superchería de que los otorgantes de bulas eran exactamente los que, en todo caso, debían recibirlas- humildemente, atritos y contritos, además- habida cuenta sus biografías históricas, doctrinales e ideológicas. La realidad es que los dispensadores de bulas no aguantan ni un solo round dialéctico.
Si el PP balear no comprende estas elementalidades y sigue agazapado como un conejo en su madriguera llena de complejos absurdos, la imprescindible “refundación” del partido será imposible. Lo de la bandera no es sólo, ni principalmente, un símbolo, sino un síntoma. El alcalde de Calviá no es un “ultra” por colocar la bandera de España, sino un mallorquín, un español y un demócrata que tiene claras algunas cosas.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

CHANTAJISTAS Y ACOMPLEJADOS.











CHANTAJISTAS Y ACOMPLEJADOS.

Ha dicho Joan Puigcercós, Presidente de Ezquerra Republicana: ‘Un fallo contra el ‘Estatut’ reforzará el independentismo’.

Es como si un violador anunciase que un fallo judicial condenatorio le provocará más furor violador. ¿Debería el juez no condenarle? Este chantaje de Puigcercós lo he oído en muchas ocasiones. De parte de nacionalistas y progres de salón. El argumento esgrimido es el siguiente: con tipos como Vidal Quadras lo único que se consigue es que la gente en Cataluña odie más a España y al Partido Popular.

Esta idiotez, sin contar las amenazas nacionalistas en la época del Honorable Pujol, provocó uno de los sonados errores de Aznar. Se cargó a Vidal Quadras para satisfacción del Presidente Pujol y los catalanistas, en general. Desde entonces la deriva del Partido Popular ha sido, más bien, penosa. No solamente en votos sino en actitud política. En resumen, no hacerse notar ha sido la consigna de los populares. Como los árbitros de fútbol. Los populares catalanes parecen actuar de forma parecida. Pasar desapercibidos. Con resultados nefastos.

Pero ¿qué se han creído esta cuadrilla de chantajistas? Vamos a repetir lo sabido pero que suele olvidarse. Durante la Transición, la clase política cedió ante las pretensiones nacionalistas con el objetivo de integrar a todos en el proyecto común. O sea, España y la Constitución. Todo el mundo cedió algo. Todos, menos los nacionalistas.

Una de las cesiones, profundamente equivocada, fue la ley electoral. Una ley injusta y antidemocrática porque no respeta la exigencia democrática de ‘un hombre un voto’. Se ha repetido muchas veces. En las pasadas elecciones generales, 300.000 votos del PNV valieron para seis diputados. En cambio, 303.000 votos de UPyD valieron para un solo diputado. Y con esta vergüenza seguimos.

El título VIII de la Constitución, De la organización Territorial del Estado, ha servido para que los nacionalistas hayan tratado de imponer una visión del Estado de las Autonomías, como un proyecto siempre en construcción. Siempre inacabado. Por supuesto, siempre a su favor. Para ellos no es concebible que se rescaten competencias desde las Comunidades autónomas hacia el Estado central. Ha de ser siempre al revés, del Estado central hacia las Autonomías. Aunque no se cumplan las exigencias constitucionales, como en el caso de la educación, en los llamados ‘territorios comanches’.

¿Cómo han podido hacer esto? Por dos motivos básicos. El primero es la mencionada ley electoral, que les da un poder político que no les corresponde, según el dictamen de las urnas. Un verdadero atropello del que se han aprovechado y se siguen aprovechando.

El segundo motivo es que los partidos supuestamente nacionales (el PSOE y el PP) han renunciado a sus responsabilidades históricas. Han permitido, cuando no fomentado, la disgregación, la descoordinación y los reinos de taifas. Y estamos pagando las graves consecuencias. Y no se han terminado.

Citemos solamente un aspecto de gran importancia. La quiebra relativa de la unidad de mercado, corolario del debilitamiento de la unidad nacional española, y la creación de diversos sistemas educativos que refuerzan, una vez más, la desunión nacional. Se supone, erróneamente, que lo progresista es fomentar las fuerzas centrífugas, las que difuminan la idea de España y la unidad nacional. Se supone, erróneamente, que lo reaccionario (de derechas) es reforzar los elementos centrípetos, los que refuerzan lo que nos une. Tanto desde un punto de vista político, económico o cultural.

Además, hemos tenido la desgracia de que el Presidente de Gobierno, Rodríguez Zapatero, dice que su patria es ‘la libertad’. O sea, su patria no es España, como sería de esperar. Los nacionalistas están felices con estos progresismos a la violeta. Lo que evidencia que el rojerío se avergüenza de España. Sin embargo, no siempre fue así. Los socialistas, durante la II República, proclamaban su españolidad a los cuatro vientos. Agitaban banderas españolas. Y no se avergonzaban, por supuesto. No como ahora, que dan pena. Con las excepciones de rigor.

Y los populares (muchos de ellos) tienen miedo a que les llamen ‘franquistas’. Así que nada de ‘España’ y nada de banderas españolas. Se han sumado al proyecto confederal de los reinos de taifas. A otro ritmo que los socialistas. Más en plan vals, pero por la misma senda de minar un proyecto nacional a favor de los barones regionales. ¡Qué tropa!

De modo que sí, señor Puigcercós, siga tomando el pelo a los que desean que se lo tomen. Con otras palabras, si el Tribunal Constitucional recorta el ‘Estatut’, esto reforzará el independentismo. Si, por el contrario, el Tribunal Constitucional no lo recorta, el independentismo saldrá reforzado. O sea, que nos coge el toro en cualquier caso. ¡Qué listos son estos nacionalistas!

Ya sé que no sirve de nada pero tengo que decirlo. No me queda más remedio que obedecer, pagar mis impuestos y soportar a esta nefasta clase política, pero no les tengo ningún respeto. Sin duda que se ríen, mientras comen a dos carrillos, pero no me importa.

Últimas noticias. Leo que el alcalde de Calvíá, Carlos Delgado, ha colocado una bandera española junto al monumento por los dos guardias civiles asesinados. Las reacciones del rojerío son de recochineo e indignación. No se pueden pedir peras al olmo. Lo grave es que hay mucho ‘pepero’ que lo considera una exageración. ¡Una banderota española! ¡Qué provocación!

¡Pero qué gilipollas son!

Sebastián Urbina.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
EL OASIS.

IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA (ABC)
Miércoles , 04-11-09
«Marchaos de aquí, españoles de mierda, os vamos a romper la cara». Estas amenazas y las agresiones contra el puesto de Unión Progreso y Democracia (UPyD) proferidas por miembros de la Plataforma per la Independencia, les han valido a los principales agresores una condena por sendas faltas de amenazas e injurias, ambas previstas por el Código Penal.

Es el último ejemplo de la «violencia de baja intensidad» contra los partidos no nacionalistas que en las últimas semanas ha denunciado el partido de Rosa Díez y que ha tenido como víctimas también al PP catalán o a la xenófoba Plataforma per Catalunya de Josep Anglada.
El Juzgado de Instrucción número uno de Reus falló la semana pasada a favor de la denuncia presentada por Ángela Viest, coordinadora de UPyD en Tarragona, por las agresiones sufridas por ella y otros militantes de su partido el pasado Sant Jordi en Reus, cuando los independentistas M. Font Cardiel, J. Font Cardiel y M. Cros Amigó -que regentaban el puesto «Compromiso por la independencia»- arremetieron contra la mesa del partido de Rosa Díez.

El auto recoge como los condenados, junto a otros no identificados, «arremetieron contra la parada de UPyD rompiendo carteles, dando patadas a la mesa del puesto y tirando los libros que se exponían, e insultaron y amenazaron a Diest, con expresiones como «marchaos de aquí, hijos de puta, sacad esta mierda de aquí y marchad», «españoles de mierda, putos españoles, marchaos a la puta España», «os romperemos la cara», «si no os vais os ostiaremos, os romperemos la cara y romperemos el chiringuito», «no podéis estar aqui en esta fiesta que es de Cataluña» intimidándola y amedrantándola».
La agresión obligó a intervenir a agentes de la Policía Autonómica, que identificaron y detuvieron a los tres condenados, pertenecientes a la Plataforma per la Independ_ncia y la Plataforma per la Llengua, habitual receptora de ayudas de la Generalitat. Las diligencias de los Mossos d´Esquadra dejaron al descubierto además que dos de los condenados ya habían protagnizado incidentes similares anteriormente.
El auto recoge como los condenados, junto a otros no identificados, «arremetieron contra la parada de UPyD rompiendo carteles»
Llevarlos a los tribunales
Tras conocerse la sentencia, el coordinador de UPyD en Cataluña, Ángel Hernández, reiteró además la petición al PP catalán para que denuncie las agresiones sufridas a sus militantes y no permita que esta «violencia de baja intensidad» quede sin respuesta.

El sábado 24 de octubre, el presidente del PP en el Berguedà, Joan Anton López, fue agredido por un grupo de militantes de la independentista CUP. Los hechos se produjeron cuando López estaba en la calle Mayor de Berga y, después de ser increpado e insultado, un grupo violento lo agredió propinándole puñetazos y patadas en la cara, las piernas y en la espalda. La víctima, que tuvo que ser atendida en el hospital, presentó al día siguiente denuncia ante los Mossos d´Esquadra.
El portavoz local de la CUP lamentó «a título personal» la agresión, pero dejó claro que el partido no la condenaría.
«Eres un facha»
Una semana antes, otros militantes de la CUP atacaron al líder de Plataforma per Catalunya (PxC) y regidor en el Ayuntamiento de Vic, Josep Anglada, al grito de «eres un facha, la CUP no te perdona, te mataremos» mientras le pegaban.

NOS ESTAMOS SUICIDANDO.

LAS GUERRAS DE TODA LA VIDA

El agit-prop del islam

Por Horacio Vázquez-Rial

El califa Omar decidió el destino de la Biblioteca de Alejandría mediante una reflexión sectaria: "Los libros de la biblioteca, o bien contradicen el Corán, y entonces son peligrosos, o bien coinciden con el Corán, y entonces no son necesarios". Otra versión, más suave, sustituye peligrosos por prescindibles. Fue el último y decisivo incendio de aquel depósito de saber, que tal vez albergara unos diez mil libros en rollos, una cantidad exorbitante para la época.
Pues bien: el caso es que ahora aparece Alejandro Amenábar, el hombre que promocionó publicitariamente la eutanasia cuando al gobierno le vino bien, y lo hace con otra película, que no voy a comentar aquí pero que cabe legítimamente designar como anticristiana. La verdad es que nadie antes había ido tan lejos en el proceso de reescritura del pasado que estamos sufriendo, al atribuir a los cristianos la barbarie que corresponde a los musulmanes. Coincide en el tiempo con la aparición en Oriente Medio de la leyenda de que en el Monte del Templo, donde se alza la mezquita de Al Aqsa, con su correspondiente explanada, jamás hubo templo judío alguno. Y que, por el contrario, los judíos pretenden erigir una sinagoga encima de la mezquita, cosa que jamás se hizo: las iglesias católicas en España están construidas sobre sus propios emplazamientos antiguos, y los únicos que construyeron mezquitas sobre iglesias fueron los musulmanes. Si hay una iglesia sobre una mezquita, es porque la mezquita, a su vez, había sido erigida sobre un templo cristiano. Naturalmente, según los criterios del califa Omar, la arqueología, que no está en el Corán, es prescindible, si no peligrosa.

Pero no es de verdades y mentiras históricas de lo que quiero hablar aquí, sino de la forma en que se hace publicidad islámica y se tergiversan saberes, de quiénes son los que hacen agitación y propaganda antijudía y anticristiana, o, por ser más exactos, antijudeocristiana, sin olvidar que Ben Laden se propone actuar contra judíos y cristianos, y los que él llama cruzados, o sea, tipos como el que suscribe. Pues bien, la lamentable respuesta al quiénes y al cómo es: los occidentales, a la manera occidental, por todos los medios de promoción de ideas, desde el cine hasta la prensa en papel, pasando, claro está, por los libros, prescindibles o peligrosos, pero siempre útiles, porque siempre hay idiotas que creen que una cosa encuadernada por los suyos contiene invariablemente una verdad. Subrayo por los suyos, es decir, los sellos editoriales, los periódicos o las páginas digitales a las que atienden con religioso fervor, sin permitirse jamás un atisbo de agnosticismo.

Marx, Lenin y Stalin.Si esto no es suicidio, que venga quien corresponda y lo explique. Son mártires con cinturones de papel, celuloide, plasma, chips o lo que sea, dispuestos a hacerse estallar en manifiestos en los que maldicen sus propias raíces o se desdicen de ellas. Mártires nacidos entre nosotros, que se han ido alimentando de basura ideológica desde Lenin hasta aquí, más de un largo siglo ya. Porque no se trata de Marx, sus lucideces y sus errores harto difundidos, puesto que estos sujetos jamás alcanzaron a leer siquiera el primer tomo de El Capital, sino de la perversa vulgata que han consumido, más fácil, más sencilla, claro está, que los espesos textos del fundador. No se trata del marxismo, sino de la política derivada de él, que abarca un amplio arco que va desde el simple resentimiento lumpen hasta las ideologías de género. Un extenso camino de la mentira a la mentira.

Los políticos que encarnaron el marxismo en cualquiera de sus variantes (muchísimos de los cuales, de segundo, tercer o quinto nivel, se han reconvertido en imanes a lo largo y a lo ancho de todo Occidente, empezando por el notorio Garaudy) han hecho lo que Perón explicó con detalle:
La gente que iba conmigo no quería ir hacia donde iba yo; ellos querían ir adonde estaban acostumbrados a pensar que debían ir. Yo no les dije que tenían que ir adonde yo iba: yo me puse delante de ellos e inicié la marcha en la dirección hacia donde ellos querían ir; durante el viaje, fui dando la vuelta, y les llevé a donde yo quería. [A la masa] hay que dejarla marchar, y durante la marcha irla conversando, persuadiendo, y llevándola hacia donde debe llevársela. Al final, la masa agradece a uno que por ese procedimiento más suave la haya alejado del error en que estaba.
De la organización del proletariado al movimiento al movimiento gay, de la bomba anarquista a la eutanasia, por ejemplo. O del materialismo dialéctico a la fe de Mahoma.

Mohamed Atta.Por supuesto, cuando un musulmán contribuye a la propaganda, a la fina promoción de la vida islámica, lo hace después de haberse formado en Occidente, en universidades europeas o americanas, donde aprende todo lo que hay que aprender en términos técnicos, sin deshacerse jamás de su pasado histórico. Claro que Amin Maalouf no es el tarado de Mohammed Atta, pero los dos corren hacia la misma meta. El primero, a la manera occidental.

Sólo un occidental puede hacer Ágora o concebir al exquisito Saladino de El reino de los cielos. Sólo un occidental posee la habilidad necesaria para hacer cualquier cosa con la historia, porque ha leído más que el Corán.

Lo más penoso de todo es que se lo creen. Ciertamente, muchos se mueven en ese sentido por dinero, y no voy a incurrir en la lista porque estoy harto de procesos por difamación o calumnias. Pero la mayoría, los más notables propagandistas, se lo creen. Se apuntan a una tradición supuestamente progresista que se deriva de varias de las ramas podridas del árbol de la Ilustración. Entre nosotros, la cosa es antigua: podemos fecharla en el apasionado anticlericalismo de Llorente o de Mendizábal, si nos repele demasiado recordar que la desamortización la emprendió Godoy. La reivindicación del pasado islámico, recordémoslo ahora, cuando la fracción magrebí de Al Qaeda ha pasado a llamase Al Ándalus, se inicia en Américo Castro, al que muchos leímos como parte de una formación antifranquista, y cuyos discípulos –piénsese en Juan Goytisolo– sólo abjuraron trabajosamente de una fe para abrazar otra.

Nunca acabaremos de perdonarnos lo que nos estamos haciendo, ni siquiera al comprender que toda decadencia supone la generación de enemigos en la propia casa. La decadencia no es algo que se hace desde fuera: invariablemente, la enfermedad la alimenta el enfermo. No se inocula el cáncer: simplemente, las células empiezan a proliferar fuera de todo programa.

DERROTA DE OBAMA.


La primera oportunidad para calibrar la enorme fortuna política que Barack Obama logró sumar hace justo un año ha terminado en un embarazoso descalabro para el Partido Demócrata. Los republicanos se han hecho con la victoria en las elecciones a gobernador de Virginia y Nueva Jersey. Dos relevantes Estados de la Unión que en el 2008 hicieron posible la histórica victoria de Obama y el arrumbamiento a un segundo plano del partido de George W. Bush en Washington.
Al final, los triunfos de los republicanos Robert McDonnell en Virginia y de Chris Christie en Nueva Jersey se han materializado a pesar de que el actual ocupante de la Casa Blanca haya hecho campaña en persona, desplegado su retórica de cambio pendiente y prestado todo el respaldo financiero posible a los candidatos de su partido derrotados anoche. Con unos márgenes de votos suficientemente abultados como para confirmar el carácter intransferible del fenómeno electoral de la obama-manía.
Aunque si bien es cierto que por su carácter limitado, estos resultados no pueden interpretarse como un referéndum sobre los nueve meses de gestión del presidente Obama, sí que pronostican multiplicadas dificultades para la agenda legislativa del nuevo gobierno empezando por la prioritaria reforma sanitaria. Sobre todo con el temor generado entre los congresistas demócratas más moderados que en el 2010 se enfrentarán a unas elecciones legislativas que renovarán todos los 435 escaños de la Cámara Baja y un tercio del Senado federal.
Los republicanos, aunque todavía divididos por un gran debate interno sobre ortodoxia conservadora, no han dejado de celebrar su triunfo de este martes como una especie de resurrección política. Aunque las encuestas a pie de urna apuntan como explicación de lo ocurrido este martes hacia el profundo descontento en el frente económico más que a cuestiones ideológicas.

Tampoco la alcaldía de Nueva York
El candidato independiente Michael Bloomberg se proclamó ganador de las elecciones municipales de hoy en Nueva York, al obtener el 51 por ciento de los votos, frente a su rival demócrata, William Thompson, que obtuvo el 46 por ciento, con el 96 por ciento de los sufragios escrutados El millonario y filántropo Bloomberg, que será el alcalde número 108 de Nueva York, una ciudad de 8,4 millones de habitantes y es un bastión demócrata, dedicó a esta campaña electoral casi 100 millones de dólares de su fortuna personal.
Los demócratas tampoco contaron con el respaldo suficiente del electorado en Boston, que también elegía alcalde y que ha vuelto a confiar en Thomas M. Menino para otorgarle un inédito quinto mandato.
En cambio, en Pittsburgh, se alzó con la victoria el que fuese alcalde más joven de la ciudad, el demócrata Luke Ravenstahl, que ocupó el puesto en 2006 a los 26 años por el fallecimiento de su predecesor.

La Casa Blanca resta importancia al resultado
El portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs, quien apuntó que Obama no estaba haciendo un seguimiento de los comicios, restó importancia al impacto que tendrá la contienda electoral para el Partido Demócrata de cara a los comicios de 2010. "Dudo que las elecciones locales en Nueva Jersey y Virginia determinen el éxito político o legislativo de los partidos en el futuro", declaró Gibbs.
No obstante, el Partido Republicano se mostró entusiasmado y dijo que con la contienda electoral de esta noche, los votantes habían lanzando un mensaje de "alerta" a los demócratas y a la Casa Blanca y aseguró que estaban cansados "del gasto masivo de la administración, del despilfarro y de los excesos de Washington", recalcó Eric Cantor, 'número dos' de la presencia republicana en la Cámara de Representantes.
Así las cosas una encuesta recogida por la cadena ABC concluye que el 51 por ciento de los votantes de Virginia y el 57 por ciento de Nueva Jersey aprueban la gestión de Obama cuando se cumple un año de su victoria en los comicios presidenciales en los que se impuso a su rival el candidato republicano John McCain.(Pedro Rodriguez/Agencias/Washington/ABC)

COSA NOSTRA.











DAMIÁN RUIZ. COSA NOSTRA.

En Cataluña nunca pasa nada. Los habitantes periféricos tienen sus grandes centros comerciales con sus salas multicines, su Justo Molinero, un radiofonista de éxito al que Convergencia le encargó la campaña “Ponga flores en su balcón”, una manera de integrar a los inmigrantes españoles del sur en el paraíso catalán, y sus descendientes pueden acceder a las universidades públicas para conseguir sus licenciaturas, y así engrosar las listas del paro con dignidad.

Pero una vez que hemos definido a los extras de la película, bueno será hablar de los protagonistas, que siempre son los mismos. En el Edén, que es donde vivo, existe un fino techo de cristal que separa a los que se reparten el pastel del grueso de la población. Pero como son muy hábiles, están permanentemente convocando castings para dar de vez en cuando la sensación de que si quieres y vales, puedes entrar a formar parte de la casta politiquito-subvencionado-empresarial, cosa que es, en la realidad, harto imposible.

Veamos cómo funciona: De entrada tienes que pertenecer a algún clan que esté “en red”, luego ya no importa si quieres ser “conseller de la generalitat”, empresario de bidets o director de teatro. Lo importante es que tu ideología sea la correcta y que estés dispuesto a favorecer a los miembros de la “famiglia”.

Si eres empresario, los politiquitos te comprarán a ti lo que necesiten para decorar el paisaje en el que habitan los extras, tú a cambio tienes que apoyar a esos politiquitos, y si eres de los que necesitan subvenciones para vivir, los politiquitos te darán un cargo o te pagarán una película. La cuestión es que nada salga de la red.

De vez en cuando convocarán un concurso público para que algún desgraciado con un currículum vitae de siete páginas se presente, y… si todos los miembros de la gran “famiglia” ya están colocados, le den el puesto, previa prueba del algodón que constate un pensamiento adecuado, el cual debe responder a cinco normas básicas: ser anodino, considerar que “España nos roba” como primer mandamiento, ser suficientemente nacionalista, ligeramente progresista y creativamente provinciano.

Y bueno, la cuestión es que en esta balsa de aceite también hay corrupción… pero con una diferencia respecto al resto de España, y es que de ello no se discute. En lo único en lo que todos los partidos están de acuerdo es en criticar que los presuntos imputados hayan salido por televisión con las manos esposadas. Y cierto es que quizás no es algo correcto cuando todavía no hay una sentencia firme al respecto, y que la presunción de inocencia debe prevalecer incluso en temas de imagen pública, pero también es bastante sospechoso el hecho de que sea eso lo que más les ofende.

Y es que socialistas y convergentes tienen narcotizada a la población civil catalana, y mutuamente se alternan en el poder para que, como decía Lampedusa, todo cambie para que todo siga igual. La cuestión es que son siempre ellos y ellos, la misma élite política, los mismos clanes culturales, los mismos empresarios apadrinados… y ahora les han salido tres o cuatro renombrados y supuestos corruptos.

No se preocupen, aquí no pasará nada, porque nunca pasa nada. Correrán un tupido velo con la complacencia de casi todo el arco parlamentario catalán, y si alguien desde la propia comunidad o desde fuera de ella tiene la ocurrencia de dar más vuelo al tema se le acusará de anticatalán, de imperialista español o de antidemocrático, y santas pascuas.

Y todo esto, para que nadie me malinterprete, lo escribo desde una posición constitucionalista. Que no me confundan, por favor, y me ubiquen donde no estoy, que ya sé que Cataluña es solo “cosa vostra” (cosa vuestra) y yo soy un simple extra que pasaba por ahí. (El Manifiesto)

martes, 3 de noviembre de 2009

CHIVATAZO CRIMINAL.








GRAVÍSIMO CHIVATAZO.

LA VOZ DE GALICIA.
terrorismo .

Los investigadores creen que un policía dio el chivatazo que alertó a la red de extorsión de ETA
Autor:
Melchor Saiz-Pardo

27/10/2009

Después de tres años y medio de investigaciones, la policía llegó a una conclusión sobre el chivatazo a ETA: fueron uno o varios agentes del cuerpo los que alertaron en mayo del 2006 a los extorsionadores de que las fuerzas de seguridad seguían sus pasos.


Según fuentes judiciales, la hipótesis es la única que figura en los 14 tomos de la causa que instruye Baltasar Garzón y que el ministerio público quiere cerrar por falta de autor conocido.
La policía llegó a la convicción de que el chivato estaba en la propia institución a los pocos meses de comenzar la investigación. Cinco agentes diferentes firmaron el atestado 376/06, incorporado a la causa en el 2006. Este informe se basa en el rastreo de las llamadas desde teléfonos móviles realizadas la mañana del 4 de mayo del 2006. Las llamadas tuvieron cobertura de antenas españolas y francesas de Behobia, en las cercanías de Irún y en el bar Faisán, supuesto centro neurálgico de la red de extorsión investigada.


Los investigadores pusieron el foco en sus compañeros tras descubrir una llamada en la que el jefe superior de policía del País Vasco llama a un inspector de la lucha antiterrorista de Vitoria. La Fiscalía sostiene que el inspector se iba a reunir con un confidente de ETA en la zona. Sin embargo, el atestado pone en relación directa esa llamada con otra concatenación de llamadas anteriores y posteriores entre una responsable de la sección de análisis de la Brigada de Información de San Sebastián, el jefe superior de policía del País Vasco, el inspector de Álava y el director de la policía, Víctor García Hidalgo. Con esos datos, los únicos agentes que han investigado el chivatazo llegan a una sola hipótesis: el inspector, por orden del jefe superior del País Vasco, es la persona que entrega al jefe de la trama etarra, Joseba Elosúa, un teléfono con tarjeta de prepago.


El jefe de la policía en el País Vasco sería la persona que llamó a ese teléfono para dar el chivatazo por instrucciones de García Hidalgo, siempre según la tesis que obra en el sumario y que la Fiscalía no acepta por considerarla una mera conjetura sin aval probatorio. La entrega del móvil se hizo en el bar Faisán, propiedad de Elosúa. El atestado apunta que el inspector había intentado entregar el móvil al miembro del aparato de extorsión media hora antes del chivatazo. El inspector habría desvelado su posición en una llamada a la que dio cobertura una antena cercana a la vivienda de Elosúa.

REVOLUCIÓN DEL 34.

Revolución del 34 ( X V I I )

Fascículo 7, p.97-112. Ley de fugas, CEDA no republicana.

Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo.

Los paréntesis siempre son míos.

Javier Rodríguez Muñoz. La Nueva España de Oviedo. Fascículo 7, p.97-112.
Nos explica don Javier de los anarquistas (segundo sindicato en República, no dependía de ningún partido político, dominaba ciudades como Gijón, Barcelona, Zaragoza, Sevilla y extensas zonas mineras, fabriles y agrícolas en Andalucía y Extremadura) y el Gobierno de la República de mayoría socialista: “El margen de confianza que la CNT concedió a la República duró muy poco tiempo… pese a las reformas que… se decretaron para mejorar las condiciones sociales de los trabajadores… el régimen de libertades que ofrecía constituía una situación propicia para su desarrollo y actuación (de los anarquistas)”.

Margen no hubo, a lo mejor diez minutos o un cuarto de hora, a mí no me suena. Cierto que de los comunistas tampoco hubo.

El 1-5-31 los anarquistas se enfrentan a tiros con los mozos de escuadra. J. Peirats, Los anarquistas en la crisis política española, p.68. No había pasado un mes de margen.

Cuenta Maura (ministro de Gobernación): “una huelga en Pasajes (27-5-31)… preparaban el asalto a la ciudad de San Sebastián, dispuestos a saquear tiendas y casas”. Dispararon los guardias y hubo ocho muertos, desde mucho antes de la Dictadura no había pasado nada parecido. Así cayó Alfonso XIII, p.280.

Las reformas del Gobierno para los trabajadores, eran exclusivamente para los trabajadores socialistas, Largo repetía su conducta en Dictadura. Como los cerdos de “La rebelión en la granja”: mandamiento 7º.- “Todos los animales son iguales”. Ya sabemos que corregido posteriormente decía: "Todos los animales son iguales, pero unos son más iguales que otros”.

Los socialistas ya desde el Dictador imponían a los suyos en el mercado del trabajo.
En respuesta donde la CNT dominaba pasaba la recíproca
Las Bases de trabajo de la CNT de Barcelona decían (15-7-31): “Solo podrán trabajar los afiliados a la CNT”. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.165.
A partir de la segunda semana de instaurada la República. En Asturias, Bilbao, Huelva, Córdoba, Orense, Barcelona, Granada, Málaga y otras ciudades hubo huelgas, parciales unas y generales las otras, más de 20 muertos y 75 heridos. En Madrid, Logroño y otras muchas ciudades se declaró el estado de guerra.. J. Arrarás, Historia de la II República Española, V.I, p.152. Excelente margen don Javier.
(23) p. 153 y ss.TI

El 20 de julio hubo tiroteos en Sevilla entre sindicalistas y fuerza pública con muertos por ambas partes. Por orden del Gobierno se cañonea una casa (20 granadas rompedoras). Se aplica a 4 anarquistas la ley de fugas, no se había utilizado desde el año 23, nadie protestó contra su aplicación, ni el fiscal de la República, ni los Tribunales de justicia. El 24 los revoltosos atacan el cuartel de la Guardia Civil de la plaza del Sacrificio, muere en su defensa un capitán. Al cuarto día se sofoca la intentona que había costado 20 muertos y 200 heridos. La Guardia Civil tuvo 4 muertos y varios heridos. D. Abad de Santillán, Alfonso XXIII, la II República, Francisco Franco, p.168.
Se declaró ilegal a la CNT y se les reprimió salvajemente. Se actuaba con los denigrados métodos de la monarquía y nadie decía nada. Se suponía que la República había llegado para evitar estas actuaciones.

Nos cita al que luego sería alcalde de Gijón, el anarquista ejemplar Avelino G. Mallada, en frases muy ardientes y sinceras: “la CNT… sigue el impulso… de toda una clase oprimida”. Explicaba muy bien, como arreglaba el ácrata lo de la clase oprimida, el muy rojo E. Castro Delgado: “Avelino González Mallada, alcalde de Gijón (octubre del 37, estaba en pleno ahorro como el resto de jerarcas del PSOE, también muy preocupados por los oprimidos), metía con prisa en sus maletas barras de oro, que luego había de esconder temblando en la carbonera del “Toñín”, cuando en la mar les dio caza el “Almirante Cervera”. Hombres made in Moscú, p.509.

Insiste, llega a ponerse pesado: “A diferencia de los anarquistas, los ugetistas mantuvieron una línea continuada de moderación frente a la República”.

¡Toma! Eran mayoría en el Gobierno, mayoría en las Cortes y súper mayoría en todos los chollos que se inventaban (términos municipales, jurados mixtos, etc.), y ya sabemos lo ocurrentes que son esta gente para fabricar chollos, como ahora con los 2.000 cargos de confianza a dedo, dedo del señor Areces naturalmente, que descubre la Justicia en Asturias. Nada digamos del señor Chaves en Andalucía. Y ETC., ETC.,…
Así lo veía el ácrata Abad de Santillán, bastante rojillo él, y nos contaba: “Bandas terroristas y rompehuelgas o agentes confidenciales de la policía (describía las milicias del PSOE)… los más caros afanes (de los socialistas) consistían en enriquecerse velozmente y no quedó ni un rincón del erario nacional… que no fuese… acaparado”. “M. Bizcarrondo, Octubre del 34. Reflexiones sobre una revolución, apéndices documentales,

Antes y ahora la UGT calladita, ¿de que van a protestar? No les puede ir mejor, no veo yo a don Cándido muy desmejorado, otra cosa son los trabajadores.

Sigue don Javier con un asunto, por lo visto trascendental, para la buena marcha de la República, pero que para el resto de regímenes democráticos del mundo nunca lo ha sido y les daría mucha vergüenza que lo dijesen de ellos.

Para vivir y gobernar en España o eras republicano o no había nada que hacer, podía haber 14 millones de habitantes monárquicos y uno republicano, pues miren ustedes, la República tenía que ser gobernada por un republicano.
No era el caso, pero si fue el caso que hubo unas elecciones libres (19-11-33), ganó la derecha por goleada (235 diputados de derecha, 95 de izquierda), según la izquierda monárquica, nada menos cierto.

Esto decían nuestros democráticos repúblicos:

¡El más, más! Azaña: La República debía servir para toda la nación… pero la tienen que gobernar los republicanos... los elementos de la CEDA no tienen títulos políticos para ocupar el Poder, aunque tengan numero en el Parlamento para sostenerse... ni siquiera acatando el régimen porque Una cosa es ingresar en la República, y otra gobernar la República”. L´humanitat, 12-1-34. Hay que hacer notar que ese sufragio se celebró al cesar él su mandato, utilizando la ley electoral que él había hecho para que le favoreciera a él, lo había controlado Martínez Barrio, como jefe del Gobierno, absolutamente afín a él.

La izquierda no aceptó el resultado de las urnas, intrigó para impedir la reunión de las nuevas Cortes, pretendiendo formar otro gobierno y convocar nuevos comicios. Martínez Barrio, aunque de su cuerda, rechazó las propuestas de golpe de estado: “Yo sé que las inspiran altos móviles, pero, en puridad de verdad, no servirían para otra cosa que para acumular dificultades”. Alcalá-Zamora se opuso firmemente pues procedían de Azaña, Domingo y Casares. Fallido el intento pasaron a maniobrar en pro de la disolución de la nuevas Cortes. D. Martínez Barrio, Memorias, p.212. N. Alcalá-Zamora, Memorias, p.300.

Decía la prensa azañista: “¿Podemos los republicanos de izquierda... aceptar pasivamente un resultado a todas luces injusto y falso?... Momentos son éstos de la máxima responsabilidad para los dirigentes del republicanismo de izquierda; si éstos, ahítos de legalidad, desoyen en esta hora histórica el latir revolucionario del pueblo español, serán desbordados por el empuje arrollador de las Juventudes, que no están dispuestas a dejarse detener por ninguna especie de varones prudentes. J. Avilés, La izquierda, p.223.

Francisco Alamán Castro

lunes, 2 de noviembre de 2009

UN POCO DE BELLEZA ES MUCHO.


CORRUPCIÓN EN EL OASIS.






EN NOMBRE DE CATALUÑA.




À. GUBERN/M. ZARAGÜETA BARCELONA
Alusiones veladas, indicios nunca investigados, secretos a media voz, un «tres por ciento» que al final quedó en nada... para quien no quiso verla, en Cataluña nunca hubo corrupción. El saqueo de Marbella o la construcción en el Levante se han analizado desde este lado del Ebro como realidades ajenas, corrupción a la española, un modo de hacer nada catalán, se decía.
La discreción, una de las virtudes siempre atribuidas a la burguesía de aquí -«nada que ver con la ostentación madrileña, por no hablar de Valencia», se repetía por activa y por pasiva- servía a menudo para tapar la corrupción. Y cuando no bastaba la discreción se apelaba a un catalanismo que juzgó como agresión externa el «caso Banca Catalana», justificaba la financiación irregular de partidos o que incluso ahora descalifica a Garzón como «juez español».
Panorama de desvergüenza
El desfalco en el Palau de la Música -una de las señas de identidad del catalanismo cultural- y ahora el caso Pretoria -PSC y CiU implicados, corrupción transversal- dibujan un panorama de desvergüenza que, pese a lo que muchos piensan, tiene muchos antecedentes, no tanto en cuanto a corrupción urbanística, sí en el resto de modalidades del pillaje organizado.
En ocasiones se trataba de la financiación de partidos -«caso Filesa» (PSC), «caso Casinos» (CiU)-; en ocasiones en relación a personajes turbios como Javier de la Rosa, Piqué Vidal o Pascual Estevill; en otros casos, con espectro más amplio, como el caso Hacienda, ahora en fase de juicio. Figuras como Macià Alavedra y Lluís Prenafeta (hombres de confianza de Jordi Pujol) eran habituales del Palacio de Justicia, y aunque muchos a media voz los señalaban, no ha sido hasta la operación Pretoria que se han visto con los grilletes en las muñecas. Antes eran intocables.
Al margen de estos casos, y en relación con la corrupción urbanística, los precedentes son pocos. Uno de los más sonados salpicaba al gobierno de CiU a raíz del llamado caso «tres por ciento», destapado cuando en sede parlamentaria el entonces presidente Maragall acusaba a los nacionalistas de estar implicados en el cobro de la «mordida» habitual en la adjudicación de contratos. Las amenazas de Mas llevaron a Maragall a retirar la acusación, pero abrieron la puerta a la investigación de la Fiscalía. Se llegó hasta Adigsa -empresa pública de vivienda-, donde dos ex directivos y seis cargos se veían implicados en el escándalo por el cobro de comisiones ilegales.


En paralelo, en 2005, el ex alcalde de Tarragona Joan Miquel Nadal (CiU) salía salpicado por el caso «Terres Cavades». El equipo de gobierno presionó a 22 propietarios para vender sus terrenos y ser recalificados luego como urbanizables para doblar su valor. Hasta hoy el fiscal no ha presentado acusación. El abuso de poder y el tráfico de influencias se señala también en relación a Ferran Gombau, concejal Salou, que vendió una finca por 500.000 euros -la adquirió por 30.000- gracias a la modificación del planeamiento municipal.
En Cataluña, ni la desmemoria ni la discreción pueden tapar ya el escándalo de la corrupción.

LA BANDERA ESPAÑOLA.


LA BANDERA ESPAÑOLA.










Leo (en El Mundo/2/11/2009) que el alcalde de Calviá, Carlos Delgado, izó la bandera española, o la mantiene junto a un monumento erigido por el asesinato de los dos guardias civiles por ETA, en Calviá. La redacción de la noticia no es clara en este aspecto. Pero lo sustancial es que la bandera española ha provocado reacciones indignadas por parte de nacionalistas y ganado similar, en el que se incluye a los periodistas independentistas. En fin, la basurilla normal.


Lo que, por desgracia, ya no es una sorpresa es la reacción del PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL, que se lava las manos para no enfrentarse a sus compañeros de viaje. Los que le permiten seguir con la moqueta, coche oficial y toda la pesca. El calificativo del periódico mencionado a esta conducta socialista (¿típicamente socialista?) es de 'rastrero y miserable'.


Precisión se llama la figura.


Sebastián Urbina.
PD.
Por cierto, en esta línea vomitiva, típica de los nacionalistas, el Presidente del club de fútbol Español, ha prohibido las banderas españolas en el campo de Cornellá. Por supuesto, está lleno de banderas independentistas. Espero que los seguidores del Español, dejen de animar a este equipo mientras siga el Sr. Sánchez de Presidente. A menos que sean como él.
Me remito, como comentario, a lo que he escrito con motivo del artículo de Ignacio Camacho, en este mismo blog. O sea, nos lo merecemos.

LA PRENSA 'independiente'.........









DOS VARAS DE MEDIR.

Los trapos sucios de personas vinculadas al PP madrileño que han salido a la luz tras destaparse el caso “Gürtel” han tenido un eco mediático sin precedentes. Algo similar a lo acontecido en Valencia con los trajes de Camps, en relación al mismo sumario.


Pero da la sensación que los sucesos de Cataluña, donde destacados personajes estrechamente relacionados con CIU y PSC han sido detenidos en el transcurso de la operación “Pretoria”, pertenecen a otra esfera informativa que merece tratarse con un perfil más bajo. Buena prueba de ello es la exquisita delicadeza con la que los medios catalanes y los habituales de ámbito nacional están tratando este asunto.


Es muy posible que de ser otro el partido implicado -el PP, pongamos por caso-, el seguimiento por los de siempre sería masivo. Pero no es el caso. PSC y CIU están salpicados por un escándalo que puede alcanzar cotas mayúsculas, casi tanto como las silenciadas “comisiones del tres por ciento”, de las que nunca más se supo…hasta ahora, claro.


Es lo que ocurre con las sociedades, como la catalana, anestesiadas ante una clase política dominante que no vacila en mirar hacia otro lado con tal de mantener el statu quo de impunidad reinante, y que considera toda crítica como un ataque frontal contra Cataluña. Si grave es “Gürtel”, tanto más lo es “Pretoria”. En ambos casos ha habido comportamientos deplorables. La diferencia es que con el primero ha habido una auténtica cascada de filtraciones interesadas -algunas ciertas y de una gravedad evidente; muchas otras manipuladas y falaces- mientras que en este segundo caso se ha respetado escrupulosamente el secreto del sumario.


Como debe de ser. Pero en todos los casos. Las filtraciones son un delito -artículos 302 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y 198 del Código Penal- que puede acarrear penas de cárcel. Si a ello se añade la evidencia de que las mismas aparecen sistemáticamente medidas y dosificadas con precisión y oportunidad políticas en medios afines al Gobierno, al delito se añade el agravante probable de que algún funcionario está usando y abusando de medios públicos con fines partidistas. La corrupción es corrupción, provenga de donde provenga, y todos sus implicados merecen la misma consideración, con independencia de las siglas políticas bajo las que se amparen. Con “Pretoria”-justo es reconocerlo- el juez Garzón, independientemente de otras consideraciones profesionales, se ha acreditado la independencia de que hacía profesión en una conferencia reciente. Ahora sólo le falta perseguir y encausar a los delincuentes que han montado la trama de filtraciones. (El Imparcial)

MENTALIDAD INFANTIL.












LA CORRUPCIÓN QUE MERECEMOS.
Lunes , 02-11-09


FRENTE al recelo y la alarma de quienes temen que la corrupción generalizada acabe provocando una crisis sistémica de hartazgo ciudadano respecto la dirigencia pública, otra tesis aún más pesimista apunta a la posibilidad de que la ciénaga política sea tan sólo un reflejo del envilecimiento moral de una sociedad espejada en sus propios representantes democráticos.


Algunos estudios de opinión y la propia tranquilidad de los partidos parecen avalar esta cínica teoría al constatar la escasa repercusión de los hechos ilícitos en las expectativas electorales. Numerosos alcaldes y diputados bajo sospecha relevante han sido reelegidos con amplias mayorías, mientras al PP le ha desgastado más el bochornoso espectáculo de sus rencillas internas que la explosión aparatosa del escándalo Gürtel con sus múltiples conexiones venales en la Administración local y autonómica.


En gran medida es cierto que por una parte el acentuado sectarismo del electorado fijo y por otra la trivialización de la ética y la cultura que caracteriza a la sociedad líquida han minimizado el impacto de las conductas deshonestas en la opinión pública. El carácter transversal de la corruptela española, diseminada por todos los ámbitos partidarios, ideológicos y hasta geográficos, neutraliza la repulsa social hasta empantanarla en la perezosa conclusión de que se trata de un hecho tristemente inherente a la propia actividad política y diluir sus consecuencias en un vago rechazo genérico que no resulta operativo como castigo electoral. De ahí la relativa pasividad de los aparatos dirigentes, más preocupados de demostrar la universalización de la mangancia que de combatirla y menos atentos a la vigilancia de su nomenclatura que a presentar las desviaciones y abusos de poder como una suerte de mal necesario e inevitable de la democracia.


Esta rebaja del nivel ético del sistema es posible porque los mecanismos de representación funcionan de manera inapelable como una proyección de la conciencia mayoritaria. Son los ciudadanos los que han devaluado su propia exigencia al conformarse con la oferta de mediocridad que los partidos, actuando como sindicatos de intereses, le han presentado como un menú de consumo obligatorio. Hasta ahora la democracia española, refundada en la Transición bajo un impulso de gran estímulo participativo, ha funcionado gracias al pacto convencional de una enorme ilusión colectiva inicial que se ha desvanecido sin que alcancemos a darnos cuenta.


La conciencia crítica se ha refugiado en el exilio interior del individualismo o la renuncia nihilista y ha desertado de su papel de estimulación cívica. Y desde este punto de vista tenemos lo que merecemos: una dirigencia política que impone su propia lógica de casta al obligarnos a elegir entre corrupción o incompetencia, cuando no las ofrece a la vez como una siniestra combinación simultánea. (Ignacio Camacho/ABC)

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX


TENEMOS LO QUE NOS MERECEMOS.


En más de una ocasión he terminado mis comentarios con una cita de Winston Churchill, ligeramente modificada. 'Todo pueblo tiene el gobierno que se merece'.


Con el añadido de 'si puede elegirlo'. Y nosotros estamos en este caso. No es la primera vez que un imputado por corrupción vuelve a ganar las elecciones.


Creo que han calado, en buena parte de la sociedad, ideas que actúan como bombas de relojería. Por ejemplo, el relativismo, el multiculturalismo o la igualdad de resultados, entre otras.


En educación, el tereno en el que tengo alguna experiencia, no priman los valores de esfuerzo,mérito y respeto por la autoridad del profesor. Todo lo contrario. Pues bien ¿qué puede esperarse? Una persona honesta e inteligente puede esperar que las cosas irán mal. Una persona deshonesta o tonta, cree que puede exigir como si estuviéramos en Finlandia, el país número uno en calidad educativa.


Las cosas cuestan. Mejorar la educación, por ejemplo, exigirá esfuerzo, valoración del mérito y disciplina. No se resolverá el problema con manifestaciones. Sin embargo, las mentalidades infantiles creen que hay atajos. No los hay. Sólo funciona el trabajo bien hecho.


Sebastián Urbina.

PACTO DE ESTABILIDAD.

A LA ATENCIÓN DE POLÍTICA-PACTO DE GOBERNABILIDAD
NOTA DE PRENSA
Lunes, 2 de noviembre de 2009


La segunda edición del Pacte-Opereta es inviable

UPyD emplaza al PP y al PSOE para alcanzar un pacto de gobernabilidad


El actual descrédito de UM, con su líder imputada por el Caso Ca’n Domenge, además de 5 diputados y consellers más, hace imposible la recomposición del Pacte.

PALMA. Lunes, 2 de noviembre de 2009. Cualquier acción política del Parlamento, del Govern y del Consell de Mallorca está y estará fatalmente marcada por la desconfianza y la falta de respeto del ciudadano “mientras siga sosteniéndose por el multiimputado partido UM”, afirma Arturo Muñoz, portavoz de UPyD Baleares. Insistir en renovar el pacto con dicho partido, es incomprensible para la opinión pública. Las instituciones políticas pueden llevar a cabo iniciativas equivocadas o, incluso, perjudiciales, pero no pueden sostenerse sin credibilidad ante los ciudadanos.

A pesar de que para UPyD, según su portavoz Arturo Muñoz “la solución más ventajosa es la convocatoria de elecciones anticipadas, su sentido de la responsabilidad le indica que lo mejor para Baleares es conseguir tanto un gobierno como un parlamento lo más estable posible hasta el final de la legislatura”. Y la estabilidad no pasa por un gobierno en minoría PSOE-BLOC, totalmente inoperante ante la oposición del PP y UM, que tendría la mayoría, sino por un acuerdo de gobernabilidad entre el PSOE y PP.

UPyD, ya ha ofrecido esta solución con anterioridad: los dos grandes partidos, que han podido entenderse en un contexto tan difícil como el de la política vasca, tienen una oportunidad de oro para devolver la dignidad y el respeto a la política. Han de llegar a un acuerdo para que uno de ellos gobierne en minoría con acuerdos puntuales del otro, entre los que no puede contemplarse la protección judicial de los imputados del PP y del PSOE, que deben dimitir sistemáticamente de sus funciones.

Y si el regate en corto para conseguir de forma grosera el poder, y el sectarismo cainita que ha caracterizado tantas veces la política balear, se imponen e impiden dicho acuerdo, entonces UPyD exige el decreto de adelanto de elecciones de inmediato.

Comité territorial de Baleares de UPyD.
Portavoz: Arturo Muñoz (647943826)
Relaciones con la Prensa: José Antonio de Haro (617.251.820)
http://www.upyd.es/baleares (web de UPyD Islas Baleares)

domingo, 1 de noviembre de 2009

MÁS CORRUPCIÓN....













MÁS CORRUPCIÓN.


«Primero utilizan el urbanismo y luego las empresas de servicios municipales (agua, limpieza, mantenimiento...), y éstas son un pozo sin fondo, como se ha visto en El Ejido o en Barcelona». Son palabras de un constructor de la Costa del Sol al que políticos de todos los colores llevan años pidiendo dinero: de cien mil a diez millones de euros, si es una recalificación de calado. «Malaya», «Astapa», «Gürtel», «Pretoria»...


Son los nombres de las operaciones policiales que han marcado hitos en la lucha contra la corrupción urbanística, que se extiende a todos los partidos: socialistas y populares, nacionalistas e independientes. De ahí que en la opinón pública vaya cuajando la necesidad de poner coto, o al menos atajar en la medida de lo posible, esta lacra en fase expansiva. Voces cualificadas sugieren un pacto de Estado, con profundas reformas legales (administrativas y penales) al que se comprometan todos los partidos.


«Los corruptos no tienen ideología, por eso es absurdo que los partidos quieran ganar votos con el «ladrillazo»; están afectados por igual y sólo si hay financiación ilegal del partido -hasta ahora demostrada sólo en el «caso Filesa»- se puede decir que es la formación política la implicada». (Pablo Muñoz-Cruz Morcillo/Madrid/ABC)
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXx
NO ANALICES.
O sea ¿no es la derechona la única con problemas de corrupción? ¿También la izquierdona huele mal? Claro que es mierda progresista. No es lo mismo. Es como si se quisiera comparar a un dictador de derechas con un dictador de izquierdas. ¿Verdad que me entienden?
Me huelo (ya que estamos) que todo seguirá igual. Se volverá a hablar de la izquierda solidaria y progresista y de la derecha reaccionaria y egoista. Y habrá gente que seguirá levantando el puño. Y habrá gente que seguirá tragando. Ya lo dijo aquél: '¡No me convencerán!
Ya lo saben: 'Si quieres ser feliz como me dices, no analices muchacho, no analices'.
Sebastián Urbina.

DESODORANTE MORAL.












Corrupción y democracia



Como sucede en cualquier actividad humana, la corrupción existe también en la vida pública, y no sólo obviamente en los regímenes totalitarios, en donde llega a ser endémica. Esta lacra afecta igualmente a las democracias, pero a diferencia de lo que ocurre en los regímenes autoritarios, se la puede combatir a través de numerosos medios y controles.
Pero cuando la corrupción avanza peligrosamente, porque esos medios no se emplean o no funcionan, puede presentarse una situación límite en la que se produzca un cambio cualitativo y no meramente cuantitativo. Se pasaría así de la "corrupción 'en' la democracia" a la "corrupción 'de' la democracia" y entonces todo puede suceder
.

Estas reflexiones vienen a cuento por lo que está sucediendo en España en la actualidad, en dónde no hay día que no nos desayunemos con un nuevo escándalo de corrupción en la vida política. Dicho con otras palabras: si no se reacciona ya, pronto pasaremos ese 'Rubicón' que he señalado, con todas sus consecuencias. La línea que separa a una y otra de estas dos patologías es muy clara: en la primera los casos de corrupción son aislados y no involucran a las instituciones públicas como tales.


En la segunda, lo que se da es un uso desviado de los poderes públicos para la obtención de beneficios económicos personales o partidistas, que pervierten el sentido de la actuación de instituciones que sólo deben servir a los intereses generales. Uno o varios policías que se aprovechan de su cargo para apropiarse de la droga incautada, es un ejemplo de lo primero.
Un ministro que no cumple con el Código del Buen Gobierno, que incumple normas administrativas, que se beneficia de su supremacía política, que no respeta la separación de poderes, es un claro ejemplo de lo segundo. El tratamiento debido es también diferente:


mientras que en el primer caso, basta con la sanción administrativa y, en su caso, penal, en el segundo lo que prima sobre todo es la responsabilidad política, al margen de si hay también de otro tipo, y, por consiguiente, o dimite inmediatamente o se le cesa, porque la corrupción, la ha hecho desde un puesto en el Gobierno, y la sombra de la sospecha alcanza también a éste.


Y eso lo digo tanto en casos de Gobiernos del PSOE, como del PP o de otros partidos, porque lo grave de nuestra situación es que la corrupción se está extendiendo como mancha de aceite a todos los niveles. Por supuesto, hay determinados sectores especialmente sensibles ante el problema de la corrupción: el régimen de financiación de los partidos, la actividad contractual de la Administración, los cambios de calificación urbanística, el confuso régimen de incompatibilidades de la función pública, la práctica continua y "legal", por culpa del Tribunal Constitucional, del fenómeno del transfuguismo político, y para qué seguir.


¿Qué se puede hacer antes de que la ciénaga de la corrupción anegue totalmente nuestra democracia, produciendo la apatía y el asqueo de los ciudadanos ¿Ciertamente, existen medios para evitarlo, pero o no han funcionado o no se ha querido que funcionen. Medidas como un Código de Buen Gobierno, una legislación preventiva adecuada, una Fiscalía Anticorrupción, y unas sanciones que pueden ser administrativas o penales, son sin duda medidas necesarias, pero no suficientes.


Lo que más urge es la ejemplaridad de los diferentes Gobiernos, deduciendo la responsabilidad política inmediata de los que caen en estas irregularidades, el control objetivo y no partidista de los medios de comunicación de masas, y, por encima de todo, una educación democrática de nuestros jóvenes a los que se les inculquen los valores propios de una democracia, objetivo que no parece cumplir la famosa asignatura de marras. Y si falla todo eso, pues sólo queda rezar, porque ya habremos pasado de la "corrupción 'en' la democracia" a la "corrupción 'de' la democracia". (Jorge de Esteban/El Mundo)

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX


CORRUPCIÓN, VALORES Y DEMOCRACIA.


Más de uno ha dicho que la democracia es un mecanismo de representación. Un conjunto de reglas. Yo no dudo de que así sea pero me parece insuficiente.


Las instituciones no funcioan por sí solas. Necesitan la actividad y el aliento de las personas. Claro es que tal actividad debe estar sometida a reglas. Recordemos el antiguo debate (tan antiguo como Platón, al menos) entre el gobierno de las leyes y el gobierno de los hombres. Sin duda debemos estar gobernados por reglas. Reglas generales y abstractas.


Pero la interpretación y aplicación de estas leyes se hace por personas. Y el lenguaje jurídico, una forma especializada de lenguaje natural, permite diversas opciones, incluso opciones justidicadas. Sin competencia profesional y decencia, las reglas pueden interpretarse a favor de intereses mezquinos. La carne es débil.


Ya no hablo de violación, sin más, de las leyes vigentes. Esto también sucede en España y es muestra de nuestro grave nivel de deterioro. Deterioro 'de' la democracia en España.


En esta breve relexión no podemos centrarnos en los políticos. No sería justo. En no pocas ocasiones, políticos imputados por corrupción han obtenido (en las siguientes elecciones) más votos que en elecciones precedentes. Y no me refiero a imputaciones fallidas, que también las hay. Hay, por desgracia, imputaciones que duermen en un cajón de un determinado señor (?) hasta que éste considera oportuno que salga a la luz. Y los carroñeros mediáticos están al tanto de la jugada. Sí, esto es miseria y podredumbre.


Por tanto, debemos recordar que el problema no reside exclusivamente en los políticos. ¿Está buena parte de la sociedad, moralmente enferma?


Una muestra de lo que digo lo tenemos en el 'CASO FAISÁN'. En una sociedad democrática, no enfangada como la nuestra, el gobierno habría tenido que dimitir. ¿Hay solución? Si la hay, no vendrá de fuera. Falta ver si esta sociedad tiene reservas morales para limpiar la suciedad y renovar el aire. O seguirá usando desodorante y pinzas nasales.


Nos jugamos mucho. Pero sin valores de honestidad, sentido de la responsabilidad, esfuerzo y mérito, no creo que salgamos del lodazal. En otro caso, habrá que mentir y maquillar. O sea, más miseria moral


Sebastián Urbina.

ESA CONSTANTE MENTIRA.....








"Esa constante mentira..."
1 de Septiembre de 2008 - 10:37:08 - Pío Moa

Lo más irritante de los rojos, decía Gregorio Marañón, "esa constante mentira"; "Himalaya de mentiras", denunciaba Besteiro.


Cuando escribí Los mitos de la guerra civil me asombró el grado en que la historiografía progre había desvirtuado la historia real: en prácticamente cualquier tema en que uno ahondase un poco salía a la luz un cúmulo de falsedades, a menudo tan ilógicas y mal concebidas que mueve a perplejidad su aceptación durante largos años. Aceptación reveladora también la miseria de una derecha acomodaticia, presta a defecar sobre la memoria de sus mayores a cambio de no se sabe qué.


Pero todavía resulta más reveladora, deprimentemente reveladora, la reacción izquierdista o separatista cuando sus mentiras quedan en claro. Tomemos por ejemplo el caso del Vita, un expolio gigantesco con todos los agravantes posibles de disputas gangsteriles por su control, de barbarie y destrucción de arte. Episodio plenamente definitorio sobre sus autores. Pues bien, no he visto aún a un izquierdista que, no ya cambiase su opinión, sino que siquiera reaccionase con pesar después de informarse del hecho. Lo admiten, cómo van a negarlo ante las pruebas expuestas por los propios jefes-bandidos socialistas; pero de ningún modo lo lamentan. Tan solo expresan fastidio por si el dato llega a ser ampliamente divulgado y por tanto les perjudica; y contraatacan de inmediato, acusando a sus contrarios de robos o corrupción, a voz en cuello y por lo general calumniosamente.


¿Son conscientes de que mienten? Sin duda alguna. No se trata de falsedades inocentes. Solo puede sacarse en conclusión que estarían dispuestos a repetir las faenas, si pudieran. De hecho repiten cosas muy parecidas. "La estupidez y la canallería", decía también Marañón tan expresivamente... Y no exageraba: la falsedad intencionada, la desvirtuación sistemática, la calumnia acompañada de un odio ciego, suelen envolver a nuestra desgraciada izquierda y a los separatistas como una nube hedionda.


Hablo, de paso, en relación con una reciente película basura de Cuerda montada sobre una novelucha basura muy promocionada por PRISA, El mundo y tantos más (aproximadamente los mismos que en su tiempo cubrieron de injurias a Solzhenitsin y en su muerte han "olvidado" el revelador suceso). El autor de la novela (cuatro relatos), Alberto Méndez, fue un energúmeno comunista –nada mejor que nazi–, director de la finada editorial Ciencia Nueva. La "ciencia nueva" era para él el marxismo, la ideología más totalitaria de los siglos XIX-XX, a cuya promoción se dedicaba la editorial en plena época de Franco, y que nos alimentó de bazofia a muchos jóvenes de entonces (aunque la culpa fuera nuestra, en definitiva). En fin, el imperio de la trola y el choriceo.


*** Entre las enormes lagunas de la historiografía española, citaría tres: la historia del PSOE, la de la oposición antifranquista y la del terrorismo en el siglo XX. A ver si salen historiadores serios a afrontar el reto.-------------