viernes, 19 de abril de 2019

ASÍ MANIPULAN.






ASÍ MANIPULAN. 


En agosto de 2017 publicó Libre Mercado que hay libros de texto que adoctrinan. Esto parece de la época franquista, pero, ahora, en un sistema democrático, no tiene justificación. ¿Se amparan en la libertad de expresión para manipular las conciencias de los jóvenes estudiantes? ¿Y qué dicen estos manipuladores?


Un texto de economía de la editorial McGraw-Hill, resume «las ventajas de la planificación centralizada» y señala, al pie de una ilustración gráfica, que «los planteamientos teóricos del comunismo son incuestionables desde el punto de vista humano».


Vayamos a la cuestión central. ¿Cómo es posible que una editorial importante, y no es la única por desgracia, sea capaz de decir estas monstruosidades?


¿Por qué no alaba también, ya que estamos, al nazismo? Recordemos que comunismo y nazismo son, ambas, doctrinas totalitarias. El libro negro del comunismo, escrito por profesores universitarios e investigadores europeos y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centre national de la recherche scientifique
(CNRS), organización pública de investigación de Francia, nos da esta aproximación:


URSS: 20 millones de muertos.
- China: 65 millones de muertos.
- Vietnam: 1 millón de muertos.
- Corea del Norte: 2 millones de muertos.
- Camboya: 2 millones de muertos.
- Europa Oriental: 1 millón de muertos.
- América Latina: 150.000 muertos.
- África: 1,7 millones de muertos.
- Afganistán: 1,5 millones de muertos.
- Movimiento comunista internacional y partidos comunistas no situados en el poder: una decena de millares de muertos.


Estos muertos, atribuibles a «los planteamientos teóricos incuestionables del comunismo», no representan un problema para la editorial Mc Graw-Hill. Siempre queda la excusa progre de que no aplicaron bien la doctrina comunista. ¡Que es buenísima!


La editorial Akal, en su libro Educación para la Ciudadanía, dice: «El capitalismo impone su orden totalitario con infinitamente mayor eficiencia que todos los campos de concentración nazi juntos».


Para entender mejor estas repugnantes propuestas, conviene remontarse a Antonio Gramsci, fundador del partido comunista italiano, en 1921. Dijo que hay que preparar los instrumentos adecuados para que todos podamos ser protagonistas de la historia. No solamente las élites, como ha sucedido en el pasado. Se trata de un proyecto de emancipación colectiva.


¿Qué debemos hacer para conseguirlo? Entre otras cosas, controlar la superestructura. Los izquierdistas emancipatorios deben controlar las escuelas, institutos, universidades y los medios de difusión. Radio, prensa, televisión, cine, etcétera. ¿Para qué? Para modelar las conciencias de la gente, preparando así el terreno que nos conducirá a la emancipación colectiva.


Un remedo de cristianismo, pero sin Dios. Sustituido por El Partido, o la cultura políticamente correcta. Todos seremos hermanos/camaradas y nos repartiremos el bocadillo. Pero, si es tan bueno, ¿por qué no somos todos progresistas emancipatorios?


Aparte de los problemas derivados de sus planteamientos teóricos, está el problema de su realización. Todos sus intentos de materializar esta emancipación colectiva han terminado en sangrientos fracasos, de miseria económica y ausencia de libertad.


Entonces, ¿cómo es que muchos profesores, periodistas, editoriales y escuelas siguen proclamando que el comunismo puesto al día, es la solución de nuestros males, y se atreven a manipular a los niños?


Destaquemos dos aspectos. Primero, el sectarismo político de un sector de la población. Por ejemplo, los votantes de Podemos y socialistas sanchistas. Y los antes llamados «intelectuales comprometidos».


Los que han leído algún panfleto- o discurso- que anuncia el fin de «la casta» y la entrada triunfal en el oasis de Cuba, y similares. Tal vez han leído los equivalentes actuales del libro de Marta Harnecker, Los conceptos elementales del materialismo histórico, catecismo progresista de los años setenta y siguientes.


El que haya intelectuales conocidos, como S. Zizek, N. Chomsky, N. Klein, E. Galeano y otros, -que apoyaron a Podemos- no impide que sus propuestas- aunque más sofisticadas- conduzcan a la misma miseria económica y la ausencia de libertades que las propuestas de Pablo Iglesias. No hay ningún ejemplo histórico de materialización de esta emancipación colectiva en el que la gente no haya querido huir despavorida.


Segundo, no basta con esta labor sectaria y falsamente emancipatoria que engaña a millones de personas, arrastrándolas, demagógicamente, a un falso mundo feliz. No habrá corrupción, no habrá injusticias, no habrá ricos ni pobres, y todos seremos hermanos.


La derecha -por simplificar- es muy responsable de esta grave y peligrosa situación. El Partido Popular no ha hecho nada, o casi nada, por defender valores liberal conservadores despreciados por la izquierda y compañeros de viaje.


Algunos dirán que los altos niveles de corrupción -PP / PSOE- son responsables de este peligroso auge radical. En buena medida. Pero, por ejemplo, Alemania, con cuatro veces menos corrupción que España, según Transparencia Internacional, tiene una potente extrema izquierda que no se queda atrás en fanatismo, propuestas ruinosas- como Podemos-, y violencia callejera.


Volviendo a España, el problema no se debe solamente a la corrupción. Se debe, además, a la estúpida y cobarde inacción del PP frente a la propaganda política de la progresía. Y no apoyar a los que quieren defender los valores que ellos no defienden. Entregando -irresponsablemente- la enseñanza a la izquierda.


¿A quién pueden votar los hijos de la LOGSE, la Sexta y medios afines adoctrinados en el odio a la derecha y en la esperanza salvadora del comunismo actualizado? 


Mayoritariamente a Sánchez, Iglesias y similares.
El comunista Alberto Garzón aseguró que el capitalismo es un «sistema criminal». Será hijo de la LOGSE, enamorado de las ventajas del comunismo. O sea, Cuba, Corea del Norte, Nicaragua...


La inacción de la derecha frente a los antisistema, se ha repetido con los golpistas catalanistas. ¿Creerán que las ideas, y su difusión, no son importantes? ¿Se enteró Casado?


Sánchez, el doctor copión, mendigó una entrevista con el presidente Torra, que reclama una revolución a la eslovena -con muertos y heridos- para independizarse.


Pero lo progre es escandalizarse con Vox. Para eso están la mayoría de tertulianos y medios de comunicación. ¡Que viene la ultraderecha!


Idoia Mendia -secretaria general de los socialistas de Euskadi- apareció en los medios, cocinando y cenando con el terrorista Otegui. Sonrientes y brindando con champán.


¡Socorro, que viene la ultraderecha!


(Sebastián Urbina es doctor en Filosofía del Derecho./ElMundo/19/4/2019.)

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