miércoles, 21 de octubre de 2020

DEMOCRACIA (I)

 

Algunas cuestiones relevantes (1). Democracia

A pesar de que la democracia, en la práctica, tiene muchos defectos, no se conoce- al menos por ahora- un sistema político mejor, o menos malo. Eso quiere decir que hay que defender la democracia frente a los que la quieren destruir, sin ofrecer nada a cambio. Salvo utopías de ‘mundos felices’, que siempre terminan mal, o muy mal.

 

Por eso es tan importante distinguir entre las críticas a la democracia que pretenden mejorarla, y las críticas a la democracia que pretenden mostrarla como algo necesitado de superación. Sin aportar nada más que un deseo utópico. Un presente imperfecto- siempre inevitable- sustituido por un futuro perfecto. ¡Y hay gente que se lo cree! El hombre (y la mujer) es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. En realidad, tropieza muchas más veces. ¿Por qué? El sectarismo, la propaganda, la mentalidad ovejuna y el autoengaño juegan un gran papel.

 

La democracia no se defiende por sí sola. Y, a veces, no basta con votar cada cuatro años. En ocasiones, los ciudadanos tienen que tomar un protagonismo político que no es habitual en los sistemas democráticos representativos, o indirectos. Este es el caso de la España actual. Año 2020. Están en el gobierno socialcomunista, políticos que quieren destruir la monarquía que los españoles hemos votado, y que manifiestan su admiración- está en las hemerotecas- por asesinos de masas como Lenin y Stalin. Y dictadores como Fidel Castro y otros. Además, los antisistema odian tanto a Occidente que les da igual lo que suceda. Cuanto peor, mejor. En su fanatismo, no tienen dudas. Creen- eso dicen- que la destrucción del mundo capitalista democrático occidental traerá, necesariamente, un ‘mundo feliz’.

 

Hay personas que viven, permanentemente, en el rechazo visceral. Ven solamente lo malo y no reconocen lo bueno. Sus anteojeras ideológicas les impiden unos mínimos de objetividad. Son personas muy sectarias que terminan con el alma emponzoñada. Porque sólo viven de lo negativo. Odian la democracia- a la que califican de ‘formal’ o ‘burguesa’-, al capitalismo (salvaje, por definición) y a la propiedad privada. Especialmente, la ajena. En España, además, a la Monarquía, la Iglesia Católica, el Ejército…

 

El camino político menos malo es el de las reformas, pensadas y repensadas. Y discutidas con los partidos de la oposición. Que puedan revertirse. Es la ventaja de las reformas frente a los cambios de los radicales utópicos, que pretenden ser un viaje sin retorno. Estos peligrosos fanáticos pretenden partir de cero. Por eso tratan de arrasar con lo existente.

 

El pueblo tiene criterio propio, contrasta la información y no se deja engañar fácilmente. ¿Es así el pueblo español, o ya es plebe? De ahí la gran importancia de un sistema educativo de calidad y exigente. Y de unos medios de comunicación que hagan honor a su noble tarea de informar libre y verazmente a los ciudadanos. No es cierto que la prensa sea fundamental para la democracia. Solamente la prensa libre. Los jueces son fundamentales para el buen funcionamiento de la democracia. Pero solamente los jueces competentes e independientes.

 

Estar bien informado supone trabajo, esfuerzo. Además, tener criterio propio suele acarrear problemas. Esta situación va de la mano de una manipulación sistemática orquestada, principalmente, por las televisiones del régimen, adecuadamente subvencionadas. Que han recibido- en el primer semestre de 2020-, unos 25 millones de euros de nuestros impuestos. Ya pueden imaginar qué espera obtener el gobierno socialcomunista a cambio de este dinero.

 

Por tanto, el buen ciudadano tiene trabajo si quiere informarse bien. Y muchos renuncian a ser buenos ciudadanos. Les da pereza. Ya lo decía Kant. La causa de la minoría de edad es la pereza y la cobardía. Y de ello se aprovechan muchos políticos- y sus siervos mediáticos- sin escrúpulos. Prefieren tener niños perpetuos. Son más manipulables.

 

No es casualidad la fomentada banalización del sexo. No es casualidad que este gobierno socialcomunista proponga que se pueda pasar curso sin límite de suspensos. No es casualidad el desprecio sistemático a la iglesia católica. No al islam. No es casualidad que se normalice llamar ‘facha’ a todo el que se oponga al pensamiento políticamente correcto’. O sea, el suyo. Puntualicemos que ‘facha’ es todo el que está fuera del juego democrático. De modo que el famoso ‘trifachito’ (PP,Vox, Cs) sería indigno de gobernar. Etcétera.

 

La gente resultante de esta basura ideológica será más fácilmente manipulable por el poder político. Es lo que demandaba el comunista italiano A. Gramsci. Controlar la superestructura jurídico-política, en la terminología marxista. Y medios de comunicación, sistema educativo y el llamado ‘mundo de la cultura’.

 

Un ejemplo. El gobierno socialcomunista miente con el número de muertos por la pandemia. Dicen que son unos 30.000. Pero todos los indicadores serios evidencian que son más de 50.000. Esta repugnante mentira debería provocar protestas indignadas y dimisiones. Pero la España progresista prefiere ir de copas. A pasarlo bien, que son dos días. Siempre que este despreciable comportamiento sea obra de la izquierda. Si gobernase la derecha, las calles estarían incendiadas por las turbas de izquierdas. Literalmente. Como han hecho siempre. Por algo son moralmente superiores. Por no hablar de la catastrófica gestión económica.

 

Concretando: este gobierno social comunista sin escrúpulos, ha convertido a parte del pueblo en plebe, y atacado- directa o indirectamente- las instituciones democráticas, para someterlas. Los acomplejados del PP, ignorando la ‘batalla cultural’, se han centrado en la ‘prima de riesgo’. El sistema educativo, (con las excepciones de rigor) ha contribuido a un bajo y sesgado nivel formativo de millones de españoles. Con la ayuda de los medios de manipulación, convenientemente subvencionados. Esto, y la fomentada diversión-botellón como elemento central de la vida, han facilitado la infantilización de millones de votantes. Con el grave peligro que todo esto supone para la libertad y la democracia. Resumiendo, vivimos un golpe de Estado blando. Sin disparos.

 

Así se suicidan las naciones. Democráticas, en este caso. Aunque sea a plazos. Pero no mire para otro lado. Esto sucede aquí. Despierte.

 

‘Si me engañas una vez, la culpa es tuya; si me engañas dos, es mía’. (Anaxágoras)



(Sebastián Urbina/MallorcaDiario/21/10/2020.)

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