viernes, 30 de julio de 2010

IGNORANCIA Y RENCOR.


IGNORANCIA Y RENCOR.



El nuevo secretario general de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha asegurado que «si queremos tener unas arcas saneadas, será necesario subir los impuestos, y desde IU entendemos que los impuestos deben subirse a los más ricos, los que se han enriquecido durante estos quince años de bonanza».



La izquierda no es un páramo unificado sino diverso, plural. Ahondando en esta diversidad, recuerdo que el peor Presidente de nuestra democracia, Rodríguez Zapatero, dijo: ‘bajar impuestos es de izquierdas’.



Dado que ‘ser de izquierdas’ es bueno por definición, bajar impuestos, al ser de izquierdas, es igualmente bueno por definición. Y así, de idiotez en idiotez, las mentiras de la izquierdas son propagadas a los cuatro vientos por los medios de difusión subvencionados. Y lo que es peor, por los medios que dirían lo mismo sin subvencionar. Y lo que es, todavía, peor, mentiras que son creídas por millones de ‘progresistas’ españoles. En fin, unos forman el ‘rojerío mediático’ y otros configuran la reserva espiritual emancipatoria del planeta.



Una característica que no es exclusiva de la izquierda pero que, en ésta, adquiere cumbres de perfección inalcanzables para el resto de los mortales, es la ignorancia de los hechos adversos. No solamente ignorancia en el sentido de que no saben de qué va la cosa. Es más que esto. Pueden conocer ciertos hechos pero, al ser desfavorables, no se tienen en cuenta. De ahí que la izquierda (no en exclusiva, es cierto) tenga tanta afición a la mentira. Afición y pericia. No hay que escatimar los méritos ajenos.



Nos dice Guy Sorman que la economía, al menos en ciertos aspectos, es una ciencia de la que podemos fiarnos. Y pone el ejemplo de políticas económicas erróneas que devastaron el planeta. Entre ellas, la colectivización, la hiperinflación, o la creación descontrolada de dinero.



Por el contrario, las políticas económicas acertadas han arrancado de la pobreza a unos 800 millones de personas en todo el planeta, principalmente en China e India. Desde hace unos 25 o 30 años. Y bien ¿cuáles son las políticas económicas que los hechos han mostrado nefastas, por una parte, o beneficiosas, por otra?



Por una parte, la pobreza ha sido generada por el socialismo de Estado y el intervencionismo. Por otra parte, los buenos efectos se han producido gracias a la economía de mercado.



Johan Norberg nos dice que, en Asia y en África, algunos países han crecido económicamente y otros se han empobrecido. Por ejemplo, en los años sesenta Corea del Sur y Zambia tenían un nivel de riqueza similar. Hoy, Corea del Sur es veinte veces más rica que Zambia. ¿Por qué? Porque Corea del Sur ha seguido el camino de una economía capitalista, orientada hacia el exterior y Zambia se ha enfrascado en políticas intervencionistas y planificaciones económicas, y no se ha abierto al exterior.



¿Qué tiene que ver todo esto con el representante de IU, señor Lara? Pues que el señor Lara es tan buena persona que quiere exprimir a los ricos para dárselo a los pobres. Como Robin Hood. Pero esta visión ‘repartidora’ de la economía es contraria al desarrollo económico. El capital huye cuando no tiene seguridad jurídica o cuando los políticos son tan ‘generosos’ como Lara.


La izquierda quiere repartir (el dinero de los demás) y los partidarios de una economía de mercado quieren crear riqueza. Los hechos dicen que esta es la mejor vía. La otra es peor. Pero les da igual.



La ideología predomina sobre los hechos. Los adversos quiero decir. Creen que pueden exprimir las ubres de la vaca, llena de leche capitalista sin que haya que sufrir consecuencias negativas. Basta que ellos lleguen al prado y con sus manos solidarias vacíen las ubres y repartan la leche. A su manera, por supuesto. Y después, recomiendan a las vacas que sigan produciendo leche, como si nada. Y las vacas hacen una butifarra al izquierdista de las manos solidarias y generosas. Por supuesto, se trata de vacas egoístas.



¿Qué significa todo esto? Que, como sucedió con la socialdemocracia en Suecia, cuando la presión recaudatoria se hace insoportable, la gente se defiende como puede. No son tan ‘generosos’ como Lara. Y así sucedió que en esta rica y moderna sociedad sueca se desarrolló el trueque. Una forma de intercambio propia de sociedades primitivas. ¿Por qué? Para evitar que la mano solidaria de Hacienda hurgara aún más en los bolsillos de los ciudadanos. O sea, para no tener que pagar más impuestos.


Al final, los suecos han tenido que adelgazar considerablemente el Estado del Bienestar para que éste pueda sobrevivir. Y la izquierda sueca, más sensata que la nuestra, no ha intentado modificar la nueva situación, que inició el conservador Carl Bildt en 1991-1994.



Pero todo esto no sirve de nada si la mayoría de la gente no se entera de que la izquierda y sus principios son una desgracia para nuestra economía. Aunque los dirigentes de izquierda fuesen buenas personas (que algunos hay), sus principios les empujarían a seguir una senda equivocada.


Con algunas excepciones. Recuerden que el Gobernador del Banco de España, Fernández Ordóñez, al proponer la reforma del obsoleto mercado laboral, fue insultado por altos cargos de UGT. ¡A tu puta casa!, le dijeron los reflexivos sindicalistas.



Por cierto, ahora Rodríguez Zapatero ha dicho que va a subir los impuestos. Recordemos que antes era de izquierdas bajar los impuestos y ahora será de izquierdas subirlos. Y si es de izquierdas, es bueno y solidario.


¿Quién no quiere ser de izquierdas? Es un chollo. Hagan lo que hagan y digan lo que digan, es bueno y solidario. ¿No es maravilloso ser de izquierdas?



Sebastián Urbina.

6 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Sebastián, ¿es de apasionado o sectario o resentido suscribir todo lo que dices en este post?
Porque los hechos debrían ser solo eso. Opiniones, ideas y 'sentimientos' llevan al debate.
Los hechos deberían llevarnos a consensos. En hispanistán no estamos de acuerdo ni en lo imprescindible de una reglas de juego que respetemos todos, ¿cómo vamos a estarlo entonces en nada más?

Carlos Fernández Ocón dijo...

Saludos y enhorabuena otra vez

Sebastián Urbina dijo...

Por lo que respecta al primer comentario, te lo agradezco mucho. Ya conoces la soledad del escritor y la sensación, a veces, de que lo que escribes no sirve para nada, ni llega a nadie.

Por lo que respecta al segudo comentario, es cierto y muy preocupante. Toda sociedad, si quiere subsistir, necesita consensos básicos que deben ser implícitos. Si tengo que debatir con la gente, por ejemplo, que sajar el clítoris a las niñas, es moralmente rechazable, es que hay un grave problema. No somos los únicos, pero nuestra enfermedad es, diría, más grave. Tenemos reinos de taifas y miedo a expresar en público lo que nos une.

filosofo dijo...

Sebastián,

La izquierda siempre ha hecho lo mismo: enarbola una bandera a la que hay que seguir y el que no la siga sin ningún "pero" será desprestigiado por ellos.
Son unos magos en el tema de desprestigiar... acaso pepiño blanco no es más faltón e impresentable que por ejemplo Zaplana y Acebes... pues bien,la maquinaria de propaganda Psociata consiguio desprestigar estos últimos de manera que tuvieron que abandonar la política por la puerta de atrás y a mi modo de ver prestaron grandes servicios a España... Es lo que tiene la Pizquierda y su maquinaria de propaganda...
El problema, como siempre, es que la ciudadanía devenida en rebaño no se entera de ná y es fácilmente manipulable. A ver si sacas un día la foto de las borregas... que me gustó mucho !

Saludos

Anónimo dijo...

A mi me hace gracia cuando sale alguien diciendo, "soy un trabajador, solo puedo ser de izquierdas lógicamente, como cualquier otro trabajado".
Es de coña lo de la izquierda.

Yo soy de Segovia, consecuentemente mi plato preferido es el cochinillo, al igual que el de el 100% de los segovianos.

Que penita de ciborgs.

Gerardo dijo...

Hace tiempo que pergeñé la frase “ser más bobo que un obrero de izquierdas”. A continuación desarrollo la lógica de su justificación.

Los autodenominados “IZQUIERDISTAS” Y “PROGRESISTAS”, ¿a que se dedican?.

Según ellos, a proteger al pobre y desvalido, considerando que dentro de estos conceptos están incluidos los “trabajadores” y más en concreto los “obreros”.

Y para proteger a esos “pobres y desvalidos obreros”, el mejor medio es que sean los IZQUIERDISTAS quienes tengan el poder.

El problema comienza cuando esos “pobres y desvalidos obreros” alcanzan un buen nivel de vida.

Si el protegido “pobre y desvalido obrero” alcanza un buen nivel de vida, entonces ya no necesita ser protegido.

En ese caso, si no hay necesidad de proteger, desaparece la necesidad de la existencia de protector.

Y hasta ahí podríamos llegar. No solo hay que hacer que los protegidos, nuestros “pobres y desvalidos obreros”, sigan necesitando la protección de los PROGRESISTAS, sino que hay que aumentar el número de estos protegidos para así demostrar que los protectores siguen siendo necesarios.

Es decir, que los IZQUIERDISTAS, para justificar su propia existencia y poder seguir mandando, necesitan que el obrero siga siendo “pobre y desvalido”