lunes, 29 de diciembre de 2008

MALLORQUÍN Y CATALANISMO.






El Dr. Santamaría Arández, (que fue catedrático de Historia Medieval) hace un repaso exhaustivo sobre los puntos más polémicos de la historia medieval del Reino de Mallorca, y autonómica de Baleares.

Miguel Garàu.

D. Álvaro, en la Ley de Normalización lingüística se afirma que, con la conquista las Baleares se incorporaron "al área lingüística catalana"; y que, desde entonces, el catalán se convierte en la lengua propia de las islas, ¿es eso asumible?

Dicha afirmación no es asumible, pues no me parece criterio correcto. ¿ Cómo podía existir un "área lingüística catalana", si no existía la dicción catalán en acepción lingüística?. En el siglo XIII no está documentada la dicción catalán, en acepción del habla o de lengua.

Luego, la expresión "área lingüística catalana", es un neologismo a la medida y al servicio de la política catalanizadora de las islas Baleares, que la Ley normalizadora, ampara y reglamenta; Ley que, como es notorio, se aplica ahora con irracional flexibilidad, sin respetar el habla de las islas Baleares, que merecen protección y respeto.

En el siglo XIII no existía el término catalán referido a la lengua. Lo que se constata en los documentos y en las crónicas del siglo XIII es la dicción "nostre llatí", y sobre todo "romanç", en relación al lenguaje de los cristianos, y "en vulgar", como contraposición del lenguaje romance popular y el lenguaje administrativo que era el latín.

La afirmación contenida en la "Exposición de motivos" de la Ley de Normalización Lingüística de las Islas Baleares, acerca de que "Des del segle XIII, la llengua catalana...es la llengua emprada pel poble com eina d'intercomunició social...". Comporta un evidente anacronismo cronológico y psicológico, reflejo de los actuales fervores catalanizadotes, no extrapolables al bajo medioevo.

Entones, y pienso que todavía ahora, las gentes de Mallorca eran conscientes de que su habla, "a la manera mallorquina", según veremos, les identificaba frente a gentes de otras hablas como mallorquines, por su fonética y por sus peculiares dicciones, distintas de las de las otras lenguas romances, sin detrimento de notorias semejanzas entre ellas, con naturales a su común y no lejana derivación del latín.

¿Por qué no considera extrapolables al medioevo las actuales fervores catalanizadores?

Porque tales fervores catalanizadores, (de tan notoria implantación institucional que, en las entidades culturales oficiales y en las privadas subvencionadas con dineros públicos, es implantación hegemónica), apenas ha tenido implantación, no ya en el medioevo, sino hasta la contemporaneidad. Pues ésta no se produjo hasta el último cuarto del siglo XIX, alentadas por la clerecía, por el "connubi" entre la Iglesia y catalanidad, al decir de Torra i Bages, y por la burguesía catalana enriquecida al amparo del proteccionismo estatal centralista, promotoras del catalanismo político y de las corrientes literarias de la "Renaixença", que en Mallorca y en Menorca encontraron cierto moderado eco.

Comprendo los actuales fervores catalanizadores, pero no los comparto ni en relación a la comunidad de las islas Baleares, ni respecto a la Comunidad Valenciana. Pienso que las sociedades que olvidan, menosprecian, instrumentan o manipulan su legado histórico, desatienden sus peculiaridades lingüísticas y las someten a procesos de "normalización", erosionan la identidad de su habla al asumir dicciones extrañas. Sin embargo, las experiencias del pasado prueban que las identidades arraigadas (y la balear lo es), aunque sean sometidas a prácticas institucionales de "normalización, se conservan vivas, aunque sea en vivencias precaria y marginada y, en el decurso del tiempo, tras la ventolera institucional normalizadota, resurgen con brío.

Ramón Llull, ¿Empleó el término "català" en la acepción lingüística?

Ramón Llull, que hasta cumplidos los cuarenta (cuando las perspectivas medias de vida eran de alrededor de los treinta y pico de años) no salió de Mallorca, para peregrinar en 1263 al santuario jacobino de Santiago de Compostela, y al santuario mariano de Rocamador en el sur de Francia, elaboró sus obras entre el 1271 y el 1315, en lenguas que siempre, sin excepción conocida, denomina "llatí", "romanç" y "aràbig". Sin que la expresión "català" en cualquiera de sus acepciones, figure en ninguna de sus numerosas obras.
(Ver Miquel Colom, "Glossari General Lul.lià", Editorial Moll, 1982 - 1985; y del mismo autor "Primer petit suplement al Glossari General Lul.lia", en Estudios Lulianos XXX, 1990, p. 161 - 171; y "Segon petit suplement al Glossari", en Studia Luliana XXXI, 1991, p. 125 - 147).

A Ramón Llull, al que las gentes foráneas, es decir, los no mallorquines, identificaban como "Ramón LLull de Mallorques, o mèstre Ramón Llull de Mallorques", se pretende atribuirle la expresión: "Ego magíster Raymundus Lull cathalanus". Contenida en un presunto escrito autógrafo sin datar, dirigida al Dux de Venecia Pedro Gradonico; pero ni el autógrafo es de LLull ni lo inspiró LLull.

Comparto el sentir de Joseph Vidal Roca, el cual afirma: "El catalanismo de LLull es comparable al castellanismo del Cid, es decir, son productos de la historiografía romántica".

Ramón LLull, llevado por su concepto de la cristiandad como comunidad de fieles, entendía que la fragmentación de la cristiandad en diversas lenguas, a modo de torre de Babel, era fuente de desventuras y de disensiones conflictivas entre los cristianos. "Per la diversitat de llenguatges guerrejaren los uns ab los altres, per la qual guerra e llenguatges se desviaren en creençes e en sectes los uns contra los altres".

Ramón LLull, propugnaba tesoneramente el empleo del latín como lenguaje universal. Ramón LLull, aspiraba a que en la cristiandad, en toda la cristiandad y, a ser posible, en todo el mundo, no existiese más que un lenguaje, una creencia, una fe. Y que todos los lenguajes puedan tornarse en uno solamente, ya que sólo con un solo lenguaje (el llatí) las gentes se podrán entender los unos con los otros, y por el entendimiento se amarán.
En la "Exposició de motius" de la ley de Normalización Lingüística, ¿se menciona el reino de Mallorca?


La "Exposició" explica que las islas Baleares se incorporaron al área lingüística catalana "amb la conquista de Mallorca pel rei Jaime I(1229), Eivissa y Formentera per l'arquebisbe de Tarragona Guillem de Montgrí (1235) i Menoría pel rei Alfons el Liberal (1287)" pero no se menciona el reino de Mallorca.

Los elaboradores de la Ley de Normalización Lingüística, por lo que se deduce, en tendían que no venía a cuento mentar el reino de Mallorca fundado en 1230 por Jaime I y conformado desde su fundación por todas las islas del área balear. El Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares, tampoco nombra al reino de Mallorca pese a que dicho reino, que era una comunidad interinsular, es la raíz inmediata y legítimo fundamento histórico de la actual Comunidad de las Islas Baleares.

D. Álvaro, ¿Cuándo está documentada la expresión "lengua catalana"?

Como "lengua catalana" no esta documentada, en el siglo XIII sino muy luego. Tal y como ha documentado Rubió i Lluch ("Documents per l'historia de la cultura catalana migeval", Institu d'Estudis Catalans, vol. I 1908, vol. II 1921). Hasta el 1325 no aparece en ningún documento la dicción "cathalanesch".Si hasta la fecha, que dista nada menos que 96 años desde la Conquista por Jaime I e Aragón, no aparece escrito en la Crónica de Ramón Muntaner: "...Siats certs qui en la dita ciutat de Murcia son vers cathalans e paren bell catalanesch del món". Muy mal pudo D. Jaime I y sus mesnadas hablar y por consiguiente traer a las Baleares una lengua que aún no existía en la fecha (1229). Y en materia lingüística, las lenguas en el siglo XI y no iban evolucionando con la celeridad que lo hacen hoy, en el siglo XXI.

Rubió i Lluch, al calificar el lenguaje empleado en su prestigioso repertorio de más de 400 documentos datados entre 1275 a 1409, él recurre al igual que Ramón Muntaner en su crónica, a la expresión "nostre bell cathalanesch".

Pero en los documentos de Jaime Ii de Aragón (1291 - 1327), se menciona solamente los términos "romanç" o "in romançio"; Pedro IV, en carta datada el 22 de febrero de 1351, manifiesta: "Nos havem mester la Biblia que es scrita en vulgar, la qual nos donam al infant en Jacme".
Rubió comenta: "Potser es en haches documents y en data bastant reculada, de 1382 a 1386, quant apareéis per primera vegada el nom propi y verament nacional de la nostra llengua".

"No es que cregui - aclara Rubió - que la font principal del humanismo català sigui la Provença... però nos pot olvidar que Avinyó en aquella època -darreries del XIV-, fou un centre al qual confluí y del qual s'espandí per les nacions llatines el moviment de la cultura humanística".
Por ello es procedente considerar, sin reparos ni perjuicios, la relevancia categórica del provenzal en relación a los romances de los territorios de la Corona de Aragón, de la lengua y de la literatura provenzal, por lo menos desde fines del siglo XII a fines del siglo XIV.

La dicción "Mallorquí", referida al habla propia de Mallorca, ¿Está documentada?

En los siglos XIV y XVI en la lengua escrita, en los documentos del Reino de Mallorca, se empleaba normalmente, lo mismo que en otros territorios de hablas derivadas del latín, las expresiones "vulgariter", "romancio" o "romans de Mallorca", para designar la lengua propia de Mallorca, con afinidades y también con peculiaridades fonéticas y lingüísticas progresivamente distintas de las otras hablas derivadas del latín.
En 1341, a un siglo vista de la conquista cristiana del reino de Mallorca, en el curso de una investigación judicial sobre el robo de una colcha perpetrado un año antes, Geralda, dueña de la colcha, al interrogarla el juez (como ha documentado Gabriel Llompart): "¿Qué idiomote loquebatur?(qué idioma hablaba ); contestando Gerardo que en rosellonés ("dixit quod rossillionenssem"), por lo que el magistrado que llevaba la investigación, dedujo que el ladrón no podía ser un tal Guiem Revull, que es de Mallorca o habita en Mallorca, porque habla a la manera mallorquina ("Guillermus Revull est de Maioricis vel moratur in Maioricis et loquetur ad modum maioricencem").

Como se desprende de lo que se atestigua en la indagatoria judicial, las gentes de Mallorca sabían y eran conscientes ya en 1340, de que su habla a la manera mallorquina, les identificaba como mallorquines, como naturales o habitantes de Mallorca, por la misma razón que la señora Geralda identificaba por hablar en rosellonés al incógnito sospechoso, como del rosellón. Y por lo mismo, que los marineros de una embarcación mallorquina apresada en 1343, en aguas del litoral murciano por una galera armada genovesa; que según se manifiesta en el atestado abierto ante el gobernador de Mallorca, Arnau de Erill, comprendieron perfectamente las infurias que los corsarios genoveses decían en su "vulgar genovés" (in suo vulgari ianuensi), contra D. Pedro IV de Aragón, así como los improperios vertidos contra los marinos mallorquines, diciéndoles: "Voi traditores di Maiorca, avetz levada la terra a rey En Jacme e lavetz dada a rey d'Aragón".
(Vosotros,traidores de Mallorca, que habeis quitado la tierra al rey don Jaime y la habéis entregado al rey de Aragón).

Es posible, a tenor de lo que me consta, que el primero en emplear en lengua escrita el término "mallorquí", fuera micer Ferrando Valentí que tradujo, pienso que con toda probabilidad en el segundo cuarto del siglo XV, las "Paradoxes" de Marco Tulio Cicerón. "Yo, Ferrando Valentí - explica en el prólogo- inerudit e dexebble de dexebbles, e posada e transferida aquesta petita obreta de Tulli, gran en sentencia, del latí al vulgar materno e mallorquí, segons la ciutat on so nat, criat e nodrit".
De lo que se declara Valentí, se deduce que en la primera mitad del siglo XV, como antes en el siglo XIV, los mallorquines, incluídos los mallorquines cultos y eruditos como Valentí, denominaban, con propiedad y como es de razón, mallorquín a su lengua, tanto la hablada como la escrita.

Ferrando Valentí, jurista de prestigio -en 1447 fue uno de los dieciocho juristas insaculados como hábiles para ejercer la función de abogado del Consell General de Mallorca-, enraizado en la mallorquinidad, que contemplaba a Ramón LLull, "que havolgut tantes e tals coses en lengua materna de Malorcha tractar e deduir", era un renacentista, enamorado de la cultura clásica.

La expresión "en mallorquín" o "en lengua mallorquina", ¿También está documentada en la modernidad y en la contemporaneidad?

En la modernidad y en la contemporaneidad incluido, de momento, nuestro presente, tanto en el lenguaje coloquial como en el lenguaje escrito, la dicción "en mallorquí" o "en lengua mallorquina", se ha utilizado siempre en el pasado y sigue utilizándose todavía en el presente.
El Doctor Juan Binimèlis, que entre 1591 y 1593 escribió la primera "Historia de Mallorca y de otras islas a ella adyacentes" en su codicillo testamentario se refiere a "nòstra llengo mallorquina" y emplea la expresión en mallorquín.

"Leix una historia del present regne de Mallorca la cual esta escrita duplicada de m amia, una en lengua castellana y lastra en nostra lengua mallorquina...Leix la dita historia axí la scrita en castella com en mallorquí, al col.legi de preveres de la compañya de Jesús".
En la introducción a su historia, lamenta Binimèlis que: "nadie de nuestro solar o patria haya emprendido hasta el día de hoy encomendar a la inmortalidad algo de lo mucho que se podría decir...de las cosas...de nuestras islas Baleares, dignas por su grandeza y excelencia, de eterna memoria".

Binimèlis exalta aquí la obligación de los mallorquines, menorquines e ibicencos de "amar, servir y honrar a nuestra patria...que no solamente nuestros bienes, honras y comodidades pero aún la misma vida, ofreciéndose la ocasión de ello, la hemos de exponer a los peligros de la muerte, cuando así lo pidieran las cosas de nuestra patria".
Corrían otros tiempos comprometidos en época de Binimèlis, aunque en ciertos aspectos parecidos a los presentes, y Juan Binimèlis se sentía patriota mallorquín, no patriota catalán.

Las expresiones "en mallorquín", "lengua mallorquina" e "idioma mallorquín", se han empleado en el decurso de los siglos.
La "Doctrina cristiana a manera de diálogo entre "mestre" y el "dexebble" de Diego García, editada en 1715, año significativo por ser el de la diligencia del Real Decreto de la Nueva Planta de Gobierno de 10 de noviembre de dicho año, estimado (por el actual régimen catalanista balear) como réquiem de la lengua y de la cultura mallorquina (?), cuando precisamente no se cuestionaba en absoluto la existencia de la lengua y cultura mallorquina, se reeditó en mallorquín por lo menos en 1758, 1839, 1846 y 1857. Don Juan José Amengual publicó la primera gramática mallorquina y el primer diccionario Mallorquín- Castellano - Latín en 1385, y en 1872 la segunda edición de ambos, revisada y aumentada. Don Tomás Aguiló en sus "Poesías fantàstiques en Mallorquí" en 1857. Los profesores D. Damián Boatella y D. Matías Bosch, en 1889 publicaron el diccionario temático Mallorquín - Castellano, obra premiada en la Exposición Universal de Barcelona. D. Juan Vidal Vaquer publica en 1904 con licencia eclesiástica, lecciones para niños y niñas de las escuelas elementales, con vocabulario Mallorquín- Castellano. Moceen Toni Mª Alcocer en 1898 publica los tomos de las "Rondayas Mallorquines". D. Idelfonso Rullán, de Felanitx, en 1906, publica la traducción del Quijote al Mallorquín. D. Miguel Porcel y Riera publica su obra didáctica "Grado medio", el cual fue aprobado por el Consejo Nacional de Educación, en el que se incluye un vocabulario temático Mallorquín - Español en 1947.

La denominación "mallorquí" aplicada al habla de los mallorquines, ¿Es actualmente apropiada?

Con licencia del magisterio de la entusiasta y celosa cohorte de normalizadores lingüísticos es incuestionable - aunque los "slogans" normalizadores la pongan en berlina-, la propiedad y la legitimidad de llamar "mallorquí" al habla denominada desde siglos mallorquí, peculiarizada por expresiones propias del mallorquín y extrañas al catalán.
La reflexión referida al mallorquín es extensible al menorquín y al ibicenco, denominaciones apropiadas, de empleo legítimo y necesario sobre todo ahora, avaladas dichas denominaciones por una ejecutoria secular, hablas vivas que existen, aunque no se las mencione, como por espeto a su secular y actual vigencia era conforme a razón mencionarlas, en el antológico artículo 3 del Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares de 1983 ("La lengua catalana, propia de las islas Baleares, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial y todos tienen el derecho de conocerla y de utilizarla"); ni se las menciona, como procedía mencionarlas, en la Ley de Normalización Lingüística de las Islas Baleares de 1986, pues si bien en el no menos antológico capítulo 5 se establece genéricamente que "las modalidades insulares de la lengua catalana serán objeto de estudio y protección", se matiza de inmediato "sin perjuicio de la unidad del idioma", lo que otorga carta blanca a los normalizadores para eliminar modalidades insulares diferenciales, apelando a la "unidad del idioma", so capa de salvaguardar la "unidad del idioma".
Llevados por el fervor que inspira la normalización catalanizadora se moteja, con ánimo anatomizador, de "anticatalanistas", (dicho como manido y repetitivo sambenito inquisitorial descalificador),a los que se sienten mallorquines, menorquines, ibizencos y formenterenses, y no catalanes; y desean continuar siéndolo en el marco de la comunidad de las Islas Baleares, de la nación española y de la España de las Autonomias, y sin perjuicio del respeto, consideración y afecto que siempre han merecido y merecen Cataluña y los catalanes, se manifiestan disconformes con la teoria y las practicas de normalización lingüística catalanizadora, por entender que condicionan y connotan la identidad que sienten, y que no ha sido en el pasado ni es en la actualidad, la catalana.
Cuando existe una red de normalizadores, de catalanizadores culturales, numerosa y bien remunerada, adoctrinada, disciplinada y eficiente, institucionalizada en todas las áreas comunitarias, alguien de resonante patriarcal magisterio, inducido por impaciente e insaciable afán proselitista catalanizador, ha afirmado muy recientemente (Noviembre 1992), que: "La normalización lingüística aprobada por unanimidad se ha incumplido con la misa unanimidad", que "no se emplean ni desarrollan las potencialidades de la normativa", que "se ha perdido el tiempo" y que el catalán (pues por lo visto el mallorquín, el menorquín o el ibicenco no existen en estas islas Baleares, ni han existido) "ha retrocedido en un territorio básico: la calle". Pienso que, en ambiente de pasividad social generalizada, vivimos la paradoja de que los llamados a preservar la identidad de la Comunidad de las Islas Baleares, que nunca ha sido identidad uniforme sino identidad interinsular plural, instrumentan normativas, promueven entidades y financian con prodigalidad múltiples iniciativas encaminadas a la catalanización cultural, premisa de las catalanizaciones socioeconómica y política de la Comunidad de las Islas Baleares.

Instalados los rectores de ciertas, de numerosas, entidades culturales mantenidas o generosamente subvencionadas con dineros públicos, en la cresta de la ola, en la militancia operativa pan catalanista; proclives, las prelaturas diocesanas y los Priores de determinadas comunidades religiosas emblemáticas, como es sabido, alguno al integrismo y otros a la consonancia filo catalanista; regidas las organizaciones patronales, profesionales, sindicales y agrarias, no todas de momento, pero en buena parte, por dirigentes de similares querencias, y manipulados y subvencionados los principales movimientos asociativos, no es descartable la eventualidad, dada la dinámica incentivada por los mandatarios políticos, de que se asista, a medio o a corto plazo, a la conversión, como realidad histórica fáctica, sólo de hecho en una primera fase evolutiva, de la Comunidad de las Islas Baleares en sucursal apendicular de Cataluña.
Transformar las Islas Baleares en Plataforma mediterrádena de Cataluña es el objetivo final que se proponen, con notorio apremio y tesón los protagonistas de la normalización lingüística catalanizadota que, al socaire de vientos frescos institucionales, navega viento en popa. ¿Mudarán los vientos?. El futuro no está escrito, pero no hay ningún indicio, ninguno de mudanza; los indicadores apuntan la persistencia continuada y la progresiva profundización del proceso catalanizador, y el mantenimiento de la apatía social frente a dicho proceso, bien financiado, de día en día más y mejor financiado, con promotores situados en puestos estratégicos de influencia sociocultural y secuaces fervientes y aguerridos.
Son tiempos de euforia para el proceso catalanizador de la Comunidad de las Islas Baleares, a la espera de tiempos óptimos, de tiempos de plenitud.

D. Álvaro, en referencia la tan cacareada supuesta repoblación de Baleares por Catalanes, ¿Qué puede decirnos?, La Corona de Aragón, ¿Podía generar tantos inmigrantes?

Esta es la cuestión. Que en los territorios de la Corona de Aragón habría unos 600.000 habitantes, según cálculos conjetúrales máximos, probablemente muy desmesurados. Aparte, que por aquel entonces, en el siglo XII, se promulgaron cartas de repoblación para atraer nuevos pobladores, precisamente hacia los condados catalanes, muy poco poblados en la comarca del Bergadá, en los condados del Rossellón y de Cerdaña, en los territorios de Conflent y Vallespir, los del Condado de Auxona, las comarcas del litoral gerundense, los condados de Besalú y de Ampurias. E incluso el propio Condado de Barcelona, donde en 1252, se otorgó Carta de población de Granollers para atraer a más pobladores, y en 1263 otra carta para poblar la nueva huerta de Tarrasa, y en 1272 otra para aumentar en lo posible la población de la Villa de Cardedeu.

Sin embargo, D. Álvaro, obra el sentir en la intelectualidad mallorquina, que tras la conquista cristiana, fueron catalanes los que poblaron "les Illes", oyéndose voces actuales que comentan "tots som catalans, fills de la nostra mare Catalunya". ¿Es asumible tal consideración?

La expresión sobre la filiación catalana de los mallorquines, menorquines, ibicencos y formenterenses, mencionada, parece adecuada a un "slogan" de normalización lingüística, y afirmación acerca de los componentes demográficos del reino de Mallorca tras la conquista cristiana, sólo es asumible, coherente, consecuente y natural, desde convicciones, sentimientos y compromisos pan catalanistas, que, alentados por la campaña catalanizadota de la Comunidad de las Islas Baleares, ganan día a día terreno y encuentran creciente audiencia. Pero no es asumible la consideración sobre dichos componentes, referida al pasado documentado, que, como se ha indicado y se reiterará a su tiempo, fue más complejo y más variopinto; tampoco es asumible referida al futuro que se forja bajo un signo cultural catalanizador.
La afirmación "som catalans" o "tots som catalans", se apoya más en sentimientos respetables que en objetividades.

Sa Veu d'es Pobble Baléà
4 de Abril de 1997

7 comentarios:

Anónimo dijo...

"Muy mal pudo D. Jaime I y sus mesnadas hablar y por consiguiente traer a las Baleares una lengua que aún no existía en la fecha (1229)", Ha, ha, ha, ha... Això és molt bo. Vol dir que una cosa que no té nom no existeix? Fantàstic! Què la gent no li digui "català" no vol dir que no ho sigui. És com dir que un sinever perquè diu que xerra sinever no xerra mallorquí.
Quins dois!

Bárbara dijo...

Anónimo, más tonta y no naces, eres cateta con ganas. Que un sinever no hable mallorquí eres tú la única que lo dices, y estudia un poco más la arquitectura de Mallorca. Estás pez.

Anónimo dijo...

Una altra que pixa fora de test i demostra que no sap llegir. L'exemple és irònic i comença "És com dir...", (es como..., is like...). "És com dir", per l'amor de Déu. Tampoc li serveix de pista la paraula "dois". Meam si ara m'enten: dir que els conquistadors de les Balears que arribaren l'any 1229 no parlaven "català" perquè aquella llengua nencara no tenia aquell nom és tan doi com dir que un sineuer que diu que parla sineuer no parla mallorquí o que el Cid no parlava "castellà" perquè encara no anomenaven aquella llengua així.

Meam que és més "cateta" o "beneita" i va peix.

A més a més, perquè punyetes tothom pensa que som femella? La meva escriptura és afemellada?

Miquel

Rosa dijo...

Anónimo, de què et serveix entrar dins aquest blog si no hi aprens res de res. Encara no t'has adonat que el mallorquí i el català són dues llengües diferents que provenen del llatí? Llegeix-te els darrers articles publicats per l'amo del blog avui mateix, o els d'ahir, a veure si t'entra dins el cap d'una vegada. I si no ves a un blog catalanista, no vagis en pla "evangelitzador", que no tens arguments. Els homes no diuen "majete" a un altre home, en no ser que siguin gays, per tant com tu ets el majete i no ets gay, ets una dona.

Anónimo dijo...

En aquest blog hi ha molt per aprendre sobretot de manipulacions ,mentides, farses i, sobretot, nacionalisme de l’altre cantó. Aquests articles que posa l’amo d’aquest blog són més antics que el pastar i ja fa temps que els vaig llegir. Jo en podria posar una tracalada que diguessin exactament el contrari amb la diferencia que els meus no estarien avalats per historiadors amateurs com Bendito. Vertadera qüestió de tota la cosa recau en què aquesta bona gent volen que ens empassem unes teories que van en contra de l’evolució lingüística de les altres llengües romàniques. No se suposa que a Al-Andalus també hi havia gent que devia parlar un romanç quan hi arribaren els conqueridors lleonesos i castellans? No s’hauria de mantenir aquell romanç igual com segons aquesta bona gent han fet el mallorquí i el valencià? En canvi no és l’andalús un dialecte del castellà? O tots moros o tots cristians!
Per cert, no sé a que ve això de majete, però és bastant conegut per una canço de “Celtas Cortos” i també ho deia bastant en Santiago Segura. Que defensi la llengua catalana no vol dir que les altres no m’interessin.

Miquel

Ab dijo...

Me gustaría comentar tres puntos respecto a este artículo , desde una visión ni catalanista ni anticatalanista ya que nunca me han gustado los extremos , y creo que en la objetividad , en la ecuanimidad , está la forma más ética de acercarse a cualquier hecho polémico , dejando a un lado la ideología de cada uno .

1) Hablar de Álvaro Santamaría es hablar del padre del medievalismo mallorquín moderno . Fue el historiador que una vez llegado a Mallorca a mediados del siglo pasado creó las bases del medievalismo científico mallorquín , siendo hoy en día el “ padre “ profesional de parte de los historiadores más importantes de Mallorca , algunos profesores de la UIB , que en su día pasaron por sus manos , como el catedrático Pau Cautera , o Maria Barceló Crespí .

Incluso parte de aquellos historiadores que se enfrentaron a él ideológicamente hacia el final de la vida de Álvaro le reconocen como “ maestro “ .

En definitiva hablar de Álvaro Santamaría es hablar de un tótem de la historiografía mallorquina, es por eso que el día de su muerte , todos los periódicos de “ Ciutat “ le dedicaron una página.

2) En los últimos años de su vida , en su vejez , uno de los hechos más conocidos es que se enfrentó al catalanismo y pancatalanismo que iba creciendo como la espuma en Mallorca y sobre todo entre los jóvenes historiadores mallorquines . No entraré a comentar los detalles de este conflicto , ni este enfrentamiento, ni quien tiene o deja de tener razón ya que eso es muy subjetivo y alargaría innecesariamente este escrito .
Pero lo que sí que hay que explicar es que las “ declaraciones “ de Santamaría que aparecen en este artículo ( principios de los 90 ) , son aquellas hechas en su época mas furibunda de enfrentamiento con dicho catalanismo, época en la que sus obras tenían un componente político evidente, y obras donde lamentablemente Álvaro cometió el error tan grande de en vez de limitarse a enfrentarse con el catalanismo moderno , fue más allá y empezó a realizar “ revisionismo “ de todo lo que había dicho durante toda su vida respecto a la catalanidad medieval de los mallorquines . Si uno lee lo que escribía en los años 70 con lo que escribía en los 90 vería que se contradecía a sí mismo .

Es decir , se echaba piedras contra su propio tejado , y lo peor de todo es que no se daba cuenta que cualquier historiador joven el día de mañana cuando consultase sus obras antiguas se daría cuenta del cambio que dio a sus teorías únicamente por hacer daño al catalanismo . Eso por no hablar de ciertas " barbaridades " , ridiculeces históricas que escribió en esa época, alguna de las cuales las podemos ver en este artículo.

He de decir , que para cualquier persona que haya tratado con la documentación medieval , es ahistórico poner en duda esa catalanidad medieval ( remarquemos medieval porque a partir de finales del siglo XV se desvaneció y los mallorquines formaron su identidad propia algo que el pancatalanismo actual se empeña en obviar ) , y eso lo sabía perfectamente Santamaría pero su enfrentamiento con ese catalanismo le llegó tan hondo que le hizo desdecirse de lo defendido en toda su carrera anterior como historiador.

3) Pero ojo , conseguiríamos que las ramas nos tapasen el bosque , si no viésemos que detrás de ese enfrentamiento de Santamaría con el catalanismo , aparte de haber lucha entre sentimientos políticos contrapuestos españolismo-catalanismo ( es tan respetable una cosa como la otra ) , había algo más , y es el no entender , el verse estupefacto ante el crecimiento exponencial del catalanismo entre los jóvenes historiadores mallorquines .

Un catalanismo de estos historiadores que para cualquier persona metida un poco en este gremio , podrá ver como hoy en día ese sector de la historiografía mallorquina es básicamente una sucursal de las universidades catalanas repitiendo todos los tópicos , mentiras, y medias verdades que la historiografía romántica catalana viene exponiendo desde finales del siglo XIX ( mención especial a modo de ejemplo merece el ridículo y caricaturesco término comte-rei , término que es el hazmerreír para el resto de historiografía hispánica y que la historiografía catalana y por ende la mallorquina catalanista no para de repetir en sus obras ) .

La independencia de esa historiografía catalanista mallorquina es irrisoria, les puede más su ideología política o el hecho de poder publicar artículos en “ L’Avenç “ , y eso les lleva siempre a “ barrer “ para Barcelona, incluso cuando a quien barren es al “ Reino de Mallorca “ .


Creo que he sido lo más objetivo y neutral que he podido , desde el punto de vista de una persona que ama la historia tal como fue, no como los nacionalismos modernos, ya sea nacionalismo, español , castellano, francés , mallorquín, catalán , vasco…. quieren hacer creer cuando manipulan ciertos hechos históricos a su gusto .

xerris dijo...

Reconozco mi ignoracia histórica, si bien me gustaría decir que en muchos de los libros leidos, hacen referencia a la gran participación de gentes de Languedoc, y bastaría
ver el apellidario de esas gentes y su genealogía Mallorquina, ejemplos: Abri,Ebri,Abrines ; Alenyá,Alenyar; Batle, Baussan o Baussá; Cerdá o Serdá,; Duran o Durant; hasta los ventayol, verdera o Saverdera.
¿ qué fuerza hera mayoritaria en la conquista de Mallorca?
¿Que lengua hablaban los conquistadores...'