lunes, 15 de noviembre de 2010

PRECIADO, UN POBRE IMBÉCIL.









el técnico del sporting pierde los papeles en el parking

Preciado se toca los genitales y tira
una botella al autobús del Madrid

PABLO POLO. Gijón15/11/10 (Marca)

Manolo Preciado y José Mourinho protagonizaron el último capítulo de su pique en el parking de El Molinón. Preciado perdió los papeles por completo al final del partido y montó una escena lamentable para provocar a Mourinho en el aparcamiento de El Molinón.

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PRECIADO, UN POBRE IMBÉCIL.


Algunas personas creen que las películas del Oeste son, solamente, películas 'de tiros'. Pero no es así. Al menos las buenas películas del Oeste, por debajo de las apariencias, muestran o sugieren un universo de pasiones, vicios y virtudes del ser humano. Grandezas y miserias que se deslizan sobre el espectador con un gesto, una mirada, un grito....


No, las películas del Oeste son mucho más. Al menos las buenas.


El fútbol no alcanza las altas cotas de épica y estética que puede conseguir el buen cine. Pero el fútbol no consiste, solamente, en dar patadas a un balón. A veces, el fútbol permite ver el alma humana. El trato verbal con el adversario, discreto o barriobajero, el choque noble o encanallado, la disculpa o el escupitajo, la zancadilla o el rodillazo... En fin, el ser humano se muestra en la victoria y en la derrota. Su nobleza o su miseria moral, difícilmente pueden esconderse en estos momentos de exaltación incontrolada y multitudinaria.


Pues bien, ¿cómo puede un entrenador de fútbol exigir decencia y dignidad a sus jugadores si se comporta como un asno histérico?


Resumamos brevemente los hechos.


El Sporting de Gijón es un equipo modesto cuyo objetivo es no descender a segunda división. Cuando visitaron al Barcelona, el entrenador Preciado decidió alinear a ocho reservas. No es necesario ser entrenador de fútbol para saber que esto significa entregar el partido. Aquí no se discute si hizo bien o mal, aunque en la liga inglesa se sanciona al equipo que da la impresión de que ha entregado el partido.


El entrenador del Madrid comentó que ir a jugar a Barcelona con ocho reservas era entregar el partido. Esto perjudica a los demás, a menos que haga siempre lo mismo. O bien, que lo haga cuando visite el Madrid. La reacción del entrenador Preciado fue llamar 'canalla' y 'mal compañero' a Mouriño, entrenador del Madrid. Y, de paso, calentó el partido que el Madrid tenía que jugar en Gijón.


Afortunadamente, no pasó nada serio. Pero el asno histérico, en vez de quitarse de la escena (lo que hubiera hecho si tuviera un mínimo de vergüenza) lanzó una botella al autobús del Madrid, como un vulgar fanático de meninges deterioriadas. Y ya, como máximo e irrebatible argumento, se tocó los cojones. A dos manos. Un monumento, sí señor.


Si caminamos por esta peligrosa senda, el día menos pensado habrá desgracias que lamentar. Y la mecha la habrán encendido los asnos histéricos que, como Preciado, han vomitado su odio, su rencor, su impotencia y su mediocridad.


Debería encerrarse en un establo. Al menos por un tiempo.


Sebastián Urbina.


7 comentarios:

María dijo...

Hay una gran diferencia entre una crítica/opinión/comparación y un insulto. Alguien debería explicárselo a Preciado.

Anónimo dijo...

Señor Urbina,¿Como sabe usted que el señor Preciado se toco los genitales y que lanzo una botella? ¿Estaba ustd alli,o es que la noticia filtrada por el Real Madrid a medios afines no admite apelacion? ¿Ha visto usted el partido? , ¿Que jugadores cree usted que mantuvieron una actitud barriobajera? , ¿Ha leido la version que da el señor Preciado del incidente?
""La secuencia de los hechos según el técnico, que estaba acompañado en el párking por su hijo, que había sido el primer blanco de las burlas del equipo 'merengue', fue que varios componentes de la expedición madrileña comenzaron a gritar al verle «a Segunda, a Segunda». El cántabro se encaró con un miembro del cuerpo técnico, que participaba en la mofa y que se cree que pudo ser Rui Faria, preparador físico del Madrid y hombre de confianza de Mourinho.

«Nunca tiré nada contra él autocar y mucho menos me toqué los genitales», aclaró ayer el cántabro ante las versiones que se vierten desde Madrid. Sí que confirmó que durante la tensión fruto del enfrentamiento verbal había lanzado una botella al suelo, un gesto que provocó que el miembro del cuerpo técnico se introdujera de nuevo en el autocar.""

Ah,tambien resulta curioso el comentario de la Señora Maria, que al parecer le molestan tanto los insultos,aunque parece que no los suyos.

Anónimo dijo...

Señor Urbina,he mandado mi comentario,como anonimo pues no tengo cuenta.Veo que tiene usted que darle el visto bueno,no me espero mucho,la verdad.

Sebastián Urbina dijo...

Anónimo. La gente normal, como yo, sabe las cosas por los medios de difusión. Si los medios de difusión hubieran dicho que Mouriño se tocó las pelotas lo hubiera dicho también. Por supuesto, también los medios pueden mentir. Pero yo no puedo ir a Gijón y a todos los sitios y seguir 'en vivo' los acontecimientos.

María dijo...

¿De quién no me molestan los insultos? No ofende quien quiere sino quien puede...

Anónimo dijo...

En primer lugar agradecerle que haya "dado paso"a mi opinion.Discrepo una vez mas.Si hubiese sido el Sr.Mourinho,en igualdad de circustancias,mi opinion tambin seria la misma,seria merecedor del beneficio de la duda.En cuanto a lo que dice que se informa por la prensa,yo tambien lo hago,y yo tampoco estaba allí,por eso nunca tildaría de "pobre imbecil" ni de "asno" a alguien,por la informacion de alguien que al parecer tampoco fue testigo presencial de los hechos.
Tal vez tenga usted una opinion preconcebida del Sr.Preciado y le crea capaz de este tipo de actos.Yo al menos no.
En cuanto a usted Sra María,no puedo estar mas de acuerdo con su opinion,no es quien quiere sino quien puede. Me resultan muy simpaticas sus intervenciones,Dios la bendiga.

María dijo...

Me alegro de que se entretenga, señor anónimo...Como decía Diógenes "el insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe"