Actualizado el 7/5/2009 - (Lanacion.es)

El Gobierno catalán puede conseguir lo que lleva más de un año buscando.Hoy será aprobado en el Parlamento catalán la última versión de la nueva Ley Educativa Catalana (LEC), que blinda definitivamente la inmersión lingüística en las escuelas y quedan relegadas a la Generalitat todas las competencias exclusivas para gestionar el sistema educativo.

El Gobierno de la Generalitat tendrá libertad plena para decidir los contenidos de las materias a cursar, y cómo organizarlas. También podrán gestionar las plantillas de los docentes. Por lo tanto, será a partir de junio cuando comience a aplicarse dicha ley, una ley que contempla la creación de un cuerpo de profesorado propio y unas oposiciones diferenciadas, que se realizarán en catalán y requerirán a los aspirantes no sólo conocer la lengua autonómica sino también 'las instituciones' de esta comunidad.

La posibilidad de permitir el bilingüismo y la libre elección de los padres para decidir en qué idioma educar a su hijos, quedan completamente denegadas, al igual que, el equilibrio entre las dos lenguas, no tendrá lugar. La LEC hará que la única lengua permitida sea el catalán y que el castellano quede relegado a un tercer puesto, por detrás del inglés.

El acuerdo ha sido firmado durante todos estos meses por socialistas (PSC), y convergentes (ERC y CiU), deja de lado a ICV. Es la primera vez en 30 años que en Cataluña la mayoría gubernamental vota dividida una nueva ley. Y no sólo eso, sino que ésta sale adelante gracias al apoyo de la primera fuerza de la oposición.

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Albert Boadella , director teatral

«En Cataluña la situación es cercana al pre fascismo»

Periodista Digital
Por Israel Cuchillo
Viernes, 16 de diciembre 2005

"Vendedor de mierda", "traidor", "payaso". ¿Por qué? Por ser un ciudadano catalán y español y por participar pacífica y respetuosamente en un acto de la plataforma Ciutadans de Catalunya, el embrión de un futuro partido político catalán no nacionalista. Albert Boadella tuvo que aguantar insultos y sprays malolientes de radicales independentistas... bajo la atenta mirada de los Mossos d'Squadra. Tres días después del incidente, desde un hotel de Madrid, el director teatral rumia su sentimiento de soledad y marginación. Sólo ha recibido llamadas de apoyo "de los miembros de la plataforma y de algún amigo íntimo". Y es que, según él, "la actitud de mucha gente [en Cataluña] recuerda a la Alemania de 1933: hay miedo, no se comprometen". Menudo teatro.

¿Enfadado, decepcionado, abandonado, cómo se siente?
Lo que ocurrió estaba dentro de lo previsible, dadas las circunstancias en las que vive el territorio catalán. El hecho de que haya unos jóvenes que montan su show se puede entender dentro de las chorradas que hemos hecho todos en nuestra juventud. Pero lo sintomático es el silencio de los políticos catalanes, todo lo que envuelve a esto, la omertà, el miedo siciliano.
¿Es difícil el día a día de un no nacionalista en Cataluña? Uno se siente marginado al abrir un periódico, al encender una radio o escuchando una conversación en un café. Desde hace años tengo la sensación de estar viviendo en un territorio enfermo, paranoico, que vive fuera de la realidad, en un mundo virtual, incluso soñado. Y cuando se pierde el sentido de la realidad, se enferma, que es lo que ocurre en una parte de la sociedad catalana, todo ello inducido por sus dirigentes, que a través de este procedimiento pueden seguir medrando. ¿El Estatut ha avivado el fuego? Hemos llegado a este punto por un trabajo hecho desde la Transición a nuestros días, así que sería inexacto pensar que todo viene de los dos últimos años. Sí es cierto que ha habido exacerbación con la llegada de ERC y con el seguimiento del PSC. No olvidemos la responsabilidad de la izquierda, que ha renunciado al papel que tenía que jugar en Cataluña. Se ha plegado a los postulados más radicales nacionalistas, lo que es una contradicción con la izquierda. ¿Está España en manos de los nacionalistas catalanes? Estos nacionalismos no se sentirían tan seguros ni tan atrevidos si no hubieran encontrado una situación idónea en el gobierno de Madrid. Hay un caldo de cultivo muy adecuado para que el país se convierta en un inmenso gallinero, podemos entrar en un gran caos feudal. Aparte de los silencios, también habrá recibido muchas llamadas de apoyo tras el incidente de Gerona Simplemente de los miembros de la plataforma y de algún amigo íntimo, nada más. En los periódicos, columnistas del resto de España, porque en Cataluña la situación es cercana al pre fascismo. La actitud de mucha gente recuerda a la Alemania de 1933: hay miedo, no se comprometen. Por estos detalles fascistoides estoy donde estoy. Cuando una sociedad cae enferma tenemos la obligación de devolverle el sentido de la realidad, pero el 90 por ciento de los artistas e intelectuales catalanes están por aprovecharse de la epidemia. ¿Hay libertad de expresión en Cataluña? Sólo hay que leer un artículo de El Punt que explicaba lo sucedido en Gerona para obtener un diagnóstico exacto de la enfermedad que sufre en estos momentos Cataluña. Lo que cuenta ese artículo y lo que realmente ocurrió es lo mismo que los artículos de la España de los cincuenta que describían algún altercado entre demócratas y la represión de la policía. Nosotros somos los responsables del altercado en ese artículo de El Punt.