jueves, 8 de septiembre de 2016

BLAS DE LEZO.


 

 

Blas de Lezo, el marino venerado en Madrid y odiado por los independentistas.

Ayer se cumplieron 275 años de la muerte de este militar, considerado por algunos como el mejor estratega de la historia de España y muy popular por seguir combatiendo hasta la extenuación pese a estar mutilado.


Corrían los días centrales del mes de noviembre del año 2014 cuando bajo los aplausos de cientos de personas, el Rey Don Juan Carlos descubrió la estatua con la que Madrid rendía homenaje a uno de los estrategas más brillantes de la historia militar española, el marino vasco Blas de Lezo.
Su inconfundible figura mellada resplandece desde entonces en la Plaza de Colón de la capital, justo frente a la gran bandera de España que ondea al viento en los Jardines del Descubrimiento, un lugar que se antoja inmejorable para un hombre que no escatimó esfuerzos por defender su país. 

Sin embargo también hay quien encuentra en Blas de Lezo un enemigo, incluso ahora, cuando se acaban de cumplir 275 de su muerte, un 7 de septiembre pero en el año 1741, cuando tenía 52 años. Y es que hace menos de dos años, desde el Consistorio de Barcelona pidieron que la icónica estatua no se colocara en Madrid.


 (MIENTEN COMO BELLACOS, O SEA, CATALANISTAS)

«Madrid inaugura mañana una escultura a Blas de Lezo, que, entre otras cosas, bombardeó Barcelona durante el sitio de 1714. En fin», escribió entonces Jaume Ciuriana, que era concejal de Cultura del Ayuntamiento encabezado por Xavier Trías.

Botella era entonces la regidora en Cibeles y no cedió ante la versión del Ejecutivo barcelonés, a quienes desde Madrid se acuso de «reeditar la historia». Y llevaban razón porque, al contrario de lo que sugería Ciurana, Blas de Lezo poco o nada tuvo que ver en el bombardeo de la Ciudad Condal en 1714. Sí que participó en el cerco, pero únicamente tenía 25 años y no poseía los conocimientos ni el rango necesarios para suscitar la animadversión que le atribuyó aquel concejal.


(ABC)