miércoles, 23 de noviembre de 2016

POBREZA ENERGÉTICA






POBREZA ENERGÉTICA.

Además del paro, el otro factor a considerar es el alto coste de la energía que existe en España. Pero ése poco o nada tiene que ver con el mercado y sí mucho con el intervencionismo público.

No en vano, la mayor parte de la factura de la luz son impuestos (el 65% si se incluyen las primas renovables y el resto de costes políticos ajenos al mercado de la electricidad), con lo que el Estado vuelve a jugar un papel determinante en esta materia, solo que para mal, de igual modo que lo juega en el mercado laboral, manteniendo una rigidez que, históricamente, se ha traducido en altas tasas de desempleo y una elevada temporalidad.

(LibreMercado.)