martes, 15 de noviembre de 2016

NO EXAGERO, SON IDIOTAS.




 (El fanatismo organizado de los separatistas catalanes y la idiotez políticamente correcta de la prensa 'libre e independiente' de Madrid,- y otras taifas- han colaborado en engrandecer a los chantajistas y desleales independentistas.

¿Solamente idiotas o hay más?

PD. En el dibujo, un intelectual progre de la meseta, visto por dentro.)








NO EXAGERO, SON IDIOTAS.

El nacionalismo ha prosperado por 2 razones: el arrojo de sus ideólogos en Barcelona y la cooperación de Madrid. Contra esto poco podía hacer el catalanet del carrer, que veia com els polítics de Moncloa que ells havien votat per foragitar el nacionalisme siempre acababan pactando con el nacionalismo. Sí, lo que nos ha llevado aquí ha sido el “Tú apóyame en Madrid y haz lo que quieras en Barcelona” de los políticos de PP y PSOE, incapaces de llegar a acuerdos entre ellos para priorizar el bien común y la libertad de los catalanes.

A esta coooperación con el nacionalismo se han sumado los medios supuestamente libres de nacionalismo. Resulta penoso y descorazonador comprobar cómo gentes alejadas del nacionalismo utilizan -para jolgorio de los nacionalistas- sus mismos conceptos:  “los catalanes” (por “los nacionalistas catalanes”), “el grupo catalán en el Congreso” (en vez de “el grupo nacionalista catalán”), “Cataluña y España” (por “Cataluña y el resto de España”), “soberanistas” (por “separatistas”),  “el encaje de Cataluña en España” (por “aceptar más concesiones al nacionalismo”), “blindar competencias” (por “entregar más presupuesto, impunidad y poder al nacionalismo”), “desafío soberanista” (en vez de “golpe separatista”)… y así todo. El genial e insobornable Paco Segarra lo explicó meridianamente.

Ayer vimos otro ejemplo: el nacionalismo apenas reunió a 20.000 personas en su aplec para apoyar a los políticos que se saltan la ley, y ese es un dato clave que avisa de la debilidad del prusesismo. Pero los sesudos periodistas de El Mundo o El País son incapaces de abrir Google Maps y hacer un rápido cálculo de superficie para calcular los asistentes. Así que se tragan y repiten los datos de la Guardia Urbana de Pisarello, presente en la mani: “Miles de personas”, “80.000”, “Manifestación masiva” La noticia, sin embargo, era que la movilización nacionalista va a menos. Però això són periodistes o nacionalistes? ¿Todavía no saben que en el prusés todo está en la mentira de las cifras?

Jordi Pujol marcó la estrategia en enero de 2014: “Europa tan solo abrirá la ventana si escucha mucho ruido en la calle”. La cifra lo legitima todo: “no se puede negar la voluntad del pueblo catalán”, “un pueblo entero clama por laindependència”, “la mayoría de catalanes ya es separatista”. El nacionalismo gana si cuela que hay mucha gente. ¿Lo pillas, periodistín de El Mundo? Si todavía no, puedes mirar este gráfico y aclararte.

La cifra tiene además otra función. Los sociólogos saben que el hombre medio suele cambiar su comportamiento para adecuarlo al del grupo y reducir la tensión que le supone vivir contra corriente; lo que determina el cambio es el número de personas que actúan de determinada manera en un grupo determinado. Vea en este gracioso experimento cómo funciona. Por eso todo ideólogo sabe que para que triunfen sus ideas debe hacerlas pasar por mayoritarias. Esa es la misión de las “encuestas” del CEO de la Generalitat que proclaman que el separatismo es mayoritario. Y esa es la misión de las cifras divulgadas ayer por los nacionalistas: 80.000 en vez de los escasos 20.000 que caben en la avenida María Cristina de Barcelona.

Fem periodisme, senyors de Madrid, o ens empassem les troles del nacionalisme?

Dolça i manipulada Catalunya…