domingo, 20 de julio de 2008

MENTIRAS Y ODIO.


20/7/2008.



MENTIRAS Y ODIO.


El encendido debate suscitado por el 'Manifiesto por una lengua común, inicativa impulsada el pasado junio por una veintena de personalidades del mundo de la cultura y la política y espoleada desde las páginas del diario El Mundo, no ceja de producir reacciones desde uno y otro lado, defensores y detractores de un documento que, según declara, pretende vindicar "el derecho de todos los ciudadanos a ser educados en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna".

El último en sumarse a la escalada de dimes y diretes en torno a la controversia ha sido el filósofo Fernando Savater, quien, en declaraciones realizadas hoy al periodista José María Calleja durante su programa en CCN+ El Debate, ha salido al paso de las, según él, "tonterías sin argumentos" vertidas sobre el manifiesto.

Algunas de éstas serían, por ejemplo, las pronunciadas por el escritor gallego Suso de Toro, que tachó recientemente el documento de "mezquino, imperialista y xenófobo". Preguntado por Jesús Calleja sobre el tema, el pensador ha respondido que "todos esos adjetivos son sandeces", y ha preguntado "¿qué frase es excluyente?, ¿dónde se dice que haya que obligar a nadie a hablar en castellano?". "Con una sola frase estaría justificada (la crítica); todo lo demás es la muestra de que todo cuanto sea minimizar los privilegios de los nacionalismos, igual que la Iglesia católica con, por ejemplo, la asignatura de Educación para la Ciudadanía, se confunde con persecución. Eso es lo que denunciamos", ha dicho.

En esta misma línea de sandeces, José Blanco ha dicho:

'No nos molesta que la gente suscriba el Manifiesta. Lo que nos preocupa es que se utilice para provocar la confrontación entre españoles'.


Puestos a hacer declaraciones, yo añadiré:

'No nos molesta que José Blanco mienta. Lo que nos preocupa es que un mentiroso ocupe un cargo tan importante en el pesoe'.

Toda esta sarta de sandeces y mentiras bien regada con bilis progresista parece tratar de esconder gravísimos problemas. No solamente el de la crisis económica que no existe sino, además, las exigencias del PSC (el partido nacionalista catalanista) de bilateralidad y de Estado federal. Ambas exigencias son inconstitucionales.

En la misma línea inconstitucional (¿no es esto provocar?), el nazionalista Anxo Quintana, socio de gobierno del socialista Touriño, ha dicho que 'sólo con una negociación bilateral' con el Estado, Galicia conseguirá 'una cesta de tributos propia'.

Para Don José Blanco esto no es provocar. Lo que es provocar es que las familias castellanohablantes puedan educar a sus hijos en castellano, la lengua oficial del Estado. O sea, una exigencia constitucional es una provocación y una exigencia inconstitucional, no es una provocación.

¿Por qué mienten tanto? ¿Por qué odian tanto a España y a sus símbolos?


Sebastián Urbina.

OTRA DE MENTIRAS.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha dictaminado que la ampliación de competencias de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que permitió al regulador español dependiente del ministerio de Economía imponer condiciones a las ofertas públicas de adquisición de E.ON sobre Endesa, es ilegal. La sentencia afirma que el decreto de febrero del 2006, aprobado ex profeso para el pucherazo y que facultaba a la CNE para analizar fusiones energéticas, vulnera la libre circulación de capitales y la libertad de establecimiento y no está justificado por el objetivo de garantizar la seguridad del suministro energético”. Hay que recordar que la CNE pudo, en virtud del decreto ahora denunciado como ilegal, entrar donde no debía y oponerse a la entrada de E.ON. El vicepresidente económico y ministro de Economía, Pedro Solbes, ha quedado en entredicho con este varapalo pues de su departamento depende la CNE que preside su amiga Maite Costa. En otros países, por mucho menos se dimite. Guindilla para el pucherazo de don Pedro Solbes.


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Usted debería saber que la Constitución, en su artículo 3º, obliga a todos los españoles a conocer el español sin tener en cuenta su lengua materna. De esta manera se crean dos tipos de ciudadanos: los castellanohablantes que ven convertida su lengua materna en obligada para todo el mundo y los que por contra no lo son, a los que se les impone una lengua que, en primera instancia, no es la suya. Es decir, ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. O se elimina esto o las deferentes lenguas cooficiales, en sus respectivos territorios, han de ser de conocimiento obligatorio. Cuando a determinados “intelectuales” se les meta esto dentro de la cabeza ya hablaremos. Un simple argumento para defenestrar el Manifiesto para la lengua común: una lengua común nunca puede serlo a base de imposición y, de nacimiento, el español solo es común al, como máximo, 80% de la población.

Sebastián Urbina dijo...

Usted debería leer 'Para los comentaristas de este Blog'.

Anónimo dijo...

Sr Anónimo: La lengua común de los españoles, es la lengua española por antonomasia, a la que también se le llama castellano. Y también es la lengua materna de todos los españoles, pues todos la oyen hablar desde su nacimiento, nazcan donde nazcan.

Algunos españoles, desde su nacimiento oyen hablar también alguna otra lengua, a la que también se le llama lengua materna porque la aprenden desde su primera infancia, y que podría llamarse también lengua local, pues solo se habla en una zona determinada de España. Eso ocurre por ejemplo con el catalán, que solo se habla en Cataluña, o el vasco de las Vascongadas.

Hay también algunos españoles que, para su desgracia, y debido a la indefensión que padecen en su infancia, solo tienen ocasión de aprender una lengua local, lo que les marcará para toda su vida, pues tendrán luego dificultades para entenderse no solo con el resto de los españoles, sino con el mundo mundial, pues en vez de conocer una lengua universalmente prestigiada y que es una de las principales del mundo, se ven limitados a otra de uso sumamente reducido.

En consecuencia, los ciudadanos de segunda son éstos, a quienes se les niega la posibilidad de dominar desde niños una lengua importante que les permitiría ponerse en contacto, con facilidad y fluidez, con muchos millones de personas.

Piense el Sr Anónimo, hasta donde le alcance el intelecto, que nadie pretende limitarle el uso de su lengua local, que la puede usar sin que nadie le moleste por ello, pero que si por casualidad dicho Sr Anónimo fuera catalán o mallorquín, su primera lengua materna sería el español castellano, y la segunda el catalán o mallorquín, mal que le pese, y porque, indudablemente, Cataluña y Baleares son una parte de España.

Anónimo dijo...

Al señor Urbina cuando le pasan el artículo 3º de su amada constitución por la cara tira balones fuera, siempre. ¿Por qué? Pues simplemente es que no hay manera ni razonable ni democrática ni en defensa de la libertad que pueda mantener un artículo como este: se obliga a una parte de la población a pasar por el aro. El artículo de su propio blog al que alude es la prueba de ello: si el castellano es, según el autor del escrito, lengua común es porque la mayoría de los inmigrantes lo usa. Fácil. ¿Cómo no lo van a usar si contitucionalmente es la única lengua que están obligados a conocer? ¿Cómo no la van a conocer todos los españoles si hace más de 80 años está impuesta por ley? Y luego hablan de libertades. ¡Hay que joderse!
Muy bonito eso de “ la lengua común de los españoles no excluye a las demás”. ¿A no? Veamos. Tenemos un individuo que haces 10 años que vive en Mallorca y no le ha interesado aprender catalán y cada vez habla con un catalanohablante este debe de responder en castellano porque el otro ignora la lengua “local”. Ya me dirá si eso es una exclusión o no. ¿O es que unos siempre hemos de ser amables y los otros pueden hacer lo que les dé la gana? !Acabáramos!
El comentario del individuo que pone el castellano como lengua materna de todos los españoles es para mear y no echar gota. Para empezar ya hablamos de lenguas no regionales, ahora ya solo son “locales”. El oir una lengua no implica que esta tenga que ser la lengua materna. La lengua materna es la primera que se aprende y, entérese, muchos han aprendido el castellano después de su lengua materna y por medios no naturales: educación, medios de comunicación… Si no sabe de lo que habla, al menos en lingüística, es mejor que no diga chorradas. El siguiente fragmento es la leche: “Hay también algunos españoles que, para su desgracia, y debido a la indefensión que padecen en su infancia, solo tienen ocasión de aprender una lengua local” ¿Quienes?¿Los madrileños? ¿Los sevillanos? ¿Los salmantinos? Porque, por ejemplo, en baleares toda la población conoce como mínimo otra lengua más que estos pobres desgraciados (según usted). “ lo que les marcará para toda su vida, pues tendrán luego dificultades para entenderse no solo con el resto de los españoles, sino con el mundo mundial, pues en vez de conocer una lengua universalmente prestigiada y que es una de las principales del mundo, se ven limitados a otra de uso sumamente reducido”. ¿Usted viaja por Europa? (déjese lo de los 400 millones que eso está muy manido. La mitad de estos se muere de hambre) ¿Le abrirá el español todas las puertas en Alemania, Reino Unido, Francia…? El catalán seguro que no pero no se crea que el español le abrirá muchas más. La única lengua útil que se impide dominar en España es el inglés y para un catalanohablante lo más lógico es tener su lengua materna para estar en casa, el catalán, y dominar la lengua más potente del mundo: el inglés.
Lo mejor: la argumentación lógica final. “si dicho Sr Anónimo fuera catalán o mallorquín, su primera lengua materna sería el español castellano (o andaluz, canario, murciano, leonés... si hace la diferencia entre catalán/mallorquín hágalo con todo por favor) y la segunda el catalán o mallorquín, mal que le pese, y porque, indudablemente, Cataluña y Baleares son una parte de España”. Esta argumentación lógica, aparte de penosa, es fácilmente rebatible: como soy catalán o mallorquín mi lengua materna es el catalán y, si acaso, la segunda el español porque si España existe es porque Cataluña y Baleares le dan forma. Si para usted España es el principio de todo para otros es solo el final.

Sebastián Urbina dijo...

Lo que dice 'Anónimo' está contestado en 'Para los comentaristas de este >Blog'.

Manuel García Gargallo dijo...

Y yo le recomiendo, Señor Urbina, leer "La secta de los egoístas" de Eric-Emmanuel Schmitt.

Veo muchos puntos de coincidencia entre el protagonista, Gaspard Languenhaert, y su manera de pensar.

Anónimo dijo...

En la totalidad de lo que hoy conocemos como Estado español se habla el castellano hace mucho más de 80 años. El pragmatismo de las gentes de antaño, aunque éste no hubiese surgido aún como corriente filosófica, es lo que le dio al castellano su supremacía frente a otras lenguas. No fue por imposición, sino por un proceso natural entre gentes que mercadeaban entre ellos (y no me refiero sólo al comercio de mercancías, sino en un sentido mucho más amplio) que fueron adoptando el castellano como lengua propia; por su eficacia y su valor útil para satisfacer sus necesidades.
Sin embargo, eso no ha sido nunca óbice para que ciertas partes de España hayan seguido siendo *siempre* bilingües.

Ser bilingüe, y mejor aún trilingüe, además de enriquecerte culturalmente -puedes acceder a mucha más información-, supone una enorme ventaja, tanto en el plano laboral como en el social.
Yo tengo la suerte de ser bilingüe, pero nunca exigiría que mi interlocutor lo fuera. Soy yo quien tiene la ventaja de poder cambiar de lengua sin que ello me cree un conflicto y, así, poder llegar a un entendimiento con las gentes que me rodean.

En un mundo tan globalizado como es el de hoy día, para conservar el bilingïsmo,estoy convencida de que es imprescindible la enseñanza *de* la lengua vernácula, pero no sólo *en* la lengua vernácula, porque eso no va en detrimento de la lengua española (vista como el enemigo a batir), sino que va en detrimento de la persona (de los intereses de todas y cada una de ellas -aunque algunas no lo sepan- y de los derechos que una mayoría nada despreciable quieren conservar).
Si el amigo anónimo, que supongo paga sus impuestos, quiere escuelas públicas cuya lengua vehicular sea el catalán, con dos horitas de español más que suficientes para aprenderlo, a mí me parece estupendo. Lo que no entiendo es que le parezca tan mal que yo, que pago mis impuestos, quiera escuelas públicas en castellano, con dos horitas de catalán más que suficientes para aprenderlo. Si la enseñanza en catalán es la exigencia social que pretenden hacernos creer, no habrá ningún peligro de que esas escuelas acaben desapareciendo. Si no lo es, los políticos están para cumplir con la voluntad del pueblo al que representan, no para satisfacer su capricho.

saludos

Anónimo dijo...

Nika: es posible que como usted dice en la totalidad del estado español se hable el castellano hace más de 80. Es posible en extensión pero no en cantidad y ¿sabe por qué? Porque hace 80 años casi un 90% de la población era analfabeta, no formada, sin instrucción… como quiera llamarlo. En los territorios “bilingües” (entiéndase bien claramente el entrecomillado) si alguien conocía el castellano eran, efectivamente, los mercaderes, los burgueses, las capas más altas de la sociedad. Los demás ni papa. ¿Por qué? Porque eran agricultores, payeses, artesanos que no mercadeaban como usted dice y hace un siglo esa era la inmensa mayoría de los habitantes. Su único pragmatismo, al menos en las islas, era sembrar más almendros que árboles frutales porque los primeros necesitan menos agua. Así que de bilingüismo “tururú”. La expansión del castellano en la masa, en el pueblo, se produjo a raíz de la alfabetización, de la escolarización que (¡oh mire usted por donde! era tan “democrática”, tan “libre”) solo se hizo en CASTELLANO. Si tiene tiempo y ganas hay bastante legislación al respecto.
La eclosión definitiva del “bilingüismo” (es decir monolingües castellanohablantes, bilingües catalanohablantes, en el caso de Baleares) es producto de la inmigración masiva de la década de los 60 del siglo pasado que unida a la IMPOSICIÓN de una sola lengua en la educación (que no era el catalán) y una sola lengua oficial (la de los inmigrantes) no los empujo a adaptarse a la sociedad que los acogía.
A mí también me parece que ser bilingües o trilingüe supone una enorme ventaja. Ya se lo dirá a aquellos que por su vagancia, porque se piensan ser mejores que los demás no saben adaptarse, aunque solo sea un poquito a lo que habla la gente de aquí. Yo no pido que se me hable en catalán solo pido que se me entienda, porque seamos claros: la libertad de uno termina donde empieza la libertad de el otro y para que yo pueda, al menos en mi lugar de residencia, desarrollar mi libertad el otro ha de adaptarse. En este sentido yo sí que exijo que una persona que viva aquí sea bilingüe como a mí se me exige, por ley, saber una lengua que no es mi lengua materna. Por educación nos podemos adaptar una vez, dos, tres… pero tener que adaptarse siempre no es lo suyo. Así como puedo ser amable yo también puede serlo el otro.
Por lo que atañe a los impuestos seguro que hace tanto tiempo que pago como usted o si no mis padres, abuelos… lo que sea. ¿Y de que me sirve eso? ¿Tener durante 30 años de democracia una televisión pública, con dos canales, que solo ha dado como máximo dos horas de programación en mi lengua? ¿Ir al médico y encontrarme que no me entiende, tener que adaptarme a él? ¿Qué me pare la Guardia Civil y lo primero que me diga es “hábleme en castellano” (ni “por favor” ni hostias) ¿Sigo?
El problema de la educación es que un individuo que vaya a una escuela con tres horitas de catalán y nada más no será competente en una de las dos lengua que debe dominar. ¿Por qué? Pues porque de los 23 canales de televisión que actualmente hay en la TDT solo uno es en catalán; porque por cada 100 películas estrenadas 1 es en catalán, porque solo hay un diario en catalán, porque no existen videojuegos en catalán… Es así de simple. ¿No dicen que la mejor manera de aprender un idioma es oírlo, practicarlo, convivir con él? Pues esto es lo mismo. Y no me venga con lo del mercado de la lenguas: las empresas privadas harán lo que quieran pero es que el estado nunca ha cumplido con el “bilingüismo” (50%-50%)
La solución: o quitar la obligación (“muy democrática”) de conocer el español de la Constitución o añadir en las comunidades “bilingües” la obligación de conocer la lengua cooficial. O todos moros o todos cristianos.

Sebastián Urbina dijo...

Para Nika (y si quiere, también para 'su anónimo').
Me parece que, para la clarificación de estas cuestiones (no para llegar a un acuerdo)es aconsejable:
'Gente de Cervantes. Historia humana del idioma español'.
'El paraíso políglota'
'Lengua y patria'.
Todos ellos de Juan Ramón Lodares.