jueves, 1 de septiembre de 2016

MENTIRAS CATALANISTAS.


 (Lo peor de todo no es que los catalanistas mientan como bellacos. Perdón, como catalanistas. 


Lo peor es que Rajoy- incluso con mayoría absoluta- ha permitido que los catalanistas sigan chantajeando, exhibiendo su deslealtad constitucional, insultando a España y a los españoles y no obedeciendo las sentencias judiciales firmes. Todo gratis. 


Dejo aparte 'lo de la famiglia Pujol'. El Muy Honorable sigue de rositas. O sea, igualdad de los españoles ante la ley.


Y, como diría un catalanista, 'a más a más', tenemos al Pedrito Sánchez que se ha lamentado- en la investidura- que Rajoy a tratado mal 'a Cataluña'. ¡Increible! Yo quiero creer que Pedrito no puede ser tan imbécil. ¿O es que miente como un catalanista?


Esto es lo que nos espera si gobiernan Pedro y Pablo. O sea, peor de lo que estamos. Es una verdadera desgracia, que se podría convertir en una drama. A veces, de tanto tirar de la cuerda, se rompe.)



El profesor de Derecho Financiero Esaú Alarcón desmonta algunos mitos sobre el expolio que sufre Cataluña, el pacto fiscal que reclaman los empresarios y las bondades de la independencia




Sin paños calientes, Esaú Alarcón desmonta algunos mitos sobre el supuesto expolio fiscal catalán. Abogado, profesor de Derecho Financiero de la Universidad Abat Oliba CEU y miembro de la Sección de Derechos y Garantías y Práctica Tributaria de la AEDAF (Asociación Española de Asesores Fiscales), Alarcón arremete contras las presuntas bondades de la independencia. 

-Los empresarios proponen un pacto fiscal como alternativa a la independencia unilateral ¿es viable?

-El pacto fiscal ya existe. En la Constitución hay un régimen de financiación de las Comunidades Autónomas (CCAA) que viene desarrollado por una ley orgánica que es la que regula la parte de la cesta impositiva del Estado que pasa a las regiones. Esa ley se ha ido modificando a lo largo de la democracia por los partidos en el Gobierno, en función de las necesidades de las CCAA y, señaladamente, a causa de las presiones de los partidos regionalistas cuando han tenido la llave del gobierno de turno.

 Cuando se habla de pacto fiscal se está pervirtiendo el lenguaje, algo muy propio de la política actual, en la que a la secesión se la llama DUI o RUI y a un golpe de Estado se le llama desconexión, pues lo que se pretende no es un pacto fiscal sino un régimen de financiación privilegiado como el que tienen País Vasco y Navarra.

A mi modo de ver, ese no puede ser el camino. Los regímenes forales desaparecerán más tarde o más temprano, merced a que van en contra de las libertades previstas en los tratados constitutivos de la Unión Europea. Además, no se olvide que esos regímenes forales se fundamentan en unos motivos históricos que Cataluña no puede alegar.

(Crónica Global)