sábado, 26 de septiembre de 2015

ES HORA DE ACTUAR












ES HORA DE ACTUAR.

Karl Popper se oponía a la filosofía lingüística del positivismo lógico por su idea de que no existen auténticos problemas filosóficos, que éstos son únicamente lingüísticos y que la tarea de la filosofía consistiría, exclusivamente, en analizar el lenguaje.

Si trasladamos esta idea crítica de Popper a la política española desde la Constitución de 1978 hasta nuestros días, podríamos decir que los dos grandes partidos PP/PSOE- los que han gobernado España desde entonces- se han dedicado al aparcamiento sistemático de los grandes problemas políticos. Analizándolos en el mejor de los casos, pero actuando como si no los hubiera. Se han dedicado a pasar según las conveniencias y oportunismos del momento. ¿Cómo? Consenso y cesión permanente.

Y no se trata de negar la importancia del consenso. Recordemos que los consensos, o los pactos, permitieron la redacción de la Constitución de 1978. Una Constitución ‘para todos’ y no solamente para unos frente a otros. Aunque UCD y el PSOE jugasen un papel más importante que el resto de participantes.


En el Preámbulo de la Constitución de 1978 se dice: ‘Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

En el Título Preliminar, artículo dos: ‘La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.’

Los consensos pueden ser sobre fines y sobre medios. El fin principal sería garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y las leyes. Los medios para conseguirlo estarían estructurados en poderes autonómicos fundamentados en la indisoluble unidad de la Nación española y la soberanía nacional, que reside en el pueblo español.


¿Pues bien, qué ha sucedido para que nos encontremos en esta grave situación actual? Ha sucedido, resumidamente, que se ha producido un fraude político tanto en los fines básicos como en los medios. Fraude y deslealtad en los fines básicos porque los separatistas- antes llamados nacionalistas periféricos- han desvirtuado, o desobedecido, la Constitución, las leyes y las sentencias judiciales firmes, cada vez que les ha convenido. Con el silencio culpable de PP/PSOE.

Por otra parte, la ley electoral, que no han querido modificar PP/PSOE, ha dado y sigue dando, un poder injusto y sobredimensionado a los separatistas, dados sus votos. Es decir, se dan ventajas inmerecidas a los que han mostrado repetido desprecio por la Constitución y por España. Y han utilizado su papel de ‘bisagra’ para aumentar su poder, sus deslealtades y chantajes.

El PP y el PSOE han utilizado el consenso y la cesión permanente. Cada uno con su respectiva cuota de responsabilidad política. Pero ha sido un falso consenso. Lo que se ha producido, en realidad, ha sido una cesión- teóricamente consensuada-  de poderes, competencias y dinero hacia las ‘autonomías separatistas’. O sea, fraude en los medios.
 ¿A cambio de qué? Supuestamente, a cambio de paz social y lealtad constitucional. Pero no se ha conseguido ni lo uno, ni lo otro.

Es un lamentable engañabobos decir que los separatistas catalanes y vascos proporcionaron estabilidad política a España. Los separatistas tenían, desde el principio, un plan de ‘construcción nacional’, que no cabe en la Constitución española. O sea, fueron desleales desde los primeros momentos. 

 Este proceso de ‘construcción nacional’- vasca y catalana- requería diferentes pasos y velocidades en diferentes momentos. A medida que se sentían más fuertes aumentaban sus quejas, exigencias y deslealtades. ¿Ayudar a la gobernabilidad de España? Un chiste de pésimo gusto.

El verdadero consenso, no este falso, desleal y fraudulento consenso, pretende y materializa una mayor coordinación y solidaridad entre las partes de un todo, es decir, España. Sin embargo, los separatistas han sido, sistemáticamente, desleales. Los demás españoles no teníamos ningún ‘hecho diferencial’ que llevarnos a la boca. Porque ser español es un desdoro. De modo que sólo nos quedaba pagar y callar. Como mandaban PP/PSOE.

Este equivocado consenso, que no merece tal nombre, a lo largo de más de 35 años, nos ha conducido a esta grave situación actual. Digámoslo en dos palabras. La mediocridad política y la falta de sentido nacional español de PP/PSOE han permitido que los separatistas incumplan lo que les ha venido en gana. Gratis. Encima, bien vistos por la prensa progre y acomplejada. 

Recordemos algo inaudito en cualquier democracia digna de este nombre. Nada menos que el Consejero de Presidencia y número dos del Presidente Artur Mas, Francesc Homs, decía textualmente- el pasado mes de Julio- que ‘el Gobierno de Cataluña no acepta que la legalidad son los otros’. O sea, no acepta la Constitución española.’

Llevan décadas engañándonos con el ‘diálogo’. Pero los responsables máximos de este engaño no son los separatistas. Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que esto es lo que se podía esperar de ellos. No, los principales responsables de este drama político son PP y PSOE.

Y lo que es más grave. Los que se presentan como alternativa regeneradora, Podemos y sus marcas blancas, son peores. Demos las gracias a Tsyriza, el ‘partido hermano’ de Podemos, por habernos dado una clara muestra de su incompetencia e irresponsabilidad. Han llevado a Grecia al borde del abismo. ¿Serán los españoles tan políticamente inmaduros como los votantes griegos de Tsyriza?  

Basta, pues, de falsos consensos, falsos diálogos y ‘encajes’. Es hora de actuar. Con la ley en la mano, pero mirando de frente a los graves problemas. Los españoles tenemos la obligación de obedecer las leyes. Y las autoridades competentes tienen el deber de aplicarlas. Y si los políticos no respetan su juramento o promesa de cumplir y hacer cumplir la Constitución, no son dignos de representarnos. Carecerían de legitimidad de ejercicio. ¿Sería esto una democracia?  

De momento, un golpe de Estado en Cataluña. ¿Seguirán cediendo PP/PSOE y ofreciendo ’encajes’?

Sebastián Urbina.

(Publicado en El Mundo/Baleares/18/Septiembre/2015.)




1 comentario:

Arcoiris dijo...

Me parece muy probable que muchos de los que votarán por la candidatura del “molt honorable” (seguro que el sr. Godó, el de “La Vanguardia” y “8tv”, entre otras herramientas puestas al servicio de la secesión, detenta el mismo título o alguno parecido) confían en dialogar con “Madrit”, desde la posición de fuerza que supondría una votación favorable a sus intereses, para seguir cobrando nuevas ventajas y privilegios. Yo quiero avanzar ahora y desde aquí, que dar satisfacción a esas supuestas pretensiones equivaldría al suicidio de España (y Dios quiera que no se den los resultados con que sueñan). En mi opinión, se pongan como se pongan, hay que echar a los separatistas de todo asomo de poder y habría que acabar con las subvenciones para todo lo relacionado con lo separatista, amén de que hay que rescatar para el Estado competencias estratégicas que jamás hubieran debido ser transferidas. (Nunca olvidaré, y no sé si sabré perdonar, en esta media hora larga de vida que desde hace años me pronostico, la sensación de abandono a mi suerte, de indefensión absoluta, que reprocho al Gobierno de mi país).
P. S.: Por un Parlament no sometido a los separatistas.