lunes, 21 de septiembre de 2015

LA FICCIÓN SUSTITUYE A LA REALIDAD


9 comentarios:

Arcoiris dijo...

¿Porqué hablamos de democracia en general y, concretamente, en Cataluña? ¿Son libres estas elecciones del próximo domingo? ¿De veras se cree alguien que, después de unos treinta y cinco años de control nacionalista exclusivo de la educación y de la información, el ciudadano de a pie, el votante, íncola o inmigrante, está en condiciones de elegir autónomamente de entre las diferentes candidaturas? ¡Anda, ya! ¿Desde cuándo utilizamos la cabeza, en política, especialmente, para algo más que para peinarnos? (¿Acaso no se recuerda el experimento consistente en publicitar por la televisión un producto imaginario y las trifulcas que algún tendero sostuvo con potenciales clientes, indignados porque no disponían en la tienda del producto inexistente?)
La culpa de esta actual coyuntura no escapa a nuestros dos grandes partidos, que han concedido continuadas ventajas a los más feroces e inveterados enemigos de la Nación española por motivos vergonzosos. A ver si de una santa vez se enteran los menos pollinos de que hay competencias que no deben transferirse y que hay conceptos que no se discuten ni deben ser discutibles.
P. S.: Por un Parlament no controlado por los secesionistas.

Anónimo dijo...

Lo de "escuela" parece un eufemismo. Secta sería mejor.

Sebastián Urbina dijo...

Estoy de acuerdo con ambos. Muy interesante recordar que no son elecciones democráticas. Mucha gente no cae en la cuenta. O no quiere.

capdefava dijo...

Se habla mucho pero mucho de la falta de dineros procedentes de Madrid hacia las Baleares ,es posible que asi sea..pero...alguien se ha preocupado alguna vez hacia van los dineros recaudados en Las Baleares..¿Se quedan en Madrid?--Bastante tonto y mayor ya.....son pensamientos en voz alta....Espero que no los manden hacia donde ya son mas ricos que nosotros....D.Sebastina,ilumineme por favor....

ballaiballa dijo...

No es que no quieran o que no caigan en la cuenta....No les interesa....me parece

Sebastián Urbina dijo...

No hay mucho que iluminar. En cualquier sociedad democrática se produce una redistribución de la riqueza que va de las zonas con más personas ricas a las menos. Otra cosa es que la redistribución tenga defectos y pueda mejorarse. Pero quejarse de que cada Autonomia no puede quedarse con todo el dinero sería una excepción en el mundo democrático.

Arcoiris dijo...

Bien, hay que redistribuir el dinero en pro de la solidaridad y la igualdad (1). Pero ¿qué pasa cuando una comunidad es acostumbrada por el régimen que la administra a vivir de la generosidad ajena, de otros españoles pero, también, de países europeos? Si se hojean las estadísticas oficiales de la Junta de Andalucía (Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía) se lleva uno la sorpresa de comprobar que el paro local, (que no es cosa de hoy, de la crisis), subió continuadamente desde la muerte de Franco hasta la actualidad, una tras otra convocatoria electoral, una tras otra nueva presidencia de la Junta, pese a lo que los andaluces, agradecidos, siguen manteniendo en el poder a quienes les proveen de pasta gansa cuya cosecha se suda en otras latitudes. Lejos de ser el granero de Europa, lejos de ser la California de la CE, me temo que por razones de egoísmo partidista, han alimentado en otras comunidades las quejas de que “España nos roba”. ¿Alguien, un día, hará un inventario detallado del daño causado al País por nuestros partidos políticos y el PSOE en particular?
(1) No creo que sea bueno tratar de igualar a las partes, donantes y subvencionados. Si no se mantienen ciertas diferencias, ¿dónde quedan el deseo y el esfuerzo por la emulación, las justas reivindicaciones a sus políticos?

Sebastián Urbina dijo...

Ya he dicho antes que el principio resitributivo puede tener fallos que deben modificarse. Pero no eliminar el principio.

En segundo lugar, estoy de acuerdo en que no es bueno tratar de igualar. Esto ya es una interpretación del principio en el que los dos estamos de acuerdo.

Me refiero más bien a que se cubran algunas exigencias como educación y sanidad. Y la creación de infraestructuras que faciliten el desarrollo económico.

Estoy completamente en contra de redistribuir dinero sin control. El que se gasta, por ejemplo, bien en embajadas o en fiestas y saraos.

Anónimo dijo...

Despilfarrar, gestionar mal y no distinguir lo blanco de lo negro también es llamado redistribución. La distribución eficiente de los recursos está regida por la ideología y no me refiero únicamente a la dicotomía izquierda/derecha, resultados, resultados. Ya hemos vistos las aberraciones, los pelotazos, la calidad de los líderes de la enseñanza y en sanidad .....me temo que lo visto es más bien corrupción (que tiene muchas formas).